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Polarización preocupante

Uno de los logros de la política del Presidente ha sido polarizar a la opinión pública, más a favor que en contra de su figura, con un manejo mediático cultivador de amores y odios excluyentes. Patria, enemigos agazapados, terroristas han sido términos repetidos que se graban en la opinión pública.

El problema central de esta situación -además de que tal logro es opuesto a la esencia de un jefe de Estado, que es buscar la unidad nacional- son los riesgos en una sociedad en donde la violencia ha sido compañera de las prácticas políticas. Sectores sociales como el castrense tienen mayores riesgos.

Tras décadas de violencia, con ineficacia oficial frente a la formación de grupos armados, nuestra sociedad ensimismada 'descubrió' un mundo globalizado en el que el respeto a los derechos humanos hace parte de la democracia. Luego de la reforma militar de hace una década, la acertada decisión oficial de asumir la responsabilidad política de enfrentar a tales grupos fue ensombrecida por presiones para medir resultados mediante bajas en combate. Dudosos logros de la política de seguridad se legitimaron con el tono presidencial polarizante.

Diversas críticas a la Fuerza Pública reforzaron su alineamiento al lado de los 'buenos', restándole capacidad para evaluar si los medios usados en la guerra eran o no los adecuados. Y en el plano ideológico, acentuaron el espíritu de cuerpo que alimenta a cualquier ejército, con el resultado de percibir en blanco y negro todo lo que le rodea.

Los corifeos del Presidente han sido refuerzos ideológicos de esta situación, mediante columnas de prensa y programas de radio, agitando la confrontación con las llamadas guerras 'política' y 'jurídica'. Para ello, manipulan calificativos desobligantes y ambiguas decisiones contra uniformados, provenientes de políticos, organizaciones de derechos humanos y jueces, que adoptan posiciones radicales, pero en la orilla opuesta. Tal manipulación sirve para descalificar -e incluso criminalizar- toda acción que no concuerde con su ideología y atizar el fuego polarizante entre la comunidad castrense.

Si queremos tener una Fuerza Pública sin percepciones maniqueas, es necesario deslindar la ideología del ejercicio operativo, para comprender, como afirma Jean Carlo Mejía, jurista miembro de la comunidad castrense, que "la única salida plausible (frente a juzgamientos) es prevenir. La forma de hacerlo es educando, asesorando, creando conciencia de que en la guerra no todo vale y que debe prevalecer la legalidad por encima de cualquier otra consideración". Y concluye que "El ente castrense no se puede seguir escudando simplemente en la existencia de una guerra jurídica y judicial, para evitar asumir la responsabilidad de algunos de sus miembros".

Y si queremos tener una comunidad castrense libre de estímulos polarizantes y posiciones antidemocráticas, es necesario tomar conciencia del juego en que estamos enfrascados. La manipulación política de la seguridad ha sido funcional para engendrar un caudillismo ajeno al país, pero común entre los vecinos, además de que lo ha sido también para cautivar a esa comunidad.

Dos ejemplos que ilustran esta situación. 1) La descalificación, por 'declaración de principios', que el Cuerpo de Generales y Almirantes en retiro hizo al general Manuel José Bonett por adherir a la postulación de Piedad Córdoba al Premio Nobel de Paz, provocando su renuncia a ese cuerpo. 2) La intromisión que hizo el mismo Cuerpo en la autonomía de la Universidad Militar, al descalificar el nombramiento como profesora de la jurista Luz Marina Gil, ex directora de la Justicia Penal Militar, por 'vender' esa justicia. En este ambiente, sorprende que las decisiones del Presidente de retirar alrededor de 60 generales durante su gobierno, varios para congraciarse con la opinión pública, no haya hecho mella en su imagen dentro de la comunidad castrense.
El efecto de polarización y sobreideologización en esta comunidad es preocupante, sobre todo si se tiene en cuenta el peso que ha adquirido en el panorama nacional.

Francisco Leal Buitrago

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