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        <title>EL TIEMPO.COM - Columnistas</title>
        <link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/home/index.html</link>
        <description>Canal de noticias de eltiempo.com</description>
        <language>es-ES</language> 
        <copyright>COPYRIGHT © 2009 Casa Editorial EL TIEMPO S.A</copyright>

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            <title>ELTIEMPO.COM</title>
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            <link>http://www.eltiempo.com</link>
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            <description>Canal de noticias de eltiempo.com</description>
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<title>&#191;Por qu&#233; votan los obreros italianos por Berlusconi&#63;</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/carloscaballeroargez/por-que-votan-los-obreros-italianos-por-berlusconi_6637567-1</link><pubDate>2009-11-20T21:05:36Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>La semana anterior dictó una conferencia en la Universidad de los Andes Giovanni Levi, un famoso historiador italiano. Su campo de investigación ha sido la microhistoria, el estudio del cambio político, social y económico en los pueblos italianos en el siglo XVII.</P>
<P>El historiador que se dedica a estos estudios observa con lupa la manera en la cual la vida cotidiana de un grupo de personas va modificándose y, con ella, la estructura económica, social y política de un pueblo. En su libro La herencia inmaterial, Levi lo hace describiendo la relación entre la comunidad y el líder político local, en una población del piedemonte italiano llamada Santena.</P>
<P>Desecha las generalizaciones que imponen los esquemas ideológicos externos y se concentra, más bien, en reconstruir la vida cotidiana con base en documentos de la época encontrados en las notarías, en las iglesias y en los diarios o memorias de algunos pobladores, para desentrañar las relaciones de poder en esas sociedades.</P>
<P>Pero, bueno, lo que interesa es comentar que en el curso de la charla sobre la crisis actual de la historia como disciplina, Levi soltó la perla de que en Italia los obreros votaban por el primer ministro Berlusconi. Una gran sorpresa. Ciertamente, uno no esperaría que Berlusconi represente los intereses de los obreros. Por eso, al terminar la presentación del académico vino la pregunta obvia de un asistente: ¿Por qué los obreros italianos votan por Berlusconi?</P>
<P>Levi basó su respuesta en la relación entre la comunidad y el líder político, un tema de "antropología política" en el cual, desde luego, no soy experto. A mi entender, sin embargo, la adhesión de una comunidad a su líder depende de una identificación con actitudes y comportamientos del mismo líder, que reflejan la cultura de un pueblo. Una cultura formada, en el caso de Italia y en el de buena parte de los países de América Latina, por la influencia histórica de la Iglesia y del Estado. </P>
<P>En Italia no hay respeto ni por las instituciones ni por las leyes. Se legisla en exceso y se cambian las normas frecuentemente para acomodarlas a las circunstancias. Esta condición es inherente a los líderes y a sus seguidores; al conjunto de la sociedad y al individuo particular. Por esto, el obrero ve con buenos ojos que Berlusconi modifique las reglas del juego y no le importa si lo hace en su propio beneficio. Curiosamente una noticia de prensa del viernes ('Nueva jugada de Berlusconi', EL TIEMPO, 13 de noviembre de 2009) informaba que el Primer Ministro ha planteado una reforma legal para lograr que dos juicios en su contra por corrupción prescriban rápidamente y, de esta manera, salvarse de la justicia. Un gran irrespeto a las instituciones que, sin embargo, no lo tumba sino que, por el contrario, tendría la aprobación de buena parte de los italianos.</P>
<P>Es, guardadas proporciones, lo que nos ocurre con la segunda reelección del presidente Uribe. A los colombianos parece tenerlos sin cuidado el cambio de las reglas constitucionales; se identifican con un líder que no hace otro oficio que trabajar, que está en todas partes, que interviene hasta en los asuntos más nimios de la administración pública y que busca imponer su voluntad sobre las normas y las instituciones, sin importar si eso es lo más conveniente para la sociedad en el mediano y en el largo plazo.</P>
<P>La idea de que las reglas son para acatarlas y no para acomodarlas a las circunstancias del momento no forma parte del disco duro ni del Presidente ni de los colombianos. Por lo mismo, resulta difícil atajar la reelección. Lo único que podría lograrlo sería, tal vez, un concepto negativo de la Corte Constitucional. Que, de seguro, no caería nada bien entre los colombianos.<BR>Ojalá esté yo equivocado. Porque no sería de extrañar que si los obreros italianos votan por Berlusconi, los trabajadores colombianos lo hicieran por Uribe y ayudaran, con sus votos, a reelegir, otra vez, al Presidente.<BR></P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Polarizaci&#243;n preocupante</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/polarizacion-preocupante_6637729-1</link><pubDate>2009-11-20T21:26:33Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>Uno de los logros de la política del Presidente ha sido polarizar a la opinión pública, más a favor que en contra de su figura, con un manejo mediático cultivador de amores y odios excluyentes. Patria, enemigos agazapados, terroristas han sido términos repetidos que se graban en la opinión pública.</P>
<P>El problema central de esta situación -además de que tal logro es opuesto a la esencia de un jefe de Estado, que es buscar la unidad nacional- son los riesgos en una sociedad en donde la violencia ha sido compañera de las prácticas políticas. Sectores sociales como el castrense tienen mayores riesgos.</P>
<P>Tras décadas de violencia, con ineficacia oficial frente a la formación de grupos armados, nuestra sociedad ensimismada 'descubrió' un mundo globalizado en el que el respeto a los derechos humanos hace parte de la democracia. Luego de la reforma militar de hace una década, la acertada decisión oficial de asumir la responsabilidad política de enfrentar a tales grupos fue ensombrecida por presiones para medir resultados mediante bajas en combate. Dudosos logros de la política de seguridad se legitimaron con el tono presidencial polarizante.</P>
<P>Diversas críticas a la Fuerza Pública reforzaron su alineamiento al lado de los 'buenos', restándole capacidad para evaluar si los medios usados en la guerra eran o no los adecuados. Y en el plano ideológico, acentuaron el espíritu de cuerpo que alimenta a cualquier ejército, con el resultado de percibir en blanco y negro todo lo que le rodea.</P>
<P>Los corifeos del Presidente han sido refuerzos ideológicos de esta situación, mediante columnas de prensa y programas de radio, agitando la confrontación con las llamadas guerras 'política' y 'jurídica'. Para ello, manipulan calificativos desobligantes y ambiguas decisiones contra uniformados, provenientes de políticos, organizaciones de derechos humanos y jueces, que adoptan posiciones radicales, pero en la orilla opuesta. Tal manipulación sirve para descalificar -e incluso criminalizar- toda acción que no concuerde con su ideología y atizar el fuego polarizante entre la comunidad castrense.</P>
<P>Si queremos tener una Fuerza Pública sin percepciones maniqueas, es necesario deslindar la ideología del ejercicio operativo, para comprender, como afirma Jean Carlo Mejía, jurista miembro de la comunidad castrense, que "la única salida plausible (frente a juzgamientos) es prevenir. La forma de hacerlo es educando, asesorando, creando conciencia de que en la guerra no todo vale y que debe prevalecer la legalidad por encima de cualquier otra consideración". Y concluye que "El ente castrense no se puede seguir escudando simplemente en la existencia de una guerra jurídica y judicial, para evitar asumir la responsabilidad de algunos de sus miembros".</P>
<P>Y si queremos tener una comunidad castrense libre de estímulos polarizantes y posiciones antidemocráticas, es necesario tomar conciencia del juego en que estamos enfrascados. La manipulación política de la seguridad ha sido funcional para engendrar un caudillismo ajeno al país, pero común entre los vecinos, además de que lo ha sido también para cautivar a esa comunidad.</P>
<P>Dos ejemplos que ilustran esta situación. 1) La descalificación, por 'declaración de principios', que el Cuerpo de Generales y Almirantes en retiro hizo al general Manuel José Bonett por adherir a la postulación de Piedad Córdoba al Premio Nobel de Paz, provocando su renuncia a ese cuerpo. 2) La intromisión que hizo el mismo Cuerpo en la autonomía de la Universidad Militar, al descalificar el nombramiento como profesora de la jurista Luz Marina Gil, ex directora de la Justicia Penal Militar, por 'vender' esa justicia. En este ambiente, sorprende que las decisiones del Presidente de retirar alrededor de 60 generales durante su gobierno, varios para congraciarse con la opinión pública, no haya hecho mella en su imagen dentro de la comunidad castrense.<BR>El efecto de polarización y sobreideologización en esta comunidad es preocupante, sobre todo si se tiene en cuenta el peso que ha adquirido en el panorama nacional.</P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>&#191;Por qu&#233; no te callas&#63;</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/luisnoochoa/por-que-no-te-callas_6637867-1</link><pubDate>2009-11-21T02:58:56Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>Por cosas de trabajo tuve que tratar de cerca con Chávez durante casi dos meses. Es un hombre decente, discreto y hasta divertido. Le noté su gran afecto por este país, especialmente por Bogotá, de la que tiene bellas fotos. Lo conocí mejor el día en que le iban a dar el Premio Nobel de Paz a Piedad Córdoba, que se lo ganó de mano el 'Beraco' Obama. Chávez estaba viendo unas fotos de la querida negra. Es un tipo servicial, sin egoísmos, que ha retratado a Colombia como es. Le aprendí mucho, especialmente sobre el manejo de cámara y el enfoque oportuno de los acontecimientos. Doy como 'chiva' que prepara un libro, 'Mirada sobre Colombia'. Admiro a Chávez.</P>
<P>Él no es bipolar. Es bifocal. Me refiero a Gerardo Chávez, coordinador de fotografía de EL TIEMPO. Junto con Jaime García, editor, les aprendí algo de ese bello arte de la edición gráfica. Lo cuento porque en el medio me han hecho bromas por andar con Chávez. Aunque me hacen caer en cuenta de que este Chaves es con "ese". Perdone, 'chico'.</P>
<P>Ahora que me van a decir "desgraciado", como trató en forma burda el heeerrrmano bolivariano a Uribe y a nuestro canciller Bermúdez, hablemos del coronel, quien peligrosamente está volando puentes con Colombia en lugar de tenderlos.</P>
<P>¿Qué será lo que quiere el negro? Yo era más chavista que uribista, mas por primera vez lo veo peligroso, producto de su debilidad interna. No deja de producir nervios que haya pasado del vituperio a la dinamita, más cuando está armado hasta los dientes. Eso es torpe y es grave. ¿Cómo manda dinamitar los puentecitos de Ragonvalia y El Chícaro, sobre el río Táchira, dizque porque se prestaban para el paso de contrabando, de droga y de 'paras'? Entonces dinamiten el aeropuerto de Caracas. Esos puentecitos beneficiaban a 5.000 personas pobres, chamo.</P>
<P>¿Quiere, coronel, que nos enfrentemos militarmente? Eso no le sale bien. Los colombianos y los venezolanos somos un solo pueblo, nos respetamos, nos tenemos afecto, además de negocios y familias comunes. Si acaso nos echamos unos tiritos, pero de amor, cuando sus hermosas mujeres nos han permitido la "violación" de sus fronteras y sin estar en guerra se ponen manos arriba.</P>
<P>Usted, coronel, podría hacer un socialismo serio del siglo XXI, pero está equivocado, por su paranoia con los gringos. Les está haciendo un gran daño a los dos pueblos. El suyo aguanta hambre y usted compra armas. Ya lo llaman "el gallego", porque cuando en su país hay racionamiento de agua, usted compra submarinos. No lo entienden ni sus militares. Habla de dinamitar las nubes y la Guardia Nacional dinamita los puentes, dizque porque usted dijo que había que atacar las bases.</P>
<P>La guerra verbal y los petardos van a atornillar a Uribe. Cada insulto le sube puntos a la popularidad y une al pueblo. Hasta la oposición lo rodea. A Uribe, internamente, le está yendo mal: el referendo tiene más tropiezos que un cieguito sin bastón; la Constitución está más violada que la frontera; la corrupción es una vergüenza -el Contralor y el Fiscal dicen que ningún área de la administración pública se salva-; varios ministros enfrentan "moción de censura", así los tanques uribistas los saquen con "emoción" de frescura; sube el desempleo; en salud podemos quedar a oscuras, como allá. Pero usted, semanalmente, nos manda cortinas de humo y aquí no pasa nada, porque para enfrentar a Chávez, "si no es Uribe, ¿quién?", dicen. Así que, "¿por qué no te callas?".</P>
<P>Además, los insultos no le darán resultado, porque a Uribe lo acompaña la psicóloga Prudencia Paz, que no le deja decirle "si me lo encuentro, le voy a dar en la jeta... Maracaibo". Si fuera por insultos, si usted dice que Colombia tiene huevo, nosotros le diríamos que sí y que nosotros se lo echamos, pues ustedes, ni galpones tienen. Así que, por favor, coronel, váyase a Unasur y apacigüe el ambiente. Allá se hablará de calentamiento global. No lo confunda con calentamiento verbal, porque, por ahora, "el puente está quebrado...".<BR><a class=linkdenota target=_blank class=linkdenota href="mailto:luioch@eltiempo.com.co" target=_blank>luioch@eltiempo.com.co</A><BR></P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>El narco lleg&#243; para quedarse</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/el-narco-llego-para-quedarse_6637930-1</link><pubDate>2009-11-20T21:48:12Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>Los grandes carteles de la droga de Colombia, Perú y Bolivia comprendieron que los mercados de consumo de los países latinoamericanos son tan importantes como los norteamericanos y europeos y desde hace algunos años se dedicaron a abastecerlos con toneladas de droga, que en algunos casos dejan en los países como parte de pago a las organizaciones criminales locales, que les garantizan el paso de grandes cantidades por sus territorios hacia mercados del norte y de Europa, como ha sido el caso de México, los países centroamericanos y Suramérica: Ecuador, Venezuela, Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, entre otros.</P>
<P>Países en los que no solo ha crecido el consumo de droga, sino que ven cómo se corrompen algunas de sus autoridades y se fortalecen las organizaciones criminales locales dedicadas a esta actividad y al manejo de otras, como el contrabando, el comercio de armas, la trata de personas, el secuestro, la extorsión, el sicariato y gran cantidad de hurtos, delitos que están deteriorando, de manera grave, la seguridad de los ciudadanos, como lo demuestran el crecimiento desmesurado de la violencia en trece países de la región en los últimos ocho años, y la preocupación ciudadana por el tema de la inseguridad, que hoy ocupa el primer lugar, según la encuesta del Latinobarómetro del 2008.</P>
<P>Los países centroamericanos se han convertido en el puente de la droga hacia los Estados Unidos. En el 2005, el director de la DEA, Michael Braun, estimaba que el 92 por ciento de la cocaína enviada a este país transitaba por el corredor centroamericano.</P>
<P>Recientemente, el Departamento de Estado de los Estados Unidos informó que el 70 por ciento de la droga de los carteles colombianos sale por Venezuela. En Perú, una parte ale directamente hacia el norte por Centroamérica y la otra baja hacia el sur, buscando evadir los controles y llegar a Europa o a Estados Unidos vía los puertos y aeropuertos chilenos argentinos o brasileños.</P>
<P>En Bolivia, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) considera que las organizaciones peruano-bolivianas operan por cuatro corredores internacionales, que unen al país con los mercados de Argentina, Brasil, Chile y Europa. En Brasil, los estados de Mato Grosso y Paraná, limítrofe con Bolivia, Paraguay y Argentina, son los que reciben la droga, que posteriormente será comercializada en Sao Paulo y Río de Janeiro, o enviada a Europa. En Argentina, los carteles, especialmente mexicanos, colombianos y peruanos, dominan el mercado nacional y la exportación hacia Europa y finalmente Chile y Ecuador, donde sus autoridades consideran que sus países están siendo utilizados como puentes para exportar estupefacientes.</P>
<P>Definitivamente, el narcotráfico no está sólo de paso por los países latinoamericanos, sino que llegó para quedarse en todos y para afectar, de manera grave, la seguridad de los ciudadanos, lo que genera hechos de violencia, que en muchos casos superan a las autoridades de seguridad y justicia nacionales (federales), estatales y municipales. Los ciudadanos, en los municipios, ven cómo, con la llegada del narcotráfico, en particular del 'narcomenudeo', la inseguridad y la violencia crecen, como está sucediendo en la mayoría de las ciudades latinoamericanas. </P>
<P>Desde Canadá hasta la Patagonia, no existe una sola ciudad que no esté padeciendo los efectos del narcotráfico y el 'narcomenudeo', mientras que los gobiernos no quieren cooperar entre sí y comprender que, sin la participación de los Estados Unidos y los países europeos, es imposible controlar este problema. Si los gobiernos latinoamericanos no asumen el problema del narcotráfico en sus territorios con seriedad, más temprano que tarde van a recorrer el camino de violencia que hoy está padeciendo México y que Colombia recorre todavía, a pesar de haber reducido su violencia en los últimos años.</P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Proteger primero y reclamar despu&#233;s</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/proteger-primero-y-reclamar-despues_6638007-1</link><pubDate>2009-11-20T21:55:43Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>Se ha revivido el dilema acerca de reclamar o no a España el tesoro quimbaya, un hito simbólico para la cultura colombiana, pero a la vez un hecho espinoso para las relaciones comerciales, diplomáticas y de cooperación entre ambos países, más en momentos complejos de nuestra agenda internacional.</P>
<P>Entre tanto, vale la pena reiterar una memoria muchas veces hecha, pero siempre olvidada con rapidez: unas 122 piezas de ese tesoro maravilloso, entre otros trabajos de orfebrería de culturas prehispánicas, fueron regaladas entre 1891 y 1892 a España por el encargado presidente Carlos Holguín Mallarino en agradecimiento por el laudo arbitral de la reina María Cristina que le reconoció a Colombia derechos sobre La Guajira, incluidos Los Monjes, dado el conflicto limítrofe que con vehemencia (hoy habitual) entonces promovía Venezuela.</P>
<P>Hasta ahí salvados los islotes de Los Monjes, aunque perdido el tesoro. Pero la historia con su circularidad volvería al punto de inicio. En 1952, otro encargado presidencial, Roberto Urdaneta Arbeláez, le regaló Los Monjes a Venezuela.</P>
<P>Hay que ver curiosidades: Urdaneta Arbeláez estaba casado con la hija de Carlos Holguín Mallarino, el de las lisonjas con la Corona medio siglo antes. Por otra parte, quien certificó el regalo de Los Monjes mediante una nota diplomática era el canciller Juan Uribe Holguín, y Francisco Urrutia Holguín el embajador en Caracas.</P>
<P>No solo coincidente resulta el apellido de involucrados en esta historia, sino la forma de la dadivosidad nacional. En los dos casos de tan profunda significación, ninguno de los gobiernos consultó a nadie, menos al Congreso (confiable o no, a veces es no sólo útil sino obligado hacerlo). Sobre el tesoro llegó a manifestarse que el gobierno dispondría a su arbitrio, mientras en el tema de Los Monjes expresó que esos eran pedazos de tierra sin valor visible. La historia sirve a lo esencial. Incluso, para no repetirla.</P>
<P>Volviendo al tesoro quimbaya, y puesto que de símbolos está construida esa historia, el emprendimiento para su regreso es posible en tono amistoso y muy profundo en aspectos técnicos, lo que implica necesarios recaudos para no volverlo un caso de animosidad ni una especie de florero de Llorente posmoderno de inesperados desenlaces.</P>
<P>Además, puesto que es más fácil cuidar que reclamar, muchas opiniones y luces de la sociedad civil, de los expertos y de los gobiernos se necesitan hoy en maravillas que, como San Basilio de Palenque, Blancos y Negros en Pasto, el Carnaval en Barranquilla o Popayán, aún no se han ido, lo que no significa que estén ausentes de riesgos.</P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Mechoneo estatal</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jorgerestrepo/mechoneo-estatal_6638367-1</link><pubDate>2009-11-20T22:39:51Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>&nbsp;</FONT> Con una revolución a la espalda, los mexicanos presumen de movilidad social y superación del nepotismo, criterios que miden puntos de evolución del Estado. En esos dos, Colombia indica atraso grave, afirmado por espectáculos como el de ahora del duelo sin árbitro entre Ejecutivo y Judicial, pero sobre todo el de sus motivos, modalidades y reacciones de opinión. Aunque conveniente, porque reitera una causa mayor del estado del país, aún más perjudicial por la polarización superficial en la que se está con las Cortes por oposición al Gobierno o con este por apoyarlo, como si la atrofia estatal fuera cosa de hinchadas, oculto el asunto de fondo.</P>
<P>Este es si esos poderes están o no por encima de la irresponsabilidad de sus gestores y si su equilibro está garantizado, en esto de hoy, escandalosa por ejemplo la falla de los organismos de control y en particular del político parlamentario, llamado en casos así a poner orden si no se estuviera ante simple apéndice presidencial. Se alega entonces falla institucional para sugerir siempre la enésima reforma constitucional, propuesta esta vez todo indica desde el gobierno para desquitarse de los tribunales. Se disimula sistemáticamente la 'falla humana' a costa de institucionalidad, no obstante estar probado que remodelarla una y mil veces desestabiliza y distrae de la politiquería como corrupción del Estado.</P>
<P>El Presidente y las cortes como conjunto, porque personalmente es otra cosa, cual más quién menos difícil establecerlo, están demostrando cómo se gobierna y los efectos de su irresponsabilidad. Cuando la opinión pública está lejos aún de entender el desorden, está ahí esta situación de un Jefe de estado y unos magistrados dando ejemplo a la nación de administración dañina.</P>
<P>Se llega al Estado a servir o a servirse de él. Abundan ejemplos de qué pasa con la riqueza pública, cómo se nombra y mantienen los funcionarios, por qué cada obra tiene un daño, del abuso de la posición, la secuencia que denuncia que ha habido y hay personas y entidades, los partidos en primer término, que han pervertido la entidad que representa el bien común nacional. Liberales y conservadores en concreto monopolizaron el Estado y lo han utilizado para exculparse, prácticamente hasta hace poco sin oposición.</P>
<P>Este triste Presidente y los magistrados que se prestan a su juego son herencia de la hegemonía politiquera que se perpetúa abusivamente hoy. Hay los Ejecutivo, Judicial y Legislativo que hay porque ha habido la política y los partidos que hay y ha habido, sin que haya habido rendición de cuentas ni sanción política. </P>
<P>Hay que revisar si no los mecanismos de elección, reelección y cooptación de jefes de Estado y la magistratura. No es el Estado sino su administración responsable primera de la República. Hay violencia porque hay abuso del Estado antes y ahora, no en abstracto sino por negligencia y corrupción de personas y partidos que lo han usufructuado. La justificación hace más de medio siglo y hoy es porque tienen la mayoría; decía Russell: "Una democracia en que la mayoría ejerce su poder sin restricción puede ser tan tiránica como una dictadura". Tener la mayoría no es tener razón; esta está en la eticidad institucional para que la autoridad no dependa de la fuerza.</P>
<P>&nbsp;</P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>&#191;Qu&#233; se puede esperar de Ch&#225;vez&#63;</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/que-se-puede-esperar-de-chavez_6638569-1</link><pubDate>2009-11-20T22:54:52Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>La frase fue contundente: "Venezuela debe prepararse para la guerra". Así, abiertamente, sin medir el alcance de sus palabras, se expresó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en su programa dominical 'Aló, Presidente', al referirse al acuerdo firmado por el gobierno colombiano con los Estados Unidos para la utilización de siete bases militares por tropas estadounidenses. Pero cuando se dio cuenta del impacto internacional que causó su salida en falso, no tuvo otra alternativa que dar reversa a su afirmación. Quedó demostrado así que Chávez es un mandatario que no piensa para hablar, sino que habla para pensar. Esa locuacidad que utiliza en sus audiencias públicas lo llevó a cometer un exceso verbal, del cual tuvo que retractarse.&nbsp; </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>¿Qué puede esperarse de un mandatario temperamental, que suelta al aire, sin consideraciones diplomáticas, una frase de este calibre? No es aconsejable para un Jefe de Estado hacer improvisaciones sobre un tema tan sensible sin analizar la reacción que podrían tener los demás países de América Latina. Hugo Chávez pensó que con esa amenaza iba a lograr la solidaridad de los gobiernos que citó como aliados de Venezuela. Y que su popularidad se elevaría con este acto guerrerista. Pero lo que encontró fue algo muy diferente. Nunca pensó que Colombia recurriría a los canales diplomáticos para poner en conocimiento de los organismos internacionales sus amenazas. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>No es difícil penetrar en la personalidad del teniente coronel que desde hace diez años rige los destinos de Venezuela. Un respetado médico siquiatra, Franzel Delgado Senior, venezolano él, publicó hace varios meses un profundo análisis sicológico sobre el mandatario. En el texto afirma que Chávez actúa por impulsos emotivos. Sostiene que no es un loco en el sentido estricto de la palabra. Señala, sin embargo,&nbsp; que a pesar de tener la integridad de sus funciones perceptivas y mentales, "se halla patológicamente alterado en su conducta". Más adelante dice que el mandatario venezolano sufre "severos trastornos de la personalidad". Y agrega que sufre de paranoia. Todo porque se empecina en ver amenazas donde no las hay. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>No se puede negar que en este momento Hugo Chávez Frías representa una amenaza para Colombia. No sólo por su simpatía con los movimientos guerrilleros, sino por su deseo de exportar el socialismo del siglo XXI. Todo lo que ha venido haciendo deja en claro que su propósito es intervenir en nuestros asuntos internos. Como encontró en el Acuerdo de Cooperación Militar firmado con Estados Unidos una razón para intensificar sus ataques verbales, aprovecha esta coyuntura para decir que las bases colombianas serían utilizadas para invadir a Venezuela.&nbsp; A ese grado de insensatez lo ha llevado su paranoia. No ha querido entender que el tratado firmado por Colombia lo único que busca es combatir el narcotráfico. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>¿Qué puede esperar Colombia de un Jefe de Estado con un temperamento tan voluble? Que de pronto, en medio de una de sus rabietas, pase de las palabras a los hechos. Su intemperancia verbal la está utilizando para despertar entre los venezolanos el nacionalismo. La presencia de militares norteamericanos en bases colombianas no representa una amenaza para Venezuela. Lo que Chávez esta haciendo es, simplemente, tender una cortina de humo frente a la real situación de su país. Con su actitud belicista quiere desviar la atención de los venezolanos frente a la angustiosa situación que están viviendo por los racionamientos de los servicios públicos, por la inseguridad en las calles y por el desabastecimiento de productos de la canasta familiar.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Hugo Chávez nunca se preocupó por construir nuevas centrales hidroeléctricas. Tampoco nuevos acueductos para garantizarles a sus gobernados el suministro de agua. Ni siquiera por frenar la inseguridad. Lo único que le importó fue exportar su revolución bolivariana. Ahora que estos problemas han salido a flote y afectan sus índices de popularidad, necesita un motivo que convoque la unidad para que pasen a un segundo plano los verdaderos problemas de Venezuela. Pensó que amenazar con una guerra le podría servir para concitar el fervor patrio. Pero lo único que consiguió fue el rechazo de sus conciudadanos.&nbsp; Las encuestas señalan que ocho de cada diez venezolanos no están de acuerdo con las actitudes guerreristas de Chávez.<BR>&nbsp;</FONT> </P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Una visi&#243;n diferente</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/una-vision-diferente_6638648-1</link><pubDate>2009-11-20T23:00:57Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>Amanecí contento al saber que uno de los calumniadores extremistas más sectarios de los Estados Unidos, y quien lucha en contra de los inmigrantes latinos, ha salido por fin del canal CNN.</P>
<P>Lou Dobbs, un radical periodista estadounidense que nos ha declarado una guerra ideológica, ha manifestado a través de los años perjurios contra nosotros, tales como:</P>
<P>"Los latinos traen lepra a los Estados Unidos, además, más del 33 por ciento de las cárceles del país están inundadas de inmigrantes hispanos. Los mexicanos quieren invadir a Norteamérica, quitándoles los empleos a los ciudadanos de bien. El proyecto Minutemen cuenta con mi apoyo, y me enorgullezco de los distinguidos norteamericanos que lo componen y han logrado tantas metas sin descanso."</P>
<P>Qué lamentable que un periodista del siglo 21 tenga una concepción tan errada de un pueblo tan trabajador, honesto y de principios férreos como lo es el hispano. El periodismo y la ignorancia no pueden sobrevivir en el mismo contexto, y el ejercicio de una de las profesiones más bellas y sacrificadas del mundo (el periodismo), debe ser totalmente objetivo y sin apasionamientos de ninguna clase, sobre todo de carácter racista.</P>
<P>Es una vergüenza que un canal periodístico carezca de criterios ecuánimes, y que en sus filas militen personajes como Dobbs. CNN se ha encargado de deteriorar su imagen con esta clase de personajes, que enlodan la credibilidad que un medio de comunicación debería poseer.</P>
<P>Quiero aclararle al señor Dobbs (por supuesto, si se digna a leer en español, que lo dudo), que la Organización Mundial de la Salud, en su último informe sobre la lepra, argumentó que los países de habla hispana han disminuido considerablemente el número de enfermos con este mal, y que el incremento corresponde a la India, la República del Congo y Bangladesh.</P>
<P>Por otra parte, el Departamento Federal de Prisiones de los Estados Unidos emitió una tabla estadística con fecha del 26 de septiembre del 2009, donde se ve claramente que el porcentaje de hispanos en prisiones no supera el 20 por ciento, a diferencia de lo que Dobbs aduce.</P>
<P>Ahora, con respecto a que la población mexicana quiere invadir a los Estados Unidos y apoderarse de los empleos de los ciudadanos de bien, yo me pregunto: ¿Acaso los mexicanos, colombianos o hispanos en general no somos gente de bien? ¿En qué se basa el señor Dobbs para estereotiparnos como personas peligrosas?</P>
<P>Lou Dobbs es una vergüenza pública para CNN y para cualquier cadena que ose contratarlo. En un mundo tan lleno de maldad, de envidias, de guerra e intenciones dañinas, lo último que necesitamos es un periodista que irradie odio hacia cualquier grupo étnico, llámense hispanos, asiáticos, negros o blancos.</P>
<P>Menos mal se fue por ahora de la televisión o, como creo yo, 'lo fueron', y ojalá no tengamos que reencontrarnos con un Lou Dobbs empeñado en un cargo público, ya que como representante político significaría un total retroceso en la comunidad mundial actual.</P>
<P><a class=linkdenota target=_blank href="mailto:hectorm56@hotmail.com">hectorm56@hotmail.com</A><BR></P>]]></content:encoded></item>

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