Sergio y Humberto

Sergio y Humberto

Lo que ellos lograron tiene un impacto inconmensurable para la vida de las mujeres de este país.

09 de agosto 2017 , 12:00 a.m.

Si tuviera que invitar un hombre importante a comer a mi casa, quiero decir un hombre que haya logrado cambiar significativamente el panorama del país, un artista, un intelectual, un pensador o incluso un político (aun cuando por estos días sería lo último que haría), invitaría, sin dudarlo un minuto, a Sergio Jaramillo.

Y sí, confieso mis afectos por este hombre. Escuchar a Sergio Jaramillo hablar era un bálsamo, un Edén, como beber una de esas agüitas que calman el alma adolorida ante la depresión cotidiana. Si él viniera a visitarme, sacaría la vajilla de mi madre, que solo saco cuando personajes de gran estatura moral vienen a mi casa. Claro, estaría intimidada. No porque no podamos hablar un poco de filosofía moral, de Hannah Arendt, del asesinato de la mujer de Althusser o de la gran Judith Butler. No porque no encontremos terrenos comunes de conversación, como la ausencia de mujeres en ambos lados de la mesa de negociación o su percepción del rol de las mujeres en la guerrilla.

No, estaría intimidada por lo que nos enseñó en relación con el fin de una de las guerrillas más antiguas del mundo y sus devastadores efectos sobre millones de víctimas y sus protagonistas bélicos dispuestos al diálogo, mas no a la rendición por no haber sido vencidos.

¿Cuántos sacrificios implicaron, cuántas películas no vieron, cuántas celebraciones durante estos cinco años de negociación perdieron?

Claro, hubiera podido decirle que traiga a su compadre Humberto de la Calle, y con una buena botella de vino nos pondríamos a hablar francés, pues los dos son grandes francohablantes. Yo, en el transcurso de la noche, ya algo entonada, empezaría con mis agradecimientos por lo logrado, lo realizado. Un acuerdo de paz que el mundo entero reconoce como uno de los mejores del mundo.

Y, claro, esto se debe, en parte, a la prudencia, a la serenidad para comunicar, a la falta de inútiles y peligrosos apasionamientos y así mismo a un profundo y sincero convencimiento de estos dos hombres y, debo decirlo, como una docente enamorada de ese oficio, de una impecable y tan eficaz pedagogía para lograr –sin discursos pesados– convencer de situaciones a veces muy complejas a un público común y corriente como lo soy yo.

La noche sería liviana. Entraríamos a las historias de la vida cotidiana del proceso. Les preguntaría mucho sobre el rol de sus familias. ¿Cómo vivieron el proceso sus dos compañeras? ¿Cuántos sacrificios implicaron, cuántas películas no vieron, cuántas celebraciones durante estos cinco años de negociación perdieron?

Yo creo que ante estos dos hombres, yo lloraría. Estaría demasiado conmovida. Y la razón es que, desde mi óptica feminista, lo que lograron tiene un impacto inconmensurable para la vida de las mujeres de este país. Para las madres que lloraron sus hijos soldados en un cementerio anónimo. Para las hijas de un policía que llegó vivo a su casa para explicar un simple ejercicio de álgebra. Y también, claro que sí, para las mujeres que dieron su vida en el campo de batalla en nombre de unas ideas revolucionarias.

Al final, sacaría el mousse de chocolate que me enseñó a hacer mi madre. Ese postre tiene una virtud. Los hombres que lo prueban saben que es un premio. Ese que hoy quisiera que les diéramos a Sergio y a Humberto. Ya sé, nunca vendrán a mi casa. Su vida es muy agitada para una vieja feminista francocolombiana que, desde 1967, cuando llegó, siempre conoció este país en guerra.

FLORENCE THOMAS
* Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA