Universo centro

Universo centro

Reportajes, crónicas, cuentos, fotos e ilustraciones hospedan las páginas de este engranaje crítico.

26 de mayo 2018 , 12:00 a.m.

Universo centro cubre la periferia desde el centro. No es una ecuación geométrica, es una realidad de periodismo independiente. Reportajes, crónicas, cuentos, fotografías e ilustraciones siempre en estado de experimentación, hospedan las páginas de este engranaje crítico y en búsqueda de una estética autónoma.

Su lema de combate y reflexión es: ‘Cualquier cosa, menos quietos’. La movilidad como signo de desplazamiento y libertad para expresar el entorno. Desde el centro de Medellín se aborda la periferia de una ciudad tan caliente como amorosa. Tan conservadora como vanguardista. Ciudad de extremos, de desencantos y de pujanza intelectual en medio de la disfunción política y ancestral de sus dirigentes: que pregonan el mundo del pasado, sin transición a ningún cambio intrínseco.

El ‘antro’ de redacción, donde se leen y editan los artículos del tabloide, funciona en el segundo piso del entrañable bar El Guanabano, canon intelectual y bohemio de la ciudad que aún sobrevive al maremágnum de edificios y el arraigado pensamiento monacal. Afuera, en el parque de Los Periodistas son testigos las humaredas de cripi, el fascinante brindis, la honda noche y sus secuelas.

Muchas plumas –más de 450– que bregan no por un mundo mejor, sino mejor contado, han encontrado allí su voz y su carácter disidente y exploratorio.

Muchas plumas –más de 450– que bregan no por un mundo mejor, sino mejor contado, han encontrado allí su voz y su carácter disidente y exploratorio. Este año llega a los cien números bajo la dirección de Juan Fernando Ospina y la edición de Pascual Gaviria.

En sus nueve años de agitada existencia se han impreso más de 1’300.000 ejemplares, una cifra galante en un país donde vender 1.000 ejemplares de un título es una faena milagrosa. No es un tabloide más, es Universo centro. Cubre eventos cotidianos: héroes de la marginalidad, lejos de la bendición del statu quo, hasta la siembra de coca en Colombia, las columnas ‘Caído del zarzo’, de Elkin Obregón; artículos sobre poetas o escritores, o las barbies que meten tusi, un polvito rosado que “le inyecta un ánimo maniaco” del que carecen en su vida diurna. O los nuevos movimientos de música que han creado un sismo parcial en la modernidad.

Es un periódico heterodoxo, de múltiples temáticas vistas con la frescura de una anarquía punzante y elaborada, más allá de la huella dogmática, o el grillo que oprime a la inteligencia y, sobre todo, donde la palabra es ni más ni menos el centro del universo.

ALFONSO CARVAJAL

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.