Justicia bufa y más

Justicia bufa y más

¿Habrán querido decir que los incorruptibles son una forma de corrupción contra ellos mismos?

10 de octubre 2017 , 12:00 a.m.

Están pasando cosas en este manglar de la política y la justicia llamado Colombia. Cosas que no merecen el calificativo de macondianas, por respeto al calificativo, pues este no tiene nada que ver con rayar en el ridículo, y lo que estamos viendo es, además de grotesco y bufo, una verdadera vergüenza.

Empecemos por el Centro Democrático, cuyo nombre, por lo demás, es risible. Se molestan porque a los miembros de las Farc los va a juzgar la JEP y no la justicia ordinaria. A la vez, niegan a la justicia ordinaria para que juzgue a sus miembros, debido, dicen, a que se trata de una justicia corrupta. ¿Quién los entiende?

Sigamos con el inefable señor Vargas Lleras, líder claro, evidente, debo decir, porque claro no lo es, de Cambio radical, si no su dueño. Se va por firmas en sospechosa actitud, pues reniega del partido que creó para que lo lleve a la presidencia. Siete años mamando del gobierno de Santos y ahora se desentiende de todo aquello de lo que usufructuó. Está en su derecho, pero suscita poca confiabilidad y ninguna credibilidad.

Al oriente, Maduro, y al norte, Trump, son dos enormes ejemplos de ello. Sobra citar sus payasadas, son de todos conocidas

País al revés, fiscales anticorrupción corruptos. Magistrados ídem a quienes les preocupa, lo oí, la corrupción, ¿habrán querido decir que los incorruptibles son una forma de corrupción contra ellos mismos? ¿Y qué decir de los Besaile, Elías y tantos otros más? Comienzan las peroratas en su defensa con el argumento de que son perseguidos políticos; más adelante, ante contundentes pruebas, dicen que los extorsionaron y luego ruegan conmiseración en medio del llanto familiar. Un circo patético.

Pero si por aquí llueven a cántaros las contradicciones y las bufonadas, por allá no escampan. Al oriente, Maduro, y al norte, Trump, son dos enormes ejemplos de ello. Sobra citar sus payasadas, son de todos conocidas.

Y una reciente del imperio del norte: por ahí oí a un vendedor de armas en EE. UU. justificar la Segunda Enmienda –que da el derecho a la posesión de armas– con el argumento de que es necesario vender armas a los civiles para garantizar la defensa del país. ¡Por favor! ¡Qué pobreza de argumento!

Lo más triste de todo es que el circo no produce ni siquiera una sonrisa, pues la burla en los casos mencionados da exclusivamente rabia.

MAURICIO POMBO

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA