Mi presidente

Mi presidente

En este momento está pasando lo que muchos no queríamos: tener que elegir entre dos extremos.

02 de junio 2018 , 12:00 a.m.

Se viene la tercera presidencia de Álvaro Uribe, y no es fácil aceptarlo. Porque no importa que Marta Lucía Ramírez diga que el expresidente no va a tener injerencia en el gobierno de Duque, o que Hassam Nassar afirme que es increíble lo que el ‘Pollo’ (refiriéndose a Duque) ha logrado en tan poco tiempo, sabemos que hasta acá ha llegado montado en el coche del uribismo. A Uribe no le alcanzaron ocho años de gobierno, por eso trató de extenderlos con Santos y Zuluaga, y hoy está a punto de conseguirlo con su tercera apuesta.

Pero toca aceptarlo. Digo, por algo vivimos en una democracia. En este momento está pasando lo que muchos no queríamos: tener que elegir entre dos extremos. Por un lado, Duque disfrazado de joven, pero rodeándose de los mismos de siempre y con ideas que parecen de otro siglo; y por el otro, Petro, vendiéndose como salvador, cosa que le queda imposible porque no tiene el talante y, encima, no es diferente a aquello que dice combatir. Hablará muy bonito, pero es mal administrador. Usando una frase que oí hace poco, si sube Duque acaba con el legado de los acuerdos de paz, pero si sube Petro, acaba con Colombia, cosa que se antoja bien difícil desde que los políticos de toda la vida no hayan podido.

Y en el medio de ellos dos, un país que, a juzgar por los resultados de la primera vuelta, es minoría y que buscaba algo más moderado, menos turbio. Igual, demasiadas opciones no es que hubiera. Ahí está De la Calle, terco y conveniente como cualquier otro, esperanzando a la gente. Sacó una cantidad simbólica de votos, quedó endeudado, le armaron una vaca que alcanzó a cubrir buena parte de la deuda y después salió diciendo que votaría en blanco, rompiéndoles el corazón a sus seguidores.

Pero qué esperaban, si es un político, su especialidad es incumplir promesas. Igual Fajardo, que estuvo cerca de pelear en segunda vuelta con Duque (de no haber sido por la terquedad de De la Calle) y que tampoco se comprometió. ¿No les dice algo que ambos prefieran votar en blanco antes que elegir entre las dos opciones que hoy se nos presentan?

Insistimos en que queremos un país incluyente, donde todos podamos convivir, pero luego alguien dice que va a votar por el candidato que no nos gusta y no lo bajamos de pobre ignorante.

Eso por el lado de los candidatos, pero los votantes no es que seamos mejores; o sea, tan víctimas no somos. Insistimos en que queremos un país incluyente, donde todos podamos convivir, pero luego alguien dice que va a votar por el candidato que no nos gusta y no lo bajamos de pobre ignorante. Si hasta con Paulina Vega nos metimos. A la ex miss Universo solemos celebrarle todo, pero le dio por poner en Twitter ‘Duque Presidente’ y la troleamos hasta que tuvo que cerrar la cuenta. Y lo triste es que la barranquillera tenía razón: Iván Duque va a ser nuestro próximo presidente; pues, al menos, va a recibir la banda el 7 de agosto. Yo no le creo no solo por lo antes mencionado, sino porque en una entrevista dijo que en su adolescencia era roquero y que entre sus preferidos estaba Miguel Mateos. Y qué pena, pero yo no puedo confiar en alguien a quien le guste la música de ese man.

En estas elecciones he oído de todo. Desde votantes sobreactuados que han dicho que no se han podido levantar de la cama por culpa de la tusa electoral (no sean flojos y, más bien, dejen de sacar excusas para no trabajar) hasta al fiscal Néstor Humberto Martínez anunciando que “revelará un escándalo que sacudirá a todo el país y que involucra la compra y venta de votos”, pero que lo hará después de segunda vuelta. Es decir, uno de los encargados de velar por nuestro ya enfermo sistema va a permitir que semejante crimen se cometa.

Yo, insisto, aceptaré al que quede porque es lo que el sistema dice; el día que no me guste, veré qué hago para cambiarlo. Lo otro que prometo es no dejar que se me pegue la bobada uribista de pasarme los próximos cuatro años diciéndole a Santos ‘My president’, solo porque el nuevo gobernante no me gusta.

ADOLFO ZABLEH DURÁN

MÁS COLUMNAS

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.