Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Publicidad

Paute aquí

Recibe toda la información de Colombia y el mundo.

Suscríbete

Sueltos de día, presos de noche

Por: |

Confieso que mi primera reacción ante la noticia de que algunos presos salgan de día a la calle y regresen por la noche a dormir al penal fue de estupor; de la "justicia" colombiana todo se puede esperar.

Escribo "justicia" entre comillas por tratarse de una broma o algo así; en Colombia tenemos de todo, menos "justicia". Para organizar este embeleco de nuestra "justicia", primero debemos dejársela a los jueces, tribunales y fiscales y no a los medios de comunicación, no a Séptimo Día, no a las redes sociales. Segundo, necesitamos que los jueces manifiesten una pizca de juicio.

En La Luciérnaga han dicho, por lo menos dos veces, que parece que los jueces no tuvieran sindéresis (consúltese esta palabra). Sí, porque eso de condenar a muchos años a un ciudadano que se robó un cubo de sopa de gallina o a otro que tocó fugazmente una redondeada nalga femenina en la calle, mientras a los Nule les ofrecen tres añitos de cárcel, a los violadores los sueltan rápido y a los borrachos asesinos del volante los dejan libres, eso grita que los jueces parecen enfermos terminales, como dijo alguno.

Y tercero, que los jueces sean imparciales y que la señora "justicia" tenga la venda en los ojos para que todos los juicios se adelanten de manera igual. Al asesino de Rosa Elvira Cely pronto lo condenarán; sus apellidos y clase social son muy diferentes al caso Colmenares, cuyo juicio se dilatará por los siglos de los siglos, pues los "presuntos" asesinos no son gentecitas del montón. Al paso que vamos, resultará que la víctima no murió.
Me aterra la perspectiva de que las cárceles abarrotadas revienten y las paredes se desplomen, como los muros de Jericó, cuando los presos decidan acabar con las instalaciones.

Apoyo, pues, la idea de que salgan de día y vuelvan de noche. Que salgan a gozar del sol, de los amigos y familiares, que se tomen una gaseosa en la esquina y que hagan lo que saben hacer. Por lo demás, los Nule, los asesinos del volante, los violadores y torturadores de mujeres, los pederastas, los grandes funcionarios, los senadores, los rateros de la calle, todos estos encarcelados, guardan muy buena conducta en los penales, para así reducir el tiempo de reclusión.

Todos escriben manuales de ética, rezan las tres avemarías al acostarse, estudian inglés, comen con cubiertos, se sacan los que sabemos con pañuelo, orinan dentro de la taza, etcétera, todos son muy decentes. Y merecen, por lo tanto, pasar el día en la calle. Y al regresar por la noche se divertirán contando el producido del día: los Nule habrán perfeccionado otros contratos, los conductores borrachos habrán sacado de la vía por lo menos a un motociclista, los violadores habrán dejado alguna amiguita en un riachuelo o en un lote enmarañado, los pederastas habrán hecho de las suyas con algún niño a cambio de caramelos y de figuritas del álbum del Patrón del Mal, los funcionarios habrán hablado con sus amigotes para falsificar papeles en las altas esferas del Estado, los senadores habrán hecho lo que saben hacer, que con eso ya es más que suficiente, y los rateros mostrarán las cadenas, relojes y celulares fruto del trabajo del día.

Por la noche, todos estos especímenes volverán a la incorruptible ética rebajadora de penas. ¡Viva Colombia!

* * * *

Nada que ver con lo anterior. A propósito de mi último artículo sobre el desagradable parlamento que tenemos, el golpe mortal me lo dio un amigo muy apreciado y muy inteligente, que me dijo: Andrés, no te quejes; ese es el parlamento que nos merecemos.

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.