Preguntas chimbas

Preguntas chimbas

Si salimos a votar copiosamente por Vargas, el premio viene con ñapa.

27 de mayo 2018 , 02:19 a.m.

Bogotá podría ser definitiva en estas elecciones. Pregunta chimba: ¿será que los bogotanos, o quienes viven, trabajan y sueñan en esta ciudad que tendría todo para ser hermosa, civilizada y equitativa, todavía no lo saben?

Porque con el voto que depositaremos este domingo en las urnas no solo estaremos eligiendo el próximo presidente de Colombia, sino que, de ñapa, podríamos estar eligiendo, además, un presidente para Bogotá. Así como lo oyen.

¿Si al día de hoy, por ejemplo, Bogotá hubiera tenido un presidente, estaría nuestra situación tan desesperada y sería tan mendicante de los favores de la Nación? ¿Tendríamos 354 policías por cada cien mil habitantes, más acorde con el promedio nacional, o los 238 que tenemos hoy? ¿Un 29 % de personas serían víctimas de delitos en el transporte público? ¿La tendencia de robo de celulares estaría tan acelerada, con un crecimiento del 150 % en 2017?

Más preguntas chimbas. ¿En los entornos escolares, tiendas de barrio, bares y discotecas tendríamos controlado el microtráfico con un trabajo enorme de desarticulación y judicialización de bandas criminales desde el propio Gobierno Nacional en coordinación con la Alcaldía? ¿Estaría restringido el porte de armas de fuego actualizando su marco normativo y se decomisarían las armas blancas en espacios públicos? ¿Se tendrían identificados los focos de bandas organizadas dedicadas al atraco y la extorsión en lugares públicos y zonas comerciales reforzando labores de inteligencia, invirtiendo en investigadores, en tecnología y en incentivos para la denuncia ciudadana? ¿Tendríamos 14 homicidios por cada 100.000 habitantes? ¿Se promoverían esquemas de colaboración entre las 145.671 personas vinculadas a empresas de vigilancia privada con la policía?

Preguntas chimbas. ¿Ese presidente de Colombia, pero también de Bogotá, arrancaría por fin en firme el ambicioso programa de transformación urbana del CAN en el que habrá, en 72 hectáreas, parques, auditorios, oficinas, viviendas? ¿Colocaríamos la primera piedra de El Dorado 2 para evitar que el actual aeropuerto colapse en cuatro años y se haga muy difícil llegar acá por vía aérea? ¿El financiamiento del proyecto del metro estaría totalmente garantizado y a finales de este año arrancaría su licitación? ¿Los bogotanos tendríamos que seguir gastando 90 minutos cada vez que queramos salir de Bogotá y sacrificar un día de vacaciones para volver a entrar a la ciudad? Requetechimba: ¿arrancarían, por fin, la ampliación de la calle 13, los accesos por las autopistas norte y sur, la conectividad Cota-Suba, la Primero de Mayo, la avenida Boyacá, la conectividad con el valle del Sopó y la ALO?

¿Este presidente de Colombia, que lo sería también de Bogotá, tendría muy clara la prioridad de devolverle a la capital el dinamismo en su crecimiento económico y su capacidad de generar empleo? ¿Trabajaría para evitar que la ciudad enfrente el riesgo de sufrir un desabastecimiento de agua si no se implementan acciones de ahorro y uso suficiente del recurso? ¿Se necesita un presidente de Bogotá para garantizar los aportes de la Nación para el saneamiento del río Bogotá, crear la gerencia que lidere su descontaminación con aportes de entidades territoriales y ambientales y realizar el seguimiento de los 49 municipios que están en la cuenca del río para su recuperación? ¿Y para tomar las medidas consecuentes para que Bogotá ocupe el primer lugar del escalafón de ciudades colombianas más vulnerables al cambio climático, con sus variables de inseguridad alimentaria y del recurso hídrico?

En fin, hablamos de un presidente que trabajaría desde el Gobierno Nacional para convertir a Bogotá en una ciudad líder en materia de cambio climático a nivel mundial. Y para que el área metropolitana Bogotá-Sabana sea un territorio ordenado, conectado, competitivo y sostenible.

Por eso no es una pregunta chimba la de si el presidente que no solo necesita Colombia, sino Bogotá, es Germán Vargas Lleras. ¿Votando hoy por él en primera vuelta garantizaríamos que a la ciudad la cuide y la respete por fin alguien desde lo más arriba? Si salimos a votar copiosamente por Vargas, el premio viene con ñapa. ¿No saldríamos definitivamente de la pesadilla de que Petro llegue a segunda vuelta y ya, con tranquilidad, definir si el país se queda con Duque o con Vargas? Ustedes perdonarán, pero de chimbas estas preguntas no tienen nada.

Entre tanto… Buena prueba la del presidente Santos con la Ocde.

MARÍA ISABEL RUEDA

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.