Política en inventario

Política en inventario

Otras versiones sobre heroísmo y abolengo habrá de la historia política liberal-conservadora.

05 de diciembre 2017 , 12:00 a.m.

Impensablemente, aún tenemos que pagar la consulta interna del Partido Liberal y presenciar los despojos conservadores que el expresidente Pastrana lleva años royendo. Otras versiones sobre heroísmo y abolengo habrá de la historia política liberal-conservadora. La mía es que habiendo nacido en el 64, fui atravesado por los últimos tres gobiernos del Frente Nacional y me crie, en consecuencia, oyendo testimonios sobre el odio, las masacres, despojo de tierras, golpizas, cortes de la carne y, cómo no, de la participación de muchos sacerdotes en la incoherencia.

Así fue como hacia el final de ese período frentenacionalista que apaciguó, en términos futboleros, un primer tiempo de la violencia, me costaba asimilar que la oligarquía vestida de rojo y azul (esa especie de aristocracia feudal organizada desde la Independencia) se hubiera alternado la dirección, la burocracia o la justicia del país.

Dicho de otro modo, cómo, a pesar de haber propulsado fanatismo, aquella gente hallaba placidez prorrateándose la ecuación poder más riqueza y negándole, a toda costa, la participación o la crítica a cualquier otro que no compartiera no digamos sus ideas, porque no era visible que las tuvieran, sino sus ambiciones.

Los políticos ungidos por el mismo bipartidismo fueron cooptados por el narcotráfico y se llenaron, como nunca antes, con todas las fórmulas de la corrupción.

No pude asimilar entonces, tampoco ahora, cómo esos partidos (dos vertientes de un mismo río, según los refería el maestro Umaña Luna) habían sumido a la sociedad colombiana en el vicio de la violencia casi desde el momento mismo cuando decidieron parapetarse en uno y otro color y luego cómodamente se turnaban el cuchillo de partir la torta.

Así anduvo la cosa. Luego tocó ver cómo los políticos ungidos por el mismo bipartidismo fueron cooptados por el narcotráfico y se llenaron, como nunca antes, con todas las fórmulas de la corrupción. Y por acción u omisión dejaron pasar otro desenfreno de cadáveres ya no liberales o conservadores, sino campesinos, sindicalistas, políticos de otras tendencias (los preferidos de la guillotina los de la izquierda discrepante).

Entre la tormenta, a los mejores y más resueltos disidentes de lo que ya no podía tolerarse liberal-conservador los mataron. Otros prefirieron dejar hacer, dejar pasar. Algunos más, por vergüenza o astucia, crearon nuevos partidos con bastante rojo y azul, aunque eficazmente mimetizados. En pleno ruido está la política, y bien caen diferentes voces.

GONZALO CASTELLANOS

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA