Banco de la República en defensa de los trabajadores

Banco de la República en defensa de los trabajadores

El mercado laboral colombiano se precariza cada vez más, con una informalidad cercana al 50 %.

20 de enero 2017 , 04:21 p.m.

El destacado banquero central, economista y columnista Salomón Kalmanovitz escribió el texto ‘Salarios’ (elespectador.com, 01-01-2017), en donde resalta que el salario mínimo ha aumentado “en los últimos 20 años (…) 24 %”, en términos reales. ¿Por qué? “El incremento anotado durante las dos últimas décadas se debió a la reducción de la inflación a niveles de un dígito y al ajuste sucesivo basado en la inflación registrada el año anterior”.

¿Cuál ha sido el entramado institucional para ese logro fenomenal? “La política monetaria ha sido independiente de los gobiernos de turno y de los gremios de la producción, que antes de 1991 ordeñaban al Banco de la República para financiar el déficit fiscal o capturaban créditos subsidiados para la Federación de Cafeteros, la agricultura y la industria”. Es decir, la independencia del Banco de la República, garantizada por la Constitución de 1991.

En conclusión, dice Kalmanovitz: “La lección más importante es que mantener los equilibrios macroeconómicos y sobre todo la estabilidad de precios es un bien público de enorme valor social”.

Desde 1990, el gobierno de César Gaviria y del ministro Rudolf Hommes adhirió a la globalización de los mercados libres de bienes y servicios y a la libertad de capitales, renunciando así al mercado interno y a la diversificación de las exportaciones, que dependía de una industrialización creciente, como la locomotora de la economía nacional, mientras la banca central era promotora del desarrollo.

El desarrollo y el crecimiento del mercado interno dependían del aumento de los salarios y del empleo jalonado por la diversificación de las exportaciones, a una tasa de cambio competitiva, con las minidevaluaciones diarias del Decreto 444 (1967) de Carlos Lleras Restrepo, el último gran presidente.

La apertura -así llamada- convirtió a Colombia en un país primario exportador, desindustrializado prematuramente, con un amplio retroceso en la diversificación de la canasta exportadora, y desde entonces la economía ha crecido 3,60 % por año entre 1990 y el 2016, sin lograr alcanzar los niveles de crecimiento preapertura, cuando la economía colombiana, por casi 90 años, creció al 4,65 %. Sin embargo, lo sustantivo no es el crecimiento sino el desarrollo, la transformación productiva estructural, basada en la innovación, y ahí Colombia solo exhibe retroceso.

El cambio de modelo económico, centrado en la inversión extranjera y en los mercados externos, significó que los salarios y los impuestos se convirtieran en un obstáculo para la competitividad internacional basada en la pobreza. ¿Qué ministro de Hacienda dijo que “el salario mínimo en Colombia es ridículamente alto”?

Desde entonces, el mercado laboral colombiano se precariza cada vez más, con una informalidad cercana al 50 % del mismo, con salarios más bajos (convergiendo las remuneraciones medias hacia el salario mínimo, no hacia las de banquero central) y con empleos de peor calidad. Al mismo tiempo, se ha expandido la subcontratación laboral, pública y privada.

Aunada a la flexibilización del mercado laboral, la dirigencia colombiana viene trasladando la carga tributaria, los impuestos, a los ingresos laborales bajos y medios: primero, el poeta “presidente de los pobres”, Belisario Betancur, con la creación del IVA; luego, la rebaja de los aranceles, por la dupla Gaviria-Hommes, a un promedio del 9 %, que en la práctica, dada la gran revaluación del peso colombiano (1990-1994 y 2003-2014), se convirtieron en tarifas con protección efectiva negativa (que destruye empleos nacionales).

Posteriormente, se hizo toda clase de “regalos” tributarios que se suman al dólar barato, muy bueno para exportar capitales y comprar empresas extranjeras, así como el descuento de las regalías a los impuestos de las transnacionales (minerales, petróleo y gas), en el gobierno de Uribe Vélez. Igualmente se ha eliminado, con Santos-Cárdenas Santamaría, buena parte de los costos parafiscales al trabajo, como los aportes al Sena, ICBF y salud. ¡Y piden más!

Por otro lado, el sector financiero desregulado y oligopolizado, mientras paga intereses reales negativos a las cuentas de ahorros, impone tasas de interés altas a los usuarios de crédito. En este sentido, no es extraño que “las utilidades del sector bancario en la década analizada (primera del 2000) aumentaran un 1.035,9 % entre el 2001 y el 2009 (…), mientras que en el mismo periodo el índice de precios al consumidor (IPC) solo aumentó el 52,8 %”, de acuerdo con el profesor de la Universidad Nacional Jairo Orlando Villabona (‘Banca colombiana es cada vez más rica y menos generosa’, UNperiódico, 08-03-2014).

¿A quién beneficia el Banco de la República? ¿Cómo comparar un 24 % de incremento en el salario real en 20 años con las astronómicas cifras de las utilidades financieras-bancarias en solo nueve años? ¿Y la quiebra de miles de familias con el Upac?

El gran aliado de los trabajadores es el Banco, según Kalmanovitz, aunque no tienen un representante en la junta, como los trabajadores suecos, que sí lo tienen en el Sveriges Riksbank. ¿Quién lo creyera? Marx se equivocó de sujeto revolucionario, sin duda, como se equivocó en tantas cosas. Debió haber escrito ‘La revolución de la banca central independiente’.


 Guillermo Maya

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA