Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Promesas de tiburón

Por: GUILLERMO MAYA | 7:28 p.m. | 31 de Mayo del 2011

    La vida de Dominique Strauss-Kahn (DSK), para entonces director del FMI, cambió para siempre el pasado domingo 14 de mayo, cuando fue bajado por la Policía de un avión, camino a Paris, debido a unas acusaciones de asalto sexual a una camarera de un hotel en Nueva York.

    El FMI es la agencia multilateral que ha tenido como su papel principal asegurar que los países subdesarrollados adopten políticas monetarias, cambiarias y fiscales amigables para los intereses de los países desarrollados, como EE. UU. y los de Europa, con el único y exclusivo objetivo de que aquellos países generen excedentes fiscales para que paguen cumplidamente sus deudas a los acreedores de las finanzas internacionales, sin importar si el desempleo y la pobreza aumentan en dichas naciones como consecuencia de estas políticas de austeridad.

    El investigador Dean Baker anota que entre los programas de austeridad más sobresalientes estuvo el de Argentina, previo a la crisis del 2001, y que como resultado del mismo, el Gobierno, a instancias del FMI, impuso un paquete de ajustes fiscales que llevó a ese país a una profunda recesión. Después de la crisis del 2001, y después de la renuncia y fuga de Fernando de la Rúa, el nuevo gobierno argentino se vio obligado a romper con el FMI y a declarar la moratoria a la deuda. Desde entonces, el FMI ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para desprestigiar al gobierno de los Kirchner subestimado sus logros de crecimiento y empleo, que ya a las altura del 2011 son incuestionables y mucho más destacables que los logros de los países aconductados por el FMI.

    Sin embargo, para romper con este pasado, DSK, dice Dean Baker,  "trató de sacudir (al FMI). Trajo a Olivier Blanchard del MIT, uno de los macroeconomistas más importantes del mundo, como el economista jefe del FMI. Le dio libertad a Blanchard, quien rápidamente la utilizó para criticar duramente a la ortodoxia en el FMI" (2011, "Strauss-Kahn and the IMF", www.counterpunch.org, may 17).

    Por otro lado, algunos cuestionan que el malogrado DSK tuviese la intención de reformar la orientación del FMI sin desviarlo de sus objetivos originales de equilibrar las economías en problemas con programas de austeridad fiscal y monetaria. Sin embargo, si se examinan algunas intervenciones públicas de DSK, quizá se pueda mostrar por lo menos los propósitos, aunque las políticas implementadas por el FMI, hasta el momento, no dan pie para ser tan optimistas: una revisión de 41 acuerdos entre el fondo y algunos países, durante la última crisis financiera mundial y la recesión, encontró que 31 de ellos contenían políticas "procíclicas", es decir de austeridad (Mark Weisbrot).

    En la conferencia del pasado abril 13, en The Brooking Institution (EE. UU.), sobre la Crisis Global del Empleo, la Recuperación Sostenida a Través del Empleo y el Crecimiento con Equidad (en inglés), participó DSK como figura central. A partir de una cita de Keynes, DSK señaló que los problemas principales de la economía son el pleno empleo y la distribución más equitativa de los ingresos y la riqueza. "Nosotros en el FMI no podemos ser indiferentes a los problemas distributivos".

    El FMI está a cargo de proveer estabilidad o ayudar a lograrla, y cualquier cosa que desestabilice una economía es de nuestra preocupación. Francamente, cuando uno mira alrededor, hoy en día, uno tiene razones para estar preocupado; "sin embargo, el crecimiento no  está creando suficientes puestos de trabajo, y este no es la clase de recuperación que nosotros queremos".

    En este sentido, dados los elevados niveles de desempleo causados por la crisis, "estamos enfrentando el riesgo de perder una generación". Entonces, cuando se mira esto, el desempleo y la desigualdad creciente en muchos países, entonces uno tiene que preocuparse por la sostenibilidad del crecimiento. "Se necesita crecimiento, pero también un crecimiento que traiga empleo y una distribución del ingreso y de la riqueza más justa. Esta década debería ser la década del empleo".

    Sobre el desempleo, DSK plantea que hay que ir más allá de la disyuntiva entre una política de flexibilidad laboral y una de rigidez. "Este no es el punto, el punto es el resultado final, cómo usar el crecimiento para crear puestos de trabajo". DSK le hace el quite a la respuesta sobre qué política usar para crear empleos. Se va por las ramas, aunque reconoce que la existencia de algunos beneficios laborales es fundamental. Tenemos que ser pragmáticos, dice DSK.

    Sobre la desigualdad, la otra parte de la crisis, la investigación del FMI señala que la desigualdad hace más propensos a los países a las crisis financieras. Nosotros necesitamos una política que reduzca la desigualdad y que asegure una más justa distribución de las oportunidades y de los recursos. Se necesitan unas fuertes redes sociales, combinadas con una política impositiva progresiva, que puedan amortiguar las desigualdades producidas por el mercado. Necesitamos más inversión en salud y educación. Necesitamos la negociación colectiva, que es muy importante, especialmente en un entorno de estancamiento de los salarios reales. Y necesitamos el consenso social como un marco útil que permite un reparto equitativo de los beneficios y de los costos. Se necesita esto porque es la condición para un crecimiento sostenido.

    "Le estamos prestando más atención a la dimensión social de nuestros programas. No estoy tratando de decir que es nuestro programa ¿nuestro programa social¿, lejos de eso. Estos programas son siempre muy dolorosos para los países cuando están en problemas. Pero no solo en el margen se puede tomar más en cuenta o menos en cuenta los problemas sociales y la situación de los más vulnerables en los países. Así que estamos tratando de proteger las redes de seguridad social, cuando existen, y de construirlas allí donde no existen. Y de apoyar una distribución más equitativa de los costos".

    Las intenciones son importantes, pero los hechos hablan más duro que las palabras. DSK era el director, pero el Consejo de Dirección del FMI está más ligado a los intereses de la Secretaría del Tesoro de los EE. UU. y a los de Wall Street que a los cambios de enfoque de sus intelectuales.

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.