El fracaso de la política social

El fracaso de la política social

Prevención y control, en sus justas proporciones, son la clave para atender el problema.

16 de abril 2017 , 01:47 a.m.

Es innegable que la presencia y el accionar de las pandillas han crecido en las principales ciudades colombianas. En el caso de Bogotá, en 1999, un estudio contratado por la Administración Distrital con el periodista, investigador y exalcalde de Medellín Alonso Salazar determinó que en la ciudad había más de 200 pandillas; en 2003, esta cifra se había triplicado; y en 2008, un estudio del sociólogo Leandro Ramos, para Idiprón, encontró que existían en la ciudad 1.379 pandillas, de las cuales hacían parte 19.000 jóvenes.

Se podría asegurar que hoy el número de pandillas en la ciudad es mayor y que los efectos sobre la seguridad ciudadana se sienten especialmente en lo que tiene que ver con hurtos y microtráfico, como lo demuestra el incremento de delitos cometidos por jóvenes: mientras que en 2007, en Bogotá, fueron procesados 2.715 menores de edad, en 2015 el número llegó a 8.061; de estos, 2.038 volvieron a delinquir, la gran mayoría con un delito más grave que el anterior.

Para enfrentar el fenómeno, las autoridades han recurrido casi que exclusivamente al control policial y de justicia, dejando de lado las acciones de prevención para que niños, niñas y adolescentes en riesgo no terminen vinculados a estos grupos y para que jóvenes ya involucrados dejen la pandilla y tengan oportunidades distintas a las de delinquir y ejercer violencia. Hay que reconocer que las pandillas son resultado de políticas sociales que no llegaron a estos jóvenes o que no fueron capaces de acogerlos y mantenerlos con actividades educativas, recreativas, culturales, de salud y de formación para el trabajo acordes con sus necesidades.

Si se quiere solucionar este problema, hay que ejecutar las dos acciones a la vez: por un lado, presencia y control de la policía en los barrios donde operan las pandillas, además de acciones de investigación criminal, coordinadas con la Fiscalía, orientadas a poner a disposición de la justicia a los adolescentes infractores de la ley penal o a los adultos que los utilizan; y por el otro, programas y proyectos preventivos hacia los jóvenes en riesgo de vincularse o vinculados, con acompañamiento psicosocial, ofertas ocupacionales, educativas, culturales, recreativas y actividades de servicio social en los barrios donde viven o en la ciudad.

Mediante estas intervenciones integrales, que van de la prevención al control, se logra mejorar la seguridad ciudadana (afectada por el accionar de las pandillas), modificar el comportamiento violento de los jóvenes vinculados, evitar que otros ingresen a estos grupos, transformar los territorios donde actúan, promover la cultura de la legalidad y la participación de las comunidades, los jóvenes y sus familias, y contribuir a la reintegración social de los pospenados y a la disminución de la reincidencia en el delito.

En Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla se han ejecutado proyectos en esta línea, que han estado limitados por los recursos y podrían reproducirse para atender el problema creciente de las pandillas. En este caso, Bogotá podría revivir el programa Misión Bogotá como un mecanismo de transformación cultural y de oferta laboral para jóvenes en riesgo o vinculados a pandillas, revivir el ‘Bachillerato y la primaria para expulsados’, que se constituyó en la oportunidad de continuar y terminar los estudios para muchos jóvenes que ya no iban a regresar al sistema educativo y donde, además del currículo normal de validación, aprendieron a resolver conflictos, liderazgo, participación y a controlar la ira y dar afecto, entre otros temas. Al final del ciclo educativo, que duraba dos años, recibían la libreta militar, que les permitía presentarse como bachilleres con documentos completos al mercado laboral.

Prevención y control, en sus justas proporciones, son la clave para atender el problema de pandillas.

HUGO ACERO VELÁSQUEZ

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA