El año en que tembló el mundo

El año en que tembló el mundo

A Vietnam se añadieron en 1968 otros hechos trágicos, como el magnicidio de Martin Luther King.

28 de diciembre 2017 , 12:00 a.m.

El año que está a punto de comenzar marcará un hito en la historia porque en él se cumplirá medio siglo desde 1968, uno de aquellos períodos de los cuales se puede afirmar sin exageración que estremecieron el planeta. Repasar lo que ocurrió entonces, así sea sumariamente, permite apreciar las vueltas que ha dado el mundo y lo poco que aprende la humanidad de sus yerros y tragedias.

Aquel fue un año de revueltas, magnicidios y grandes acontecimientos militares y políticos. Entre ellos estuvo el principio del fin de la guerra de Vietnam, uno de los peores conflictos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, no solo por la cantidad de muertos y la destrucción casi completa de un país, sino por haber concluido en la primera derrota militar sufrida por Estados Unidos.

La guerra, librada inicialmente entre Francia y los nacionalistas vietnamitas después de casi un siglo de dominio francés, involucró a Estados Unidos desde 1960 y condujo a tres presidentes estadounidenses hacia un túnel sin salida. El país liberado de Francia estaba dividido en dos, uno comunista en el norte, apoyado por China, y otro capitalista en el sur, defendido por Washington. Durante ocho años interminables, el espectáculo de las matanzas al otro lado del planeta, llevado por la televisión a los hogares estadounidenses, despertó un movimiento masivo de protesta que se sumó a los reveses militares en el terreno para hacer insostenible el conflicto.

Repasar lo que ocurrió entonces permite apreciar las vueltas que ha dado el mundo y lo poco que aprende la humanidad de sus yerros y tragedias.

Tras más de 58.000 bajas estadounidenses, 250.000 del Vietnam del Sur y cerca de un millón del Norte, más un gasto estimado en 300.000 millones de dólares de la época, la guerra concluyó con la retirada de las tropas invasoras y la unificación de Vietnam bajo un gobierno que se autodenomina socialista, pero en la práctica es capitalista. Otra ironía de la historia.

Entre los efectos de aquella guerra estuvo otro fenómeno que distinguió a 1968: una ola de protestas estudiantiles que recorrió el mundo y llegó a su apogeo en Francia en los meses de mayo y junio. Esta culminó en la mayor huelga general de la historia francesa y una insurrección que puso contra las cuerdas al gobierno del general Charles de Gaulle, con el resultado de obligarlo a convocar elecciones anticipadas el mismo año y precipitar después su retiro del poder y de la política.

Las consecuencias políticas en Estados Unidos no fueron menores, pues el fracaso de Vietnam obligó al presidente Lyndon B. Johnson a renunciar a su reelección y ceder el paso a Robert F. Kennedy, cuya oposición a la guerra lo convirtió en el favorito para sucederlo. Habría sido elegido si las balas de un asesino no lo hubieran impedido el 6 de junio de 1968, precisamente cuando celebraba su victoria en las elecciones primarias del Partido Demócrata en California.

La guerra no solo arruinó políticamente a Johnson; también perjudicó a Hubert Humphrey, el candidato presidencial del Partido Demócrata, y facilitó el triunfo de Richard Nixon, quien finalmente encontró la vía para resolver el conflicto. Pero Estados Unidos no aprendió la lección, como lo muestra su intervención posterior en otras guerras interminables, como las de Afganistán, Irak y Libia.

A Vietnam se añadieron en 1968 otros hechos trágicos, como el magnicidio de Martin Luther King, el ícono de la lucha contra el racismo en el mundo, ocurrido el 4 de abril; la invasión de Checoslovaquia por la Unión Soviética, que puso fin a la ‘primavera de Praga’ el 20 de agosto, y la matanza de Tlatelolco, en México, ocurrida el 2 de octubre, cuando los estudiantes que llenaban la plaza de las Tres Culturas fueron atacados por el Ejército y la Policía en una acción combinada que dejó decenas de muertos.

Paradójicamente, en Colombia aquel año fue marcado por un acontecimiento muy distinto: la histórica visita del papa Pablo VI, la primera de un pontífice católico a América Latina, que envió al mundo un mensaje de paz en medio de tanta violencia.

LEOPOLDO VILLAR BORDA

Columnistas

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