| Actualizado hace 22 minutos

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo.

  • Pico y placa
  • Clima
  • Que buena compra
  • Facebook
  • Twitter

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

El 'carrusel' de concejales

Por: |

Arreglemos primero lo que está mal en Bogotá, que es bastante.

    Los partidos minoritarios en Bogotá (que unidos forman mayoría) resolvieron armar en el Concejo del Distrito Capital un 'carrusel' contra la administración del alcalde Gustavo Petro. La primera manifestación del 'carruselismo' oposicionista se dio en la elección de presidente del Cabildo. Tras fracasar un intento del Secretario de Gobierno, Antonio Navarro Wolff, de organizar entre el gobierno y algunos partidos una coalición programática que permita sacar adelante proyectos vitales para el desarrollo presente y futuro de la ciudad, la coalición se hizo en figura de carrusel 'anti-Petro'. La minoría coligada eligió presidente del Concejo al doctor Darío Fernando Cepeda, de Cambio Radical.

    La elección del doctor Cepeda no es en sí criticable. Todo lo contrario. Se trata de un hombre ecuánime, que actuará con plena honestidad, deseoso de servirle a la ciudad, como es su deber. Yo hasta felicitaría a los treinta concejales que lo votaron, si no lo hubieran elegido con una intención aviesa. El carrusel de concejales no optó por el doctor Cepeda por las cualidades que lo adornan, sino para demostrar ellos su condición de rebeldes frente a la administración Petro, y ostentar su poder mayoritario de corte intimidante.

    ¿Rebeldes con qué causa? ¿Rebeldes contra una administración que no lleva un mes de iniciada? ¿El odio a Petro está primero que el amor a Bogotá? Tal vez los más contentos y satisfechos con esa 'rebeldía' sean los miembros ilustres del cartel de contratistas, que en la nueva administración han encontrado un obstáculo insalvable para sus ansias pantagruelescas de engullirse los presupuestos de la ciudad.

    Confiemos en que el doctor Darío Fernando Cepeda sabrá hacer que entren en razón sus enfebrecidos colegas de la oposición carruselista. La oposición es necesaria, saludable, cuando actúa con ánimo constructivo, de vigilancia severa e imparcial de los actos de la administración; y perniciosa y maligna cuando únicamente pretende desprestigiar o entorpecer. Si por culpa de la coyuntural mayoría carruselista se frustran o retrasan los programas que la ciudadanía aprobó en las urnas, Bogotá jamás perdonará al carrusel de concejales, que hasta el momento ha dado muestras evidentes de total insensatez.

    La administración Petro recibió una ciudad en desastre, colapsada en buena parte, y al borde del colapso integral. Las pésimas administraciones que hemos padecido a partir de la del señor Peñalosa, inclusive, han llevado la ciudad a una situación que da grima. Por estar pensando en megaobras (con sus correspondientes megacontratos) costosas, inútiles, equivocadas, se han olvidado de la ciudad real, la de la gente, que vive de las pequeñas e indispensables cosas cotidianas.

    ¿Ya vieron, por ejemplo, el nuevo foco de trancones originado en el megahueco de la carrera 5.ª con la calle 69? Toda la malla vial de Bogotá está en las mismas. Casi el sesenta por ciento de los barrios sufren del fenómeno de tugurización progresiva, una verdadera bomba de tiempo que estallará más temprano que tarde. ¿Y en que están pensando el exalcalde Peñalosa y el Ministro del Transporte y Obras Públicas? En hacer una mega-Avenida al Occidente, empotrada entre las urbanizaciones que, por la falta de planeación, se levantaron en ese sector. La denominada Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) no mejorará, ni en un segundo, la movilidad urbana de Bogotá, ni resolverá los problemas económicos y sociales de la capital. Sus efectos seguros serán los de tugurizar en poco tiempo las comunidades circunvecinas, aparte de arruinar (aunque pase por encima) los humedales que oxigenan el ambiente.

    Los ilusionistas que nos pintan una "Ciudad Felicidad", tributaria de una avenida monstruosa, no conocen la "Ciudad Infelicidad", esa que no fueron capaces de hacer feliz cuando tuvieron la oportunidad. Los doctores Cardona y Peñalosa no montan en Transmilenio, y así ni modo de darse cuenta del estado de degradación en que se encuentran las irreparables peñalosas de relleno fluido a lo largo del trayecto construido durante la administración Peñalosa. ¿No hay plata para solucionar ese problema, y sí la hay para meterse en una avenida faraónica? Si me lo permite el doctor Cardona, le daré un consejo casero. Camine de vez en cuando por el centro de su ciudad capital de Colombia. Si no se muere de asco, seguro tendrá la alegre oportunidad de romperse un tobillo en alguno de los maravillosos andenes quiebrapatas que tenemos. Una amiga colombiana, que vive hace muchos años en París, vino recientemente de visita, y me dijo: "¡Qué horror, los andenes de Bogotá están llenos de trampas. ¿Cómo hacen aquí para sobrevivir?".

    Arreglemos primero lo que está mal en Bogotá, que es bastante, y que va a exigir unos esfuerzos mayúsculos, tanto de la administración como de los ciudadanos y del Concejo. "Bogotá Humana" no es un mero eslogan de campaña, sino el programa más ambicioso de recuperación de la ciudad para los ciudadanos.

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.

Volver arriba