Balance del sector salud

Balance del sector salud

Seguramente, la suerte del sector salud seguirá siendo protagonista en el nuevo gobierno.

27 de julio 2018 , 12:00 a.m.

Terminado el gobierno Santos, es natural que se inicie el escrutinio de lo que fueron sus ejecutorias, buenas y malas. Es indudable que todos los sectores involucrados en la gestión gubernamental son importantes, siendo el de la salud uno de los más significativos, por sus implicaciones sociales. A lo largo de estos últimos ocho años no hubo día en que la salud no figurara como protagonista, como tema de actualidad. Por eso, seguramente va a ser uno de los más escrutados.

Yo lo hago ahora, movido por el interés profesional que me suscita y por haber sido uno de los muchos actores que en algún momento estuvimos comprometidos con su suerte. El balance que hago no puede ser exhaustivo, en razón del espacio disponible en una columna de opinión. He procurado tener en cuenta solo aquellos asuntos que he considerado relevantes.

El primer ítem del balance tiene que ver con lo bueno que se hizo, que fue mucho, pero que no es valorado con justeza en razón de que lo desdibuja el número grande de tutelas por insatisfacción con los servicios. Sin duda, el hecho más importante fue la promulgación de la Ley 1751 del 2015, o ley estatutaria, que consagró la salud como un derecho fundamental y comprometió al Estado en su preservación y desarrollo.

Otros hechos sobresalientes fueron el incremento de la cobertura de aseguramiento, lindando con la universalidad y poniéndole fin al elitismo en el campo de la salud al desterrar la atención de beneficencia o caridad; la mejora visible y mensurable de los principales indicadores de salud; el rescate para el Ministerio de Salud, gobernadores y alcaldes de la obligación de responder por la atención integral de la salud; la aprobación de una ‘Política de atención integral en salud’ (País) –hasta ahora implementada tímidamente–, contemplada en el Plan Nacional de Desarrollo (2014-2018) y en el Plan Decenal de Salud Pública (2012-2021), orientada a centrar la atención en la persona, mediante un modelo que incluye acciones con enfoque de prevención y promoción a través de la atención primaria (Mías); la vigencia de una política de control de precios de medicamentos y dispositivos de uso médico, la depuración de EPS, la unificación de los regímenes del POS, la reversión de la autonomía médica.

El hecho más importante fue la promulgación de la Ley 1751 del 2015, o ley estatutaria, que consagró la salud como un derecho fundamental y comprometió al Estado en su preservación y desarrollo.

En cuanto a lo que queda de malo: el pesado lastre de una deuda calculada en algo más de 6 billones de pesos, la falta de una ley ordinaria que haga posible la implementación armónica de la ley estatutaria, las fallas en la atención y calidad de los servicios expresadas a través de tutelas, la falta de ruralización eficiente del sistema, rezagos inconvenientes de la Ley 100, como la mediatización y manejo de recursos a cargo de empresas privadas; trato desconsiderado del llamado ‘talento humano en salud’ desde los puntos de vista profesional y laboral.

¿Qué resta por hacer? En primer término, subsanar el estado financiero del sistema, sin lo cual no pueden funcionar eficientemente las entidades prestadoras de servicios. Igual de importante es la aprobación de una ley ordinaria que, dentro del marco de la ley estatutaria, sustituya la Ley 100 a través de un modelo de salud que de verdad haga del nuestro uno de los mejores sistemas de salud del mundo, como lo soñamos quienes forjamos la ley estatutaria. Ese modelo debe tener en cuenta, entre otras variables, las directrices del Plan Decenal de Salud. Entonces podrá contarse con subsistemas operantes tales como el financiero, el de prestación de servicios en red, el de información, el de inspección y vigilancia, el de medicamentos e implementos de uso médico, el de prestadores de servicios directos, en fin, con todo aquello que contempla la ley estatutaria.

Seguramente, la suerte del sector salud seguirá siendo protagonista en el nuevo gobierno. Los renovados Ministerio de Salud y Congreso de la República tienen ante sí y ante el país el deber de responder por tan grave compromiso.

FERNANDO SÁNCHEZ TORRES

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.