Iván Duque centro político y motor de una nueva era

Iván Duque centro político y motor de una nueva era

La evolución hacia otra modalidad de progreso económico y social puede resultar traumática.

14 de junio 2018 , 12:00 a.m.

Experimentalmente se tiene comprobado cómo se auspician y defienden mejor, desde una racional equidistancia, los derechos fundamentales consagrados en la Carta Política e inherentes al Estado social de derecho.

El candidato del Centro Democrático, Iván Duque Márquez, ha estampado en libro provisorio la siguiente declaración paladina: “El Presidente debe gobernar respetando todas las libertades individuales, empezando por la libertad de culto”.

Cuando no se toma partido que de una manera u otra pueda afectarlos o lesionarlos, resultan de mayor lógica y eficacia las previsiones en pro de su intangibilidad, tanto en lo político como en lo estrictamente jurídico. Así ha ocurrido en todas partes durante la larga e intensa lucha entre comunistas y fascistas, signada por la violencia de uno y otro lado.

En la misma forma, la evolución hacia otra modalidad de progreso económico y social con desaparición teórica del petróleo y el carbón puede resultar traumática y dolorosa si no se tienen previstas las vías que han de recorrerse y, más aún, los puntos estratégicos de llegada o descanso, sin dejar de lado la previsión rigurosa y técnica del combustible.

Cuando se trata de sustituir carbón y petróleo, las cosas pueden salirse de las manos y complicarse demoniacamente, si no existe criterio lúcido sobre cómo y con qué gradualmente reemplazarlos.

Menos escabrosas que estas reflexiones académicas resultan las noticias promisorias sobre los pasos en marcha de la ‘economía naranja’

Menos escabrosas que estas reflexiones académicas resultan las noticias promisorias sobre los pasos en marcha de la ‘economía naranja’, cuyas bases legislativas sentara en el Senado el ahora candidato presidencial.

Sobre la música y otras expresiones artísticas que podrían representar en conjunto del 3 por ciento al 3,5 por ciento del PIB. Se hacen estas alusiones específicas para llamar la atención a dicha faz económica por encima de la rutinaria de la fiscalidad o de cualquier otra de su rango, como destello de las preocupaciones especializadas del citado senador.

Vale la pena destacar su enérgica posición frente al narcotráfico, al que descarta como delito político conexo y, por ende, amnistíable. En seguida, otra declaración categórica: la erradicación y sustitución de cultivos ilícitos no puede ser voluntaria, sino obligatoria. Otra más: armas escondidas y dineros escondidos que no fueron entregados para su destrucción o la reparación de víctimas.

No tratándose en esta columna de intentar un “ensayo” sobre el pensamiento del candidato presidencial, o una apretada síntesis, sino de animar a los compatriotas a continuar yendo a las urnas en su fervoroso respaldo, basta que destaquemos los rasgos principales de su personalidad, el acervo de sus conocimientos y su idoneidad para gobernar honrosamente a Colombia.

“Ha pasado más de un año desde la firma del acuerdo del teatro Colón, donde se desconoció el mandato popular del 2 de octubre de 2016, mientras tanto Colombia ha visto expandir los cultivos ilícitos con entrega incompleta de las armas por parte de la Farc y que no hemos visto los colombianos: el rompimiento de innumerables promesas de la campaña del Sí. No se han entregado las rutas del narcotráfico, ni los socios, ni las redes de lavados de activos ni los corredores logísticos empleados por esa organización a fin de desmantelar esas estructuras financieras de crimen”.

ABDÓN ESPINOSA VALDERRAMA

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.