¿Con la sartén por el mango?
Por: LUCY NIETO DE SAMPER | 5:53 p.m. | 21 de Octubre del 2011
Los universitarios que participaron en la audiencia pública que tuvo lugar en una Comisión del Senado, además de rajar contra el presidente Santos, contra la Ministra de Educación y contra el proyecto que reforma la educación superior, declararon que tienen la sartén por el mango. Porque las 30 universidades públicas seguirán en paro y porque no habrá diálogo con la ministra, María Fernanda Campo, mientras no retire el proyecto que ya radicó en el Congreso. Si logran su cometido, los universitarios exigen que en el diseño de un nuevo proyecto intervengan rectores, profesores y estudiantes. Son vehementes y drásticos. A veces agresivos. Al Gobierno no le reconocen nada bueno. Lo acusan de actuar de espaldas a las necesidades del país, de generar con el nuevo proyecto dos modelos educativos en pugna: una educación mercantil, que se compra y se vende, financiada por el sector productivo, cuando la educación, que es un derecho fundamental, debe ser financiada por el Estado.
Por una educación gratuita y de alta calidad votamos todos. Y creo que los gobiernos se han esforzado por lograr esa meta bastante difícil de alcanzar, pues aumenta a diario el número de nuevos estudiantes y, por desgracia, el presupuesto nacional no es suficiente para atender como debiera las necesidades de 40 millones de habitantes. En cuanto al proyecto en discordia, es claro que la intención del Gobierno no era perjudicar a los estudiantes, sino abrirles más puertas, inyectarle a la universidad nuevos recursos para que pueda ofrecer mejor educación, más ciencia, más tecnología, a mayor cantidad de estudiantes, a fin de ponerlos a la altura de los nuevos requerimientos. Es decir, prepararlos para que puedan actuar en los muchos escenarios que se están abriendo en Colombia y en el mundo debido al arrollador desarrollo de la ciencia y de nuevas tecnologías que, por eso mismo, demandan nuevos profesionales, con nuevas habilidades y nuevos conocimientos.
Por lo que se lee y se oye, a propósito del controvertido proyecto, es fácil advertir que, a lo largo de los debates, ha pesado más un enfoque político de izquierda. La importancia de los valores científicos, técnicos y culturales de la propuesta no se tienen en cuenta. Ven con malos ojos que el sector privado aporte dinero para el desarrollo de la educación. Creo que, porque hizo falta mayor intercambio de opiniones y tal vez más foros y debates más amplios y más abiertos, los rectores y profesores de las universidades estatales se fueron desde el principio lanza en ristre contra el proyecto. Lo que no tiene razón de ser es tanta intransigencia.
El paro indefinido, que en Bogotá y en otras ciudades terminó en gresca, con la desgracia de un muerto en Cali, pues parece que le estalló encima la papa bomba que iba a lanzar, ha sido un atropello a la ciudadanía, que ha sufrido daños y perjuicios, más los perjuicios que se adjudican los universitarios. Además, si la ministra siempre ha estado lista para hablar con los estudiantes, el paro no era necesario. Grave y peligroso que, en medio de la situación de violencia que ha vivido el país, los estudiantes se presten para echar leña a la hoguera. A las malas no se consigue nada bueno.
Cuiden su voto
Fíjense bien a la hora de escoger alcalde. No olviden que dirigentes del Polo Democrático y sus seguidores destrozaron a Bogotá y casi la quiebran con su corrupto 'carrusel' de la contratación. Solo puede sacarla de la olla quien ha demostrado, con obras, que es capaz e hizo tan bien el oficio que alcaldes de otros países lo han invitado como asesor. Si ayer dejamos que Samuel Moreno le ganara a Peñalosa, evitemos que ahora le gane Petro. Y ojo con los concejales que buscan su reelección, llamados por la Fiscalía a rendir cuentas. Todavía no están acusados. Pero mejor votar por quien no tiene sombras de sospechas.
Otras noticias hoy





