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El día que tiré con el M

Por: JOTAMARIO ARBELÁEZ | 6:48 p.m. | 10 de Enero del 2012

Buen viento y buen amar, apreciado burgomaestre.

    En el santoral del nadaísmo se celebran este año dos fechas cumbres: la llegada de Elmo Valencia, el 'Monje Loco', a sus plácidos 86 eneros y la de Jaime Jaramillo Escobar, 'X-504', a sus 80 abriles. Ambos hicieron parte del movimiento caleño que, a diferencia del antioqueño, practicó la carcajada en lugar del vómito. Quién iba a pensar que integrantes de esta banda de menores de edad con ínfulas de genios poéticos íbamos a alcanzar edades provectas, como si nada, pues la poesía nadaísta sigue siendo sinónimo de júbilo y refocilo. En Cali, en la Tertulia Médica No. 100 del cardiólogo Adolfo Vera, se celebró el cumpleaños del monjecillo, como quedó consignado para eterna memoria en NTC, con fotografías, videos, textos y enlaces. Basta conectarse con: http://ntc-eventos.blogspot.com.

    Con Elmo viajamos de Cali a Bogotá en abril de 1970 por tierra ("Si flota Magdalena flota el nadaísmo", pensamos) a tomarnos el poder con el general, quien prometió no dejar que le birlaran las elecciones. Escribimos y publicamos El libro rojo de Rojas con todos los pelos y señales del fraude. Pero como el general parece que se transó "para evitar una masacre", o percibiendo que en un mediano futuro se desquitaría, abandonamos la reclamación popular -que dejamos en manos del M-19 recién fundado- y nos trasladamos al hippismo de la calle 60, donde cambiamos el carné de la Anapo por un pucho de mary-jane.

    Lo que nos había gustado del M, del que llegó a decirse que era el brazo armado hasta los dientes del N -que creció mueco-, era que a quienes iban reclutando no les daban cartilla marxista ni les inculcaban El capital. "Los ponemos a leer Cien años de soledad", le declaró a una revista Fayad. Por eso, cuando la quiebra de las ideologías, los únicos movimientos que se salvaron fueron el N, que nunca la tuvo, -"los ideales son enfermedades de la idea", habíamos diagnosticado-, y el M menos: "Los principios vamos a dejarlos para el final", le declaró Jaime Bateman a otra revista. Así, a diferencia de la imagen decreciente de 'Tirofijo', la del 'Comandante Papito', Carlos Pizarro, se veía como una especie de Jim Morrison. Mientras el M-19 maquinaba en el monte los nadaístas complotamos en el Anca 19: "Conspiramos con mucho júbilo. Conspirando esperamos que nos jubilen".

    En vísperas de la entrega de las armas a la Internacional Socialista y de acogerse al indulto, asistí a Santo Domingo, el territorio del sur del país donde operaba el monstruo de Tacueyó y estaban concentrados los M, con otros publicistas como el poeta Ángel Beccassino y el pintor Gastone Bettelli. Me declaré impedido para proponer una idea creativa sobre el futuro de un movimiento armado, dado que nunca había tenido entre mis brazos ni mucho menos disparado un arma de fuego. Pizarro encomendó a Navarro Wolff que me diera la adecuada cartilla. Nos internamos en el bosque en sendas cabalgaduras. Me contaba sobre las armas y los proyectiles aprobados en la convención de Ginebra. De la prohibición, por ejemplo, de las balas dum dum, proyectiles con muescas y las puntas cortadas, que aparte del impacto horadan el cuerpo alcanzado por rotación. Descendimos de los caballos, me entregó su fusil y me pidió que le apuntara al corazón a un corpulento árbol. Apunté, pero no me sentí capaz de impactar a un ser vivo, así fuera de palo, de modo que en el colmo de la cobardía disparé al aire. Era como una señal, porque en ese momento todos los guerrilleros dispararon al aire por última vez sus armas. Con ellas se haría una escultura metálica como monumento a la reconciliación, esa fue la idea. Lamento haber perdido esa crónica, El día que tiré con el M.

    Así las cosas, lo reitero, fueron los hippies quienes hicieron la revolución, el M-19 hizo la paz, los nadaístas el amor. Pero ahora, con el triunfo electoral, Petro duplica su hippismo anunciando que hará "la alcaldía del amor". Buen viento y buen amar, apreciado burgomaestre.

jmarioster@gmail.com

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