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<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"><title>eltiempo.com - Titulares</title><updated>2009-11-22T00:10:42Z</updated><id>http://www.eltiempo.com/</id><author><name>Casa Editorial El Tiempo</name><uri>http://www.eltiempo.com/</uri></author><rights>Copyright Casa Editorial El Tiempo</rights><link rel="self" href="http://www.eltiempo.com/atom-resumen.xml"/><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/limosnitas-para-los-pobres-ricos_6642513-1</id><title>Limosnitas para los pobres ricos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-11-21T22:37:13Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Lo dijo hace tres noches Shakira en la televisión española: "En Colombia, muchos tienen poco y pocos tienen mucho, y la brecha es cada vez mayor". Las caderas no mienten y Shakira -solidaria, talentosa, inteligente, estupenda- tampoco. Esa es la triste radiografía nacional, la auténtica génesis de nuestros problemas: en nuestro país mandan los ricos y lo hacen en beneficio propio. Para aplacar a los pobres se ha diseñado un sistema de limosnas, que funciona a base de mínimas exenciones y ayudas concedidas con ditirambo populista a personas sin recursos. Ese mismo sistema tiene una puerta falsa -falsa y grande-, por donde se escabulle el trozo gordo del ponqué, que va a los bolsillos de amigos políticos y oligarcas tradicionales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Según el concejal Carlos Vicente de Roux, la suma total de auxilios y exenciones que reparten el Presidente y sus ministros llega a 12 billones de pesos. Allí hay para dar y regalar, sobre todo a quienes reenvían parte de estos dineros a campañas políticas y, en ciertos casos, a grupos paramilitares. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El país ya conoce, gracias a las denuncias de la prensa y del senador Jorge Enrique Robledo, el escándalo de Agro Ingreso Seguro, equivalente, en el terreno agrícola, a los falsos positivos en el militar. Es decir, abusos infames contra la gente anónima. Pero convendría revisar otros planes del Ministerio de Agricultura que distribuyen subsidios a floricultores y bananeros con munificencia parecida al Agro Seguro. Como en el AIS, aparentemente beneficia a miles de ciudadanos; solo que el monto pesado de los auxilios va a grandes empresas o agricultores poderosos, mientras que a quienes menos tienen y más necesitan les tiran unas monedas de limosna. La filosofía es la misma: enriquecer a los ricos y acallar a los pobres.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Veamos algunos ejemplos: a numerosos floricultores les han concedido menos de 15.000 pesos, con lo cual ni siquiera alcanzan a pagar el certificado del ICA, indispensable para pedir el auxilio, que cuesta 18.300. ¿Qué sentido tiene, como no sea sumar falsos beneficiados, entregar a un agricultor de Pereira 7.108 pesos, 4.324 a uno de Marinilla o 4.064 a uno de Carmen de Viboral? ¿No es una vergüenza felicitar a un campesino de La Ceja porque le tocaron 593 pesos o extender a un labriego de Rionegro un cheque por 92 pesos con 80 centavos?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En cambio, en el mismo listado de Beneficiarios al Incentivo Sanitario para Flores y Follajes aparecen robustas sumas destinadas a empresas poderosas: 207'319.185 para Colibrí Flowers, 213'795.934 para Sunshine Bouquet Ltda., 334'220.837 para Falcon Farms de Colombia y 613'660.447 para Flores Ipanema. El más alto que he encontrado se giró a The Elite Flower Ltda, de Facatativá (974'543.387). Esto es más que lo obtenido por varios de los ricos del Magdalena en la piñata del AIS. Algunos de los subsidios más generosos fueron a parar a manos de particulares, no de empresas: Luz Yaneth Méndez, de Cundinamarca (658'637.152), Nora López Vargas, de Antioquia (962'603.140). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No digo que en la entrega de estas sumas miserables a los miserables y multimillonarias a los multimillonarios existan o no ilegalidades. Lo ignoro. Sobre todo porque la gran pirueta de este ministerio ha consistido en ungir de legalidad la corrupción. Pero, visto lo que hemos visto, sería bueno que Uribito y Uribitico -ex ministro y ministro- explicaran quiénes son los beneficiarios del incentivo de flores, cuánto han recibido, por qué razones y si contribuyen o no a la re-reelección presidencial.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Con la Copa Colombia se hace justicia al mejor equipo nacional, aunque tardía e incompleta. El Independiente Santa Fe resucitó y quiere más. 2) Surgen ahora justificadas quejas por la indiferencia gringa ante las amenazas de Chávez. Así paga el diablo a quien de rodillas le sirve.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Desde hace varios años, el autor del texto recibe comentarios a su columna en cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/limosnitas-para-los-pobres-ricos_6642513-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/los-tanques-del-coronel-chavez_6593112-1</id><title>Los tanques del coronel Chávez - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-11-14T22:32:08Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;A la Declaración Universal de los Derechos Humanos le quedó faltando un inciso. Un inciso que prohíba que los militares ocupen jefaturas de Estado o de gobierno. Los militares están formados para el combate y tienden a él como el tigre al ternero, la abeja a la flor o el turpial al plátano. Cumplen, por supuesto, una labor generalmente sacrificada y a veces heroica. Pero lo suyo es la guerra, no el manejo prudente de los asuntos de Estado, y en la guerra se refugian -para nombrarla, agitarla, amenazar con ella o ejecutarla- cada vez que encuentran problemas. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Casi todos los conflictos armados que han estallado en América Latina en los últimos tiempos corrieron por cuenta de militares revestidos de poder como presidentes. Militares fueron quienes libraron la guerra entre El Salvador y Honduras en 1969; militares los que, a nombre de Chile y Argentina, estuvieron a punto de bombardearse en el canal del Beagle en 1978; militares los que invadieron las Malvinas en 1982. Con frecuencia, la tensión guerrera es resultado de graves problemas nacionales, que el mandatario pretende nublar esgrimiendo la espada. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ahora le tocó a nuestra zona su ración de militar entronizado, lo que hacía previsible que el coronel Hugo Chávez proclamara la guerra contra Colombia. Hacia ese destino lo impulsan su instinto, su demagogia militarista y el descontento de los venezolanos por el deterioro de la economía y la postración de la "democracia bolivariana". Apagones, cortes de agua, desempleo, carestía y dos de cada tres ciudadanos contra su gestión son disculpa suficiente para buscar un enemigo exterior y encañonarlo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sería un error que Álvaro Uribe le respondiera zurriago en mano, en plan pelo contra pelo y máscara contra máscara. Parece que no ocurrirá así. Lo deduzco por recientes declaraciones suyas donde dice haber adivinado un gesto de moderación en palabras que pronunció Chávez con posterioridad a la perorata rocambolesca de hace ocho días. Acierta nuestro mandatario al recuperar los granos de madurez que esconden las toneladas de paja del vecino. No olvidemos que, si bien el promotor de las mayores tensiones ha sido Chávez, Uribe cometió tres graves errores en el proceso de deterioro de las relaciones regionales. Primero, nombró y despidió inopinadamente a Chávez como mediador con las Farc; segundo, bombardeó a Ecuador; tercero, firmó el acceso gringo a bases militares de Colombia, sin trabajo diplomático previo con los vecinos ni transparencia con los colombianos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Conviene aprovechar ciertas lecciones que dejó en 1989 la caída del Muro de Berlín. En un reciente libro (Tear Down This Wall -Derribe este muro-), el periodista Romesh Ratnesar aduce que la dureza de los discursos de Ronald Reagan contra el comunismo estaba matizada por "la persuasión, el diálogo y la diplomacia". Y pese a que RR propuso trepar armas al espacio (el famoso 'Star Wars'), era más lo que gruñía que lo que mordía. El fiero vaquero exhibía en público belicosas actitudes, pero en privado era un gobernante "adaptable, políticamente astuto y abierto a compromisos". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A lo mejor en esto se le parece Chávez, lo que aconseja que Uribe maneje las diatribas del coronel con diplomacia y sosiego. En ello, Lula y Zapatero pueden ser claves.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;De todos modos, los colombianos, aunque sorprendidos e indignados, prefieren el humor a la pólvora. Lo prueba el siguiente chiste que me envió un amigo:&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Chávez ordena desplegar un batallón de tanques en la frontera (hasta ahí es verdad) y recibe una llamada del general que comanda la columna.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;-Presidente, estamos detenidos en la carretera.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;-¿Qué pasa? ¿Cuál es el problema?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;-Hay quince tanques varados por agotamiento de batería.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;-¡Pues compren ya mismo las que se necesiten!&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;-No podemos, Presidente: todas se fabrican en Colombia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Desde hace varios años, el autor del texto recibe comentarios a su columna en cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/los-tanques-del-coronel-chavez_6593112-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/empecemos-por-respetar-al-maestro_6535892-1</id><title>Empecemos por respetar al maestro - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-11-07T22:38:04Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;En Corazón, el viejo libro de Edmundo de Amicis que iluminó a muchos lectores precoces, aparece un escolar llamado Franti, que irrespeta a su mamá, maltrata a sus compañeros y vilipendia a los profesores.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Al lado de los casos que hoy se ven, Franti es dulce de papayuela. Abundan en Colombia y en el mundo los episodios de ataques a profesores protagonizados por alumnos y por padres de alumnos que se solidarizan con la indisciplina de sus hijos. A veces, los jóvenes afectados por una mala nota buscan la protección de una pandilla, y esta se ocupa de asustar o apalear al profesor.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hace dos años, el estudiante de un instituto de Ciudad Bolívar, barrio bogotano popular y populoso, asesinó a cuchilladas al rector. Supongo, para aminorar la responsabilidad del niño, que provenía de un hogar en conflicto y debía de ser, a su turno, víctima de una sorda violencia social. Un año antes huyó de Villavicencio un maestro que rajó a un estudiante: familiares del muchacho lo amordazaron, golpearon y amenazaron. Cierto colega suyo estuvo a punto de morir en un accidente que provocaron alumnos rebeldes al taponar la manguera de frenos del carro.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La violencia en salones de clases ya llegó a la educación superior. En junio pasado, un profesor de Derecho de Montería exigió silencio de mal modo a una alumna; esta le respondió con una bofetada y el catedrático la agarró a puñetazos. No estamos muy lejos de España, donde el matoneo de alumnos y familiares contra educadores se ha convertido en peste. Cada mes se quejan ante las autoridades más de cien profesores amedrentados o víctimas de muendas. Muchos abandonan la profesión y todos exigen que golpear a un profesor se castigue con penas equivalentes a atacar a un policía.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La situación en las aulas colombianas no alcanza el nivel de las españolas. Tampoco el de ciertas escuelas públicas de Estados Unidos, donde hay detectores de metales para impedir que los colegiales entren armados de revólver y cuchillo. Pero los profesores colombianos, en cambio, padecen violencia desde otros disparaderos. En zonas de conflicto, por ejemplo, los persiguen por igual guerrilleros y paramilitares. En el 2005, unos 150 maestros dejaron sus escuelas en Boyacá alarmados por el asesinato de tres colegas y la proliferación de amenazas. En unas ocasiones, los acosan por no someterse al imperio local de las armas, y en otras, por pertenecer a asociaciones de docentes: los violentos odian los sindicatos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No hay que dar demasiadas vueltas a la honda crisis de nuestro país -sumido en un pantano de violencia, corrupción y desigualdad social- para entender que casi todo nace de la postración de valores y el pálido papel que cumple la educación en la sociedad. Es imposible negar los esfuerzos que se han hecho por extender la escolaridad y construir nuevos y a veces espectaculares planteles. Pero son más poderosas las fuerzas que actúan en contravía, y que van desde las más perversas, como los ejemplos resplandecientes de criminales exitosos, hasta la degradación del trato, el gusto y el lenguaje, la voraz ordinariez que comenté hace dos semanas y que provocó un alud de mensajes de los lectores.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sin restablecer la importancia de los valores cívicos y humanos será imposible salir del atolladero, y no existe mejor manera de conseguir esta meta que la educación. Pero no hay educación sin educadores educados. Resulta fundamental capacitar al maestro, remunerarlo dignamente, apuntalar su autoridad y desterrar toda sombra de violencia de las aulas: matoneo, racismo, clasismo, machismo... Entristece ver que nuestro Congreso dedica más tiempo, plata y esfuerzos a incluir de manera anticientífica el cacho de marihuana entre las prohibiciones constitucionales, que a debatir la esencia de la educación y el respeto a los maestros. Este tema no le interesa.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Desde hace varios años, el autor del texto recibe comentarios a su columna en cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/empecemos-por-respetar-al-maestro_6535892-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/peligro-llega-el-estado-de-oracion_6487655-1</id><title>Peligro: llega el Estado de Oración - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-10-31T22:29:10Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Una senadora cristiana y uribista plantea prohibir por ley los desnudos en medios de comunicación... Un colega suyo anuncia que su proyecto político consiste en imponer los valores cristianos... Contra los consejos de los mayores expertos, el Gobierno impulsa el castigo constitucional del consumo personal de droga... El Presidente recomienda a los solteros que sean castos... Varios ministros son obligados a rezar ante la Virgen de los Remedios... El Jefe del Estado plantea a un grupo de obispos sus dudas en la interpretación del Evangelio... La página web de la Presidencia invita a orar ante la Santísima Virgen... La Iglesia y el Procurador ("Absolvedor", según Ramiro Bejarano) General bloquean la aplicación del aborto legal...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Ha borrado de un plumazo este gobierno la separación entre Estado e Iglesia? ¿Se está apoderando la religión de nuestras instituciones? Hay signos inquietantes que así lo sugieren. Admirar a las señoras con poca ropa, fumarse un cacho de marihuana, acostarse con la novia son pecados, no delitos. Parecería, sin embargo, que prospera una campaña para que el Estado castigue los pecados. No ayuda a despejar esta preocupación el hecho de que Uribe fue señalado hace años como miembro de las divisiones inferiores del Opus Dei (no sé que lo haya negado), que varios de sus funcionarios lo sean (entre ellos el ministro de Obras Públicas, el peor calificado del gabinete) y que el 10 por ciento del Congreso esté en manos de militantes religiosos, en su mayoría uribistas. Muchos llegaron allí con votaciones exiguas, al caer de su curul otros legisladores, lo cual aumenta el peligro de que convicciones ultraminoritarias se abran paso como políticas del Estado.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El tema más delicado, el que más alebresta a los sectarios, es el del aborto. La judicatura colombiana sentenció que es legal interrumpir el embarazo en ciertos casos especiales. Sin embargo, la oposición religiosa, encabezada por los obispos y por el maniático Absolvedor, ataca esta norma. Su beligerancia logró acobardar al alcalde de Medellín e impidió la aplicación de la ley en una clínica para mujeres. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es totalmente respetable que los ciudadanos que profesan creencias católicas no acudan al aborto o practiquen el sexo sin condón. Pero no pueden pretender que sus ideas personales obliguen a los demás. Cabe discutir, además, la coherencia de sus convicciones: si de veras les preocupa que un ser humano disponga de la vida de otro, deberían oponerse a la legítima defensa y a la pena de muerte y plantear en la Constitución el veto absoluto a la guerra. Cuesta trabajo creer que esta Iglesia cuya Inquisición aún ahorcaba impíos en 1826 porque no compartían el dogma católico, ahora se desgarre las vestiduras cuando una mujer, con amparo legal, interrumpe una mera expectativa de vida.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El Instituto Guttmacher, experto en el tema, demuestra que es falso que la legalidad de esta práctica la fomente. Al contrario, mientras el aborto legal disminuye en el mundo, el ilegal -que mata cada año a 70.000 mujeres- se mantiene. Europa, con leyes muy liberales al respecto, registra las más bajas tasas de aborto; Uganda, que lo prohíbe, padece las más altas. La mortalidad femenina en los abortos legales es de 1 por 100.000 y en los clandestinos, de 330. En esta actitud subyace un machismo milenario. Los obispos bendicen las armas y nombran capellanes en el Ejército, pues la guerra es, sobre todo, cuestión de hombres. Pero se movilizan para impedir que las mujeres que no profesan sus creencias ejerzan sus derechos legales. ¿Qué pasará cuando lleguen al Congreso los Testigos de Jehová? ¿Prohibirán las transfusiones de sangre?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Cristo lo dijo con claridad: a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César. Lamentablemente, a la par con el Estado de Opinión nos amenaza el Estado de Oración.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Desde hace varios años, el autor del texto recibe comentarios a su columna en cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/peligro-llega-el-estado-de-oracion_6487655-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-imperio-de-la-ordinariez_6434652-1</id><title>El imperio de la ordinariez - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-10-24T22:00:06Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Uno de los finales más famosos de la reciente literatura castellana, el de El coronel no tiene quien le escriba, transcribe la respuesta de Aureliano Buendía a su mujer cuando ella, agobiada por la pobreza, le pregunta qué comerán: "Mierda". Como siempre, García Márquez atina con la palabra perfecta. Cualquiera otra habría sido soez, cursi o superflua: excrementos, heces, deposición, deyección, popó, fimo, hienda, freza, boñiga, estiércol, caca, majada, zurullo, aguas mayores... &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El ejemplo muestra que no hay malas palabras, sino palabras mal usadas, así como es más casto un desnudo estético que un traje provocador. Se puede ser terriblemente vulgar y burdo empleando mal las mismas palabras con que Cervantes escribió el Quijote o Nicanor Parra un poema: depende de quién las use, cuándo y cómo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Tardaremos años en hallar un caso más nítido de vulgaridad que el de Diego Maradona al dirigirse hace poco, apoyado por gestos, a quienes lo critican: "¡Que la chupen... que la sigan chupando!". Si los directivos del fútbol argentino fueran serios, que no lo son, lo habrían destituido ya, pues resulta evidente que la antigua estrella no captó el delicado compromiso con la comunidad de quien dirige una selección nacional de fútbol, representación dinámica del simbolismo patrio. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La grotesca rueda de prensa de Maradona es uno de los muchos brotes del pantano de mal gusto en que chapoteamos. Chabacano es Maradona, pero también lo son Berlusconi, Chávez, Amy Winehouse, Daniel Ortega, Britney Spears, Pamela Anderson y, para no marginar el producto nacional, la Negra Candela y Carlos Moreno de Caro, por ejemplo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hasta hace un tiempo, los padres y el colegio formaban a los niños. Hoy los educan los medios de comunicación. La televisión, más que todo, pero también Internet y las nuevas tecnologías. De allí la rebaja general de gusto que nos aqueja. No dejo de pensar en el nivel de cloaca de los foros que acogen diarios y revistas, donde el insulto es casi obligatorio y la falta de educación es el principal título para participar. Muchas figuras públicas, para acercarse a esos auditorios en proceso de degradación, aceptan degradarse también y generan una veloz progresión geométrica hacia la vulgaridad y la agresividad. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El rock y el rap extremistas preocupan en todas partes; el gobierno español acaba de prohibir el porno en canales abiertos; el último videojuego japonés consiste en una guerra a punta de halitosis (sería campeón nuestro Himno Nacional: "Su varonil aliento de escudo les sirvió"). A menudo, la violencia verbal y visual se materializa en hechos. No es casualidad que proliferen cada vez más las palizas de alumnos y padres a profesores. Colombia, además, padece la plaga de la literatura de narcos, 'paras' y sicarios, estupenda cuando es de buena calidad, pero lamentable en la mayoría de los casos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La agresividad forma parte de la "cultura de incultura" en que nos sumimos. También la altanería del ignorante. Hace años, el deterioro de la caligrafía alertaba sobre el descenso en la educación; hoy los atropellos a la ortografía y la gramática desnudan el deterioro de las formas. Los mensajes más insultantes en los foros son los que peor ortografía acusan.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;"Que la chupen..." Las palabras de Maradona merecen consignarse como símbolo de una era en que impera la ordinariez. De la crisis económica global saldremos un día. Pero ¿cuándo saldremos de la crisis de mal gusto, chabacanería y vulgaridad?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) A un amigo que vive en la calle 92 de Bogotá envío, ex profeso, una carta con el nombre oficial de la vía: "Avenida Alejandro Obregón". La devuelven los Servicios Postales Nacionales S. A. por "Dirección deficiente". ¡Cómo no se los va a tragar Internet! 2) ¿Quién robó y dónde está el mosaico de grado de GGM en el liceo de Zipaquirá?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Desde hace varios años, el autor del texto recibe comentarios a su columna en cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-imperio-de-la-ordinariez_6434652-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-tiempo-tiene-un-lio-justo-o-no_6377754-1</id><title>EL TIEMPO tiene un lío, justo o no - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-10-17T21:48:46Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Me temo que ni Claudia López, al escribir la columna donde acusaba a EL TIEMPO de sesgar la información al vaivén de sus intereses comerciales y políticos, ni la Dirección del periódico, al cesarla como articulista, sospecharon la bomba que estaban encendiendo. La columna de Claudia ha sido una de las más comentadas de los últimos tiempos en los foros, y el editorial explicativo de este diario al día siguiente, el más leído del año. Esta reacción me parece muy alentadora, pues indica que los lectores consideran que tienen derechos sobre los contenidos de los medios e inquietudes sobre el grado de libertad en que deben trabajar. Aun descontando sacadas de clavo, viejas antipatías por este diario y contiendas producidas por la exacerbación política, es importante reconocer que los vientos soplaron con mayor fuerza a favor de la periodista que del periódico. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero hubo de todo, tanto en los mensajes a EL TIEMPO como en los comentarios que suscitó el caso en otros medios: críticas justas, críticas oportunistas, recriminaciones juiciosas, exageraciones histéricas, indignaciones genuinas y falsas... Muchos compararon la situación con la de Klim cuando dejó este periódico por presiones del gobierno de Alfonso López Michelsen. No es igual. En el caso de Klim, el ofendido era el Presidente y el diario se prestó para acallar al columnista. En el de Claudia, no solo la Dirección, sino editores y redactores se sintieron insultados al ver que de 45 noticias publicadas sobre la corrupción de Agro Seguros la columnista solo se detenía en una y los acusaba de fabricar interpretaciones en beneficio de Juan Manuel Santos, uno de los personajes menos populares en la Redacción de EL TIEMPO. Esto disparó un despido público que dos comentaristas amigos tachan de "desproporcionado" (Jorge Orlando Melo) y "acto de soberbia pero no de censura" (Cecilia Orozco).&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sin embargo, esta casa debe reconocer que su credibilidad atraviesa un delicado bache. No basta con ser; hay que parecer. Enfrenta, por lo menos, un grave problema de percepción, que solo se remediará con periodismo sólido, profesional, implacable, independiente. Aguarda una delicada tarea de reparación de imagen. Pocos saben que los columnistas obramos con absoluta libertad y no recibimos pautas comerciales ni políticas. Sin embargo, numerosos mensajes recibidos esta semana demuestran que muchos lectores creen otra cosa. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El problema de fondo es que a este país lo manejan pocas familias. Por eso no es raro que un político tenga vínculos con la prensa, un industrial sea dueño de canales de televisión y un banquero disfrute de puestos diplomáticos para sus allegados. No dudo de que Juan Manuel, como buen político, querría influir en este periódico, atraído como gato por el queso. Pero, hasta donde me consta, es más lo que quiere que lo que puede. EL TIEMPO deberá demostrar que así es. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El problema del canal es asunto distinto. Afirmaba con razón Eduardo Santos que toda gestión especial con el Estado, distinta a las que competen a cualquier ciudadano, quita independencia. Parece que las nuevas realidades de la comunicación social imponen los conglomerados de medios. Pero sepamos que por ello se paga un precio en la confianza de los lectores, máximo patrimonio de un periódico, y tratemos de que ese precio sea lo más reducido posible. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Echaré de menos la columna de Claudia. No siempre estuve de acuerdo con ella, y casi nunca lo estoy con las de políticos de derecha que se publican en estas páginas. Pero me parece fundamental que las haya de todas las creencias y tendencias, para que el lector se informe, compare y juzgue. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Mientras muchos colombianos se empobrecen, las utilidades acumuladas por las sociedades financieras nacionales ascendieron el mes pasado a 5,9 billones de pesos. ¿No dizque la crisis nos tocaba a todos?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-tiempo-tiene-un-lio-justo-o-no_6377754-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/si-viven-afuera-son-malos-colombianos_6324212-1</id><title>Si viven afuera, son malos colombianos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-10-10T22:40:27Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Hace veinte años, un columnista de Semana que se hallaba exiliado en España escribió un artículo que desagradó a cierto empresario con aspiraciones políticas. A modo de respuesta, el empresario publicó una carta donde decía, más o menos, que despreciaba todo texto escrito sobre Colombia por un colombiano que hubiera decidido vivir lejos del país. Semejante tontería implica que repudia la carta de Jamaica, porque Bolívar la escribió exiliado en Kingston, y que no le merecen respeto Cien años de soledad, la poesía de Barba Jacob ni las novelas de Fernando Vallejo, Álvaro Mutis y Laura Restrepo que fueron escritas a considerable distancia de Facatativá. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La anécdota revela hasta qué punto podemos ser provincianos los habitantes de este torturado país. Aún hoy, cuando 4 millones de compatriotas viven fuera, los foros de Internet vomitan descalificaciones contra los residentes en el exterior. Algunos energúmenos proclaman que los emigrantes son menos colombianos que los demás, degradación que, supongo, abarca a García Márquez, Fernando Botero, César Rincón, Shakira, Juanes, Rodolfo Llinás, Iván Ramiro Córdoba, Sergio Cabrera, Angie Cepeda y otros "malos hijos" de Colombia que, curiosamente, ayudan a construir más allá de las fronteras la imagen positiva del país.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pues bien: la ONU acaba de informar que, a pesar de los altibajos de las crisis, la migración de países pobres a países ricos seguirá aumentando y se sumarán muchos más a esos mil millones de personas que han dejado su rincón natal en busca de paz o mejores oportunidades laborales. La solución que propone la ONU es reducir las barreras que frenan el movimiento humano y mejorar el trato dispensado a los migrantes. Propósitos tan lógicos, sin embargo, no pasarán de ser hermosos consejos, a menos que los respalden políticas de gobierno y gestiones diplomáticas concertadas. Concretamente, mientras los países latinoamericanos no se unan para luchar en favor de sus nacionales en Europa, Estados Unidos y otros puntos, aquellos seguirán padeciendo ataques de los demagogos de turno y sufriendo discriminación de los gobiernos que, cuando les conviene, castigan su trabajo o su presencia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Colombia aún no ha hecho la conversión de nación aislada, que recibía pocos extranjeros y exportaba pocos colombianos, a país móvil. Es hora de que afronte sus nuevas realidades. Que sepa que casi el 10 por ciento de su población vive en el exterior; que la mayoría de los que emigran no son obreros poco calificados, sino ciudadanos que cumplieron varios ciclos de educación; que en el 2008 el país recibió remesas por 4.841 millones de dólares; que tres de cada cuatro emigrantes estaban empleados cuando optaron por viajar; que todos conservan intensos vínculos sentimentales con el país, aunque muchos se ven forzados, incluso, a alistarse en el servicio militar en el extranjero (varios colombianos han muerto bajo la bandera de España).&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hace más de un siglo, miles de irlandeses emigraron a otras tierras y no debió de faltar el bobo que los tachó de antipatriotas. La semana pasada, un comité de ese país pidió a sus descendientes en todo el mundo que los ayuden a salir de la crisis. Colombia debe aprender la lección y adquirir conciencia de que es una nación esparcida por muchos territorios.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Me parece un horrible ejemplo de discriminación que el entrenador del Deportes Quindío critique a un árbitro auxiliar porque no puede hablar con entera fluidez debido a un defecto congénito de paladar hendido (labio leporino). Es la manera más vil que he visto en el fútbol de justificar una derrota... y he visto muchas. 2) Frases encantadoras: "El Gobierno nunca pudo haber movido un dedo o una influencia para aprobar el referendo": Andrés Felipe Arias. "Si uno está acompañado de la verdad, nunca pierde": Juan Manuel Santos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/si-viven-afuera-son-malos-colombianos_6324212-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/naufragos-en-un-mar-de-corrupcion_6268813-1</id><title>Náufragos en un mar de corrupción - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-10-03T22:31:20Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Los colombianos nos sentimos ahora más seguros que hace unos años, y probablemente lo estamos; pero también tenemos la sensación de que naufragamos en un mar de corrupción, y así sucede. A raíz del escándalo de los subsidios agrarios, la última entrega de Cambio se encarga de poner cifras a esta convicción agobiante: el país pierde cada año 4 billones de pesos (4 millones de millones) que se van por el sifón de los negociados, cohechos y desfalcos. Según el informe, 48.000 funcionarios están procesados por irregularidades administrativas, entre ellos 30 gobernadores, 800 alcaldes y decenas de parlamentarios. Pocos procesos acaban con el castigo de los culpables, entre otras cosas porque el que sobornó para robar también está dispuesto a sobornar para salir libre. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ninguna rama del poder público se libra de este cáncer. Hay altos funcionarios corruptos, parlamentarios y concejales corruptos, jueces corruptos, militares y policías corruptos. Y, pues no hay corruptos sin corruptores, en el sector privado pululan quienes pagan para lograr lo que la ley les niega, ofrecen 'mordidas' para garantizar adjudicaciones o diseñan trampas para tumbar al Estado. Hay corrupción en los servicios públicos, la salud, la aprobación de leyes, la lucha contra la droga, la inseguridad ciudadana, el tránsito, los impuestos... A los que intentan mantenerse firmes contra la corrupción les tienden zancadillas; a los que pagan lo que corresponde los asedian para que paguen menos por debajo de la mesa.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En este lamentable paisaje, la oficina anticorrupción que el Gobierno inauguró con entusiasmo y esperanzas es una flor bajo el galope desbocado de los caballos venales. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No es un mal exclusivamente colombiano, por supuesto. Tampoco un fenómeno nuevo entre nosotros. Hace dos siglos fueron acusados Antonio Nariño de malversación de fondos (absuelto) y Francisco Antonio Zea de firmar un empréstito leonino en el exterior. En 1892, el presidente Carlos Holguín regaló sin permiso alguno a la regenta española el Tesoro Quimbaya, que había salido del país con destino a una exposición y nunca regresó. Han sido acusados o procesados, justa o injustamente, no menos de ocho presidentes de la república, de Santander a Álvaro Uribe, incluyendo almitas celestiales como don Marco Fidel Suárez. La corrupción moderna data de políticos que, como Santiago Pérez Triana (1858-1916), amasaron fortunas haciendo de puente entre el Estado y negociantes particulares. Varios libros (entre ellos El uñilargo, de Alberto Donadío) demuestran cómo en tiempos de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) se disparó la indelicadeza en los altos círculos. Según el experto Gustavo Pérez Ángel, el principal factor entre varios que frenaron y finalmente liquidaron la red ferroviaria de Colombia fue la corrupción: las adjudicaciones chimbas, el abuso de los contratistas, el desangre de los dineros públicos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sobra decir que el narcotráfico dio un nuevo y formidable impulso a la podredumbre. No solo contaminó directamente, sino que contaminó a contaminadores, como la guerrilla y los paramilitares y alzó como bandera nacional la filosofía de que los fines justifican los medios. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ahora, como resultado de todo lo anterior, nos hundimos en la descomposición. Los roscogramas perduran. Prosperan los corruptos legendarios, los serrucheros deshonoris causa y las familias de sinvergüenzas que han asaltado consuetudinariamente al Estado. Abundan, claro está, los indignados colombianos de bien y los funcionarios honrados que intentan detener la ola de miasmas. Pero en este instante, mientras usted toma su café, miles de funcionarios y negociantes de variada calaña estudian cómo enriquecerse al margen de la ley y cientos de abogados trabajan para que puedan hacerlo impunemente. Esa es la verdad. La corrupción nos está devorando.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/naufragos-en-un-mar-de-corrupcion_6268813-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/lo-que-le-paso-al-hombre-bala_6212032-1</id><title>Lo que le pasó al Hombre Bala - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-09-26T22:35:37Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Dos lectores me piden que no opine más de política y que critique menos al presidente Uribe. Por atender su ruego y buscar temas distintos quise comentar el reciente percance del Hombre Bala, un maromero al que, desafiando las leyes de la gravedad y la pirotecnia, lo disparaba un cañón todas las noches en un circo de Cali. Hasta que le falló la red de seguridad y por poco se rompe la cabeza.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Entendí, sin embargo, que, en épocas de susceptibilidad, el artículo podía entenderse como una alegoría antiuribista, así que renuncié al asunto y volví a la política dura, que es -desengañémonos- lo que hoy interesa a la gente. Porque se anda diciendo que los columnistas tocamos cuestiones que los lectores rechazan, y que por eso no nos leen ni influimos en ellos. Citan como prueba que se conserva sólida la mayoría de Álvaro Uribe, pese a las críticas de prestantes firmas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Vamos por partes. A diferencia de quienes escriben notas y simultáneamente engordan su propia agenda política, los articulistas profesionales sabemos que el éxito no se mide por las masas movilizadas -eso es populismo-, ni por los mensajes de aplauso -eso es vanidad-, sino por la capacidad de despertar interés y reflexión en los lectores. No cabe duda de que ellos devoran en estos días el menú político. Las mediciones electrónicas de lectura de columnas que maneja EL TIEMPO prueban que otros temas -aun tan taquilleros como la ecología, la corrupción o el chisme- despiertan menos interés que los análisis relacionados con el Gobierno, el Congreso, las cortes y los pleitos con países vecinos. Salvo aquellos que pretendan tumbar a Uribe con sus artículos -no es mi caso-, a los columnistas sin aspiraciones políticas nos basta con saber que nos leen, que transmitimos información y que sembramos inquietudes.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Constituye funesto error medir a los articulistas comparándolos con la popularidad presidencial. Es como calcular una masa de arena en kilovatios. En Italia, por ejemplo, la lectura de periódicos decrece y sigue alta la imagen del primer ministro, Berlusconi. Pero eso no significa que fracase la prensa ni que Berlusconi sea un buen gobernante: de hecho, es un corrupto impresentable, un neofascista y un pésimo administrador. Lo que sí revelan los datos es la hondura del pantano italiano.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Algo similar ocurre en Colombia. La misión del columnista responsable en tiempos de crisis es encender alarmas, advertir, explicar, olfatear el peligro cuando los demás aún duermen sonrientes. No consiste en mendigar aplausos ni adquirir poder. Su tarea resulta a menudo solitaria y desagradecida, al menos durante un tiempo. Por eso, no debe permitir que lo acomplejen quienes compiten a su lado con otras armas, otros propósitos y otros riesgos, a imitación del Hombre Bala.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) A la escandalosa lluvia de subsidios de Agro Ingreso Seguro a reinas de belleza, hijos de políticos y familias adineradas (ver Cambio, 24-09-09) responden el ex ministro Andrés Felipe Arias y los funcionarios responsables que las adjudicaciones se hicieron correctamente. Ahora sí que nos llevó el que sabemos. Yo tenía la esperanza de que la inaudita repartija entre ricos, que margina a los campesinos necesitados, fuera anómala. Pero parece que la corrupción encontró formatos reglamentarios y tiene ya un seguro de impunidad. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;2) Mala campaña hacen a Gustavo Petro como candidato del Polo Democrático (PD) los comentaristas de derecha que se declaran viejos amigos suyos e invitan a la izquierda a votar por él. Hay recomendaciones que espantan, y esta es una de ellas. El día que los militantes de izquierda permitan a los enemigos políticos que orienten sus votos, saldrán elegidos el tesorero del Jockey Club o un miembro del Opus Dei. Por eso, y muchas otras razones, apoyo a Carlos Gaviria Díaz como candidato del PD. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/lo-que-le-paso-al-hombre-bala_6212032-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/uribe-pecador-se-confiesa_6150553-1</id><title>Uribe pecador se confiesa - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-09-19T22:28:22Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Al presidente Álvaro Uribe se le sale a veces el espíritu cristiano y, cuando no cuelga oraciones a la Virgen en la página oficial de la Casa de Nariño, nos sorprende con ejercicios públicos de arrepentimiento. Lo hizo hace una semana en Pasto tras oír el Evangelio durante una misa solemne. Versaba sobre la recomendación de Jesús en el sentido de que "si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra" (Mateo 5, 39). Con franqueza que no le abre las puertas del Cielo, pero sí las del confesionario, Uribe dijo que se sentía "muy pecador" porque quizás no era capaz de acatar tan generosa prédica. A lo más que podía comprometerse era a no odiar, pero eso de poner la otra mejilla sí no.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Me ocupo de las ideas religiosas del Presidente porque este suele mezclar sus sentimientos píos con las cuestiones públicas y no tiene el recato de guardárselos para la intimidad. Sus dos periodos y la posible ñapa que nos espera son un paso atrás en la separación entre la Iglesia y el Estado que la Constitución ordena.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El episodio de Pasto revela el problema de los evangelios cuando los destilan a su favor los pecadores. El Jefe del Estado demuestra con los hechos que cumple las palabras de Cristo en la parábola del sembrador: "Al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene se le quitará aun lo que tiene" (Mateo 13, 12). También acepta con humildad aquello de que "el que no está conmigo está contra mí" (Lucas 11, 23). Sin embargo, su indiferencia ante los escándalos de sus parlamentarios parece poco cristiana: "¡Ay del que causa el escándalo!" (Mateo 18,7). Y su soberbia al creer que sólo él puede salvar a Colombia podría conducirlo al fuego eterno, pues escrito está que "los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros" (Mateo 20, 16). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Conviene al gobernante repasar estas páginas. Y conviene a sus aduladores imitarlo. La última columna de José Obdulio Gaviria (EL TIEMPO, 15-09-09) es un ejercicio de intolerancia capaz de hacer temblar a cualquiera que conozca su influencia sobre Uribe. Según él, los columnistas que critican al Gobierno no escriben, sino que "vomitan basura conceptual"; mientras El Perfecto se desvela, "ellos ni leen, ni estudian, ni trabajan"; los reporteros que no simpatizan con la línea oficial sólo "preguntan majaderías"; al director de la revista Cambio le "queda muy grande" entender un discurso del Soberano. En cambio, ¡qué maravillosos son los amigos del régimen! Cierto columnista paisa que lo alaba "roza la genialidad"; el Presidente perora en Bucaramanga y lo oye "una audiencia embelesada"; y, para decirlo sin resquicios, "las mejores plumas del país son uribistas". ¿La suya, por ejemplo?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¡Ah, pecadores!... Qué bien les vendría reencontrarse con los evangelios que su jefe públicamente dice acatar. Para hoy domingo les recomiendo la lectura de Mateo 7, 1 ("No juzguéis si no queréis ser juzgados"); Mateo 7, 3 ("Ves la paja en el ojo de tu hermano, pero no ves la viga en el propio") y Mateo 7, 15 ("Cuídense de los falsos profetas"). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero, sobre todo, una larga meditación sobre Lucas 18, 14: "El que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Amén.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Fue entrar al Gobierno un tipo reposado como el ministro de Defensa, Gabriel Silva, y se le pegó el mal estilo de la institución. Resulta una brutal descortesía responder con un "Zapatero a tus zapatos" al ofrecimiento generoso del gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero para mediar con Venezuela. Confirma, además, que el Ministerio de las armas sigue orientando nuestra política exterior. 2) Me parece infame que alias Uribito monte su campaña pre-presidencial a base de cuñas temerarias contra Piedad Córdoba, a la que, en clásico ejercicio de calumnia impune, tilda de delincuente.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/uribe-pecador-se-confiesa_6150553-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/mientras-su-gato-va-al-peluquero_6086072-1</id><title>Mientras su gato va al peluquero - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-09-12T22:11:44Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;No todo es malo. En medio del deprimente estado de cosas descubro una buena noticia: los perros y los gatos de los barrios ricos de Bogotá ya pueden disfrutar de yacusi y masajes a domicilio. Dice una información de El Espectador (10-09-2009, p. 23) no identificada como publicidad que el PetMovil, nombre del servicio, está diseñado para las mascotas nerviosas que, cuando las llevan a embellecer, "optan por orinar y hacerse popó en diferentes rincones". A fin de evitarlo, este genial recurso desplaza a la residencia del animal "una camioneta acondicionada para ofrecer el servicio de spa, de baño y corte de pelo". Perros y gatos, señala el diario, "no se sentirán estresados" durante las dos horas del tratamiento, pues disfrutan de "ambiente climatizado, para que no sientan frío". Lo mejor es que "los propietarios también pueden participar en el ritual del baño".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Se me ocurre que los dueños de mascotas que los acompañan a los hidromasajes ("chorros de presión que salen cuando están en la tina") podrían entretenerlos leyéndoles la prensa del día. Por ejemplo: mientras el "veterinario y esteticista canino" lo jabona, el amo informa al "pet" que las cifras oficiales revelan el fracaso de la distribución social de la reciente bonanza económica. Al perro le interesará saber que la pobreza disminuyó cinco puntos en el último sexenio, pero la miseria subió dos en los últimos tres años. El gato, bajo el secador, se erizará al conocer que 46 de cada 100 colombianos se hallan en niveles de pobreza o indigencia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Habrá que explicar al can que hoy, pese al crecimiento de la economía, hay más de 20 millones de colombianos pobres, sin contar a 4 millones más que luchan por sobrevivir en el exterior.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A estas alturas, es posible que el "esteticista canino" haya alcanzado la etapa en que -siempre según el informe de marras- se aplican "champús para los diferentes tipos de pelo: negro, café, rizado, rebelde, sin brillo, antialérgico...". Quizás convenga recordar a los animales que, como el coeficiente que mide la brecha entre ricos y pobres aumentó en Colombia, millones de gozques no disfrutan de las mismas prerrogativas que ellos. No hay cifras oficiales, pero con seguridad el índice Gini de mascotas es aún más dramático que el de personas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Y antes de que los clientes de cuatro patas pasen a "la mesa donde los secan y les cortan el pelo de acuerdo con las instrucciones de su dueño", este podría referirles que en el país hay entre 15.000 y 30.000 víctimas de desapariciones forzosas, casi como Argentina bajo la dictadura militar. La Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (Asfaddes) considera que la Ley de Justicia y Paz no ha garantizado ni la paz, ni la justicia, ni la memoria. "Abundan las mentiras, las versiones que crean falsas esperanzas y, en general, el juego perverso con la suerte de las víctimas", dice Gloria Gómez, su directora. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero no conviene abusar de los compañeros domésticos, pues se trata, asegura El Espectador, de "perros y gatos muy exigentes que no logran manejar la tensión que les produce ir a la peluquería". Aun así, el amo podría añadir que el libro Veinte años de historia y lucha recoge nombres, testimonios y horrores de desapariciones, causadas en muchos casos por agentes del Estado. Entre ellos figuran varios miembros de Asfaddes que buscaban a otros desaparecidos en fosas comunes y prisiones.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La mascota ya está casi lista. "Entre seis y ocho camionetas recorren la ciudad atendiendo ocho perros cada día y uno que otro gato", proclama la noticia. Ahora hay que cepillarla y "recompensar su buen comportamiento con una galleta". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A lo mejor es posible robar aún varios minutos para leerle las crónicas sobre la miseria en que se hunden cientos de miles de desplazados. De este modo, perros y gatos no solo saldrán del PetMovil más perfumados y hermosos, sino con mayor conciencia social que sus dueños.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mal.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/mientras-su-gato-va-al-peluquero_6086072-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-reino-de-la-trampa_6028410-1</id><title>El reino de la trampa - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-09-05T23:12:03Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Muchos pensamos que el país saltará al abismo si insiste en la tercera elección del presidente Uribe. Sería un error histórico por el contenido de la decisión y por los procedimientos empleados para conseguirlo, que están corrompiendo sin precedentes la política y destruyendo los valores cívicos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Resuenan advertencias y alarmas. Un país que la padeció, el Perú, no la recomienda. Así dice El Comercio, diario limeño simpatizante de Uribe, en su editorial del jueves: "Como lo hemos vivido y sufrido los peruanos con el proyecto re-reeleccionista de Alberto Fujimori, al golpear la estructura democrática se debilitan los controles constitucionales y sectoriales, con lo que se incrementan peligrosamente los abusos contra los derechos humanos y también los niveles de corrupción en el aparato del Estado. El mensaje para los incondicionales políticos y para los funcionarios de poca calidad ética es que si el presidente rompe las reglas, todos podrían hacer lo mismo (...). Uribe tiene que sopesar la gravedad de una decisión que podría sentar un ingrato precedente para su país y para la democracia latinoamericana".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Recuerden: Fujimori, después de batir récords de popularidad, acabó derrocado, fugitivo y preso.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero si prolongar el régimen representa una amenaza, justificar a punta de aplanadora los procesos ilegales o dudosos es un feroz atentado ético. Estamos en el reino de la trampa, donde todo vale. Jorge Orlando Melo recuerda en interesante columna que en la historia nacional cada intento por aplastar a las minorías acabó en guerra civil (EL TIEMPO, 03-09-09). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La lista de trampas de este Gobierno y sus beneficiarios para perpetuarse en el poder es una vergüenza: compra de votos para reformar la Constitución (Yidis y Teodolindo)... Adjudicación de notarías a cambio de apoyos parlamentarios... Entrega de poder regional a insignes corruptos para mantener su apoyo (los millones en efectivo del "honorable" Alirio Villamizar)... Recurso a los paramilitares para amedrentar rivales (¿cuántos son ya los políticos uribistas procesados? ¿Sesenta?)... Institucionalización de los chaqueteros, que cambian de partido impunemente... Negociación de votos en el Capitolio a la vista de todos... Sesiones extraordinarias de madrugada para salvar proyectos hundidos, como denunció el representante Germán Navas Talero... Feria de puestos en el servicio exterior...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Y, en otros órdenes, chuzadas ilegales, asesinatos por puntos, acoso a magistrados, aprobación de estatutos a la medida de los hijos del Ejecutivo, 'micos' a granel en las leyes, abolición de incompatibilidades: el abogado de Uribe y su familia es el mismo que gestiona, dizque a título de ciudadano, multimillonarias decisiones ante la Comisión de TV.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La reciente aprobación del referendo (por un votico y con ayuda de tránsfugas) ruborizaría a Fujimori: atropellos legales en la carta que lo propone, financiación indebida de la campaña de firmas, modificación sospechosa de su texto... Germán Vargas Lleras, capitán uribista, reconoce que "el trámite fue confuso, lleno de sindicaciones graves y violando procedimientos legales".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La última trampa que se cocina para alargar el uribato consiste en reducir el censo electoral: si las cifras no pasan el muro, pues bajamos el muro. Ya que parece difícil que el 25 por ciento de los posibles votantes (7 millones 400 mil ciudadanos) apruebe el referendo, se rebajará la masa electoral de los 29 millones actuales a solo 15. Así, bastarán 4 millones, el 10 por ciento de la población, para extender a Uribe visa de candidato. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El censo necesita reajuste, ciertamente. Pero un reajuste científico, no acomodaticio, y que no altere las reglas de juego. De contera, como no hay tiempo para una ley que lo disponga, ya está diseñado un mico que colará la disposición en un proyecto en marcha.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¡Que viva el Reino de la Trampa!&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-reino-de-la-trampa_6028410-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/las-bases-de-la-desinformacion_5972252-1</id><title>Las bases de la desinformación - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-08-29T20:22:57Z</updated><summary>El Gobierno no ha contado al país muchas cosas que debemos saber.</summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Con su impertinencia, su demagogia guerrerista y su capacidad de insultar impunemente, Hugo Chávez está consiguiendo el milagro que no lograron los gringos: muchos colombianos que antes se mostraban indignados por las bases estadounidenses incrustadas en las nuestras ahora afirman que son claves para frenar la belicosidad del mandatario venezolano. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La actitud de Chávez ha vuelto difícil hazaña la de cuestionar las bases en ambiente sosegado. El colombiano que intente hacerlo se expone a que lo crucifiquen con clavos tricolores y lo tilden de espía. Chávez enrareció el debate. Y, sin embargo, hay que darlo porque, mientras la algarabía continental crece, los colombianos vivimos en Estado de Opinión Desinformada. Parece mentira que, siendo un asunto que genera la más grave enajenación de las relaciones de Colombia con los países latinoamericanos -como quedó demostrado anteayer en la cumbre de Unasur-, los ciudadanos sepamos tan poquito sobre el convenio, sus detalles y sus alcances. Y que el conocimiento que tenemos se deba a filtraciones de la prensa, denuncias de la oposición y datos ordeñados en la cumbre de marras. A estas alturas, al presidente Uribe, de suyo tan locuaz, no le hemos oído una alocución, una entrevista a fondo ni un comunicado serio donde nos informe sobre el delicado tema.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Por el contrario, el Gobierno se esmera en sacarle el cuerpo a la fiscalización que exige la Constitución Nacional. Con sospechosa terquedad afirma que no está obligado a pedir concepto al Senado, ni someterlo al control de la Corte Constitucional, ni obtener aprobación del Consejo de Estado. Apoyado en convenios vetustos y artimañas jurídicas, piensa comprometer el futuro del país sin nada más que la firma del Presidente y de un par de ministros. Sobra decir que, si evade al Congreso, la Corte y el Consejo de Estado, lo que menos le angustia es que los colombianos ignoremos la clase de armas, aviones y tropas extranjeras que dormirán en las bases militares colombianas y quitarán el sueño a nacionales y vecinos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;He leído interesantes defensas del convenio y convincentes ataques al mismo. Lo que no conozco son documentos oficiales sobre el lío en que nos estamos metiendo. Todo resulta inquietante, empezando por la renuencia del Gobierno a permitir que sepamos cómo y por qué vamos a convertirnos en una estación militar de Estados Unidos. Alega la Presidencia que la idea es reforzar la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla. Sin embargo, los ejércitos de la vecindad -aun de países tan bien informados y de ánimo tranquilo como Brasil y Chile- no creen que armas tan sofisticadas y aviones de tanta proyección se confinen solo a aplicaciones domésticas. Y, aunque así fuera, ¿qué clase de aplicaciones? Cuando existía la base de Howard, en Panamá, un día los aviones de la Air Force bombardearon los barrios marginales de la capital, causaron cientos de muertos, secuestraron al Presidente (un bandido, es cierto, pero un bandido que debían juzgar los panameños) y se lo llevaron para los Estados Unidos. ¿Estamos los colombianos expuestos a peligros similares?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo que más me preocupa sobre el alcance de la intromisión estadounidense es un documento oficial que repartió a algunos congresistas colombianos nuestro Gobierno, supuestamente para tranquilizarlos. Allí dice que el acuerdo con Washington se desarrollará "en materia de lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y otras amenazas de carácter trasnacional (subrayo)". ¿Qué amenazas? Si son "otras", es claro que no tienen relación con subversión y drogas. ¿A qué, pues, se refieren? ¿Y por qué trasnacionales? ¿Cumplirán acaso misiones militares más allá de nuestro territorio?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Son preguntas que exigen respuestas, no ya para los socios de Unasur, sino para los colombianos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Otro guiño cómplice de Chávez a los grupos de izquierda de Colombia, y acabará con ellos sin que nadie más intervenga.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/las-bases-de-la-desinformacion_5972252-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-reino-de-los-chaqueteros_5917007-1</id><title>El reino de los chaqueteros - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-08-22T22:32:54Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;La siguiente frase de la revista Semana sintetiza el caos político que estamos viviendo: "Noemí Sanín todavía no ha anunciado a nombre de qué partido va a ser candidata, pero ya cuenta con importantes apoyos". En una democracia que merezca su nombre, la gallina es el partido y el huevo es el candidato. En esta Colombia arrevesada, en cambio, los huevos andan buscando gallina que los ponga y pico que los cacaree.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hemos llegado al extremo risible de que Noemí Sanín oye propuestas a ver qué partido la lanza. Bueno, la verdad es que importa poco: da igual el Conservador que 'la U', el Liberal que Cambio Radical o cualquier otro remedo de colectividad de los que andan por ahí pelechando y vendiendo apoyos al mejor postor. Hasta el Polo cayó alguna vez en la tentación y, con la honrosa excepción de unos pocos de sus miembros, bendijo al nuevo Procurador para proteger sus cuotas burocráticas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Cualquiera que lea algo de noticias internacionales, cualquier observador, cualquier escolar que estudie dos horas de educación cívica ("relaciones ético-políticas", se llama ahora), sabe que los partidos son las columnas fundamentales de la democracia. Los partidos fuertes garantizan contacto con el pueblo, representación legislativa, programas de gobierno, fiscalización y preparación de cuadros. Los partidos débiles son el muladar donde crecen la corrupción, la incapacidad, el nepotismo, el clientelismo y el chaqueteo o "cambio interesado, y a veces repetido, de ideas o partido" (Diccionario de la lengua española, de la Real Academia). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Álvaro Uribe ha contado durante casi ocho años con excepcional respaldo entre la ciudadanía. Habría podido emprender una reforma política de fondo que le diera al país partidos más limpios y sólidos. Lamentablemente, la democracia a su manera consiste en lo opuesto: pulverizar lo que quedaba de partidos, anular la fiscalización, fomentar el transfuguismo, imponer su voluntad y mirar con benevolencia la corrupción si es a favor ("Antes de ir a la cárcel, que voten la reelección"). No es una casualidad que su estado mayor esté compuesto por egregios chaqueteros como Rodrigo Rivera, Juan Manuel Santos, Noemí Sanín, Javier Cáceres, Roy Barreras, Nancy Patricia Gutiérrez y, últimamente, Juan Lozano. Entre todos suman docenas de traiciones y han volteado innumerables arepas ideológicas. Varios fueron aguerridos pero efímeros antiuribistas antes de hacerle la venia al caudillo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A estas vergonzosas prácticas de aniquilamiento de las instituciones representativas y la decencia política se ha otorgado el rimbombante nombre de Estado de Opinión, y en su discurso del 20 de julio el Presidente lo llamó "fase superior del Estado de Derecho". Incluso se tomó la licencia de atribuirle antiguas raíces: "Es resultado del proceso histórico de cesión de derechos de la autocracia al pueblo que empezara (sic) hace un milenio en Inglaterra con la Carta Magna de Juan Sin Tierra". La historia verdadera es que la Carta Magna no se firmó hace mil años sino menos de 800 y no pretendía ceder derechos al pueblo tanto como imponer límites y reglas al soberano; es decir, exactamente lo contrario de lo que pretende Uribe con su tesis de que la opinión de la gente, medida por encuestas episódicas, prevalece sobre la Constitución y las leyes y vale más que las instituciones estables resultantes del acuerdo solemne de los ciudadanos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es una tesis acomodaticia, que cuenta con pintorescos pioneros en el imperio latino. ¿Qué mejor ejemplo del primitivo Estado de Opinión que la pregunta que lanzaba el emperador a los espectadores del circo romano acerca de si debía decretar la vida o la muerte de ciertos gladiadores? Un pulgar arriba o un pulgar abajo resumían el resultado de la encuesta. Como ahora pretenden hacerlo, apenas con un poco más de tecnología y sofisticación, los ideólogos de bolsillo del Gobierno.&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-reino-de-los-chaqueteros_5917007-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/luis-carlos-galan-ideales-traicionados_5860748-1</id><title>Luis Carlos Galán, ideales traicionados - Por Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-08-15T23:01:04Z</updated><summary></summary><author_name>Por Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">Como en una tragedia griega, Luis Carlos Galán se sabía prisionero de un destino al que resultaba inútil oponerse. Ese destino lo llevó en andas hasta el recodo donde esperaba agazapada la muerte. Sería absurdo decir que no temía que lo asesinaran. Por supuesto que sí. Más de una vez nos lo confió a sus amigos. Pero lo que más temía era que pudieran hacer daño a algún miembro de su familia. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Los días anteriores a aquel 18 de agosto de 1989 en que lo acribillaron en la plaza de Soacha habían sido particularmente ominosos. Era vox pópuli que la mafia quería acabar con él antes de que subiera a la Presidencia. Sin que el país se mosqueara, el 4 de agosto Galán había sorteado en Medellín un atentado que la Policía descubrió a tiempo. Parece increíble, pero ni siquiera después de ello contó con carro blindado en Bogotá. Por fin, la Presidencia le prestó uno el 18 de agosto para que acudiera a Soacha. Allegados suyos temían que los asesinos estuvieran aguardándolo en el conflictivo suburbio ese viernes, o el sábado en la población de Villeta. Luis Carlos se negó a cancelar la manifestación y lo más que pudo hacer fue ponerse un chaleco antibalas que no pudo protegerlo.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Relata su hermano Gabriel en el libro Luis Carlos Galán íntimo y público, de próxima aparición, que en su última mañana el candidato visitó a su mamá y manifestó inquietud por su seguridad. Doña Cecilia llamó luego a su hija María Lucía:&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;-Estoy muy afanada, mijita. A Luis Carlos le va a pasar algo. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;-No. Él tiene protección divina especial. No le va a pasar nada.&lt;BR&gt;Pero no hubo protección divina. Esta semana, 20 años después, conmemoramos el desenlace de la trágica historia. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Igual que casi todos los magnicidios colombianos, de Arboleda a Gaitán y de Obando a Garzón, el de Galán podría hundirse en la impunidad. Como en los otros casos, oficialmente, nadie sabe quién lo mató, pero todos lo sospechamos. Y, como en aquellos, nunca falta alguien que riegue versiones de despiste para esconder la verdad. La familia de Luis Carlos está convencida de que el líder liberal no murió en una operación aislada de la mafia, sino víctima de un concierto criminal, en el que participaron narcotraficantes, paramilitares, políticos y un sector militar oscuro y retardatario. Son los mismos -asegura su hijo Juan Manuel Galán- que liquidaron antes a los militantes izquierdistas de la UP y, en vísperas del crimen de Soacha, al dirigente comunista Teófilo Forero. Seguramente, también los que en 1995 atentaron contra el abogado Antonio José Cancino y asesinaron a Álvaro Gómez Hurtado. Esto último lo había establecido un fiscal delegado antes de irse del país por amenazas. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Parte del drama de Galán es que era el colombiano con más clara estatura de estadista del último medio siglo, pero las circunstancias lo convirtieron, sobre todo, en combatiente y víctima del narcotráfico. La clase política, cómodamente, les dejó ese papel a él y a su movimiento. Muchas veces me he preguntado qué habría sido de Colombia si Luis Carlos hubiese llegado a la Presidencia, y si habría sido un buen presidente, a sabiendas de que le sobraban cualidades personales y de hombre público, pero le faltaba esa dosis de maldad indispensable para gobernar. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;La respuesta es pura especulación. Sus inmediatos seguidores acabaron en diversos grupos, enfrentados a veces entre sí. Conocí las ideas de Luis Carlos desde que éramos compañeros en la universidad y en EL TIEMPO y no dudo de que se habría opuesto a muchas de las políticas neoliberales y diplomáticas que hemos sufrido en las últimas dos décadas y habría luchado con énfasis mayor contra las injusticias sociales y la corrupción. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Su memoria y su ejemplo no se borran. Pero temo, con tristeza, que sus ideales han corrido la misma suerte que su tumba en el Cementerio Central de Bogotá, monumento atropellado por el propio Estado que lo levantó.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;BR&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/luis-carlos-galan-ideales-traicionados_5860748-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/sr-uribe-por-favor-vayase_5806312-1</id><title>Sr. Uribe: ¡por favor, váyase! - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-08-08T22:28:46Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Durante la campaña española que enfrentó a Felipe González y José María Aznar, este hizo famoso un reclamo: "¡Váyase, señor González!". Con todo lo desagradable que es Aznar, parece oportuno imitarlo y decir: "¡Váyase, por favor, señor Uribe!" Intercalo el "por favor" porque los bogotanos somos mucho más educados que los castellanos y porque a Uribe los colombianos le debemos muchas cosas, aunque cada día que pasa es más patética su desesperación por agarrarse al puesto. Y peligrosamente perjudicial.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Su gobierno devolvió al país el ánimo perdido, hizo recular a la guerrilla y mostró un presidente laborioso. Pero la casa se le está cayendo encima y, si insiste en reelegirse, podía provocar una hecatombe histórica. Cuando la tozudez de los hechos parecía liquidar a Uribe III, el ministro de Gobierno, en intolerable intromisión político-electoral, anuncia que el 18 de agosto embutirá a la brava el texto de conciliación de las Cámaras para reflotar el plebiscito continuista. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La terquedad oficial sumerge al país en un pantano y borra con crueles brochazos algunas cosas buenas de Uribe. Sus candidatos a Procurador y Fiscal han sido francamente vergonzosos. La meritocracia fracasó: un informe reciente de Transparencia Nacional revela que estamos igual o peor que antes y que la posibilidad que tiene un ciudadano de alcanzar un cargo gracias sólo a su hoja de vida es un carisellazo del 50 por ciento. Los desplazados alcanzan récords mundiales y se refugian ya en todos los rincones del país. Los desmovilizados son un problema formidable: el eficaz Frank Pearl reveló que más de 1.200 han sido asesinados desde que empezó el Plan de Reintegración que él dirige. La corrupción no cesa: hace poco detuvieron al último gobernador de Bolívar y al último alcalde de Cartagena, ambos uribistas. Las escandalosas chuzadas del DAS, desplante estalinista que ha debido cobrar altas cabezas, no mosquea a la cúpula oficial. La carta que propone el plebiscito adolece de fallas esenciales y corruptelas sonrojantes. Hasta los hijos del Presidente sufren, más allá de sus errores, los reflujos de la reelección, como se ve en la indagatoria probablemente abusiva que sufrió Tomás Uribe en la Corte Suprema.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La situación internacional es casi catastrófica. Hace ocho días supuse en Cambalache que el Gobierno había realizado labor diplomática previa para explicar las bases gringas en Colombia. Estaba equivocado. No había hecho nada, y Uribe tuvo que recorrer el continente a marchas forzadas para realizar tarde y mal un trabajo informativo que, obviamente, ha debido hacerse antes. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El Presidente no parece percatarse de que los precandidatos libran sus primeras batallas y que la política, alborotada, pide renovación. Rodeado de áulicos que le envenenan el ego con encuestas y teorías insostenibles (el Estado de Opinión, los bombardeos preventivos), vive en un mundo ajeno a la realidad. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ya es hora: ¡váyase, por favor, señor Uribe!&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) ¿Conocerá el Gobierno las últimas noticias sobre la toxicidad del glifosato que aplica contra los cocales y su entorno natural? Averigüe los recientes hallazgos de los profesores Giles y Seralini, de la U. de Caen (Francia), y sabrá de qué modo este químico fragmenta el ADN y altera las hormonas sexuales. 2) Como era de temerse, la Procuraduría ya decidió que había sido legal la muerte del hipopótamo 'Pepe'. No se tomó el trabajo de indagar quién es el veterinario que planeó la ejecución, ni las denuncias contra él de sus compañeros de la Fundación Vida Silvestre Neotropical. ¿Quién autorizó a este señor para disponer de los restos del hipopótamo, patrimonio público? ¿Qué suerte corrieron la hembra y la cría? El fusilánime ministro de Ambiente debe dar la cara o presentar su renuncia, como exigieron 18 ONG ambientales hace una semana.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/sr-uribe-por-favor-vayase_5806312-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-peste-de-los-caudillos-pop_5752612-1</id><title>La peste de los caudillos 'pop' - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-08-01T21:50:36Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Hugo Chávez no debe dar explicaciones a Álvaro Uribe sobre las armas de dotación oficial venezolanas que aparecieron en poder de las Farc: tiene que dárselas a los colombianos, verdaderas víctimas de la operación. Hay que acabar de una vez por todas con la categoría de rencillas personales que caracteriza las relaciones entre los caudillos populistas de América Latina y explicar que en su feria de simpatías, antipatías y caprichos se compromete mucho más que la vanidad de los excelentísimos señores presidentes; lo que está en juego es la seguridad, la economía, la libertad de circulación, la tranquilidad y los mutuos sentimientos de aprecio de los pueblos que ellos representan, aunque lo olviden a menudo en sus disputas ególatras.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Volveré sobre este asunto, pero antes considero necesario señalar que en aritmética el orden de los factores no altera el producto, pero en diplomacia el orden de los factores es, exactamente, lo que puede modificar el resultado. El proceso de una diferencia o un conflicto entre países puede atravesar varias etapas consecutivas. Primero, el diálogo reservado de cancillerías; si este no funciona, la intervención presidencial privada; de fallar ella, la intervención gubernamental pública, en la cual el presidente o el canciller comunican el problema a los ciudadanos para procurar su apoyo; si el problema sigue, es precisa la denuncia internacional ante entidades pertinentes; y, en cualquier momento, auxilio de mediadores de buena voluntad. Solo en extremos indeseables, y agotada toda opción distinta, podría considerarse una acción bélica.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En el caso del gobierno ecuatoriano y sus relaciones con las Farc, Colombia empezó por el final: bombardeando. Después patinó de manera desordenada por otras etapas: el abrazo presidencial en Santo Domingo, las críticas públicas, las labores de cancillería.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Distinto ha sido el pleito por los lanzacohetes que compró Venezuela a Suecia y acabaron en manos de las Farc. En este caso se produjeron las gestiones reservadas de cancillería y, al final, la denuncia internacional de Colombia. De nada sirve que Chávez fanfarronee cerrando fronteras y retirando al embajador; lo que debe hacer es investigar y aclarar. Así como muchos colombianos consideramos grave error el bombardeo de territorio ecuatoriano, apoyamos la denuncia del gobierno nacional sobre Venezuela y exigimos explicaciones a Chávez.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Justo es advertir, sin embargo, que el traslado parcial de la base gringa de Manta a Colombia suscita inquietud y sospecha en el vecindario, y me pregunto si Colombia se tomó el trabajo diplomático previo de explicar a los gobiernos más próximos las características del acuerdo con Washington. Tal acción no representaba una dejación de soberanía mayor que aceptar las bases. Si no lo hizo, contribuyó a caldear el problema. Si lo hizo, tiene un argumento valioso para insistir en la inocuidad de las "manticas".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Vuelvo ahora al asunto de los 'caudillos pop' que mencionaba atrás. Es ya inocultable el peligro que encarnan estos caciques poderosos, engreídos y populares, de izquierda o de derecha, que han florecido en América Latina en los últimos años. Son personajes que todo lo llenan, que no dejan instancias intermedias, que se consideran irreemplazables y se reeligen eternamente, que gobiernan desde el micrófono o la televisión y convierten sus almas atribuladas en territorio patrio. Así, los rencores personales pasan a ser políticas de Estado y el choque de sus egos lo pagan los ciudadanos. Al final, se necesitan los unos a los otros. Uribe aumenta su popularidad atacando a Chávez y Correa, y cada uno de ellos sube puntos en la encuestas vociferando contra Uribe.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;O ponemos fin al caudillismo latinoamericano modelo siglo XXI, o terminarán gravemente enfrentados unos pueblos que siempre fueron hermanos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-peste-de-los-caudillos-pop_5752612-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/manticas-mentiras-y-videotapes_5698864-1</id><title>Manticas, mentiras y 'videotapes' - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-07-25T22:57:41Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;A los gobernantes vecinos no les gustó que Colombia permitiera mayor presencia militar estadounidense en territorio colombiano, y al canciller Jaime Bermúdez no le gustó que no les gustara. Por eso les exigió no interferir en los asuntos internos de Colombia. Dijo, además, que Uribe no se quejó cuando Venezuela aumentó nexos con Rusia y China, así que Chávez y todos deben aceptar en silencio la instalación de bases, pseudobases o semibases aéreas gringas -en fin, las "manticas"- en nuestro país. "Nosotros respetamos a los demás países -agregó el ex ministro Juan Manuel Santos-, pero exigimos que nos respeten a nosotros."&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A primera vista, el argumento parece sólido. Lo malo es que la política exterior de Colombia es tan inconsecuente como la de sus vecinos. Solamente por desmemoria o cinismo es posible decir que respetamos a los demás países, cuando llevamos a cuestas el bombardeo de la selva ecuatoriana, hecho violatorio de las leyes internacionales, del que el Gobierno no solo no se arrepiente sino que quiere elevar a la categoría de doctrina. Esos son los problemas de las vías de hecho. Que quitan autoridad, rebajan el respeto y obligan a aguantar abusos parecidos. Lo dice el refrán: "El que tiene tejado de vidrio no tire piedras al vecino". Ni bombas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Mucho más eficaz contra Correa ha sido la dinamita del video del 'mono Jojoy'. El gobierno ecuatoriano intenta defenderse, y lo hace mal: primero con chistes cejijuntos, luego con cacareos sobre una conspiración internacional y finalmente con una comisión investigadora de cuya imparcialidad se duda.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;De la declaración de 'Jojoy' sobre los aportes de las Farc a la campaña de Correa -documento con serios visos de autenticidad- se sirvió Uribe para dos propósitos: desquitarse ante las medidas de Quito contra las importaciones colombianas y estallar un estrepitoso petardo que ahogue con su ruido la novedad del trasteo descuartizado de la base estadounidense de Manta a Colombia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Aunque sea cierto que nuestro país es libre de aceptar tropas y elementos bélicos gringos en su territorio, la noticia resulta muy mala. Algunas razones: 1) constituye, querámoslo o no, una entrega de soberanía; 2) aumenta la tensa bipolaridad política regional entre los países populistas de izquierda y el eje Bogotá-Washington; 3) pretendió hacerse burlando la Constitución, y 4) lo más importante, ahonda aún más la falsa solución de dar remedio militar a un estado de cosas que pide a gritos negociación y ayudas de otro tipo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo dijo recientemente en su país el congresista estadounidense James McGovern: "Hasta hace poco, el 80 por ciento del dinero que damos a Colombia fue para militares y policías. Por cada cuatro dólares destinados a helicópteros, armas y entrenadores militares, solo se asignó uno a alimentar a millones de familias desplazadas, remendar el sistema judicial y ayudar a los campesinos olvidados a llevar una vida legal y decente".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;McGovern critica al Gobierno por su "incapacidad de distinguir entre disidentes y actores armados", circunstancia que "pone en peligro la vida de individuos y a veces comunidades enteras". Además, considera "una necesidad para la paz y para el final de la violencia que se reprima seriamente a los paramilitares" y dice esta verdad tan grande como una base aérea: "El diálogo y las negociaciones entre antagonistas brutales es muy duro; pero tiene que empezar en algún punto".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Tras el reciente sismo político -una rebelión interna contra el equipo de Uribe, que deja malherida la reelección- es hora de que los aspirantes a sucederlo empiecen a pensar en esas palabras.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS: apareció, de chiripa, enterrada en Guasca (Cund.) la cabeza del hipopótamo 'Pepe'. No fue el Estado, su propietario legítimo, el que decidió su suerte. ¿Por qué? ¿Qué explica el silencio sobre el caso? Aquí hay cosas raras que ameritan una investigación, aunque sea de la Procuraduría.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/manticas-mentiras-y-videotapes_5698864-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/donde-esta-la-cabeza-de-pepe_5647853-1</id><title>¿Dónde está la cabeza de 'Pepe'? - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-07-18T22:37:16Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Hay quizás algo más que estupidez burocrática en la muerte de 'Pepe', el hipopótamo fusilado con licencia del Ministro de Ambiente por cazadores expertos y balas de 375 milímetros. Informes de la reportera de EL TIEMPO Diana María Pachón y pistas recogidas por esta columna indican que intereses ocultos pudieron remover las aguas hasta lograr que, por ligereza o irresponsabilidad, se impartiera la orden de disparar contra el animal. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La revista Donjuán denuncia que narcos o paramilitares de Medellín aspiraban a decorar la sala de su casa con piezas de 'Pepe' y ofrecían 3 millones de pesos a los campesinos de Yondó (Antioquia) por cada cabeza de hipopótamo. Los campesinos no consiguieron la recompensa porque unos les tenían cariño a las curiosas bestias y los demás sabían que no bastan machete y escopeta de fisto para matar a un hipopótamo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El plan inicial consistía en atrapar a 'Pepe', su cónyuge (hoy viuda) y su hijo, que huyeron hace dos años de la Hacienda Nápoles y llegaron al caño San Juan, en el río Bartola, tras recorrer más de 150 kilómetros por entre ríos y charcas. Estaba lista, incluso, una gran jaula para albergar a los ejemplares capturados. Mucha gente sabía dónde paraban desde hacía meses los tres hipopótamos, supuestamente "muy agresivos", pero que en 28 años no han atacado a nadie: ni ellos ni sus 24 parientes que dormitan en las lagunas de Puerto Triunfo. De repente, el 9 de junio, el Ministerio y Corfiantioquia ordenan la muerte de 'Pepe'. Sospechosamente, luego de perpetrarla, tienden sobre ella un tupido secreto, que desveló a la prensa un mes más tarde una fuente indignada. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Si tuviéramos Procurador, habría que pedir una investigación para saber por qué se decide de pronto matar al animal, por qué no optan por sedarlo, por qué se abandona el plan de la jaula y dónde está en este momento la cabeza de 'Pepe', que es propiedad pública y debería colgar eternamente a modo de cilicio en el despacho del Ministro de Ambiente.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Como no hay mal que por bien no venga -sobre todo si uno se empeña en que así sea-, el caso de 'Pepe' debe marcar una nueva etapa en la lucha de los colombianos por la protección de la naturaleza. Miles de animales condenados a la extinción o el abuso necesitan nuestra ayuda. Para empezar, la familia de 'Pepe', cuya pena de muerte solo ha sido suspendida temporalmente. También los ejemplares de 'Nápoles', que ya son una variedad del africano aclimatada en tierras de la América tropical y -quién quita- mucho más pacífica: el Hippopotamis amphibius colombianensis. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En la lista internacional de animales en vías de extinción aparecen 119 especies nacionales. La desinformación y la irresponsabilidad ayudan a liquidarlas (si el ministerio del ramo fusila hipopótamos, ¿qué ciudadano no se siente autorizado para matar tigrillos, caimanes, pumas, jaguares, osos, micos, jerrejerres, tucanes?). Pero el mayor enemigo es la mafia de negociantes de animales silvestres, que cada año mueve miles de millones de pesos, apenas por debajo del tráfico de drogas y de armas. Entre 1992 y 1998, según estudio oficial, se decomisaron 1.880 aves, 1.125 mamíferos, 963 reptiles, 589 anfibios y miles de insectos, que iban a ser exportados. Los incautados representan solo el 40 por ciento de lo que sale, según la Policía Judicial de Medellín.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Al lado de la depredación animal prosperan el arrasamiento de la flora, las vergonzosas enmiendas al Código Minero para permitir tajos en zonas protegidas, la tala de bosques con permiso o sin él, las fumigaciones de cocales, los destrozos coralinos, la contaminación fluvial...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;'Pepe' debe convertirse en símbolo de un despertar ambiental, en una nueva conciencia ecológica más dinámica y militante. Si así ocurre, su cuerpo bajará tranquilo al sepulcro. (Pero que nos digan antes dónde está la cabeza.)&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/donde-esta-la-cabeza-de-pepe_5647853-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-colombianisima-muerte-de-pepe_5615971-1</id><title>La colombianísima muerte de 'Pepe' - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-07-11T21:57:44Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;La muerte de 'Pepe', el hipopótamo cimarrón que huyó de la hacienda de Pablo Escobar, que chapoteó alegremente por los caños del Magdalena y que fue abatido por una brigada del Ejército, encarna una solución típicamente colombiana. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hablamos de una víctima más del tenebroso capo, fascinante animal amenazado de extinción, que dio ejemplo prolongado de libertad en un ambiente ajeno y hostil. Su búsqueda de un entorno que le permitiera sobrevivir es una hermosa fábula sobre el esfuerzo de la naturaleza por resistir las estupideces y crueldades del hombre. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;'Pepe' formaba parte de una manada de su especie que a partir de 1970 habitó en Puerto Triunfo. Llegaron a ser once miembros, pues tuvo varias crías antioqueñas. El Estado expropió la hacienda, pero, muy colombianamente, la abandonó apenas pasó a ser propiedad pública. Por falta de comida y cuidado, 'Pepe' y otros hipopótamos acabaron huyendo. Reconozco que toparse un hipopótamo en un paseo de playón y pollo asado debe ser una experiencia inquietante. Pero no se caracteriza este animal por su agresividad, salvo que alguien intente quitarle su hembra en época de celo, que no ha sido el caso de Pepe en su sosegado trasegar por nuestros pantanos. Dado su peso, es lógico que haya dejado algunas víctimas menores, ninguna de ellas humana; pero es falso que comiera terneros, como dicen algunas autoridades, pues sucede que el hipopótamo es herbívoro. Ni siquiera los del infame Escobar se alimentaban de carne.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La manifiesta incapacidad de las autoridades para evitar que escapara solo es igual a su ineficiencia para capturarlo y buscarle un hogar. Dizque trataron y no pudieron. Mientras tanto, 'Pepe' y su familia eran tema de películas y reportajes. Pese a ser bestias exóticas, nos consolaban de la desaparición de caimanes, babillas, tigres y otros animales de selva y río que se extinguieron con argumentos parecidos a los que significaron la sentencia de muerte de 'Pepe'.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Como los burócratas no le hallaron zoológico y los interesados en acabar con él exageraban su peligro (les faltó decir que asaltaba nidos en los árboles), optaron por una solución esencialmente nacional: acabarlo a balazos. De no menos típica manera, su muerte fue acordada, decretos e incisos en manos, por pomposos funcionarios nacionales y locales, entre ellos -parece mentira- el Ministro de Ambiente. Como corresponde, la atroz cacería se ocultó a la opinión pública y solo se supo un mes más tarde, cuando la destapó la prensa.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La foto de los militares sonrientes en torno al cadáver sonrosado de Pepe pasará a la iconografía de las vergüenzas patrias. Decían que se había vuelto "un peligro para la comunidad", pero los campesinos aseguran que le tenían cariño y se habían acostumbrado a su presencia. El verdadero peligro para la comunidad son las autoridades que solo encuentra soluciones en el fusil. El inepto Ministro de Ambiente debería renunciar y ofrecer disculpas por este espectáculo que confirma cuantos esquemas recorren el mundo sobre la violenta condición de los colombianos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Parece increíble que el creador de la Directiva Ministerial 019 de 2005, base de decenas de ejecuciones extrajudiciales, reciba como recompensa la candidatura a Fiscal General de la Nación. El ex ministro de Defensa Camilo Ospina es responsable del penoso invento que rebajó la vida humana al nivel de vara de ferias, escalafón donde se paga idéntica prima por matar a un antisocial que por detenerlo y se otorgan premios gordos por jefes dados de baja y secos por lugartenientes de segundo nivel. Suena a pesadilla que el autor de la estrategia que más descrédito ha traído al Ejército en los últimos años reaparezca casi convertido en el funcionario a quien la ley encarga investigar los delitos y acusar a los infractores. No tenemos Procurador; y pronto, Fiscal tampoco.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-colombianisima-muerte-de-pepe_5615971-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ecos-lejanos-de-un-bombardeo_5582412-1</id><title>Ecos lejanos de un bombardeo - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-07-04T22:24:03Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Es una barbaridad la orden de arresto contra el ex ministro Juan Manuel Santos, dictada por un juez ecuatoriano, y Colombia hace bien en oponerse a ella. Por esa vía, todo juez de todo país al que acometa un súbito ataque de importancia podría decretar prisión contra el alto funcionario extranjero que se le ocurra; luego verá cómo cuadra los considerandos. ¿Por qué no un juez penal de Usiacurí contra Hugo Chávez por supuesta apología de la guerrilla? ¿O, ya metidos en gastos, un promiscuo de Nemocón contra Nicolás Sarkozy por su secreto intento de rescatar secuestrados?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No es posible, sin embargo, sostener la causa contra semejante adefesio esgrimiendo una doctrina internacional tan deleznable como la que defiende a capa y bombazo el Gobierno colombiano en el sentido de que cualquier Estado puede actuar militarmente en territorio extranjero en caso de que, por sí y ante sí, se considere amenazado. Tal doctrina, aplicada por Bush, trajo la invasión de Irak y a nosotros nos tiene metidos hasta el cuello en el caso 'Raúl Reyes', cuando nuestro Gobierno sustituyó instancias militares bilaterales y tratados americanos por una decisión guerrera que produjo frutos estratégicos inmediatos, pero que, reconozcámoslo, fue un atentado contra el sistema jurídico internacional y un atroz viraje respecto a la tradición diplomática nacional.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pagando estamos con el Ecuador el atrevido desparpajo, aunque la actuación del juez vecino represente un esperpento jurídico y una tosca maniobra. Otra cosa es que sea grave error tildarla, como hizo Uribe, de formar parte de "una guerra que desde sectores internacionales adelanta el terrorismo". No confundamos estupidez con terrorismo, porque encontraremos poco apoyo entre los países amigos que condenaron la inconsulta acción de Colombia. Si mañana la aviación de Chávez ataca en el Arauca colombiano a una banda armada que cobra 'vacunas' en Venezuela, ¿con qué argumento podemos repudiar semejante intervención en nuestro patio? La doctrina del ataque unilateral ya inspiró a don Hugo la amenaza de invadir Honduras con su tropa, cual Teddy Roosevelt criollo. No le demos cuerda.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El problema es que nuestro Gobierno hace rato redujo la compleja situación a una lucha entre el Bien y el Mal, donde el Bien habita en la Casa de Nariño y todo lo demás forma parte de una alianza con el terrorismo. Desde semejante óptica, no solo se vuelve legítimo y patriótico adelantar incursiones militares en jurisdicción extranjera, sino, con mayor razón, montar reelecciones a punta de sobornos y violaciones de la ley; acusar falsamente a magistrados; sindicar a periodistas, intelectuales y opositores políticos de complicidad con la guerrilla; 'chuzar' teléfonos para chantajear a sus críticos y tender trampas sucias como la que denuncia el comentarista Ramiro Bejarano que urden en contra suya la Procuraduría y abogados afectos al Gobierno.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Reconforta la censura general al golpe de Estado hondureño. Pero no conviene olvidar que la forzada reelección de Manuel Zelaya es causa de la crisis institucional tan mal resuelta. 2) El reputado periodista Tomás Eloy Martínez critica el "cesarismo democrático en América Latina" y dice: "Figuras como Alberto Fujimori o Álvaro Uribe han visto en la perpetuación presidencial el vehículo para modelar sus países a la medida de sus deseos". Según él, nuestras tierras "han sido fértiles en autócratas de gran popularidad" y siguen produciendo "más caudillos que soluciones institucionales". 3) Pasadas las dictaduras militares y los regímenes neoliberales, los autócratas mesiánicos son la nueva peste latinoamericana. 4) ¿Qué está ocurriendo en el proceso contra el almirante Gabriel Arango Bacci? Testigos que se retractan, falsas huellas digitales, hechos cuestionados. Aquí hay mar de fondo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ecos-lejanos-de-un-bombardeo_5582412-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/recordando-a-los-nazis_5552373-1</id><title>Recordando a los nazis - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-06-27T22:22:49Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Acabo de volver de Auschwitz, el campo de concentración y exterminio que montaron los nazis en Polonia entre 1940 y 1945, no lejos del pueblo natal de Juan Pablo II. Aún siento vergüenza de pertenecer al mismo género zoológico de aquellos bárbaros tan educados, tan patriotas y tan impecables que sacrificaron en sus hornos crematorios a 900.000 adultos y 200.000 niños. La inmensa mayoría eran judíos. Pero también murieron soviéticos, polacos católicos, gitanos y gente rara: homosexuales, cojos, enanos... A los vivos les quitaban monedas y zapatos; a los muertos les cortaban el pelo para fabricar alfombras y les extraían las muelas para aprovechar las calzas de oro.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Se cumplen 65 años del momento en que los aliados se enteraron con certeza del holocausto. En junio de 1944, la BBC y el New York Times difundieron informes sobre la masacre cotidiana en Auschwitz. Hay quien no puede oír y hay quien no quiere oír. Hasta hoy se debate si las potencias occidentales no quisieron o no pudieron escuchar los gritos que salían de los hornos crematorios. Algunos historiadores afirman que la prelación era ganar la guerra y toda acción distinta distraía ese propósito central del cual derivaban los demás. Pero otros sostienen que habría bastado con bombardear algunas líneas férreas y algunas chimeneas para salvar a cientos de miles de inocentes que perecieron en los siguientes siete meses.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Procuro pensar que aquello es pretérito, que ocurrió hace más de medio siglo. Pero, al leer la prensa colombiana, revivo el pasado en presente y siento que Auschwitz ha generado pequeñas metástasis en nuestro país; finalmente, el ser humano contiene (también) malos materiales: perversión, empecinamiento, amnesia, vanidad... Y casi siempre considera culpables a las víctimas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué tan lejos está Auschwitz? El informe sobre ejecuciones extrajudiciales en Colombia del profesor Philip Alston, experto de la ONU, refiere que se han producido en los últimos años matanzas "de manera más o menos sistemática" adelantadas por "una cantidad significativa de elementos del Ejército". La más conocida es la de unos jóvenes de Soacha asesinados y presentados como guerrilleros, para ganar bonificaciones de cuartel. Pero hay muchas más. Alston menciona otras "muy similares" en 13 departamentos, de Cesar al Putumayo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué tan lejos está Auschwitz? Los nazis aplicaron términos neutrales a sus infames actuaciones. Llamaron "Solución final" a la liquidación de 6 millones de judíos y "Reubicación", al traslado para exterminio. Alston advierte que la cómoda expresión 'falsos positivos' "brinda una suerte de aura técnica para describir una práctica que se caracterizaría mejor como el asesinato a sangre fría y premeditado de civiles inocentes, con fines de beneficio".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué tan lejos está Auschwitz? Los paramilitares alzaron hornos crematorios en el Catatumbo para borrar todo vestigio de sus víctimas; al mismo tiempo, horrorizan las imágenes degradantes de las alambradas de púas tras las cuales se hacinan cientos de rehenes de las Farc.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué tan lejos está Auschwitz? Adolf Hitler se sometió siempre al veredicto de las urnas y urdió finos tejemanejes políticos. Unas veces perdió y otras ganó. Fue, en ese sentido, un demócrata ejemplar. En 1933 conquistó la Cancillería y, una vez allí, se perpetuó con su apuesta de dominar Europa, que desató la II Guerra Mundial. Lo apoyaban grandes capitalistas, que se lucraron luego con el trabajo forzado de judíos y prisioneros de guerra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Espero que una monstruosidad como el nazismo no se repita nunca y en ningún grado. Para ello hay que saber oír y actuar a tiempo. El panorama de violencia y corrupción de la Colombia actual merece mucha más atención de la que recibe, asordinada por la bulla de las encuestas y la politiquería. ¿Qué tan lejos está Auschwitz?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/recordando-a-los-nazis_5552373-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-humo-no-deja-ver-las-llamas_5493412-1</id><title>El humo no deja ver las llamas - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-06-20T22:10:30Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;No hace mucho dijo un conocido periodista: "Si, por un conjuro mágico, le quitaran hoy a Colombia el narcotráfico, la violencia y la corrupción, aún tendría que enfrentar un gigantesco problema de injusticia social".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es verdad: perviviría el problema de la injusticia social aunque se esfumaran los otros, y no hay conjuro mágico que los desaparezca. Por ello, narcotráfico, violencia y corrupción seguirán revoloteando y agravando la situación de injusticia social, como ha ocurrido en las últimas décadas, hasta cuando nos ingeniemos la manera de acabarlos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Esto hace cada vez más increíble el hecho de que los temas de pobreza y desigualdad permanezcan en la cola de la agenda de políticos y dirigentes colombianos, que emplean casi todas sus energías en deshojar la margarita de la re-reelección, lanzarse mutuas acusaciones, promover choques institucionales y, últimamente, desde el Gobierno, enfilar los organismos de vigilancia y control -el DAS, la Procuraduría, la Unidad de Información y Análisis Financiero- hacia la persecución de los adversarios. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El humo a veces esconde el fuego, y nos está ocurriendo que la humareda de las peleas políticas impide percibir las silenciosas llamaradas de la pobreza nacional. El crecimiento económico permitió, durante los primeros años de Álvaro Uribe, que bajaran los índices de pobreza. Los mejores datos corresponden a junio del 2006, cuando la pobreza se redujo al 45 por ciento y la indigencia, al 12. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero la crisis económica global sacude ante todo a la población más inerme, y existe la sensación de que millones de colombianos han vuelto a rodar por el desfiladero de la miseria. Hablo de "la sensación", porque los investigadores más sabios no confían en las cifras del Dane, instituto que cambia sus parámetros para mejorar las estadísticas allí donde la realidad no mejora. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es mucho más que una mera percepción, sin embargo, pues muchas cifras lo avalan. El Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) reconoció hace poco que uno de cada 8 niños colombianos padece desnutrición crónica, y cada día mueren 14 por esta causa.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La crisis ha frenado el tren del desarrollo, que fue de más del 5 por ciento y hoy apenas alcanza a la mitad. A su turno, la caída del crecimiento económico disparó el desempleo, particularmente entre las clases más pobres, de modo que entre agosto y octubre del año pasado subió a 5,2 el porcentaje de los jefes de hogar sin trabajo. Al mismo tiempo, la inflación elevó los precios y los hogares de bajos ingresos comen menos: en el 2008, los alimentos -que representan el 41 por ciento del gasto doméstico- subieron más del 12 por ciento.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El resultado es que cientos de miles de colombianos han vuelto al gran pantano de la informalidad, donde intentan rebuscarse la vida y llevar algo a casa cada noche. Añadan 3 millones de desplazados en la inopia más completa: ¡campeones mundiales homologados...!&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Todo lo agrava la brecha entre pobres y ricos, que en Colombia no cesa de crecer y podría acentuarse aún más. La riqueza, según promedios aritméticos, nos beneficia a todos, pero al final termina engordando sobre todo a los ricos. Estos son cada vez más poderosos y los indigentes son cada vez más miserables. El Índice de Desarrollo Humano de la ONU nos castigó en el 2008 con una estrella negra: figuramos en el vergonzoso club de los 8 países con peores índices de iniquidad entre 177 naciones del planeta. Solo nos superan Haití y Bolivia en América, y cinco Estados africanos. Jugamos con un elemento explosivo: la pobreza genera frustración, pero la desigualdad extrema genera violencia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Estas realidades -freno económico, empobrecimiento, incremento de diferencias de ingreso- deberían ser la principal preocupación nacional. Pero no: ahí seguimos hipnotizados por el embeleco de si reelección sí o reelección no.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-humo-no-deja-ver-las-llamas_5493412-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-historia-patria-un-bano-de-sangre_5435652-1</id><title>La historia patria: un baño de sangre - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-06-13T21:47:12Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Cuando el jefe del M-19 Carlos Pizarro desertó de las Farc y se largó por la selva una madrugada de 1973, dejó un papelito que decía: "Ya vuelvo". Nunca volvió. Después de combatir en ciudades y montes durante 19 años, se desmovilizó con su gente en enero de 1990. Un sicario lo asesinó tres meses después.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Igual suerte corrieron unos 80 militantes del antiguo M-19, entre ellos 40 de los 52 dirigentes que el movimiento tuvo. Sumados a los que perecieron con las armas en la mano, los pocos jefes sobrevivientes calculan hoy que murieron cerca de 400 miembros durante los 17 años de vida de este grupo que nació como una "guerrilla chévere" y terminó provocando una de las peores tragedias de la historia nacional: el asalto al Palacio de Justicia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pizarro, el M-19 y la violencia política en Colombia fueron tema de una semana de reflexiones en la Casa América-Cataluña de Barcelona. Allí quedó en evidencia que el país ha sacrificado a millones de compatriotas en un baño de sangre que, en el mejor de los casos, lleva 61 años (desde el 9 de abril de 1948) y, en términos más realistas, no ha parado desde hace dos siglos. A los que tomaron las armas hay que sumar sus víctimas directas. Y a ellas, otras víctimas: las viudas, los huérfanos, los desplazados, los perseguidos injustamente, los que acabaron sumidos en la miseria...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La violencia solo nos ha dejado dolor y más violencia, hasta bordear el exterminio. Fueron exterminados los gaitanistas, los antiguos guerrilleros liberales, los 3.000 militantes de la UP y buena parte de los que lucharon con ellos o contra ellos. Un instituto calcula que el 14 por ciento de los desmovilizados de los años 90 -más de 700- terminaron abaleados en una esquina o en la puerta de su casa. Otros políticos cayeron en una tarima, como Luis Carlos Galán; un aeropuerto, como Bernardo Jaramillo; un andén, como Álvaro Gómez Hurtado; una calle, como Fernando Landazábal, o un semáforo, como Manuel Cepeda Vargas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El narcotráfico exacerbó la violencia al dotar de armas más mortíferas a guerrilla y autodefensas. También el Gobierno mata mejor ahora. Una de las peores consecuencias de la estrategia guerrillera de combinar todas las formas de lucha -las legales y las ilegales- es que el Establecimiento aprendió rápido y ahora combate con la Constitución en una mano y, en la otra, las ejecuciones extrajudiciales y las masacres paramilitares. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El lento y doloroso repaso del fracaso de las armas en nuestra historia, tal como se hizo en Barcelona esta semana, conduce a una conclusión: el remedio no es más de lo mismo, sino un esfuerzo de todos los sectores, con la indispensable ayuda de organismos internacionales, por crear un país más justo y pacífico. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No podemos seguir sacrificando colombianos valiosos que, equivocados o no, buscan una patria mejor en esta larga guerra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Busque y vea en YouTube el reciente debate del senador Gustavo Petro sobre el tenebroso DAS de este Gobierno. Escalofría. 2) Además de absolver a los amigos de Uribe, el Procurador ahora persigue a sus contradictores. Acusar a un viejo líder del Moir como Jorge Enrique Robledo de cooperar con las Farc es como decir que la 'Chiva' Cortés espía para Millonarios. 3) Que se preparen para las retaliaciones quienes, como él, denunciaron los negocios de Tom y Jerry y el TLC. 4) Es gigantesca ironía que entre los absueltos por el Procurador figuren los altos funcionarios que, según la Corte, incurrieron en cohecho para reelegir a Uribe; y entre los investigados, gente que arriesga su vida por la paz. 5) ¿Qué opinan ahora los del Polo que votaron por este Procurador? 6) ¿Hasta cuándo seguirá produciendo el computador de 'Raúl Reyes' información oportuna para los afanes del Gobierno? 7) Recomiendo ver, sin prejuicios, los documentales de Hollman Morris sobre recuperación de rehenes.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-historia-patria-un-bano-de-sangre_5435652-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/las-encuestas-no-sirven-para-lavar_5375204-1</id><title>Las encuestas no sirven para lavar - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-06-06T23:36:03Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Las encuestas de opinión son un buen recurso para averiguar lo que la gente piensa y predecir resultados electorales. Pero no sirven como detergentes. Los gobiernos que creen que su suceso en las encuestas les permite lavar sus fallas yerran de manera grave. Grave y doble. Por una parte, se engañan sobre su prestigio y acaban tomándose libertades que podrían conducirlos a un final desastroso. Por otra, debilitan y degradan la democracia, que es la que paga la cuenta de los destrozos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Miren por ejemplo a Silvio Berlusconi, el primer ministro italiano. Su control de la televisión le dio una elevada popularidad, pese a los atropellos de su bancada contra las leyes de vigilancia del Ejecutivo. Confiado en que el pueblo lo quiere, ahora está metido en un feo escándalo con jovencitas menores de edad, vacaciones licenciosas en su mansión de verano y promoción de reinitas de belleza a cargos electivos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Miren también el gobierno de Álvaro Uribe. La última encuesta de Ipsos lo pinta como un líder sólido: 66 por ciento de los ciudadanos lo consideran bueno o excelente y otro tanto apoya su reelección. Pero debajo de la alfombra roja en que marcha hacia el tercer mandato se oculta cada vez más porquería. Esta semana la Corte Suprema de Justicia condenó a Teodolindo Avendaño, el congresista que vendió al Gobierno su silencio para que fuera aprobada la primera reelección. También condenó a su colega Iván Díaz Matéus, que presionó a Yidis Medina para que cambiara el voto. Ellos, dice la Corte, pactaron "con altos dignatarios del Gobierno ventajas burocráticas para sus allegados políticos". Un pronunciamiento extravagante de la Procuraduría absolvió a los "altos dignatarios" que negociaron el voto. Pero no los sacará del lío, porque todo cohecho implica dos partes.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Deslegitimada la primera reelección, acaba también de caer una sombra sobre la segunda. La Corte investiga por prevaricato a los congresistas que apoyaron el referendo reelectoral, dado que no aclararon la oscura naturaleza de su financiación. Además, podrían ganarse otra empapelada si alteran el texto aprobado por miles de firmas. De ser reelegido Uribe merced a este referendo, ocho de sus doce años de mandato quedan teñidos de turbiedad. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El detergente de las encuestas no basta para lavar tantas manchas ante la historia. Tampoco para salvar al Congreso y los partidos, que se tambalean bajo su propia podredumbre y pagan el pato de la venalidad. El último Barómetro Global de la Corrupción, divulgado hace tres días, revela que los políticos y el Congreso son las instituciones más desprestigiadas de Colombia. Solo la clase política de El Salvador supera en percepción de corrupción a la colombiana. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es muy peligroso que el Gobierno crea que las encuestas extienden diplomas de limpieza. Los éxitos de relumbrón amenazan con romper el espinazo a la frágil democracia colombiana.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Un gol de los recicladores&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los basuriegos acaban de obtener un histórico triunfo. La Corte Constitucional falló a favor la demanda de unos recicladores asistidos por la fundación CiViSol y la abogada Adriana Ruiz Restrepo contra la medida que los dejó sin modus vivendi al cerrar el basurero caleño de Navarro. El tribunal conmina a quienes los echaron a garantizarles el derecho a la salud, la comida y la educación mediante programas que los incorporen como pequeños empresarios de la recolección y aprovechamiento de basuras. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hasta hace un tiempo recoger desperdicios era actividad sucia que se dejaba a los basuriegos. Ahora es lucrativa, y se la pelean desde la mafia, en Nápoles, hasta los jóvenes tiburones del capitalismo, en Colombia. Gracias a la Corte, en adelante deberán tener en cuenta a los recicladores tradicionales. El Defensor del Pueblo deberá garantizar que no vuelvan a escamotearles sus derechos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/las-encuestas-no-sirven-para-lavar_5375204-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/algo-trascendental-acontecio-en-roma_5312673-1</id><title>Algo trascendental aconteció en Roma - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-05-30T21:51:53Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Un mediodía del 92 almorzaban Gabriel García Márquez y Joan Manuel Serrat en Barcelona, cuando entró al restaurante un tipo joven, flaco y seco. Serrat reconoció a su amigo Pep Guardiola, un jugador del Barcelona tan sabio con la pierna como con el cerebro. Pep palideció emocionado al dar la mano a su escritor de cabecera, pero Gabo, poco aficionado al fútbol, ignoraba quién era ese muchacho que tartamudeaba al saludarlo. Desde el miércoles pasado, cuando Guardiola ganó la copa europea de clubes y su imagen dio muchas vueltas al mundo, la celebridad de quien hoy es director técnico del Barça iguala o supera a la de GGM.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hablo de alguien que hace un año entrenaba un equipo de tercer nivel y ahora dirige al campeón de España y de Europa. Hablo de un equipo reconocido como el número uno del planeta. Aun más: críticos calificados sostienen que nunca vieron un cuadro que jugara tan maravillosamente y más de un experto afirma que es el mejor equipo de la historia del fútbol.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Desde que nació el balompié moderno, hace 146 años, ha habido un puñado de conjuntos legendarios. No es poco privilegio coincidir en el tiempo con el que muchos consideran el más grande que haya existido jamás. Tampoco es escasa alegría que sus presentaciones puedan sintonizarse en casi todo el mundo, como ocurrió el miércoles y como sucede los fines de semana. Así que, respetados maestros y queridos padres de familia, es un deber cultural que sus hijos vean al menos algunos partidos del Barcelona por la tele: equivalen a un concierto de Liszt, una representación de Garrick o una ópera de Gayarre en directo. Una experiencia única. Memorable.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los amantes del buen fútbol habrán de recordar por muchas razones la campaña 2009 de este Barça y, sobre todo, lo que aconteció en la final del 27 de mayo. En el estadio de Roma quedaron destrozadas muchas falsas verdades. Que el fútbol exige jugadores corpulentos y fuertes. Mentira. Solo dos o tres de los componentes del Barça encajan en semejante descripción; Leo Messi mide 1,69 y anotó de cabeza el segundo gol saltando entre dos torres gemelas del vencido Manchester United. Moraleja: más valen velocidad, inteligencia y ubicación que altura y fuerza. También se dice que los grandes clásicos los gana la experiencia, el rodaje por el mundo. Mentira. Guardiola lleva menos de un año como entrenador de un equipo profesional y la mitad de los jugadores del Barça no conocen otro club: en él nacieron y se criaron siguiendo una filosofía de juego heredada del mítico Johann Cruyff. Moraleja: más valen talento e ideas claras que veteranía y cancha. Que lo importante no es jugar bonito, sino ganar. Mentira: lo importante es ganar jugando bonito. El éxito del Barça ha sido su apuesta valiente por un fútbol vistoso. Vencedores célebres ha habido muchos. Pero no enamoraban, porque muchos trataban mal al balón y preferían enlodar que arriesgar. Lo que ha desatado la pasión global por el Barcelona es su modo de ganar sin renunciar al fútbol de toque, de goles, de belleza.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Por qué escribo estas cosas en páginas editoriales, no en las deportivas? Porque lo sublime en arte, en literatura, en música, en deporte merece un lugar especial. El miércoles hubo celebraciones culés (apodo de los barcelonistas) en muchos lugares del mundo. Árabes que no hablan español salieron a la calle en Rabat; latinos que nunca visitaron España saltaban con la bandera azul y granate; japoneses que ignoran qué es Cataluña portaban camisetas del Barça; hasta en Valledupar, me dice Darío Pavajeau, hubo festejos. ¿No creen que semejante explosión internacional de alegría significa algo más que una victoria futbolística? Sí. Es la emoción que produce un arte llevado a su más exquisita expresión.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Que este Barça nos dure mucho tiempo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/algo-trascendental-acontecio-en-roma_5312673-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-estrategia-del-caracol-uribista_5260771-1</id><title>La estrategia del caracol uribista - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-05-23T22:48:13Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Una casa puede demolerse desde fuera o, como lo demuestra la inolvidable película de Sergio Cabrera La estrategia del caracol, desde dentro. Igual sucede con la democracia. Las dictaduras militares la derriban a punta de buldóceres, pero otros la desmantelan sin que el cascarón se raje, según está ocurriendo en Colombia. La liquidación de los partidos políticos, su suplantación por bolsas de intereses agrupadas en torno a un caudillo, la penetración del paramilitarismo, el manoseo de la Constitución Nacional, las ejecuciones extrajudiciales, el espionaje chantajista de opositores y críticos, la corrupción, la perpetuación burocrática, el clientelismo y la ocupación de todos los poderes públicos equivalen a una lenta y segura demolición interna de la precaria democracia que intenta aclimatarse en este páramo de valores que es la Colombia actual. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El más reciente mazazo se lo asestó el Senado hace tres días con la reforma política. Reforma que no roza los problemas principales de nuestro sistema político y más bien los acentúa. Por eso, varios precandidatos presidenciales la calificaron de "politiquera, antidemocrática, clientelista y cínica". Aunque aún falta conciliar las versiones contradictorias de los textos aprobados en ambas cámaras, es fácil prever que todo saldrá a favor de la aplanadora uribista. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Cuánto le cuesta al país este embeleco, calculado en derroche de esfuerzos y dineros públicos y en distracción de tantas miserias e injusticias sociales que piden a gritos que alguien se ocupe de ellas? Por lo pronto, el referendo que corona el proceso significaría un desembolso de 115.000 millones de pesos. Mientras se cierran hospitales y no hay con qué reparar huecos en las vías, el erario rasca los bolsillos vacíos para satisfacer caprichos presidenciales. Porque, no nos engañemos, en esta vacaloca nos metió el espíritu mesiánico del señor presidente, convencido de que sin él se hunde la nación. El caso empieza a ser de consultorio siquiátrico. Uribe le dijo a la Virgen hace unos meses que se abrasa entre llamaradas y el jueves confesó a los economistas que lo atormenta una "encrucijada en el alma". Es la encrucijada que un poeta interpretó de más lírica manera mentando la espina: si me la dejan me matan, si me la quitan me muero. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Así están las cosas. El país lleva cuatro años en un parto formidable, venal y doloroso: primero un cuatrienio y luego otro. Ahora al que movió todo para eternizarse en el cargo lo acometen encrucijadas espirituales. Así que la Virgen y los economistas hacen de siquiatra del presidente, el siquiatra del presidente funge de jefe político y los jefes políticos esperan a ver si se alivian las soflamas del caudillo, porque de ello depende su futuro. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Mientras tanto, me apunta un lector, "la sociedad colombiana se mantiene indiferente a la situación, en mutismo total". Han logrado aburrirla, anestesiarla y no percibe que en esta ruleta se juega el futuro de sus hijos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En vez de derribar la semidemocracia que teníamos, lo urgente sería restaurarla y fortalecerla a fin de expulsar de ella la corrupción, la narcopolítica, la parapolítica y otros bichos. Para ello, lo primero es reconstruir unos partidos fuertes y sólidos, garantía de fiscalización y renovación ideológica; y lo segundo, luchar por la independencia del poder jurisdiccional. Cuanto se está haciendo es exactamente lo contrario. De allí que también el alma de este país enfermo padezca sus propias encrucijadas y dudas sobre el futuro. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No conviene exagerar el parecido entre nuestra realidad y La estrategia del caracol. En la película ganaban los buenos. En la realidad, como casi siempre, sacan ventaja los malos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Chisgononón: sintonice el miércoles la final de la Copa de Europa y verá poesía en movimiento encarnada por el mágico Barcelona.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-estrategia-del-caracol-uribista_5260771-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/uribe-no-quiere-que-lo-ronden_5199532-1</id><title>Uribe no quiere que lo ronden - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-05-16T22:24:16Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Dado que la limitación de reelecciones es un articulito que el presidente Uribe cambia como cambiar de pañuelo, la única posibilidad democrática que le queda al país es vigilar: mientras más reelección, más vigilancia. Pero sucede lo contrario. Al Presidente no le gusta que lo ronden y, de una manera u otra, está desmantelando todos los mecanismos de fiscalización. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El esquema de pesos y balanzas institucionales anda desquiciado. Ahora casi toda la Justicia es uribista, por nombramiento o influencia. Uribista la Corte Constitucional, donde algunos magistrados profesan adoración por el mandatario. Uribista el Consejo Nacional de la Judicatura, mejor llamado Consejo Presidencial de la Judicatura. Uribista la Procuraduría, cuyo nuevo director está al servicio del Presidente, de sus funcionarios y del Espíritu Santo. Semiuribista la Corte Suprema de Justicia, que, a punta de ternas, acabará en la mochila del Jefe del Estado. En cuanto a la Fiscalía, que ha demostrado independencia, será uribista cuando termine su periodo Mario Iguarán.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En el Congreso, que es uribista, el Gobierno intenta maniatar a la oposición. Algunos parlamentarios realizaron el martes un debate sobre los negocios de los hijos del Ejecutivo. Asusta saber cuántos problemas enfrentaron al buscar documentos públicos para su ejercicio de control. Al senador Jorge Enrique Robledo le han negado el acceso a nueve expedientes públicos sobre zonas francas, sector donde hacen su agosto Tomás y Jerónimo. Estos, dicho sea de paso, se abstuvieron de ir al Capitolio. Su papá no cree que él deba opinar sobre el asunto. Según dice, es cosa de los muchachos. Robledo, amparado en leyes y sentencias, lo ha conminado dos veces a que responda si conocía los intereses de sus hijos en la Zona Franca de Occidente y si advirtió de la situación a los ministros, para que se declararan impedidos. Uribe calla. Le parece irrespetuoso que un senador quiera rondarlo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Si tal ocurre con alguien elegido para, entre otras cosas, vigilar al Ejecutivo, no es raro que maltrate a los periodistas molestos. Hemos visto de qué modo convirtió en asunto personal la pregunta pertinente de un corresponsal de la BBC durante su viaje a Europa. Como no le gustó que el reportero le averiguara por la re-reelección y percibió su acento argentino, lo mandó a que estudiara "la historia de su país" y dejara "la democracia colombiana tranquilita". Cualquier gobernante gringo o europeo que llegase a incurrir en tan grosero desplante sería acusado de xenofobia. Aquí no. Aquí muchos lagartos aplaudieron "la berraquera del jefecito". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Fue aún más grave el resto de su declaración a la BBC. En olímpico desprecio por el papel de la prensa, Uribe agregó que "es mejor entenderse directamente con la opinión pública que con quienes se creen voceros suyos". Hay que entender, por supuesto, que para Uribe la opinión pública son esos ciudadanos a los que encierran los sábados para que él haga gobiernito televisado en la versión colombiana de Aló, Presidente. Quien habla en su nombre es un abogado penalista que se encarga de descalificar políticamente a quien se atreva a rondar al supremo y a decir que aquí la ética no cuenta: solo cuentan las leyes.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Debería enterarse de lo que ocurre en Inglaterra con los escandalosos gastos de los políticos. El líder conservador David Cameron acaba de declarar: "Los funcionarios no solo tienen que ajustarse a la ley, no solo han de actuar de acuerdo con las normas, sino con los más altos estándares éticos".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Si Uribe pretende impedir que lo ronden, su tercer periodo podría terminar en una verdadera hecatombe.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. La muerte de Rafael Escalona hará más grande su obra vallenata. En esta edición de EL TIEMPO, los lectores encontrarán mi modesta despedida al gran amigo y maestro.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/uribe-no-quiere-que-lo-ronden_5199532-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/nos-aguarda-la-suerte-del-sapo_5175011-1</id><title>Nos aguarda la suerte del sapo - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-05-09T23:27:45Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Durante milenios pululó en las charcas silvestres de Costa Rica un simpático batracio conocido como el sapo dorado. Era característico el frenesí amoroso que lo acometía en mayo, cuando miles de sapos y sapas dejaban en ciertos pantanos sus huevos fertilizados, de los que luego saldrían entusiastas muchedumbres de renacuajos. Hace un tiempo, la especialista en batracios Marty Crump observó que, a medida que aumentaba el calor en la selva, disminuía el número de sapos de ambos sexos que acudían al rito anual. En 1987 eran solo 29, cuyos 43.500 huevos fueron incapaces de generar nuevas vidas. En 1988 llegó tan solo un macho. Al año siguiente regresó aquel macho solitario, viejo y estéril. Pero no volvió nunca más. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El viernes se cumplirán 20 años de la última vez que fue visto un sapo dorado. En el 2004, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo declaró oficialmente extinguido. La fecha aparece señalada de manera nítida y fatal en los almanaques científicos porque corresponde a la primera especie zoológica que se extingue por el calentamiento del planeta. Desde entonces han desaparecido varias más, pero este sapo equivale a aquel canario cuya muerte en la jaula anunciaba a los mineros la presencia de gases letales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El pequeño batracio anuncia que empezó la extinción de las especies vivas a causa del aumento de temperaturas generadas por gases carbónicos de automotores y plantas de carbón. En los últimos días, la alarma de una gripa apocalíptica ha sacudido al mundo. Si supiéramos lo que nos espera con el calentamiento global, la pandemia nos parecería, literalmente, moco de pavo. Así lo demuestra el libro que ganó el año pasado el premio de ciencias de la Royal Society británica. Se titula (en inglés) Seis grados: nuestro futuro en un planeta más caliente, y su autor, Mark Lynas, advierte en él sobre la catástrofe planetaria que se avecina en un plazo de pocas décadas si no disminuimos al mínimo el uso de hidrocarburos y carbones como fuentes de energía. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lynas recorrió numerosos laboratorios del mundo, donde los científicos, apoyados en refinados programas de computador, realizan proyecciones sobre la manera como el calentamiento afectará diversos aspectos de la naturaleza. Los resultados anticipan los efectos que surgirán con cada grado centígrado que suba el termómetro. El panorama, según comentó el Sunday Times, "es aterrador". Por lo pronto, la ciencia advierte que los gases permanecen en la atmósfera durante cientos de años, de modo que, por ejemplo, allí arriba flotan, ayudando a formar el horno planetario, los humos de todos los trenes de carbón que trepidaban en los siglos XIX y XX y los que expulsaron las chimeneas del Titanic en 1912.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El calentamiento promedio del planeta se acerca a un grado, aunque en ciertas partes -los polos, por ejemplo- ha subido más. Al llegar a dos grados sufrirán daños irreparables muchas especies, aumentarán deshielos, huracanes, diluvios y sequías. A partir de tres se desatará una reacción en cadena cuyo resultado casi inevitable será un remezón geológico, producto del calentamiento marino, que liberará del lecho oceánico una explosión de hidratos de metano diez mil veces superior al arsenal nuclear mundial. Ya la Tierra conoce este fenómeno, pues hace 251 millones de años el llamado PETM (Máximo Termal del Palaoceno-Eoceno) borró el 95 por ciento de la vida en el planeta durante 10 millones de años.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La anterior es apenas una archisíntesis de lo que nos espera a menos que a partir del 2015 las emisiones de gases carbónicos empiecen a descender y en el 2050 se hayan reducido en un 85 por ciento. De lo contrario, nuestros tataranietos compartirán la suerte del sapo dorado de Costa Rica. Conociendo la vocación suicida del hombre, será, quizás, el desenlace más probable.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/nos-aguarda-la-suerte-del-sapo_5175011-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/basuriegos-a-la-caneca_5118772-1</id><title>Basuriegos a la caneca - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-05-02T20:40:08Z</updated><summary>Una nueva ley y ávidos empresarios condenan a recicladores a la miseria.</summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Dice un refrán soez pero sabio: "El día que la m... valga algo, los pobres nacerán sin c...". Una confirmación más del dicho se está produciendo en Colombia. Durante años, la basura no valía nada, ni existía el concepto de que había en ella porciones recuperables. Los alcaldes la recogían, la tiraban a un hueco y cobraban a los ciudadanos. Solo los basuriegos o recicladores se ocupaban de hurgarla, separar lo podrido de lo reutilizable, juntar en un lado papeles y cartones, amontonar latas y metales en otro, poner en un tercer grupo vidrios y cristales y luego vender lo recuperado para que las fábricas volvieran a procesarlo. Aún recuerdo a las señoras de pañolón que, costal al hombro, azotaban las calles gritando "¡Fraaascos, boootellas, papeeeel!". Los niños ricos se asomaban a la puerta, entregaban a las marchantas cascos vacíos y jotos de periódico, y se producía entonces una imagen aberrante que me acompañará al infierno: la mujer sacaba una chuspita con monedas y pagaba al niño rico su mercancía de desecho.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La deuda que tenemos con los basuriegos es impagable; ahorraron vertederos y ayudaron a la industria. Una interesante investigación de la economista Rocío Moreno demuestra que "son bien reconocidos los beneficios ambientales, económicos y sociales de los recicladores" y que su actividad "reduce el costo urbano de gestión de desperdicios".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero desde hace meses las cosas han cambiado. Gracias al progreso del espíritu ambiental se descubrió que reciclar basuras es estupendo negocio. Los niños que antes habrían cobrado a las marchantas por sus frascos quieren ahora echarlas del mercado, quedarse con los restos y hacer una fortuna revendiéndolos. Operan ya en el país varias de esas empresas, una de las cuales (Recursos Ecoeficiencia S. A.) es propiedad de Tomás y Jerónimo Uribe.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Para desplazar a los recicladores hacía falta una ley. Esta llegó en diciembre del 2008. Entre copiosas normas técnicas sobre escombros -muchas de ellas sanas y necesarias- hay tres que expulsan a los viejos basuriegos e instauran el imperio oportunista del capitalismo ecológico. Una, quizás inconstitucional, declara que los residuos, que eran res nullius (de nadie), ahora son del Estado. Otra prohíbe examinar y extraer contenidos de las canecas (no digo esparcirlos, que es cosa de mendigos, no de recicladores). La tercera proscribe "el trasteo de basura y escombros en medios no aptos ni adecuados". Fácil resulta suponer que son adecuados los camiones de las flamantes empresas "ecoeficientes" y no los costales, carritos de balineras y zorras de los cartoneros.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La Ley 1259, sancionada por el Gobierno, es un atentado contra la supervivencia de esa humilde comunidad, a la que debemos décadas de racionalización de desperdicios. La ley incluye líricos parágrafos sobre campañas cívicas y capacitación de personal, pero la verdad pura y dura (lo dice un informe de Daniel Páez en la revista Shock) es que están sacando a los basuriegos y pronto les cobrarán multas de dos salarios mínimos por hurgar canecas. ¿Cómo van a pagar, si un reciclador apenas gana 10.000 pesos diarios?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Una ONG tiene entutelada ante la Corte Constitucional cierta medida que, al cerrar en Cali el botadero de Navarra y licitar las basuras, sepultó a los recicladores. Hay que ver el desdén humano con que se hacen estas cosas: cuánta delicadeza ahora con los desechos, cuán poca con los basuriegos. Escalofrían las cartas de la Superintendencia de Servicios Públicos y la Corporación Regional del Valle, donde afirman que "no está dentro de nuestras funciones ambientales solucionar problemas sociales". ¿Pero sí crearlos?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Si alguien tiene derecho a vivir de los desperdicios son los basuriegos. Antes que atender a ávidas ecoempresas, es deber del Estado ofrecerles a ellos remedios reales, no soluciones basura.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/basuriegos-a-la-caneca_5118772-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/gatos-y-quesos-en-mosquera_5066848-1</id><title>Gatos y quesos en Mosquera - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-04-25T23:13:39Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Hace cosa de 70 años sostuvieron una interesante polémica Alfonso López Pumarejo y Eduardo Santos. Aquel decía que la salvación del país era vincular a empresarios privados al manejo del Estado y Santos advertía que los asuntos públicos mezclaban mal con los procederes y valores de los hombres de negocios. La Historia dictó sentencia en 1945, cuando los negocios del hijo mayor de López provocaron su renuncia y la ulterior caída del Partido Liberal. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Por desgracia, la familia del presidente Uribe olvidó tan clara enseñanza y sus hijos Tomás y Jerónimo (T y J) han cometido el error de mezclar el poder del Estado y los negocios. Ahora el Presidente afronta un escándalo que nació como sarpullido y amenaza con transformarse en cáncer. Debe de ser algo profundamente desagradable para ellos... pero lo es más para los colombianos, incluidos opositores, que hemos visto en Uribe un ejemplo de pulcritud administrativa. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hace unos años supe que T y J intentaban iniciar una pequeña empresa de artesanías y para ello se habían marchado a España a vender sombreros típicos. En Cambalache registré el caso con afecto, expresé mi simpatía al saber que los dos pelados azotaban playas con la mercancía en la mano a la edad en que otros piden el carro a papi, y lamenté que sus esfuerzos hubieran acabado en fracaso y pérdidas económicas. Luego insistieron en su vocación mercantil, por lo demás muy antioqueña, y, no hace mucho, cuando algunos los criticaron por determinados negocios, intenté defenderlos porque, sin que su actividad me despertara admiración, no veía en ella graves abusos. Eso sí, mientras observaran, como proclamaban hacerlo, la regla de oro de mantener vigilante distancia y extremo cuidado con los asuntos públicos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero ahora con el Estado hemos topado, amigos, y las cosas adquieren otro color. Tiene mala pinta el asunto que denuncian Daniel Coronell y otros acerca de la zona franca de Mosquera (población que es casi un barrio de Bogotá), donde un predio rústico se volvió área de industria, en manos de T y J, y de este modo multiplicó muchas veces su valor. Pintan mal el socio (un gamonal y terrateniente local que con una mano gobierna y con la otra comercia en lotes), la naturaleza del negocio (en España los mayores focos de corrupción corresponden a recalificación de terrenos), los "falsos negativos" de T y J (niegan hechos que luego las fotos confirman), la telaraña de empresas que entraman el asunto (algunas de ellas creadas de afán) y la velocidad con que se destapan nuevos planes donde aparecen próximos los intereses de los dos muchachos y el Poder Ejecutivo, como la doble calzada a Facatativá.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero lo realmente complicado, y lo que los tiene en líos, es que hayan roto la regla de oro y, llevados por su afán de lucro ("hacer empresa", se dice ahora), se hayan beneficiado de decisiones específicas tomadas por subalternos de su padre. Por eso tenemos un desfile de ministros que salen a defender a los jóvenes (y solo ayudan a enredar más las cosas) e incurren en imprudencias que permiten pensar en grabaciones telefónicas ilegales y otras pequeñas infamias.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;T y J dicen que todo ha sido legal y que ellos no pueden tener menos derechos que el resto de los ciudadanos. Una investigación ha de decir si lo primero es cierto. En cuanto a lo segundo, Santos tenía razón: los altos funcionarios y sus familias deben abstenerse de negocios, por lícitos que sean, que involucren al Estado. Así previenen circunstancias enojosas, parecen honestos -además de serlo- y eluden contrastes insultantes, como enriquecerse en pocos meses en un país donde la mitad de la población no gana ni para comer. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Y, de contera, evitan caer en la tentación; pues, como dice el verso sabio de don Rafael Pombo, "Donde haya queso no mandéis gatos".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/gatos-y-quesos-en-mosquera_5066848-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-dr-jekyll-uribe-y-mr-lvaro-hyde_5011132-1</id><title>El Dr. Jekyll Uribe y Mr. Álvaro Hyde - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-04-18T22:00:42Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Hace 123 años, Robert Louis Stevenson escribió una novela sobre un profesor bondadoso, el doctor Jekyll, y un tipo pérfido, míster Hyde. Ambos eran el mismo individuo, pero, dependiendo de ciertas circunstancias, la personalidad alternaba de uno a otro. Siempre he pensado que la vida real escribe a diario una versión moderna de esta historia acerca del presidente de Colombia. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hace pocos días nos visitó un grupo de parlamentarios británicos y sindicalistas norteamericanos. Querían conocer, sobre el terreno, las denuncias sobre violaciones de derechos humanos cometidas por el Gobierno. La misma semana, Uribe asistió a la Cumbre de las Américas, en Puerto España, donde se reunió con los mandatarios del continente. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los dos acontecimientos acabaron con resultados opuestos. Al terminar su visita, los congresistas y dirigentes sindicales angloparlantes expidieron un comunicado donde manifestaron hallarse "en estado de shock" por los crímenes que se cometen a diario en el país. Una parlamentaria británica aseguró: "No tenemos dudas de que el gobierno colombiano y la fuerza pública son cómplices de los abusos de derechos humanos... Estamos convencidos de que las actividades asesinas de los paramilitares son aprobadas y apoyadas activamente por el Gobierno y el ejército". Luego de señalar que en Colombia se encarcela a "sindicalistas, miembros de la oposición y defensores de los derechos humanos", los firmantes amenazan con llevar a Uribe ante la Corte Penal Internacional.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Seis días después de la diatriba, la prensa publica el campeonato de popularidad de los asistentes a la Cumbre elaborado por una firma de encuestas. Ganador, por supuesto, Barack Obama, la gran esperanza galáctica. Segundo lugar, Álvaro Uribe Vélez. Sorpréndase aún más: a pesar de que Uribe vive peleando con sus vecinos y es el único gobernante suramericano que se fue a la guerra ilegal al lado del impresentable George Bush, ocupa el sexto lugar en simpatía en el conjunto de países. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Resulta difícil pensar que aquel Álvaro Hyde considerado por figuras políticas internacionales como un criminal aliado de paramilitares pueda ser el doctor Jekyll Uribe que gana medalla de plata en la categoría de apoyos domésticos y llega en el pelotón puntero de prestigio interamericano. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero así es. No conozco un fenómeno parecido. Hay dictaduras cuyos ciudadanos se dividen entre la idolatría incondicional y la paranoia oposicionista. No es el caso de Colombia, pese a sus quebrantos institucionales cada vez más hondos, la creciente anemia de sus resortes fiscalizadores y el nivel de violencia general que, aunque ha disminuido bajo los mandatos de Uribe, sigue siendo atroz. Aquí es posible adherir a cualquiera de las dos caras y leer en la prensa a defensores surrealistas del bondadoso doctor Jekyll Uribe tanto como virulentos atacantes contra el dañino míster Álvaro. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Cuál es el verdadero presidente de Colombia? ¿El doctor? ¿El míster? ¿Los dos simultáneamente? ¿Los dos, pero en dosis bastante más reducidas que las que esgrimen los partidarios de ambas imágenes? ¿Uno y otro, por raticos? &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Yo me inclino a pensar que ni Hyde ni Jekyll. Uribe es una tercera persona ("La más extraña del mundo", según su propia esposa) capaz de acciones positivas, actos infames e inexplicables caprichos. Resulta difícil calibrarlo. Pero ya no me cabe duda de que tendremos cuatro años más para padecer a míster Álvaro o disfrutar del doctor Jekyll Uribe. Ah... por si quieren sacar conclusiones alegóricas, en la novela de Stevenson, míster Hyde acaba matando al doctor Jeykll.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Me extraña que el tropel uribista en el Congreso no haya optado por incluir en la Constitución la reelección indefinida y prefiera seguir retocando el articulito cada cuatro años, quizás porque así revuelve la pesca política. Puestos a emular con el gobierno de Hugo Chávez, hay que mostrar que Uribe lo tiene más largo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-dr-jekyll-uribe-y-mr-lvaro-hyde_5011132-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-mal-olor-de-la-impunidad_4959063-1</id><title>El mal olor de la impunidad - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-04-11T21:56:02Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Huelen mal, a huevo rancio, los últimos desarrollos del lío de los congresistas Yidis Medina y Teodolindo Avendaño. Ya despedían mareantes tufaradas los votos que en el 2004 cambiaron o dejaron ellos de depositar para aprobar la reelección inmediata que favoreció al presidente Álvaro Uribe...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ahora huele mal el juicio a los altos funcionarios del Gobierno acusados de cohecho, que dio una voltereta cuando estaba a punto de culminar con destituciones e inhabilitación para cargos públicos de, entre otros, el ex ministro del Interior Sabas Pretelt y el ministro de la Protección Social, Diego Palacio, acusados de "faltas gravísimas".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Y huelen mal también:&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;la actitud del antiguo Procurador (Edgardo Maya), que, a punto de rematar al tigre, se espanta con el cuero y deja el cargo sin atreverse a firmar la sentencia condenatoria a la que condujo la investigación...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;el nuevo Procurador (Alejandro Ordóñez), elegido con la ayuda del Presidente, que acude a salvar la situación y, modificando unos pocos renglones de la inminente sentencia, vuelve blanco lo negro y convierte a los culpables en inocentes...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;las "dudas razonables" que anidan en la conciencia jurídica personal del nuevo Procurador; las pruebas que para nueve magistrados de la Corte eran concluyentes, a él le parecieron dudosas y le bastaron para absolver a los acusados...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;los dos procuradores que se enredan: Ordóñez, que afirma que su predecesor le entregó un proyecto de sentencia, y Maya, que lo niega...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;la actitud sorprendente de Ordóñez, que pide condenar a Avendaño por venderse, pero no a quienes lo compraron...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Todo esto atufa, hiede, apesta a huevo podrido.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Para que entre un poco de aire, conviene abrir lo que en lenguaje de bambuco se llamaría "las ventanas del recuerdo".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Esas ventanas indican que Yidis Medina cambió el voto a última hora para reflotar la reelección inmediata, y que Avendaño, su compañero de comisión de la Cámara, se ausentó para no votar en contra, y luego pasó cuenta de cobro.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Por qué el súbito viraje en pro de una reforma que habían combatido? Basada en la confesión de Yidis, y superadas las primeras mentiras de la congresista, la Corte afirma que les ofrecieron diversas prebendas: contratar parientes suyos en hospitales públicos, ahijados políticos en notarías, recomendados en el Sena y amigos en dependencias del Ministerio del Interior. Todo ello está probado. Una serie de decretos de los ministerios de Interior y de la Protección Social demuestra que los nombramientos se produjeron.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Blanco era, frito se comía y gallina lo "colocaba", como dicen ahora. De manera que la Corte dijo "huevo" y condenó a Yidis a cuatro años de prisión por cohecho. Para el cohecho, sin embargo, hacen falta dos partes: la que soborna y la sobornada. Presa Yidis, faltaba saber quién le había ofrecido prebendas por cambiar el voto. Alguien tuvo que ser. Alguien tenía que estar en el otro extremo del binomio culpable.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La responsabilidad de señalar a ese alguien recayó en la investigación disciplinaria de la Procuraduría. Y fue entonces cuando se pudrió el huevo y se expandió la pestilencia. Porque, como queda dicho, los abogados de la entidad habían concluido en un primer texto que el "alguien" eran los dos ministros y los funcionarios incriminados; pero luego, asustado el Procurador anterior y posesionado el nuevo, este retocó electrónicamente unos cuantos renglones del documento condenatorio y absolvió a los acusados.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Absueltos están por ahora y la ley manda aceptarlo así. La jurisprudencia, sin embargo, imparte orden pero no perfuma. Por eso persiste el olor maluco. Es la impunidad de los amigos del Gobierno, que se levanta como un fantasma sobre el proceso y exhala deplorable fetidez.&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-mal-olor-de-la-impunidad_4959063-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/un-enfermo-en-peligro-de-morir_4951118-1</id><title>Un enfermo en peligro de morir - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-04-04T22:01:37Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;El mundo es un enfermo grave y la cumbre de países poderosos que terminó en Londres equivale a una junta médica para salvarlo. Pero el problema es más complejo de lo que se trató allí. Porque el paciente sufre severos males crónicos que, de no curarse, acabarán por matarlo. Para empezar, una desbocada arritmia cardiaca llamada desigualdad entre pobres y ricos (los 500 ricos terrícolas más ricos ganan más que los 416 millones más pobres); luego, la anemia general llamada destrucción del medio ambiente; y, como agravante, un cáncer que tratan con terapia equivocada: el narcotráfico. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La crisis financiera es una intoxicación que se suma a todo lo anterior y obligó a convocar la junta médica e internar al enfermo en cuidados intensivos. Sus primeras fórmulas parecen acertadas y ayudarán a desintoxicar al enfermo y bajarle la fiebre. Después habrá que aplicarle suero, administrarle purgantes para que expulse a presidentes de banco y asesores multimillonarios y someterlo a monitoreo permanente, olvido que causó la crisis.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sería lamentable, sin embargo, que los médicos dejaran pasar la oportunidad de aplicar terapias a los restantes males. Si un paciente ingresa a un hospital con síntomas de envenenamiento y un cuadro clínico de arritmia, anemia y cáncer, hay que contrarrestar cuanto antes la intoxicación, pero sería irresponsable mandarlo a la calle sin atacar las demás penurias. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Que no son cualquier resfrío. Así lo señala el memorable diagnóstico de Juan Pablo II sobre el desequilibrio de clases: "La desigualdad entre ricos y pobres se ha hecho más evidente, incluso en las naciones más desarrolladas. Es un problema que se plantea a la conciencia de la humanidad, puesto que las condiciones en que se halla un gran número de personas son tales que ofenden su dignidad y comprometen el auténtico y armónico progreso de la comunidad mundial". Millones de personas padecen hambre, enfermedades, analfabetismo, desesperanza. ¿Nos olvidaremos de ellos cuando se alivie la crisis del capital, nacida por la codicia de Wall Street, pero capaz de matar a entre 22 y 40 niños más por hora en el Tercer Mundo? Curada la intoxicación financiera, que, según el Banco Mundial, cobrará 400.000 víctimas infantiles paupérrimas, ¿aplazaremos la cura de la mortal arritmia?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El maltrato ambiental es muerte segura. Advierten los científicos que todos los cálculos sobre calentamiento global, avance del desierto, tala de bosques, merma de aguas, voracidad de huracanes, extinción de especies y contaminación del aire se están quedando cortos. La anemia resulta mucho peor que lo que sugerían los exámenes. Pero su tratamiento marcha a paso lento, porque se evita pisar intereses creados. Repasen al tratado contra gases tóxicos de Kioto. Es como si George Bush se hubiera negado a aplicar vacunas contra la polio para no dañar el negocio de los fabricantes de muletas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Aparece finalmente el cáncer del narcotráfico (violencia, corrupción), que avanza por culpa de la receta errada. Tailandia y Myanmar nadan en opio; Latinoamérica exporta cada vez más cocaína; Estados Unidos es el paraíso de la marihuana. El comercio ilegal sostiene guerrillas, paramilitares, bandas asesinas y fanáticos religiosos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los cirujanos mundiales tienen que aprovechar la crisis no solo para que la banca sobreagüe, sino para cambiar el rumbo de la Historia. Si no se interesan por curar las demás pestes, a este paciente no lo salva ni el doctor House.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Las Farc deben reflexionar hondamente sobre la peligrosa incoherencia de sus políticas, como realizar gestos de paz mientras acuden al atentado personal, continúan matando y tienen a cientos de secuestrados o rehenes. Estas atrocidades estrechan cada vez más los espacios para un acuerdo y regalan argumentos a quienes ofrecen no dejar piedra sobre piedra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/un-enfermo-en-peligro-de-morir_4951118-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/yo-amo-a-uribe-y-a-mi-mama_4907769-1</id><title>Yo amo a Uribe y a mi mamá - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-03-29T03:39:32Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Enfrentamos en el país una ola de odiofobia: odio al odio. De repente, a muchos comentaristas y ciudadanos les ha dado por indagar las oscuras razones del alma que se esconden tras una crítica. El 16 de marzo escribió Mauricio Vargas: "Cegados por su odio a Uribe, los magistrados de la Suprema están enterrando la extradición". Y Plinio Mendoza, poco después: "¿Qué le ocurre a Mario Iguarán? ¿Por qué esa saña suya contra las Fuerzas Armadas?".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los argumentos jurídicos de la Corte y de la Fiscalía -buenos o malos- pasan, pues, a segundo plano. Lo importante, como si se tratara de párrocos o psicoanalistas, es averiguar si los magistrados y el Fiscal odian o tienen saña al Presidente y a las Fuerzas Armadas. Me habría gustado leer en esos artículos una refutación de cargos o una controversia sólida. Lo que hallo es angustia metafísica por los motivos del lobo. Entiendo entonces que los libros de Paulo Coelho, que nos invitan a deponer inquinas y conspirar en favor de la felicidad, están haciendo más daño de lo imaginable.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Yo también recibo cada semana una ración de "¿por-qué-odias-a-tu-Presidente?". Cada vez que escribo sobre él salpican mi buzón correos poco amables contra mi mamá, asunto que me duele porque amo a mi mamá, y otros que no se interesan por rebatir o debatir cuanto digo, sino por ayudarme a buscar el camino del amor. Son mensajes cariñosos enderezados a mi mejoría personal, sin duda; pero jamás recuerdan las cosas positivas que he escrito sobre el Presidente, sino las negativas. ¿Por qué odias a Uribe? Tanto me lo dicen, que me han obligado a reflexionar si simplemente soy, como creo, un columnista que pretende cumplir con su deber de vigilancia en tiempos de locha institucional o un canalla incapaz de albergar en el pecho impulsos nobles.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lacerantes meditaciones me permiten concluir -júrolo sobre los libros de Walter Riso- que amo a mi mamá y amo al presidente Uribe. Creo que, en general, y haciendo a un lado unos pocos rencores debidamente aclimatados, amo a todo el mundo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En particular, no veo por qué voy a odiar al Presidente. Lo conozco hace años, me cae personalmente bien, le abono lo bueno y le descuento lo malo, simpatizo con su familia -aunque no la he tratado- y cuando lo critico no es por razones afectivas sino, digamos, de Estado. También critiqué a queridos amigos míos cuando llegaron al poder y pensé que se equivocaban; perdí el favor de algunos, pero con otros jugaba los domingos en el mismo equipo de fútbol y los lunes discrepaba de ellos como funcionarios. Y, fíjense lo bonito, seguíamos siendo amigos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No. No odio a Uribe. Pero ahora me planteo lo contrario: ¿acaso Uribe me odia? Confieso que la respuesta me produce desgarradoras dudas. Tengo motivos para pensar que Uribe no me ama como yo los amo a él y a mi mamá. Me vetó como garante cuando cumplía con mi deber, y en cambio considera que alias 'Karina' sí tiene una hoja de vida digna para el puesto. A quienes piensan como yo nos trata injustamente de "aliados de las Farc", y considera que somos menos patriotas que él por opinar distinto. Yo me pregunto, y pregunto a Coelho, Riso, Vargas y Mendoza: ¿puede eso llamarse amor del Mandatario por uno de sus humildes súbditos? ¿No será acaso saña, odio o, por lo menos, antipatía?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Dejémonos de exploraciones psicológicas y telenovelas políticas. No le mezclemos sentimentalismo a la cuestión. Vigilar, sonar las alarmas, son deberes de fiscalización que no deben sobresaltar a nadie ni suscitar pesquisas de diván. "Prefiero periódicos sin gobierno que gobierno sin periódicos", dijo Thomas Jefferson. Ya basta de buscar amores u odios a algo que resulta perfectamente normal en una democracia, incluso cuando el crítico yerra o es injusto. Menos Freud y más Jefferson, amados colegas comentaristas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/yo-amo-a-uribe-y-a-mi-mama_4907769-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/procuraduria-se-absuelven-dudas_4892734-1</id><title>Procuraduría: se absuelven dudas - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-03-21T20:50:41Z</updated><summary>Una sentencia subjetiva salva a altos funcionarios oficiales... como se temía.</summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Como buen cristiano, el procurador Alejandro Ordóñez ya empezó a aplicar el "ego te absolvo". El lunes pasado absolvió de cargos por el escándalo de cohecho con Yidis Medina al ministro de la Protección Social, Diego Palacio, y al embajador en Italia, Sabas Pretelt. Y, puesto a rociar funcionarios con agua bendita, absolvió también por el mismo caso al ex director del DAS Jorge Noguera, al ex superintendente de Notariado José Félix Lafaurie y al ex viceministro de Justicia Hernando Angarita.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Era una absolución que algunos esperaban y muchos temíamos desde que llegó el doctor Ordóñez a la Procuraduría con el apoyo total del uribismo y otras fuerzas. Para entenderlo conviene repasar brevemente la historia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En junio del 2004, cuando naufragaba en una comisión de la Cámara el proyecto de reforma constitucional que permitía la reelección de Álvaro Uribe, varios funcionarios del Gobierno se movieron y lograron que la representante Yidis Medina cambiara su voto en contra y que su colega Teodolindo Avendaño no asistiera a la sesión. Con esta doble movida, el Gobierno ganó los voticos necesarios para aprobar la reforma y lograr al cabo la reelección del Presidente.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En junio del 2008 se produjeron tres hechos trascendentales. La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó a Yidis por cohecho, cuando "multiplicidad de hechos y pruebas" demostraron que modificó su voto gracias "a canonjías impúdicas [DEL GOBIERNO]que le ofrecieron y recibió". Adicionalmente, Yidis reveló en un video que el Gobierno había comprado su voto con el ofrecimiento de unos puestos; pero incumplió su promesa y ella, despechada, destapó el tinglado y salpicó a los hombres de la Casa de Nariño que la contactaron. A su turno, en el orden disciplinario, la Procuraduría (que vigila a los servidores públicos) acusó a los altos funcionarios de abuso de sus cargos por pagar con prebendas el voto de Yidis. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Seis meses después, el 11 de enero del 2009, poco antes de acabar su periodo, el procurador Edgardo Maya ratificó dichas acusaciones y les añadió la violación de sumario por parte de Palacio.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero en ese momento ya estaba en marcha la Operación Ego te Absolvo. Ordóñez se posesionó el 13, y el 16 ya tenía en su escritorio el expediente. Declaró entonces que no le valía el pronunciamiento de su antecesor y que él iba a dictar sentencia según su criterio. Ahora sabemos cuál era ese criterio: dos meses después, borró todo lo actuado y liberó a los funcionarios sindicados.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué motivó tan radical cambio de criterio en la Procuraduría? ¿Alguna prueba nueva, contundente? No. Con los mismos elementos de juicio que sirvieron a la Corte para condenar a Yidis, y a la Procuraduría para abrir juicio a los altos funcionarios, Ordóñez emitió su veredicto absolutorio. Los fundamentos del viraje son subjetivos. Para él, existen "dudas razonables" a favor de los reos y "nutrido grado de sospecha" sobre las palabras de Yidis. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Más dudosos y sospechosos parecen algunos ingredientes de la decisión. Para empezar, el abogado defensor de los funcionarios -el mismo del Presidente- manifestó públicamente en noviembre su apoyo a la candidatura de Ordóñez como Procurador. Por otra parte, es el primer cohecho en la historia que solo tiene una pata. Según la primorosa doctrina del Absolvedor General de la Nación (como lo llama Ramiro Bejarano), no se necesita que alguien peque por la paga y alguien pague por pecar: con uno que peque basta. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Si se pretende que los colombianos crean que al actual Procurador lo guía la imparcialidad y no el favoritismo político, habrá que explicarles convincentemente por qué lo que era sólido acervo probatorio para el equipo jurídico precedente y para los seis magistrados de la Sala Penal de la CSJ se evapora hasta convertirse en un flan incapaz de sembrar dudas serias en el nuevo juzgador.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;camabalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/procuraduria-se-absuelven-dudas_4892734-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/un-dia-compraremos-droga-a-los-eu_4877640-1</id><title>Un día compraremos droga a los E.U. - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2009-03-14T21:30:59Z</updated><summary>California, primer productor continental de marihuana, sugiere varias reflexiones</summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;La escena suena conocida. En el video aparece un pueblo que vive de la marihuana. Un funcionario admite que la economía regional depende en un 90 por ciento de la droga. La cámara recorre cafés y tiendas que venden yerba sin ningún problema. Ahora las imágenes salen al campo y vemos miles de robustas plantas de cannabis, aun en parques nacionales. El informe revela que el negocio local de narcóticos produce cada año miles de millones de dólares. Las autoridades confiesan que poco pueden hacer.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Colombia? ¿Bolivia? ¿Perú? Nanay: Estados Unidos. Son imágenes de cuatro reportajes divulgados recientemente por el canal gringo CNBC, que muestran hasta qué punto el estado de California -la octava economía mundial, por encima de España y Canadá- es territorio prácticamente libre para cultivar, vender y fumar marihuana. Los condados de Mendocino, Chino, Trinity y Humboldt viven de esta planta, que en Suramérica se reprime a tiros. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Varias normas facilitan su prosperidad. Una de ellas autoriza el empleo médico del producto, paraguas bajo el cual crecen y circulan miles de kilos al año. Pronto podrían regir nuevas leyes. Pero estas ya son de tipo fiscal, porque al Estado se le despertó la glotonería tributaria. El legislador Tom Ammiano empuja un proyecto que fija a la marihuana 50 dólares de impuesto por onza ("como se hace con el alcohol"), lo cual equivale a legalizarla y, de paso, ordeñar cada año casi mil millones a los contribuyentes que la fuman o a los pacientes que la aplican para aliviar diversos males. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El ilustre sheriff de San Francisco y otros políticos y funcionarios apoyan la medida. Al fin y al cabo, la economía marihuanera produce, según Ammiano, 14.000 millones de dólares, mucho más que lácteos y viñedos. Esta semana, la revista Time confirma las cifras y define el bareto como "un pasatiempo americano".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es fácil convertirse en cannabicultor en California. Cualquier ciudadano puede sembrar un número de plantas con fines médicos o de consumo personal. Y es lucrativo: 20 matas rinden 100.000 dólares anuales. Si el granjero quiere conocer las actividades del sector, puede suscribirse a Grow, la revista gremial, que trata los problemas de la cultivadores de maracachafa como lo hace la revista de Asohuevo con las gallinas ponedoras en Colombia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La industria funciona en macetas de hippys sexagenarios, en huertos domésticos y en laboratorios. Pero hay, además, extensas granjas que cosechan al aire libre o en invernaderos. Son negocios potentes que crean empleo. En las primeras trabajan numerosos mexicanos y en las segundas, obreros de origen asiático. Según reportaje de The New Yorker (julio 2008), en California crecen 20 millones de plantas de cannabis, la producción se multiplicó por 10 entre 1981 y el 2006 y es hoy "el producto agrícola de venta al contado más importante de Estados Unidos, aun por encima del maíz".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero no es solo la cantidad, damas y caballeros: examinen la calidad del material. Uno de los pilotos de la DEA que sobrevuelan el llamado Triángulo Esmeralda comenta en el documental con orgullo masoquista: "Nadie produce marihuana tan buena como la que se cultiva aquí". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Parece evidente que Estados Unidos se adueñó de la producción marihuanera que tantos dolores nos causó en otro tiempo. California es hoy una Guajira gigantesca que, según van las cosas, un día nos exportará mafafa. La solución es comprarla. Evitaríamos hampones y cultivos ilegales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Poco a poco la droga blanda se está legalizando. Preguntas obvias: visto lo visto, ¿es sensato, justo, necesario que Colombia reforme su Constitución para convertir a los consumidores en criminales? ¿No convendría, más bien, iniciar diálogos para expulsar a la mafia del mundo de los narcóticos y ponerlo en manos de autoridades sanitarias y fiscales&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/un-dia-compraremos-droga-a-los-eu_4877640-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ya-no-nos-quieras-tanto_4863492-1</id><title>Ya no nos quieras tanto - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-03-07T22:24:51Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;La Comisión Latinoamericana sobre Drogas, que cuenta con varios ex presidentes, acaba de aceptar que "la actual batalla contra la droga está perdida" y propuso "un nuevo paradigma" consistente en despenalizar el consumo y perseguir con tesón a los traficantes. Ante conclusión tan sólida, el gobierno colombiano emitió el 2 de marzo un comunicado internacional donde anuncia que los ministros de Justicia y de Relaciones Exteriores llevarán el 11 de marzo a la ONU una iniciativa que "a los enfermos ofrecerá tratamientos terapéuticos pero a los traficantes aplicará penas de cárcel más severas". Al leer este boletín, hasta el más escéptico entiende que la Presidencia acoge el nuevo paradigma y reenfocará la guerra contra la droga, ¿cierto?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No. Falso. Porque, horas después, otro comunicado, destinado al consumo doméstico, notifica que el 16 de marzo el Gobierno presentará una reforma constitucional "encaminada a eliminar la llamada dosis personal" y creará un sistema punitivo no tradicional que prohíba liberalizar el consumo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Al fin qué: ¿se penaliza el consumo o no? ¿Se castiga o no a quien meta un cacho de marihuana? Las leyes colombianas permiten la dosis personal, según doctrina vigente de la Corte Constitucional (sentencia 221 de 1994), y el "nuevo paradigma" coincide con esta posición. Pero el Gobierno dice al mundo que no, mientras a los colombianos nos informa que sí. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Entregado, como está, a retorcer el lenguaje para justificar conductas polémicas, el segundo comunicado bautiza a esta criatura como "protección coactiva". Ello significa, según sus inventores, que "se tutela los propios intereses y las convicciones del afectado". Pero se tutela a las malas, con coacción. Papá Gobierno considera que los ciudadanos somos como los niños, incapaces de discernir qué nos conviene y qué no; pero, como nos quiere mucho, nos protegerá a la fuerza de todo lo que, en su concepto, pueda hacernos daños. Empezará por la maracachafa: quien la fume será "protegido" contra sí mismo a través de multas, sanciones civiles, trabajos obligatorios, consultorios forzosos, etc. (Al menos ya desistió de encarcelar al bareto.) Podría ocurrir que, más tarde, extendiera generosamente la "protección coactiva" a todo gusto personal que el mandatario juzgue poco decoroso. Es decir, el vicio personal elevado a delito. Así podíamos encerrar en asilos a los alcohólicos para alejarlos del ron; obligar a los gordos a cirugías reductoras del estómago; enyesar la mano a los onanistas y castigar a las ninfómanas. (No exagero: hasta hace poco el adulterio femenino era un crimen en nuestro Código Penal.)&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Me parece bien tratar con mano dura al que atente contra el prójimo o la sociedad: al que venda droga, manosee niños, maneje con tragos, haga piruetas exhibicionistas en TransMilenio o explote prostitutas. Sobre todo, me parece bien ofrecer educación preventiva a todos, tratamiento al adicto y posibilidades de redención a quien la necesite. Pero tiemblo aterrado ante la idea de que caiga sobre nosotros la moral presidencial mediante cuerpos policiales especializados en imponer el sistema punitivo que prepara la Casa de Nariño. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Dice el filósofo español Fernando Savater: "Proteger al individuo contra sí mismo cuando este no lo solicita es un abuso tiránico". Mucho cuidado, porque, de comunicado en comunicado y de trampa del lenguaje en trampa del lenguaje, nos acercamos a un régimen paternalista y altamente autoritario. Es hora de repetir al Gobierno lo que el bolero dice: "Ay, amor, ya no me quieras tanto...".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. El voquible presidencial 'escondidijo' no figura en diccionarios que consulté (Moliner, Vox, Clave SM, Seco, Larousse, Espasa, Anaya, Esencial de la Real Academia), pero sí en el oficial de la Academia. Corrijo, pues, mi error al darlo por desconocido y ofrezco mil disculpas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ya-no-nos-quieras-tanto_4863492-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/soluciones-minusculas-a-lios-mayusculos_4853663-1</id><title>Soluciones minúsculas a líos mayúsculos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-03-03T20:21:14Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;No contento con perseguir militarmente a las Farc, el presidente Uribe se propone aniquilarlas gramaticalmente. Ya les anunció que no busquen "escondidijos", término que ni siquiera permitirá que se oculten en el diccionario, porque allí no aparece. Desde hace tiempos, Uribe degrada el nombre del grupo guerrillero llamándolo "la Far". Pero el más reciente y severo ataque fue haber obligado a la OEA a escribir la sigla en letras minúsculas. El 25 de febrero, la delegación colombiana ante el organismo panamericano redactó y obtuvo la aprobación de una nota donde el Consejo Permanente muestra su consternación "por la noticia del brutal asesinato de indígenas colombianos de la etnia Awá (sic), perpetrada (sic) y reconocida (sic) públicamente por las farc (sic)".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A la OEA le llamó la atención la terquedad con que Colombia insistía en que el nombre de la organización guerrillera figurase por entero en minúsculas. Pero los delegados firmaron el documento como lo pedía nuestro gobierno, pues la diplomacia prevalece sobre la gramática. Así, creyendo atropellar a las Farc, atropellaron tres veces el castellano. Primero, porque "brutal asesinato" concuerda en masculino (perpetrado, reconocido), no en femenino. Segundo, porque -a diferencia de otras lenguas- la etnia awá, como todas las etnias, se escribe en español con minúscula inicial: comanche, celta, chibcha... Y tercero, porque, según la Ortografía de la lengua española (1999), todas las siglas llevan mayúsculas completas, aunque, menos riguroso, el autorizado profesor José Martínez de Sousa dice que pueden escribirse en mayúsculas, minúsculas o versalitas (mayúsculas más pequeñas), pero siempre con la primera letra en mayúscula.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los dos primeros errores son crasa ignorancia de nuestros representantes diplomáticos, algo que a don Rufino J. Cuervo y a cualquier profesor de castellano abochornaría. Pero el tercero es fruto de una delirante obsesión de Uribe y sus subalternos más lambones. Odiar a las Farc hasta el extremo de imponer que su nombre figure en minúsculas en documentos oficiales habla del inquietante estado emocional del Gobierno. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Algunos medios escriben FARC (El País, The New York Times, Le Monde, Clarín) y otros Farc (Jornal do Brasil, Frankfurter Allgemeine, Corriere Della Sera). Casi todas las publicaciones colombianas optan por Farc. Con intención política, el Manual de Estilo de EL TIEMPO ordena: "Todas las siglas que representan nombres de movimientos subversivos, como Farc, Eln, etc., solo llevan en mayúsculas la primera letra". Pero ni una sola publicación acoge a la extravagante fórmula impuesta a la OEA.&lt;BR&gt;¿Tiene esta manipulación ortográfica alguna trascendencia? Quienes afirmen que se trata de pendejadas académicas deberán aceptar, entonces, que está bien que las Farc llamen "prisioneros" o "retenidos" a sus secuestrados; el Ejército, "falsos positivos" a los asesinatos por puntaje, y los generales del mundo entero, "daños colaterales" a los civiles muertos en bombardeos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El lenguaje no es inocente. Dice William Lutz que existe "un lenguaje inflado, diseñado para dar aires de importancia y crear la impresión de que lo ordinario es extraordinario". En este proceso de hinchazón, típico de las dictaduras, son claves las mayúsculas: el Señor General Jefe Supremo... el Benemérito Caudillo Máximo... En la maroma inversa, la aliada es la minúscula: farc, eln... (Querría saber si el Gobierno ha condenado a las Autodefensas Unidas de Colombia como AUC o apenas como auc. ¿Y el DAS es das o Das?) &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El lenguaje, repito, no es inocente. Pero las cosas no cambian solo porque el lenguaje cambie. Alterarlo a veces solo esconde la realidad. Aquí se discriminaba a los negros, y ahora vetan a los afrocolombianos. Por mucho que redunden "trabajadores y trabajadoras", las mujeres siguen ganando salarios inferiores. No estamos más seguros los colombianos ahora cuando las FARC son para el Gobierno solo farc. Y los awás masacrados, aunque los escriban con A, no resucitan. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;BR&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/soluciones-minusculas-a-lios-mayusculos_4853663-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ruedas-sueltas-al-galope_4837986-1</id><title>Ruedas sueltas al galope - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-02-24T20:40:41Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Entregada la presente columna, llega a Madrid la noticia de la muerte de Roberto Posada. Transmito a su mujer, sus hijos, sus padres y hermanos mi enorme pesar, y prometo un extenso perfil suyo en la próxima revista Credencial, que él dirigía. DSP&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Me preocupó mucho la noticia de las grabaciones que realiza el DAS a "la plana mayor del periodismo colombiano", porque llegué a temer que mi nombre no apareciese en la lista. Pero figura. Así me lo confirmaron varios colegas, para mi personal alivio. No hallarse entre los notables periodistas espiados habría representado una degradación incómoda; también lo habría sido quedar fuera de la nómina de enemigos públicos, con todo lo que he hecho para "posicionarme".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Claro que mi vanidad se resiente al saber que las grabaciones no solo abarcan a periodistas, políticos de oposición e incluso miembros del propio Gobierno, sino mafiosos, narcos, paramilitares y un rico frutero de delincuentes. El DAS se ha convertido en agitado "call center", como dicen los mercadotecnistas, con la diferencia de que no hace llamadas, sino que las pincha.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Yo solo pido a los autores de este oscuro episodio que no revelen, por favor, el contenido de mis conversaciones personales con Penélope Cruz. La muchacha tiene novio nuevo, acaba de ganar un Óscar y le haría mucho daño que se divulgara la intimidad de nuestra relación. Salvo los diálogos embarazosos con ella, me resbalan los pinchazos a mi teléfono. Se aburrirán los pobres espías oyendo anuncios gritones e impertinentes de la empresa de telefonía móvil, descifrando conspiraciones en las charlas con mis nietos y soportando los análisis futbolísticos que practico los lunes con mis amigos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo que, en cambio, me inunda de zozobra es saber que el presidente Álvaro Uribe no ordenó las grabaciones. Esto significa que el DAS funciona como una especie de Stasi -la agencia de seguridad estatal de la Alemania comunista- sin Dios, ni ley ni rey. Y me aterra ver que surgen cada vez más ruedas sueltas en el Gobierno, mientras el Presidente se entera cada vez menos de lo que ocurre.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Recuerdo otros casos parecidos. Por ejemplo, cuando el Ministro de Defensa confesó, paladinamente, que él, no Uribe, había ordenado bombardear el campamento de las Farc en territorio ecuatoriano. Que semejante ataque, el más grave de nuestra actividad internacional desde la guerra contra el Perú, haya sido chispazo de un efímero funcionario y no del Jefe del Estado, y que este se haya abstenido de destituir o rectificar a su audaz subalterno, propaga la sensación de peligro que generan las ruedas sueltas, esas piezas que van por ahí girando a lo loco, sin concierto con el engranaje general ni meta definida.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;También me angustia comprobar que el Comisionado de Paz es capaz de armar una delicada comisión para el rescate de rehenes sin consultar los nombres de sus integrantes con el Presidente. Y que el Comandante de las Fuerzas Armadas ordena por sí y ante sí sobrevuelos militares en una situación crítica sin informar (eso dicen) a su ministro ni muchísimo menos a su máximo superior.&lt;BR&gt;Siempre he admirado la voluntad de trabajo del doctor Uribe. Pero lo importante no son las horas sacrificadas en el altar de la Patria, sino el control que se tenga del aparato administrativo. Mientras Uribe menudea con alcaldes y corregidores, su gobierno galopa como un carromato de ruedas sueltas que bombardean, gestionan y graban a su amaño.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. La reciente matanza de indígenas awás cometida por las Farc -un paso hacia adelante con la liberación de rehenes y cuatro hacia atrás con este crimen infame- es la peor amenaza que aniquila a este pueblo precolombino. Sus hermanos de Brasil -awás o guajás- huyen perseguidos por los sembradores de soya y las motosierras de los madereros. Son aborígenes que se extinguen sonriendo, pues no entienden que, a causa de su neutralidad, los acusen de colaboradores del Ejército o de la guerrilla.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ruedas-sueltas-al-galope_4837986-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/perdone-de-que-uribe-estamos-hablando_4821828-1</id><title>Perdone, ¿de qué Uribe estamos hablando? - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-02-18T17:29:40Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Existe en economía una ley llamada de los rendimientos decrecientes, según la cual los beneficios de ciertas situaciones disminuyen hasta volverse negativos. Mi profesor de teoría económica, Gabriel Melo, lo explicaba así: "Un hombre que lleva una semana sin probar bocado encuentra un restaurante; el primer plato de comida le hará mucho bien, porque está medio desnutrido; también, aunque en menor medida, el segundo, el tercero, el quinto... Pero el décimo podría provocarle un empacho mortal."&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Me parece que el presidente Álvaro Uribe es víctima de un efecto político parecido. Los éxitos de la seguridad democrática en sus primeros tiempos decrecen paulatinamente. Logrado el formidable suceso de la Operación Jaque, se reducen sus beneficios, y en cambio su resistencia a explorar otros caminos para la paz enciende cada vez mayores peligros. Así se demostró con el sartal de errores, contradicciones, reversazos y desautorizaciones cometidos durante la reciente liberación de seis rehenes.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Uno de los principales problemas, no solo de la política de seguridad sino del Gobierno todo, es el estado emocional del Primer Mandatario. Yo lo comprendo. Un cuatrienio en la presidencia de Colombia -uno de los peores cargos públicos del mundo- pone a prueba al más sensato; dos períodos agregan tensiones insoportables; y -ojo, Venezuela- no hay quien salga cuerdo de tres administraciones. El doctor Uribe está dando muestras de significativos y preocupantes rasgos de fatiga personal. Viaja mucho, trabaja sin descanso y duerme poco.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Quiere resolverlo todo. Su irascibilidad ya es famosa en la Casa de Nariño. Me dicen que pocos se atreven a llevarle la contraria y, cuando se oponen a su punto de vista, él se empecina más. Del grupo inicial de colaboradores que lo acompañó en su muy popular primer mandato quedan pocos. A algunos los maltrata y luego les ofrece disculpas en emotivas sesiones privadas. Ya hasta se encomienda a la Virgen para que le aplaque las llamas internas que lo devoran.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No niego su desvelo por servir al país, pero a causa de él Uribe se ha convertido en un tipo mercurial e impredecible. En los últimos días, por ejemplo, era difícil saber quién nos gobernaba. ¿Acaso el Uribe que festejó con júbilo por televisión la liberación de cuatro uniformados rehenes de la guerrilla? ¿O el que acusó el sábado siguiente de cómplices de las Farc a quienes ayudaron a liberarlos? ¿El que ese fin de semana prometió un intercambio humanitario si los guerrilleros de canje se convertían en garantes de paz? ¿O el que horas después, en giro incomprensible, anunció que "el único acuerdo humanitario que se acepta es que liberen inmediata y unilateralmente a todos los secuestrados"? ¿Nos gobernaba el que luego ordenó a las Fuerzas Armadas estrechar el cerco sobre la guerrilla y liberar a los secuestrados a la fuerza? ¿O el que, por boca de su filósofo de cabecera, José Obdulio Gaviria, dijo 24 horas más tarde que iba a dejar en libertad unilateralmente a cien guerrilleros?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Difícil saber cuál de los diversos Uribes nos manda cada día. ¿El que revisa hasta los lavamanos en las escuelas rurales o el que supuestamente ignoraba quiénes eran los garantes de la liberación de los seis secuestrados? ¿El que está atento a la actualidad internacional o el que, como respuesta a la alta comisión interamericana que propone un giro en la fracasada lucha contra la droga, hace exactamente lo contrario de lo recomendado, por seguir una vieja obstinación suya?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es evidente y entendible el desgaste del Presidente. En esas condiciones, resulta insensato pensar en una nueva reelección. Sería el empacho total.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Recibo numerosos documentos y comentarios a favor del contralmirante Gabriel Arango Bacci, acusado de complicidad con el narcotráfico. Sería devastador que su proceso se basara en un montaje. Pero, según algunos, así es. La Corte Suprema dirá la última palabra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/perdone-de-que-uribe-estamos-hablando_4821828-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/carta-abierta-a-la-virgen-de-los-remedios_4806608-1</id><title>Carta abierta a la Virgen de los Remedios - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-02-10T20:33:36Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Santísima Virgen:&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sé que prestarás atención a mi ruego, no solo por ser Riohacha la tierra de mis mayores y tú la patrona de la ciudad, sino porque eres reina de la paz, no de la guerra, aunque a veces quieran involucrarte en ella.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hace algunos días, al festejarse la advocación de tu nombre en la catedral metropolitana, se prosternó ante ti el Presidente de nuestro país, a quien la Constitución ordena en su artículo 188 "garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos". En actitud humilde y fervorosa, aquel hombre dijo: "Soy un ser en llamas y le pido a la Virgen que las regule un poco, que las apacigüe".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Espero que lo recuerdes. Te hablo del mismo que, ante tu sagrada presencia, llamó uno a uno a los ministros que lo acompañaban para que, arrodillados a su lado, rezaran un Avemaría por sus intenciones. Supongo que te molestó el hecho de que los ministros de Defensa y Minas hubieran olvidado tu oración y que por esa razón no te dignaras atender el encargo del hombre en llamas. &lt;BR&gt;Fue así como ese cristiano contrito, que había elevado plegarias en procura de que apaciguaras las llamas que lo afligen, ardió aún más en los días siguientes. Consumido por la soberbia, humilló a quienes cumplían con su deber. Y luego, invadido por el feo pecado del orgullo, impartió órdenes inconexas: exaltó a unos, vilipendió a otros, desautorizó a sus colaboradores, echó atrás decisiones tomadas con precipitud y quiso demostrar que es el rey de la creación.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero eso no es nada, Purísima Señora. Bien sabes que el Tentador no cesa de acosar a las almas atribuladas, así que, luego de aquella arrogante demostración, Belcebú lo inyectó con la ponzoña de la ira. El Espíritu Santo nos enseña que la ira nubla el entendimiento, envilece el corazón y atenta contra la caridad, que no es otra cosa que el respeto por nuestros hermanos. Poseído por el demonio de la ira, el hombre de las llamas estalló el sábado pasado en una verdadera tempestad de oprobios y llegó al punto de acusar a quienes buscan la paz por medios distintos a los suyos de ser aliados de una gente que hace daño a nuestro país. Fue estremecedor: había dejado de ser el penitente de las llamas y se había convertido en el hombre-volcán. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;"No juzguéis si no queréis ser juzgados", dijo tu hijo al condenar a quienes prejuzgan con malicia al prójimo. En su explosión de iracundia, aquel hombre que te rogó morigerar su pasión llegó al punto de condenar a todo el que tiene ideas distintas a las suyas. Su actitud me preocupa, sobre todo, por uno de tus vicarios, monseñor Luis Augusto Castro, arzobispo de Tunja, de quien oímos estas sabias y discrepantes palabras: "La historia enseña que preferentemente un conflicto de estos se mata y remata a través de una solución dialogada".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Acudo a ti, Santísima Señora, para encomendarte de nuevo al hombre flamígero. Atiende sus súplicas; no lo dejes solo; apacígualo, regúlalo, mengua el incendio que lo devora. Muéstrale que el odio y la irresponsabilidad son fuego sobre fuego; que no puede seguir señalando a los inocentes para que la turba enceguecida los castigue; que la autoridad confiere poder, pero, sobre todo, ha de inspirar mesura y sentido de la justicia. Que debe cuidarse de quienes lo rodean, porque el fariseo cuchichea al oído lo que halaga al poderoso, pero no lo que conviene a la grey. Que le conviene reconquistar la paz de su interior si quiere promover la otra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Y, como en la novena de la madre María Ignacia, me despido de vos seguro de que no quedará frustrada nuestra esperanza y de que, en virtud de vuestra promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestras súplicas. Amén.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Me sumo al regocijo por el premio que acaba de conferir el CPB a Roberto Posada García-Peña, D'Artagnan, por su ejemplar vida profesional. Lo he querido como amigo, apreciado como ser humano y admirado como columnista. Enhorabuena...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/carta-abierta-a-la-virgen-de-los-remedios_4806608-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/lo-dicen-serrat-sabina-juanes-y-bose_4791627-1</id><title>Lo dicen Serrat, Sabina, Juanes y Bosé - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-02-03T21:43:24Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Fiel a la promesa de no opinar ni escribir sobre el proceso en curso de liberación de secuestrados por la Farc, me abstengo de emitir comentario alguno al respecto. Solo lo haré cuando el último rehén llegue, felizmente, a manos de sus familiares. DSP.&lt;BR&gt;En el 2008 abrió el Festival Hay de Cartagena un diálogo -o, mejor, un triálogo- entre los cantautores Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina y el periodista Roberto Pombo. Un año después, la semana pasada, la apertura corrió por cuenta de Juanes y Miguel Bosé. Otra vez fue Pombo quien conversó con ellos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No es una coincidencia ni una rareza que un festival cultural donde desfilan importantes escritores haga sonar el primer cañonazo con cantantes famosos. Lo interesante es que no se trataba de un concierto ni de una presentación musical sino, repito, de una cháchara, una encarretada, una conversación (aunque ahora la llaman conversatorio, como si alargarle el rabo convirtiera al gorrión en pavo real). No había baile, coros a cargo de la masa, gemidos vibrantes de bajo eléctrico ni retumbar de la batería. Solo palabras. Y, si acaso, algún acorde de guitarra. Sin embargo el Teatro Heredia estaba repleto de espectadores -jóvenes, en su mayoría- que habían sufragado un módico precio por la entrada, y repletas también las calles adyacentes, donde era posible ver y oír por pantallas lo que ocurría adentro.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Me pongo a pensar qué político colombiano llenaría, no digo el Teatro Heredia, sino un ascensor o un armario con muchachos dispuestos a pagar por oírlo, y no se me ocurre ninguno. En la era de los cantautores, la sintonía del público con los intérpretes suele indicar mucho más que una afinidad musical, aunque está claro que todo pasa por el do-re-mi-fa-sol. Hay algo que los cantautores dicen a la gente y que nadie más es capaz de transmitir. En particular, los profesionales de salvar a la patria.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No era así hace unas décadas. Entiendo que las conferencias de Jorge Eliécer Gaitán -no digo las manifestaciones- despertaban tanto entusiasmo y llenaban tantos recintos como hoy las charlas con Serrat, Sabina, Juanes, Bosé... Pero lo de Gaitán ocurrió hace 60 años. Hoy es poco lo que convocan aquellos que nos gobiernan, y por eso los jóvenes acuden a buscar algo en la voz y las guitarras de los cantautores. El resultado está a la vista: Barack Obama dedicó al presidente Álvaro Uribe una llamadita de diez minutos, y en cambio se tomó foto con Shakira y a lo mejor hasta le pidió autógrafo para sus hijas. O para él.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En sociedades cerradas, la misión de contar lo que ocurre recae con frecuencia en cantantes y humoristas. No me aburro de citar a Millôr Fernandes, uno de mis filósofos de cabecera, y su contundente aforismo sobre el poder del ingenio: "La mordaza aumenta la mordacidad". En Brasil, cuando la dictadura se puso más espesa, músicos y satíricos decían lo que los militares no dejaban decir a otros. Tengo presente a Luis Fernando Verissimo, uno de los mayores humoristas iberoamericanos, que esta semana asiste al Festival de las Artes, en Barranquilla. Él ofrece una respuesta a quienes piden mucha prudencia queriendo decir mucha autocensura: "El exceso de prudencia solo se explica si los demonios son más fieros de lo que se creía". Pienso también en el cantautor Chico Buarque, una de cuyas canciones transforma la palabra "cáliz", símbolo de resignación, en "cállese".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ahora mismo, en Cuba, una de las voces más escuchadas es la del rockero Carlos Varela. Su mejor canción provoca delirantes aplausos de los sardinos cuando dice que el hijo de Guillermo Tell se aburrió de ser blanco de los ejercicios de arco y flecha de su progenitor y ahora quiere ser él quien dispare la ballesta mientras el padre sostiene la manzana en la cabeza. El mensaje es parabólico, pero diáfano para quien tenga oídos despiertos. Los jóvenes cubanos lo entienden. Y lo aplauden. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No sé qué es peor, si los gobiernos que callan o los enfermizamente locuaces. Ambos deben saber que el problema no radica en el volumen del micrófono ni en el torrente de palabras, sino en la sintonía, esa rara cualidad de entenderse con los otros. El éxito de los cantautores lo está gritando.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/lo-dicen-serrat-sabina-juanes-y-bose_4791627-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/los-fantasmas-de-el-tiempo_4777506-1</id><title>Los fantasmas de EL TIEMPO - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-01-28T03:17:21Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Durante el cuatrienio de Carlos Lleras Restrepo (1966-1970), que fue particularmente duro con los estudiantes y con la universidad pública, un amplio grupo de profesores de la U. Nacional suscribió una carta donde protestaba por las medidas represivas del Gobierno. Entre los firmantes figuraba Marta Traba, la crítica de arte argentina con la que Colombia ya había adquirido una incancelable deuda cultural. Lleras montó en cólera al ver el nombre de una "extranjera" en el documento y dispuso que Marta Traba fuera expulsada del país. Era una arbitrariedad gigantesca: Marta llevaba muchos años en Colombia, era pareja de un colombiano y tenía hijos colombianos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Cuando el tema llegó a la sesión matinal de EL TIEMPO donde se definen los artículos de fondo del día, todos criticamos con indignación la expulsión y el director del periódico, Roberto García-Peña, señaló que él personalmente condenaría en el editorial tan autoritario brote. Pero la nota que apareció al día siguiente, lejos de censurar al Gobierno, lo apoyaba y le refregaba a Marta su condición de inmigrante impedida para opinar sobre los asuntos nacionales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sorprendido, y abusando de mi condición de asistente suyo, le pregunté al director -un hombre extraordinario y un periodista intachable- la razón de tan inesperado viraje.&lt;BR&gt;-Ay, mijo -me contestó-. Algún día entenderás que EL TIEMPO es a veces un fantasma que opina distinto a los que pensamos quienes lo escribimos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Algo parecido le oí decir a Hernando Santos, sucesor de García-Peña en la dirección: es tal su fuerza gravitacional en la opinión publica colombiana, que en ocasiones EL TIEMPO piensa y opina con independencia de sus directores.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No sé si Enrique Santos Calderón y Rafael Santos Calderón padecieron alguna vez el espectral fenómeno en los diez años de codirección que acaban de terminar con su retiro del cargo. Lo que sé es que les correspondió manejar EL TIEMPO en circunstancias muy difíciles. Un hermano del segundo y primo hermano doble del primero es Vicepresidente de Colombia, y un hermano del primero y primo hermano doble del segundo es Ministro de Defensa.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Publicar cada año en estas condiciones 730 notas editoriales sin firma (es decir, con la firma tácita del director) es como conducir una aplanadora por un campo minado. Debo decir que lo hicieron con admirable independencia; fueron a menudo altamente críticos del Gobierno, y aun de actuaciones de sus dos parientes, y sé que tuvieron que enfrentar más de un conflicto familiar por cuenta de sus editoriales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sobra agregar que los columnistas, que respaldamos cada artículo con el nombre, no fuimos aleccionados, censurados, regañados ni amonestados por nuestras opiniones. Yo he escrito en Cambalache sin tapujos contra el Ministro de Defensa -que, como funcionario, no es Santos de mi devoción- y jamás recibí la menor sugerencia de los directores en el sentido de que las morigerara o suprimiera. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Siento la necesidad de decir todo esto ahora cuando Enrique y Rafael dejan la codirección y pasan a altos cargos del periódico bastante menos interesantes, que ya no huelen a café y noticia sino a comité y alfombra y donde seguramente no discutirán en mangas de camisa el enfoque de un editorial sino que examinarán proyectos a punta de Power Point. Los dos fueron reporteros estupendos, editores muy buenos y directores responsables, valientes y respetuosos. A Enrique volveremos a leerlo en su columna Contraescape y la paciencia y simpatía de Rafael fortalecerá las relaciones del periódico con la comunidad.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Para no parecer lagarto, ahorro elogios sobre Roberto Pombo, el nuevo director, cuyas condiciones personales y profesionales son de sobra conocidas. Él será uno de esos pocos colombianos -seis o siete- que, desde su fundación, hace casi un siglo, han tenido el privilegio de dirigir esta casa donde hay que aguantar presiones hasta de los fantasmas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/los-fantasmas-de-el-tiempo_4777506-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-misma-senora-nos-dio-a-bush-y-a-obama_4764592-1</id><title>La misma señora nos dio a Bush y a Obama - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-01-21T01:28:15Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Se repite e insiste en estos días que la llegada al poder de Barack Hussein Obama es fruto de una democracia modelo. Yo pienso que es fruto de la literatura. Es más: de la mala literatura. La historia del nuevo presidente de Estados Unidos solo habría podido concebirla un novelista truculento, de desorbitada imaginación, sin sentido razonable de la realidad y posiblemente drogado.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Repásenla y verán: una muchacha blanca de Kansas se casa, ya embarazada, con un negro de Kenia; tienen un niño y le ponen el nombre del padre, de sabor musulmán; pronto se separan; ella consigue un nuevo marido -esta vez, indonesio- y se instalan en Yakarta; Obamita resulta mal estudiante pero buen deportista, así que la madre lo manda a Hawái con sus abuelos blancos y se divorcia de nuevo; acabado el bachillerato, el joven va a parar a Los Angeles, donde, entre otras novedades, adquiere vicios por boca y nariz y descubre su entorno social. De allí en adelante, se apasiona por el trabajo étnico, logra becas en excelentes universidades gringas, se vuelve el mejor alumno de Derecho de Harvard y trabaja en política hasta que un día el pueblo elige presidente a este inesperado personaje con familiares y afectos en el África, el Asia y Estados Unidos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No es este el tipo de sorpresas que suele regalarnos la democracia, sino la literatura. Relatada a la carrera, la historia parece un bestseller, no una posibilidad veraz. Pero es real, y hay que disfrutarla, alegrarnos de ella y confiar en que el nuevo presidente estará a la altura de nuestras esperanzas y que sus enemigos -muchos y muy poderosos- no podrán convertir en frustración y fracaso lo que nace con tan alentadoras perspectivas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero nada de esto significa que el histórico episodio constituya prueba de una democracia modelo. Soy demócrata convencido y admiro muchísimas cosas de la sociedad estadounidense, pero si nos maravillamos de que un negro llegue a gobernarla es porque esa misma democracia ha sido durante dos siglos una máquina de discriminación racial y entronización del lucro por encima de otros valores. A la señora democracia norteamericana debemos a Obama, pero también el inefable George W. Bush. La democracia que lo eligió y lo sostuvo -nepotista, corrupta, belicosa, violatoria de los derechos humanos e incapaz de controlar su propio sistema económico- es la misma que hoy nos brinda a Obama. &lt;BR&gt;Trasladada a Alemania, fue ella la que hace 75 años -el 3 de agosto de 1934- eligió a Hitler todopoderoso canciller por 38 millones de votos libres contra 4 millones. Y es la que, en su versión colombiana, está forjando un régimen autoritario y oligárquico con controles cada vez más relajados, duración indefinida, corrupción asombrosa, degradación política y menosprecio legal.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;De modo que conviene frenar nuestro entusiasmo. La democracia modelo no existe. Ni siquiera existe la democracia: solo remedos suyos. A aquella es preciso construirla cada día, ladrillo por ladrillo, limpiarla de impurezas, fortalecerla con la aplicación de la ley y la defensa de valores de convivencia, libertad e igualdad. Y la única manera de conseguirlo con coherencia es mediante procedimientos insobornablemente democráticos.&lt;BR&gt;Quiera la democracia que la hermosa aventura de Barack Hussein Obama tenga final feliz y marque nuevos caminos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Parece increíble que algunos directivos del Teatro Nacional y el Festival Internacional de Teatro pretendan "clientelizar" la sucesión de la inolvidable Fanny Mikey. Ese puesto tiene un nombre evidente, como lo señalaron destacados actores y directores: Ana Marta de Pizarro, eterna mano derecha de Fanny y conocedora del difícil mundo de las tablas. 2) El secretario de Educación de Bogotá, Abel Rodríguez, ha sido motor de la revolución educativa de los últimos años en la capital. Nada más injusto que la conjura para tumbarlo, orquestada por no sé sabe quién desde no se sabe dónde.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-misma-senora-nos-dio-a-bush-y-a-obama_4764592-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/darwin-genio-o-plagiario_4751883-1</id><title>Darwin, ¿genio o plagiario? - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-01-13T20:28:03Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;El año 2009 reviste especial importancia para la ciencia universal. El 12 de febrero se cumple el bicentenario natal de Charles Darwin, el científico británico que planteó la teoría de la evolución de las especies -vulgarmente, que el hombre y el mono proceden de un antecedente común-; cinco meses después serán los 150 años de la presentación oficial de esta tesis, que marca uno de los grandes momentos de la ciencia, y el 22 de noviembre se celebrará el sesquicentenario de la publicación de su famoso libro conocido como El origen de las especies.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los estudios y planteamientos darwinianos marcaron un giro radical en la ciencia y el conocimiento. Ellos demostraron que la doctrina de la creación de los seres humanos y la naturaleza por&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Dios era una bella fábula, pero que, en verdad, cuanto existe en el planeta es fruto de la evolución y la supervivencia de las especies con mayor capacidad para adaptarse al medio. La teoría, que hace siglo y medio suscitó críticas y anatemas, ha probado su vigencia y hoy -pese a algunos vacíos- es la explicación científica más aceptable sobre el origen del planeta y sus criaturas. El creacionismo, que a comienzos del siglo XIX se enseñaba en las clases de religión y en las de ciencia, fue desterrado a las parroquias. A partir de entonces, diversas iglesias buscan adaptar sus doctrinas a la verdad científica darwiniana, hasta el punto de que la Iglesia Anglicana divulgó un reciente documento donde ofrece excusas a Darwin "por haberlo malinterpretado".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Algunos religiosos que se resisten al desplazamiento del creacionismo han fabricado en los últimos años una tesis que es la misma yegua pero con distinto galápago. El "diseño inteligente" constituye una pseudociencia que intenta, con términos sofisticados, colar una mano divina allí donde surja alguna zona ignorada de la ciencia. Rechazado por las comunidades científicas y por sentencias de la Corte Suprema de Estados Unidos, el diseño inteligente es el nuevo nombre de la interpretación a la que Darwin puso contundente fin.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El 2009 ya empezó con ferias y fiestas darwinianas en museos y universidades del mundo, y es deseable que algo similar ocurra en los círculos científicos colombianos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Algunos autores afirman, sin embargo, que no es él quien merece homenajes sino el naturalista inglés Alfred Russel Wallace (1823-1913), de quien -aseguran- Darwin copió su teoría. Un reciente libro señala que Darwin cometió un "crimen científico" al robar las reflexiones de Wallace, con quien mantuvo correspondencia. Cierto abogado británico llama a Darwin "tramposo" y promueve una conferencia internacional para denigrar de él y reivindicar a Wallace.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hasta donde conozco el asunto, más que un plagio lo que ocurrió fue una coincidencia de conclusiones científicas. Darwin llevaba años puliendo su teoría cuando Wallace le mostró un material donde planteaba algo parecido a lo que él craneaba desde 1835, al visitar a bordo del buque Beagle las islas Galápagos. Ante esta concurrencia de opiniones, Darwin y Wallace promovieron una presentación pública y conjunta de sus monografías en Londres el primero de julio de 1859. Parece excesivo, pues, hablar de plagio. Ninguna hipótesis científica nace en el vacío absoluto. El propio abuelo de Darwin ya hablaba de la evolución y en el periplo del Beagle un compatriota suyo (Nicholas Lawson) hizo caer en cuenta al joven Darwin de que la misma especie evolucionaba de manera diferente en islas contiguas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Más que atacar a Darwin en su bicentenario, conviene divulgar sus ideas y las de quienes ayudaron a consolidarlas, como Wallace y el demógrafo Malthus. Que no todo sea farándula y reinados.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLA. El masivo regreso de vacaciones por las carreteras, sin mayores incidentes de seguridad, obliga a reconocer de nuevo al presidente Álvaro Uribe que nos hubiera sacado de la jaula en que nos dejó encerrados la administración Pastrana.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/darwin-genio-o-plagiario_4751883-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/lincoln-un-racista-lleno-de-gloria_4743948-1</id><title>Lincoln, un racista lleno de gloria - Daniel Samper Pizano</title><updated>2009-01-06T20:38:52Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;El 12 de febrero se cumplen dos trascendentales bicentenarios. En tal fecha de 1809 nacieron el presidente de Estados Unidos Abraham Lincoln y el naturalista inglés Charles Darwin. El primero pasó a la historia como el libertador de los esclavos y el segundo, como el científico que descubrió la evolución de las especies y los antecedentes comunes del hombre y el mono. Sobre ambos, sin embargo, pesan graves dudas. De Lincoln se dice que era un racista que emancipó a los esclavos por conveniencia, y de Darwin, que su teoría no era original. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lamentablemente, hay mucho de verdad en ambas críticas. Sobre todo en el racismo de Lincoln. "No estoy ni he estado nunca a favor de la igualdad social y política de blancos y negros, ni de otorgar el voto a los negros, ni permitirles ocupar cargos públicos o casarse con blancos." Esta frase, tomada de un discurso de Lincoln, pinta sus ideas racistas. También son racistas muchas de sus conversaciones privadas (los llamaba 'niggers', término profundamente peyorativo), de sus peroratas públicas ("Existe una diferencia física entre las dos razas que prohíbe para siempre que convivan en términos de igualdad") y de sus actuaciones como gobernante (apoyó las llamadas Leyes Negras, que negaban a los afroamericanos los derechos ciudadanos y castigaba a los esclavos cimarrones). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La propuesta inicial de Lincoln consistía en liberar a los esclavos, pero como parte de un plan que los deportaría al África, "de donde vinieron". De este modo, ciertos estados de la Unión Americana se convertirían en un santuario "para los blancos libres del mundo entero". No lo llegó a poner en práctica porque fue asesinado antes. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Durante su presidencia (1861-1865) firmó la Ley de Emancipación de Esclavos, ciertamente; pero, primero, lo hizo por conveniencia política y estrategia de combate durante la Guerra de Secesión (el Norte estaba al borde de la derrota) y no por razones estrictamente humanitarias; segundo, se trata de una libertad erizada de condiciones y limitaciones, y, tercero, actúa bajo la presión de Wendell Phillips, Thaddeus Stevens, Frederick Douglass y otros liberales, que llevaban años preconizando la igualdad de blancos y negros y promoviendo leyes antiesclavistas. Si buscan próceres de la causa, son estos personajes, no Lincoln. Todo ha confluido, sin embargo, para convertirlo en un santo civil: su ascenso de la pobreza a la Presidencia, sus virtudes de estadista en otros órdenes, su asesinato...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Sobre el racismo lincolniano se conocían unos cuantos ensayos, que quedaron aplastados bajo el mito histórico. Pero en el 2000, el respetado historiador negro Lerone Bennett Jr. publicó un libro demoledor, cuyo título traduce, más o menos, Glorioso a la fuerza: el Sueño Blanco de Abraham Lincoln. Bennett alega allí que este hombre, equivalente a Santander en nuestra historia patria, "no debe verse como la superación de la tradición racista norteamericana, sino como su encarnación". El autor cita suficientes documentos, actuaciones, cartas y discursos del famoso patriarca como para que el historiador William Fitzhugh Brundage manifieste que se trata de "la crítica más documentada sobre las creencias racistas de Lincoln". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A pesar de ello, es tan poderosa la leyenda en su favor que la verdad no ha logrado hacerle mella. En Estados Unidos es anatema hablar mal de Lincoln. Jack W. White, periodista de Time, reconoce que una campana neumática envuelve y acalla las contundentes pruebas de Bennett. Ahora llega el bicentenario natal de Lincoln y se multiplicará el ditirambo. Está bien que se lo elogie como defensor de la libertad política y la tolerancia. Pero que no nos lo sigan vendiendo como héroe de la igualdad racial. Lincoln era un racista a quien le tocó contradecir, como guerrero y político pragmático, sus execrables convicciones. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En cuanto a las fuentes que restan originalidad a la teoría darwiniana de la evolución de las especies, el espacio me obliga a dejarlas para otra ocasión.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLA. Toda mi solidaridad con Patricia Ariza, víctima de una anacrónica campaña macartista.&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/lincoln-un-racista-lleno-de-gloria_4743948-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-2008-un-ano-como-ha-habido-pocos_4740681-1</id><title>El 2008: un año como ha habido pocos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-12-31T01:21:39Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;En Colombia, casi todo año es excepcional, hasta el punto de que lo extraordinario tiene visos de normalidad. Pero el 2008 ha sido un año de veras insólito, tanto en lo internacional como en lo doméstico.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En el mundo habría que destacar, primero, la elección de un presidente negro en Estados Unidos y, segundo, la crisis financiera. La mera presencia de un afroamericano en la Casa Blanca marca un hito histórico. Y el derrumbe económico incidirá en los próximos dos o tres años en cuestiones de desarrollo, empleo, comercio exterior, remesas y obras públicas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En cuanto a Colombia, los seis puntos claves que, en mi opinión, diferencian al 2008 de otros años son los siguientes:&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;1) Los golpes a las Farc. El más importante, la cinematográfica Operación Jaque, que permitió rescatar a valiosos secuestrados sin otra expresión de violencia que un puñetazo. Se le suman el bombardeo al campamento ecuatoriano de 'Raúl Reyes', la entrega de mandos medios ansiosos de recompensa (incluso con un brazo bajo el brazo) y, por ley biológica, la muerte de 'Tirofijo'.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;2) Los 'falsos positivos'. La buena imagen conquistada por las Fuerzas Armadas con algunos de los golpes anteriores se deterioró por los horripilantes asesinatos de jóvenes inocentes a fin de obtener puntos y recompensas. A los llamados 'falsos positivos' hay que agregar la reciente muerte a tiros del líder indígena Edwin Legarda en el Cauca.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;3) Las pirámides financieras derrumbadas, que dejaron a miles de colombianos sin sus ahorros y demostraron precaria vigilancia oficial sobre estos empresarios aventureros, pese a reiteradas advertencias al respecto.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;4) La extradición de paramilitares y narcotraficantes a Estados Unidos, medidas que muchos celebraron como un gesto de mano dura del Gobierno y otros como un intento de evitar que los delincuentes hicieran en el país revelaciones comprometedoras.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;5) La degradación de la política. La confesión de Yidis Medina -vendió su voto de congresista para reelegir a Uribe-; el referendo reelectoral mal redactado y financiado oscuramente; la aprobación en el Capitolio de la reforma política y el tercer mandato presidencial en medio de apuradas jornadas etílicas; la elección de un fanático religioso como Procurador y la rebaja de penas a 'parapolíticos' por supuestas labores agrícolas en la ciudad muestran la lamentable degradación y postración de la política nacional, donde ya no existen ideologías, los partidos desaparecieron y solo quedan -con excepciones pocas y honrosas- caudillismo, caciques y clientes. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;6) Las relaciones internacionales de Colombia cierran el año más deplorable de nuestra Cancillería. En los últimos 12 meses, Colombia bombardeó territorio ecuatoriano, se sometió a los caprichos de Francia, nombró y luego desautorizó como mediador a Hugo Chávez y vio cómo un cónsul suyo conspiraba por teléfono contra Chávez con un asesor de la Presidencia. No es posible manejar las relaciones externas de un país a base de clientelismo y chiripiorcas. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Colombia contra Barack Obama&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A propósito de lo escrito atrás, el libro Operación Jaque desnuda las dimensiones de la equivocada apuesta del gobierno colombiano en la lucha presidencial estadounidense. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, informó previamente sobre la operación a John McCain, el candidato más cercano a la ideología conservadora del Gobierno, que a la sazón visitaba a Colombia, pero no hizo lo mismo con Obama. Aún más: quería reforzar la campaña de McCain entregándole los tres rehenes gringos que iban a ser rescatados. "Por cuestión de minutos -escribe Juan Carlos Torres, autor del libro-, el candidato republicano no pudo llevar de vuelta a los Estados Unidos a sus compatriotas recién liberados". Y concluye: "Quién sabe si la historia habría sido distinta". ¿Cuál historia? Evidentemente, la de las elecciones de Estados Unidos. No dudo de que de todos modos Obama habría ganado. Pero también creo que tan irresponsable injerencia del gobierno colombiano en la campaña norteamericana, sobre todo en contra del vencedor, nos hará sufrir cuando suba el candidato al que insensatamente pretendió zancadillear el gobierno de Colombia. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-2008-un-ano-como-ha-habido-pocos_4740681-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/una-historia-navidena-de-amor-y-patriotismo_4736381-1</id><title>Una historia navideña de amor y patriotismo - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-12-23T21:09:35Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;La mejor noticia navideña es que descendió el número de quemados con pólvora. Felicito a las autoridades por conseguirlo en este país cuyo himno nacional exalta al más egregio incinerado de nuestros anales, Antonio Ricaurte, quien, "en átomos volando, 'Deber antes que vida' con llamas escribió". Quiero celebrarlo relatando una patriótica historia de Navidad que los colombianos, lamentablemente, ignoramos. Pongan atención, porque es auténtica.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Antonio Ricaurte era hijo del antioqueño Juan Esteban de Ricaurte Mauriz -a quien llamaremos Juanes- y de María Clemencia Lozano González, protagonistas de un sonado escándalo social en la somnolienta Santafé de fin del siglo 18. El padre de María Clemencia fue Jorge Lozano de Peralta, caballero criollo a quien la corona española dispensó el título de Marqués de San Jorge. El hombre quería casar a su atractiva y simpática sardina con un joven de familia principal de Bogotá; pero, como Cupido es juguetón, la niña se enamoró del mencionado Juanes, un paisa honorable pero pobre, advenedizo y de tierra caliente. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ante la oposición paterna, los tortolitos se citaron a escondidas el 5 de enero de 1782 en la catedral y allí, "con estrépito y alboroto que escandalizó a los circunstantes" (cito al marqués), pidieron al cura que los casara. Este se negó alegando que faltaban las amonestaciones. Juanes acabó en la cárcel y María Clemencia, encerrada en casa de unos parientes. Pero el amor es más fuerte, etc., de modo que, ante la terca insistencia de la pareja, los matrimonió meses después un cura comprensivo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Como en Santafé los miraban mal, los desposados se marcharon a Villa de Leyva, donde nacieron sus hijos: Ignacio, en 1784; Antonio, en 1786, y Manuel, en 1791. Tan hermoso romance, sin embargo, duró apenas diez años, pues en 1792 falleció María Clemencia. El afligido Juanes logró consolarse un lustro después con una dama que luego fue esposa del prócer Antonio Villavicencio. Mas la Parca cruel se llevó a Juanes a los pocos meses, y quedaron huérfanos los tres Ricaurte, que tenían a la sazón entre 7 y 14 años. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ningún familiar aceptó hacerse cargo de ellos, y los niñitos se desordenaron. Según escribió Facundo Mutis Durán en el Papel Periódico Ilustrado (1882), "los tres huérfanos vagaban por las calles de la ciudad en lamentable abandono". Digámoslo claramente: se volvieron unos gamines agresivos, que exigían limosna y dormían en atrios y pórticos. La alcaldía, alarmada por las travesuras de los tres pelafustanes, a quienes "nadie contiene ni corrige", les consiguió becas de caridad en colegios religiosos que eran "convento, cárcel y escuela al mismo tiempo". A Antonio le tocó San Bartolomé, y durante cuatro años pareció que la férrea disciplina del instituto lograba domeñarlo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ilusión vana: el mozo resultó enamoradizo, como el taita, y en 1804, a los 18 años, se fugó y casó con una señorita mayor que él y "de poca belleza física". Después aquietó la cabeza, consiguió un destino de funcionario y, cuando estaba a punto de convertirse en un fulano normal, estalló la revolución. Igual que a su abuelo y sus tíos (fusilados por los españoles o aherrojados en Bocachica), se le alborotó a Antonio el patriotismo y se unió a los ejércitos de Bolívar. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El 25 de marzo de 1814, durante la batalla de San Mateo, en Venezuela, las tropas patriotas perdían frente a las realistas de Boves; sus compañeros huían y Antonio, en desesperado recurso, atrajo el enemigo hacia un polvorín. Al llegar allí, prendió candela al depósito y en átomos volaron él y los soldados españoles. Es este sacrificio lo que recuerdan el himno, las estatuas y la historia patria. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hay quien afirma que Ricaurte murió de un tiro y Bolívar se inventó el mito del polvorín para inyectar moral a la tropa. Pero semejante desenlace con aroma de 'falso positivo' me parece indigno, así que me aferro al otro, aunque sea leyenda, y me descubro ante aquel gamín de sangre azul que, sin ser Navidad, pereció en un heroico episodio pirotécnico.&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/una-historia-navidena-de-amor-y-patriotismo_4736381-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-pais-de-los-tuertos-y-de-los-martires_4726584-1</id><title>El país de los tuertos... y de los mártires - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-12-16T17:35:29Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Me deprimió la escena en que Wilson Bueno Largo, alias 'Isaza', partió hacia Francia acompañado de su novia. Ni que se hubiera ido el Papa: el Presidente lo despidió en un discurso, el Ministro de Defensa le llevó las maletas, Íngrid lo acompañó entre abrazos maternales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Bon voyage, 'Isaza', antiguo jefe guerrillero que un día se arrepintió y acompañó a la libertad a quien tenía secuestrado. Su valeroso gesto le significó una recompensa de mil millones de pesos, tiquetes de ida y regreso y estudios y sueldo en Francia.&lt;BR&gt;Bien sé que la estrategia consiste en ofrecer prebendas a los guerrilleros que se entreguen con sus víctimas. Suponen las autoridades que es buen negocio ofrecer sumas millonarias y nueva vida en el exterior a los desertores. Miden mal. El pago del exabrupto no se gira solo contra los fondos del erario, sino que se resta de los valores sociales y la ética de los colombianos, que ven cómo un delincuente, por el hecho de arrepentirse, obtiene lo que se le niega a la mayoría de ellos. Desolador contraste en este país de ciegos. Por eso dice el filósofo brasileño Millôr Fernandes: "No es que el crimen no pague. Es que, cuando paga, cambia de nombre".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Un mártir sin mea culpas&lt;BR&gt;La elección casi unánime del nuevo Procurador, Alejandro Ordóñez, dice más sobre el clientelismo del Senado y su afán de desquitarse de la prensa por criticar la corrupción política, que sobre las calidades del elegido. Los pactos electorales se celebraron a escondidas, en conciliábulos. Mucho se arrepentirá el Polo de haber cedido a la tentación puestera: "Los mismos politiqueros pero con camiseta del Che", me escribió un lector.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Consuela que el candidato presidencial y el senador por quienes voté -Carlos Gaviria y Jorge Robledo- se opusieron con vehemencia a la esperpéntica movida, lo mismo que Luis Carlos Avellaneda, Cecilia López, Piedad Córdoba y otros pocos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo peor es que las últimas declaraciones del nuevo protector de nuestros derechos fomentan las dudas. Ordóñez miente al decir que lo criticábamos por ser católico. Falso. Sería como decir -perdonen la hipérbole- que a Osama ben Laden lo persiguen por ser musulmán. Si ser católico fuera impedimento para ocupar un cargo en Colombia, tendría que renunciar el 99 por ciento de la burocracia. No. Muchos compatriotas (entre ellos numerosos católicos) lo criticábamos por ser un extremista religioso capaz de denunciar judicialmente a quienes ofenden su fe personal. Peca de soberbio al decir que es mártir de la "cristianofobia": no sufra tanto, doctor, no queríamos crucificarlo; solo aspirábamos a tener en la Procuraduría un colombiano que no hubiera quemado libros ni afirme, como ud., que reconocer los derechos de los gays equivale al "libre desarrollo de la animalidad".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A propósito, no lo he oído arrepentirse de sus años de inquisidor en Santander, y en cambio aseguró el domingo que volvería a demandar al director de SoHo por una recreación de La última cena que le molestó (Conozco bien el caso, porque el director de la revista es hijo mío, y el juez consideró que la demanda de Ordóñez carecía de fundamento legal; pese a ello, el Procurador -que dice ser buen católico, pero no cree en arrepentimientos- afirma que repetiría su actuación).&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Su argumento electoral ante los colombianos es que combatirá la corrupción: pero, ¿acaso podría ser de otra forma? Añade que defenderá los derechos humanos. ¿Cuáles? La sociedad contemporánea tiene bastante protegidos los derechos clásicos generales y entiende que su misión ahora es salvaguardar los de marginados y minorías. Lamentablemente, Ordóñez insistió hace 72 horas en declararse enemigo de la eutanasia, el aborto en toda circunstancia, la dosis personal de droga y la unión de homosexuales, todos ellos derechos reconocidos por el Estado colombiano. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Entonces, ¿a quiénes va a defender? ¿A Fernando Londoño Hoyos? ¿Y qué leyes va a aplicar? ¿El derecho divino, como sostiene en uno de sus ensayos jurídicos? Y, ya que Dios calla, él, tan católico, aduce que lo interpretará a la luz de santo Tomás: "el juez no debe aplicar la ley si va contra la justicia (divina)". Escrito está.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El Congreso declaró la guerra a la prensa fiscalizadora y odia que lo vigilen, así que Ordóñez se propone dejar de vigilarlo. Mantengamos los ojos bien abiertos. No bastará con que el nuevo Procurador rinda cuentas a Dios.&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-pais-de-los-tuertos-y-de-los-martires_4726584-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/fusilando-a-modelos-y-panaderos_4713279-1</id><title>Fusilando a modelos y panaderos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-12-10T00:16:08Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Yo entiendo que acuse síntomas de locura la clase dirigente de Colombia, donde un escándalo tapa al anterior y vivimos en una constante y vertiginosa montaña rusa. Pero lo que ocurre con las pirámides necesitaría la intervención urgente de un equipo de psicoanalistas calificados. Tras incubar durante años sin mayores reproches a los empresarios del tumbis, se extiende ahora un macartismo farisaico consistente en poner en la picota a todo el que alguna vez saludó, preguntó la hora o compartió ascensor con alguno de los faraones del dinero fácil y, en especial, con David Murcia Guzmán, profeta mechudo de DMG.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pocos se interesaron por controlar a este personaje hace un tiempo y en este momento cualquiera puede quedar señalado por haber tenido mínimo contacto con él o sus socios. Las pirámides, que crecieron con escasa oposición o advertencia, ahora contaminan a medio país mientras marchan hacia la hoguera los que fueron consultados por algún negocio vinculado a DMG, los que recibieron propuestas de un canal de televisión con el lobísimo nombre de Body Channel, los que compartieron circunstancias de tiempo y lugar con Murcia, los que lo vieron, los que vieron a quienes lo habían visto...&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En breves semanas se ha formado una larga lista de apestados donde hay de todo: desde políticos que apoyaron a los faraones u obtuvieron beneficios suyos hasta funcionarios que, en desarrollo de su oficio, atendieron a alguien vinculado a las firmas hoy señaladas como estafadoras y lavadoras de dólares. He visto mosaicos de señoritas modelos condenadas con nombre y apellido porque alguna vez alguien les planteó aparecer en el canal de marras; recuerdo una notícula en la que critican a personajes desvinculados del problema porque uno de sus amigos es amigo de un amigo de Murcia; leí a un columnista cuya propuesta de justicia consiste en resarcir a los pequeños ahorradores y que las demás víctimas "se frieguen".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Una epidemia de higiene histérica se adueña del organismo social: medios de comunicación donde anunció DMG se apresuran a devolver la plata, echan a periodistas que las asesoraron, acusan a los hijos de Uribe de conocer a Daniel Ángel, un socio de Murcia proveniente de notables familias de Armenia. Yo no lo conozco, ni conozco a nadie vinculado a la gestión de pirámides, ni perdí ni gané un solo centavo con ellas, ni he hablado jamás con los hijos de Uribe, pero aclaro que sí conozco y compadezco al papá del incriminado. ¿Servirá esta confesión como auto cabeza de proceso?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El escándalo producirá sanos sacudones. En la prensa, por ejemplo, queda expuesta la doble e incompatible condición de periodista y asesor. En la política, aumentará el deterioro de tan desprestigiada actividad. En el opulento sector financiero, percibimos hasta qué punto la banca normal desdeña a los colombianos pobres y explota a los otros.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero es clave mermar la inquisición demencial que amenaza con llevarnos a una variedad de Fuenteovejuna: "Todo el país está untado, por lo tanto todo el país es inocente". No: aquí pululan inocentes y culpables, y no conviene revolverlos. El asunto no es encarcelar al que vendía pan al faraón mechudo, sino al faraón mechudo. Hay que precisar y señalar la responsabilidad de las oficinas fiscalizadoras del Gobierno, que extendían por las ventanillas certificados de limpieza a estas entidades pero advertían entre telones a sus amigos que tuvieran cuidado.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Al Gobierno, pues, cabe la primerísima culpa en la parranda de dineros ajenos escamoteados. Si el costo es el puntillazo a la re-reelección (ya gravemente herida por la campaña gramatical y contablemente esperpéntica del ex senador Luis Guillermo Giraldo), pues que sea. Pero no fusilemos a modelos y panaderos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. ¿Quién organizó la vuelta olímpica a Suramérica de Íngrid Betancourt? Tuvieron que ser su oficina de relaciones públicas o el gobierno francés, porque a algunos embajadores colombianos casi ni los invita.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/fusilando-a-modelos-y-panaderos_4713279-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/no-digan-que-no-se-les-advirtio_4699987-1</id><title>No digan que no se les advirtió - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-12-03T03:45:42Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;"El hombre está elegido". Esta fue la pesimista y desoladora noticia que me dio un parlamentario liberal acerca del candidato a Procurador Alejandro Ordóñez, intransigente y anacrónico extremista religioso a quien una componenda política se propone encargar la protección de los derechos humanos de los colombianos y en quien confían muchos políticos y funcionarios sub iúdice para que les arregle el caminado.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es entendible que un magistrado o un gobernante tengan convicciones religiosas y las ejerzan en privado. Lo inaceptable es que consideren que pesa sobre su alma el mandato divino de sembrarlas en la actividad pública, como lo ha hecho el pertinaz aspirante a tan delicado cargo. Son famosos sus actos de sectarismo confesional: perseguir libros, descolgar un retrato de Santander para entronizar un crucifijo, demandar a un periodista por una foto que ofendía su sensibilidad ultracatólica, considerar como modelo suyo al obispo comeliberales Ezequiel Moreno... &lt;BR&gt;No digan después que nadie les advirtió.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo más increíble es que este personaje, que en otros tiempos habría merecido la oposición tajante de Uribe Uribe, Eduardo Santos, Gaitán o Luis Carlos Galán por sus tendencias inquisitoriales, seguramente será elegido ahora con los votos del liberalismo. Bien sabemos que es este un partido en liquidación, dedicado desde hace rato a traicionar las ideas que hicieron de él una colectividad patrocinadora de la libertad, el libre examen, el progreso. Convertido en abogado de las doctrinas capitalistas que acaban de derrumbarse con estrépito, el Partido Liberal perdió el camino de la solidaridad social. Ahora el ejercicio que se apresta a realizar, al elegir procurador a la antípoda de sus ideales, revela la ruina histórica en que se halla. El Partido Liberal votará por un Legionario de Cristo, un Difusor de la Fe, amparado en el vergonzoso argumento de que "el hombre ya está elegido" y es mejor encaramarse a su triunfo que entorpecerlo. Es decir, dimitirá de su herencia ideológica sin un quejido, sin la menor sombra de bochorno, sin reparar en lo que el pasado representa incluso para un partido corrompido por el clientelismo, tan solo para no arriesgar un puñado de puestos y asegurar el buen suceso de un número de expedientes. Todo indica que se sentará en la Procuraduría un fanático opositor de los derechos de los homosexuales y de las mujeres, purificador de pecadores. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los colombianos deben saber quiénes lo llevan allí. Primero, el Consejo de Estado, que lo postuló para la terna de donde saldrá el sucesor de Edgardo Maya, quien ha sido en términos generales un buen Procurador; segundo, la incuria de la Corte Suprema de Justicia, que tardó eternidades en lanzar su candidato (el pastranista Camilo Gómez, sin duda mejor que Ordóñez); tercero, la ayuda que le han dado la bancada uribista y, con la mano izquierda, el Gobierno, interesados en que les corresponda con absoluciones; y, finalmente, el apoyo del director del Partido Liberal, César Gaviria, y una parte de los senadores hundidos en la penosa gimnasia pragmática de olvidar sus principios y obtener puestos y ventajas. Me niego a creer que pueda Ordóñez obtener votos en el Polo Democrático, pero habrá que esperar a la elección para saber quién es quién, y divulgarlo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS- He leído cuanto se ha escrito a favor y en contra de los hijos del presidente Uribe. Tengo la sincera sensación de que se trata de dos muchachos contagiados por el espíritu emprendedor paisa, pero no veo irregular su conducta. Si hay pruebas de aprovechamiento indebido de su posición, deben plantearse con claridad. Considero injusto y peligroso salpicarlos en forma vaga. Injusto, porque tienen derecho al buen nombre. Peligroso, porque desvía temas de debate mucho más importantes -los falsos positivos, la elección de un Procurador inaceptable, las pirámides- y hace suponer a los ciudadanos que hay corrupción en la familia presidencial cuando, con toda franqueza, no se ha demostrado nada en tal sentido.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/no-digan-que-no-se-les-advirtio_4699987-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/hannah-izel-y-eluana_4686860-1</id><title>Hannah, Izel y Eluana - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-11-26T04:06:20Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Mientras aquí caen autores y víctimas de la vieja y siempre reinventada trampa de las pirámides, en el mundo tres rostros jóvenes abren las puertas a un nuevo panorama de derechos y valores humanos. Se trata de la inglesa Hannah, la española Izel y y la italiana Eluana, cuyas historias reflejan la lucha por una vida de mínima calidad y una muerte digna y voluntaria.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hannah, de 13 años, sufre devoradora leucemia desde la cuna. Con el corazón perforado por una quimioterapia excesiva, su vida es un calvario y ahora podría alargarla unos años mediante un trasplante cardiaco. Serena y consciente de su decisión, con madurez avalada por los sicólogos, Hanna ha dicho que no. Que prefiere morir en casa dentro de unos meses rodeada de su familia que prorrogar el vía crucis de hospitales que ha sido su vida. Sus padres respetan la decisión, pero el Estado duda de si una menor de edad puede escoger opción semejante o debe condenársela al trasplante forzado y a proseguir una existencia dolorosa. La Iglesia afirma que la vida es de Dios y hay que obligar a Hannah a aceptar la que le tocó, por deplorable que sea.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Izel, de diez meses, nació para salvar la vida de su hermana Erine, de cuatro años, amenazada por una leucemia rebelde cuya única curación posible era un trasplante de médula genéticamente escogido. Este solo podría cultivarse a partir del cordón umbilical de un hermano suyo, así que sus padres acudieron en Bélgica a un tratamiento de reproducción artificial que permitió seleccionar y criar un embrión adecuado. De allí nació Izel y salvó a su hermana. Hoy, las dos juegan juntas, pero los obispos locales afirman indignados que, en el proceso, "se ha destruido a sus hermanos" (los embriones descartados).&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Eluana, de 16 años, lleva once convertida en vegetal por un coma irreversible. Con apoyo de los médicos, sus padres ruegan a los jueces desde hace tiempos que autoricen su desconexión, pero un fiscal de Milán lo ha impedido. Finalmente, la chica será trasladada a otra ciudad donde podrá bien morir. El Vaticano dice que se trata de "un asesinato".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pese a las amenazas metafísicas y la intromisión de supuestos representantes de Dios en la vida de los demás, poco a poco se implantan una filosofía y una legislación más respetuosas de la autonomía y la dignidad humanas. Son valores que aceptan el derecho a quitarse la vida, permiten el suicidio asistido, defienden la muerte digna, atacan el encarnizamiento en desahuciados, estimulan nuevas formas éticas de reproducción y reconocen derechos conculcados, como los de la mujer sobre su cuerpo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Colombia ha dado pasos en este campo, notable mérito dado nuestro ancestral conservadurismo. En decisión histórica, la Justicia autorizó hace once años la eutanasia y una comisión del Senado aprobó en septiembre una ley en tal sentido. Operan, además, entidades privadas que protegen los derechos de quienes repudian para sí tratamientos inútiles y atroces. Cada vez son más sabias las palabras del filósofo Salvador Pániker: "Llegó la hora de levantar el tabú sobre la muerte. Un Estado laico y secularizado debe respetar la conciencia de cada cual y la voluntad del enfermo".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Por desgracia, también apuntan en nuestro país signos recientes en sentido contrario. Los últimos seis años enredaron de nuevo, como en tiempos ya superados, las cuestiones de Estado con la religión; abundan en el alto Gobierno los miembros del Opus Dei y el Presidente contribuye a retroceder el reloj con frases públicas como la que atribuye el éxito de operaciones militares "al Espíritu Santo, Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen Santísima". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Debería aterrarnos que su candidato a Procurador sea un fundamentalista religioso, el magistrado Alejandro Ordóñez, a quien algunos congresistas sensatos deberían someter a un interrogatorio exhaustivo sobre la aplicación de su fe privada al ejercicio público y las quemas de libros que se le atribuyen. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/hannah-izel-y-eluana_4686860-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/cronica-de-una-estafa-anunciada_4672675-1</id><title>Crónica de una estafa anunciada - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-11-19T17:33:19Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Las palabras "dinero" y "fácil" deberían haber alarmado a las autoridades cuando empezaron a aparecer juntas. Salvo bingos y loterías, la posibilidad de ganar plata sin trabajar suele ser fruto de engaños, especulaciones o plusvalías. El peligroso binomio encierra, además, la filosofía que empujó el mundo a la actual crisis, con pérdidas colosales para ciudadanos y fondos públicos, y a Colombia al abismo de las pirámides, agujero negro que devora los ahorros de miles de personas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Cada quien tiene la crisis que merece. A escala internacional, los responsables son afamados bancos, prestigiosas financieras, elegantes aseguradoras; a escala doméstica, empresas de variada catadura, algunas de pipiripao, otra gerenciadas por curiosos personajes de pelo largo y ética corta. Quedó demostrado que tanto los que estafan en Wall Street como los que timan en Ipiales pertenecen a idéntica ralea y buscan lo mismo: dinero fácil. En el primer caso fallaron el Fondo Monetario Internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos y los gobiernos de los países más poderosos. En el segundo, todos a una, como Fuenteovejuna: las entidades de vigilancia del Gobierno, la Fiscalía, incluso quizás la prensa, aunque un editorial de EL TIEMPO del 3 de febrero de este año ya se preguntaba: "¿Habrá que esperar a que los incautos ahorradores pierdan su dinero para tomar medidas?". Fue lo que pasó.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En el llamado crash del 2008, la plata de los contribuyentes rescató las empresas sedientas de dinero fácil. No sé si en el derrumbe de las pirámides bastarán los fondos de las oficinas chuecas para responder por los dineros, pero sospecho que, de empeorar las cosas, procurarán consuelo en el arca pública. Al fin y al cabo, ¿no salen de allí las recompensas que fomentaron los 'falsos positivos', los premios de mil millones de pesos a los secuestradores que se porten bien y tantos otros himnos al dinero fácil que, seguramente con la mejor voluntad, auspició el Gobierno?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Quedan en mi álbum sobre las pirámides varios recortes: &lt;BR&gt;Palabras del historiador Jorge Orlando Melo: "Si se impone [el criterio de resarcir a las víctimas con plata del Estado], habría que devolverles a los que juegan en una ruleta o en el baloto". &lt;BR&gt;Palabras del ex ministro Rudolf Hommes a la periodista Cecilia Orozco: "Aquí faltó gobierno. No intervino a tiempo y con valor para evitar esta catástrofe".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Palabras embarazosas del presidente Uribe: "A los inversionistas internacionales tenemos que decirles que cualquier dólar que hayan logrado escapar de esa pirámide de Wall Street... tráiganlo aquí, que aquí les queda seguro".&lt;BR&gt;Más palabras de Uribe: "Me da ofuscación que por haber sido tan pulcro, tan respetuoso de la institucionalidad, dejamos crecer esto".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es inútil ponerse bravo hacia atrás. Las severas normas penales que se anuncian no producen efectos retroactivos. Lo importante ahora es que no se esfumen las cajas fuertes, los dineros contenidos en ellas ni los bienes de las empresas engañadoras, para que los damnificados recuperen al menos parte de sus ahorros.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Está claro que el Estado permaneció alelado mientras a su alrededor se extendía la trampa de las pirámides. A este asunto le faltó un ingrediente motivador. Si alguien hubiera circulado la falsa noticia de la que las Farc eran socias de las pirámides, Uribe habría mandado intervenirlas. Y es porque, lamentablemente, el Gobierno se reserva el celo y la furia para su exitosa lucha contra la guerrilla, mientras otros trabajan en la ilegalidad en pos del dinero fácil sin que los molesten.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLA. Aterran las denuncias en Semana del contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, sobre los saqueos que le están montando a Bogotá con expropiaciones de terreno por necesidad pública. Una pandilla de peritos, abogados y funcionarios cobra al Distrito 70 millones de pesos por bienes que no llegan a 70 mil. El campanazo sonó. Veremos si alguien se despierta.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/cronica-de-una-estafa-anunciada_4672675-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/cuiden-a-barack-obama_4659346-1</id><title>Cuiden a Barack Obama - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-11-11T21:50:49Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;En la historia de Estados Unidos han sido asesinados cuatro presidentes en ejercicio: Abraham Lincoln (1865), James A. Garfield (1881), William McKinley (1901) y John F. Kennedy (1963). Otros nueve sobrevivieron a atentados; uno de ellos, Ronald Reagan, se escapó de morir en 1981 gracias a la medicina moderna, y a otro, Gerald Ford, lo salvó la puritita suerte en dos ataques contra él en tres semanas de 1975. Numerosos líderes más cayeron abatidos por un loco, un conspirador, un racista o una conjura jamás descifrada. Entre ellos, Robert Kennedy (1968) y dos prominentes líderes negros: Martin Luther King (1967) y Malcolm X (1965).&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los anales están repletos de magnicidios que imprimieron un radical giro a la historia y abundan los países con aterrador prontuario de jefes de Estado muertos o heridos: India, Pakistán, España, muchos de África y Latinoamérica y casi todos los de Oriente Medio. Hasta el papa Juan Pablo II fue abaleado en la plaza de San Pedro y se salvó de dos atentados con arma blanca. Colombia necesitaría un computador para llevar la dolorosa cuenta. Al menos tres víctimas -Rafael Uribe Uribe, Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán- se hallaban en la antesala de la presidencia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Con semejante panorama, no parece exagerado ni paranoico pedir a los Estados Unidos que cuiden a Barack Obama. No alcanzo a imaginar diana más tentadora que él para miles de desquiciados y extremistas que pasean por el mundo. Ya capturaron en Denver el 28 de agosto a cuatro neonazis que se preparaban para disparar con rifles de alta precisión contra el entonces candidato demócrata y hoy presidente electo de los Estados Unidos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pocas frustraciones serían tan grandes para este mundo aquejado por guerras, hambre, desigualdades, deterioro ambiental y depresiones económicas como un atentado contra Obama. No solo los habitantes de Estados Unidos, sino todos los del planeta vemos en él una luz de esperanza, con ilusión quizás excesiva. Se equivocan quienes proclaman que el suyo representa un triunfo de la democracia. No: es un triunfo de la historia. Pese a que ningún sistema político ha demostrado superarla, la democracia es apenas un vaso. Un vaso donde los electores sirven veneno o sirven vino. Los ciudadanos gringos nos dieron veneno a todos hace ocho y hace cuatro años al escoger a George W. Bush; esperamos que Obama sea una receta totalmente distinta. Pero agradecer su elección a la imperfecta democracia estadounidense es como agradecer al fabricante del vaso la calidad del vino.&lt;BR&gt;Obama es mucho más. Obama encarna la reivindicación racial (ganó aun en estados que hace siglo y medio eran rabiosamente esclavistas); al proceder de una familia muy poco convencional, representa también los valores éticos de un nuevo siglo; su talante pacifista y solidario constituye lo opuesto a los neoconservadores, que entregan un sistema ensangrentado y en quiebra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero, además, este brillante ex alumno de la escuela de Derecho de Harvard simboliza el desquite de la excelencia intelectual. Por esas paradojas gringas, el país con mejores universidades del planeta se ve obligado a esconder del elector promedio a los mejores cerebros de su formidable academia. Lo decía hace poco el columnista del New York Times Nicholas D. Kristof: "En la política de Estados Unidos ha sido una desventaja ser ilustrado". Por eso eligieron a un ignorante con cerebro de ratón como Bush y recelaron de la capacidad intelectual de Bill Clinton. Por eso, también, 56 millones de ciudadanos votaron por Sarah Palin, quien cree que el África es un país y que Afganistán es vecino de Estados Unidos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Resulta imposible predecir cómo le irá a Barack Obama en la Casa Blanca. Lamentable sería para muchos que no esté a la altura de las expectativas; pero sería devastador para todos que lo esperase el mismo final que a Lincoln, los Kennedy o Martin Luther King. Cuiden a Barack Obama.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/cuiden-a-barack-obama_4659346-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/xitos-que-nos-estan-matando_4644106-1</id><title>Éxitos que nos están matando - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-11-04T21:22:09Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Acabo de sufrir una doble transformación súbita y extraña. El miércoles pasado me volví uribista, y el sábado dejé de serlo. Me volví uribista cuando vi que el Presidente enfrentaba con decisión el escándalo de los "falsos positivos" (eufemismo por "asesinatos infames de inocentes") y apartaba del servicio, por acciones u omisiones criminales, a 27 militares. Me emocionó ese Uribe valiente, campeón de los derechos humanos, dispuesto a aceptar que en las Fuerza Armadas no hay unas pocas "manzanas podridas", sino un serio problema de fondo. Pero 72 horas después reapareció el Uribe terco y bronco, que, en vez de aceptar que las ONG de derechos humanos tienen razón en sus reiteradas denuncias, volvió a enfrascarse con Amnistía Internacional y Human Rights Watch en una vieja contienda que él pretende reducir a riña personal.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No lo es. Escalofría la violación de derechos humanos por militares coaligados con asesinos. A los once muchachos que fueron llevados de Soacha a los Santanderes para allí "legalizarlos" (ejecutarlos y hacerlos aparecer como guerrilleros dados de baja) hay que sumar cientos de casos adicionales. En Sincelejo, 53; en Cundinamarca, 36; varias decenas más en Sucre, Córdoba, Catatumbo y Antioquia. Según The New York Times, las autoridades judiciales investigan la muerte de 1.015 ciudadanos fuera de combate a manos de uniformados. En el 2006 la cifra era de 122 y en el 2007, de 245. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El incremento de los crímenes militares se debe en buena medida a la directiva ministerial 029 del 2005, que aplica estrategias empresariales de mercadeo, con bonos, promociones y beneficios, a quienes más daño inflijan al enemigo. Semejante filosofía estimula la corrupción y ampara una industria criminal que hoy cuenta con reclutadores, auxiliadores y asesinos por comisión. Querían acelerar la liquidación de la guerrilla y, en el intento, están minando la integridad de las Fuerzas Armadas. Si agregamos la infiltración de espías de grupos violentos en el Ejército, aceptada por Uribe, y sus reclamos públicos a brigadas que amparan a delincuentes, se ensombrece un panorama que pintaba harto optimista tras la Operación 'Jaque'.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La verdad pelada es que la guerra, conflicto, lucha antiterrorista o como quiera llamársela amenaza seriamente nuestras precarias instituciones. Pero no solo por los miles de desplazados y los secuestros, bombas, balas y motosierras, sino por una corrupción atroz a la que debemos episodios de incalificable infamia. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El Gobierno debe entenderlo y dar un viraje drástico en pos de la paz negociada, con ayuda de la ONU o de quien fuere. Algunos pensaban que la campaña contra la guerrilla terminaría en su rendición. Ahora sabemos que ciertos "logros" están destrozando por dentro a las Fuerzas Armadas y, lo que es peor, imponiendo la ética del todo-vale del narcotráfico. Aquel brazo cortado al cadáver del guerrillero Iván Ríos, aquellos mil millones de pesos de recompensa a quien durante años fue un vil secuestrador, deterioran tanto como castigan.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Aún podemos cambiar el rumbo de este derrotero que nos lleva hacia un inquietante futuro. Busque Uribe la paz: búsquela antes de que el "éxito" de la lucha, corroído por horripilante podredumbre moral, acabe con el país. El problema no es si hay arsenales suficientemente abastecidos para librar la guerra; el problema es si tenemos instituciones suficientemente fuertes y valores suficientemente sólidos para aguantarla.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Increíble que aspire a Procurador el magistrado Alejandro Ordóñez, un extremista cristiano que quemó libros en las bibliotecas públicas, cambió en su despacho el retrato de Santander por un crucifijo, critica las libertades individuales porque nos alejan de Dios, denuncia penalmente a quien ofende sus sentimientos religiosos y pondrá el orden jurídico al servicio de las creencias católicas. 2) Confío en que hoy amaneceremos con la utopía realizada: un demócrata negro en la Casa Blanca.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/xitos-que-nos-estan-matando_4644106-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/secuestros-literatura-amor-y-sexo_4630018-1</id><title>Secuestros, literatura, amor y sexo - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-10-29T06:43:01Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Cuando un viajero colombiano contó al subintendente John Pinchao que había visto en París la edición francesa del libro donde relata cómo se fugó de las Farc, Pinchao, que es una fiera, le dijo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;-Lo sé. Pero las ventas bajaron en Francia desde la 'Operación Jaque'. Cada noticia nueva envejece los libros ya publicados.&lt;BR&gt;Gracias a esa frase empecé a entender el mundo agitado de la literatura colombiana de secuestros. En los últimos dos decenios las letras nacionales giran en torno a la violencia de última generación. Digo última generación, porque ya en los años cincuenta hubo otra literatura de la violencia que dejó pocas obras perdurables. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La torrencial bibliografía sobre el actual conflicto ha empollado varios subgéneros: narcoliteratura, paracoliteratura y farcoliteratura. La primera oleada de libros giró en torno al narcotráfico. Formaban parte de ella relatos testimoniales, narraciones ficticias y obras periodísticas. Sobresalieron Noticia de un secuestro, de Gabriel García Márquez; La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo; Rosario Tijeras, de Jorge Franco, y varias novelas de Laura Restrepo. Algunos llegaron al cine.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Tras el auge de memorable narcoficción, la desmelenada realidad empezó a aplastar a los creadores literarios. Los libros sobre Pablo Escobar y las confesiones de sicarios convertidos en autores adquirieron enorme popularidad en semáforos y librerías. En ese mercado escribía el que podía, el que quería o el que recibía una oferta económica interesante. La verdad era lo de menos, salvo en unos pocos textos escritos por periodistas sólidos. La narcoliteratura inauguró un negocio jugoso. Del tomo impreso se pasó al "combo Virginia", compuesto por libro y enlatado para televisión. Y del enlatado, a la teleserie exitosa, como Sin tetas no hay paraíso y El cartel de los sapos.&lt;BR&gt;Para entonces, los jefes de las autodefensas habían asaltado las letras. Las memorias de Carlos Castaño fueron un best-seller.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Con menos suceso salían libros documentales que reflejaban la circunstancia histórica de episodios estremecedores donde estaban comprometidos elementos del Ejército, como La masacre de Guaitarilla, La masacre de Los Comerciales y Una tragedia que no cesa, sobre la prolongada masacre de Trujillo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La política de seguridad de Uribe empezó a producir frutos: algunos secuestrados huían, otros eran rescatados y todos terminaban escribiendo sus memorias, previo rico anticipo. Ya casi no pasa un mes sin que aparezca algún título sobre el doloroso tema, desde la guaca de las Farc (dos libros) hasta El trapecista, de Fernando Araújo. El guirigay narrativo de los ex secuestrados abarca reflexiones, aventuras y -el último grito- amor y sexo. Inauguró la correspondiente bibliografía Jorge Enrique Botero, prolífico autor de farcoliteratura, con Espérame en el cielo, capitán (2005), novela con raíces reales sobre el romance homosexual de un guerrillero y un secuestrado. Un año después, Botero reveló en Últimas noticias de la guerra que la rehén Clara Rojas había tenido un hijo con un guerrillero.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Del horno del corazón salieron o van a salir Buscando a Íngrid, de su ex marido Juan Carlos Lecompte; Amores que el secuestro mata, de Lucy de Gechem, cuyo esposo se enamoró de una compañera de secuestro, y además la versión de Jorge, el cónyuge. Con otro coautor, Infierno verde, de Luis Eladio Pérez y Darío Arizmendi, proyectaba ser un relato sobre pasiones selváticas. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En Francia venden Íngrid, ¿historia de amor o de Estado?, de Jacques Thomet. El ruidoso baile de dólares, ahora engordado por Hollywood, constituye recompensa apenas justa a quienes padecieron el atroz viacrucis. Pronto subirán al ring la versión de Germán Santamaría sobre la 'Operación Jaque', las memorias de Íngrid y las de Clara Rojas. Mientras tanto, se prepara Pinchao II, con todo aquello que el subintendente no pudo contar para no poner en peligro a sus compañeros. Nos espera un año de galopante farcoliterartura.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/secuestros-literatura-amor-y-sexo_4630018-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/en-vez-de-tierras-repartir-palo_4616149-1</id><title>En vez de tierras, repartir palo - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-10-22T03:01:20Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Tras haber soportado desde hace cinco siglos la persecución de conquistadores, encomenderos, terratenientes, políticos, militares, policías, bandoleros, guerrilleros y paramilitares, los indígenas ahora también tienen que aguantar la imagen de gente violenta que se transmite de ellos y hasta las mofas de algunos columnistas. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Una de las tragedias más deplorables de este país es que desapareció el espacio de protesta social, que forma parte de toda democracia. Mientras los indígenas se arriesgan al exterminio, el único camino abierto a millares de campesinos atenazados en un extremo por los grupos violentos que los desalojan y en el otro por la pobreza económica y el desamparo legal es el del éxodo: escapar del peligro y la miseria, cambiar cosechas por semáforos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En circunstancias normales, tendrían que haberse hecho oír; haber protestado, desfilado, marchado. Pero las circunstancias en que se desarrolla la política campesina desde hace tiempos no es normal. Nos hemos desacostumbrado tanto a la normalidad que expresiones de protesta no solo comprensibles sino justificables se miran como si fueran actos subversivos o, peor aún, avances terroristas. La prueba es que una huelga de corteros o una marcha indígena -dos movimientos que serían perfectamente lógicos y legítimos en cualquier democracia actuante- reciben en Colombia catalogación de subversivas y ayudan a justificar la declaratoria de conmoción nacional.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Aclaro de inmediato, para desilusión de macartistas, que repudio toda forma de violencia: condeno por igual el explosivo que hace perder las manos a un modesto suboficial de la Policía y las palizas a los campesinos que protestan. No debe alarmarnos que se produzcan marchas y paros: son parte del quehacer de una sociedad que respira. Lo que sorprende es que no haya más protestas en un país cuyas condiciones de vida son vejatorias e insultantes para millones de ciudadanos pobres; en particular los que pertenecen a minorías tradicionalmente explotadas o perseguidas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Cuando a modo de queja los campesinos obstruyen una vía o inician una caminata, saltan de inmediato las voces que exigen aplicarles "todo el peso de la ley". Resulta curioso que esas leyes que reprimen a quienes protestan no sean tan benévolas como las que permiten a los autores de masacres lavar sus crímenes con unos pocos años de prisión o las que se diseñan para que políticos comprometidos con el paramilitarismo puedan volver a la calle.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El reciente informe de Human Rights Watch sobre nuestro país señala que "en Colombia, más que en cualquier otro país del hemisferio occidental, la violencia ha corrompido y socavado la democracia". Luego de acusar a guerrilla y autodefensas de toda clase de violaciones de derechos humanos, la conocida ONG agrega que los paramilitares "han devastado gran parte del país" y masacrado, torturado y desaparecido a "incontables hombres, mujeres y niños". ¿Quiénes son sus más inermes víctimas? "De manera muy lucrativa -responde el informe- han forzado a cientos de miles de pequeños terratenientes, campesinos, afrocolombianos e indígenas a abandonar sus tierras productivas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En muchos casos, los paramilitares o sus cómplices se han apropiado de las tierras abandonadas, mientras que las víctimas se han visto obligadas a vivir en la miseria en zonas urbanas marginales". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Algunos de estos grupos se atreven a quejarse e interrumpir carreteras, lamentable actuación que, sin embargo, garantiza que su caso aparecerá en la prensa y en los noticieros y, de todos modos, bastante menos dañina que las masacres impunes que constelan el mapa colombiano. Ellos son los villanos de turno. Contra ellos se piden leyes rigurosas y se exige mano dura. Como si la historia no lo hubiera sido en exceso.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. Falleció Hernán Nicholls, publicista con alma de poeta que dejó aquella frase genial: "La publicidad es el servicio militar de la literatura".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/en-vez-de-tierras-repartir-palo_4616149-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/que-se-vayan-los-negros_4601637-1</id><title>Que se vayan los negros - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-10-15T01:57:29Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;En diciembre de 2004 dos hermanas de raza negra, Johana y Lena Acosta, quisieron sumarse a la parranda navideña que bullía en algunos sitios nocturnos de Cartagena. Pero no las dejaron. Tanto en La Carbonera como en Kukayito, dos célebres bailaderos, se les negó la entrada por el color de su piel. Las hermanas pusieron una tutela y en noviembre del 2005 la Corte Constitucional ordenó una indemnización por cuenta de las discotecas racistas. "Ningún establecimiento público -dijo la Corte- puede discriminar a una persona por el hecho de ser negra o de pertenecer a una posición económica desfavorable."&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero el mandato jurídico, que defiende un derecho humano elemental, tampoco entra en ciertos bares y discotecas. Conocido el fallo, de nuevo les negaron el acceso en los mismos lugares a las hermanas Acosta. Meses más tarde, la revista SoHo propuso a un grupo de estudiantes negros que visitaran algunos bares de la presumida Zona Rosa de la capital. De 13 establecimientos, solo dos -Pravda y Crow- les allanaron el paso. Los demás adujeron cualquier excusa -que los zapatos, que no eran socios, que no había sitio- para darles con la puerta en las narices. Minutos después, unos jóvenes blancos confabulados con la revista entraban sin ningún problema a los mismos locales cerrados para los negros.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La infame historia vuelve a repetirse. En abril de este año, tres discotecas rosas pararon a siete estudiantes negros, pero no tuvieron reparo en permitir el acceso de otros grupos de piel como la que gusta en el barrio. La Corte Suprema de Justicia estudió el caso, reconoció el derecho de los afrocolombianos y dispuso que las discotecas les ofrecieran disculpas. Lo de las disculpas está bien. Pero es moco de pavo ante la gravedad del atentado. No hablamos de minucias sino de valores esenciales. Si una discoteca puede rechazar a unos clientes porque son negros y sale del lío con una frasecita antes de volverlos a rechazar, es indigna de funcionar en una sociedad medianamente civilizada.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Estos establecimientos merecen que los cierre la higiene: la higiene ética, la higiene de la solidaridad. Por lo pronto, invito a los colombianos con un mínimo sentido de la decencia a que se abstengan de acudir a las discotecas cartageneras La Carbonera y Kukayito y las bogotanas Gavanna, Sirocco y Genoveva. Si no son negros, porque debería darles asco. Y si lo son, porque los humillarán como si este país no tuviera con ellos una deuda cultural y económica incancelable.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Atún y agrocombustibles&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Las denuncias de una docena de ONG ambientales sobre el lamentable boicot de Colombia al pacto atunero (ver anterior Cambalache) trajeron cola. El representante de los atuneros nacionales me informa que solo aspiran a competir en condiciones de igualdad, porque Colombia (afortunadamente para la ecología) prohíbe el arrasador sistema de pesca electrónica conocido como FAD, que sacrifica más de la mitad de la captura y es empleado por Estados Unidos y otros países. A su turno, el ministro de Medio Ambiente, Juan Lozano, me anuncia que desde ahora su despacho empezará a participar en las decisiones sobre el atún, un recurso en vías de extinción cuyos asuntos se manejaban sin consultar para nada a la cartera que defiende la naturaleza.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En cuanto al apasionado abrazo oficial a los agrocombustibles, la semana pasada la ONU pidió a las naciones comprometidas en esta política energética que la abandonen o la revisen con urgencia, pues ella "ha contribuido significativamente a aumentar los precios de la comida y el hambre de los países pobres".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La ONU señala que la mayoría de estos combustibles consumen más energía que la que producen y menguan la producción de comida. Ahorrar hidrocarburos y aprovechar otras fuentes -aire, agua, sol- es más beneficioso para el planeta.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero, tristemente, no lo es para nuestro Ministerio de Agricultura.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/que-se-vayan-los-negros_4601637-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/colombia-filibustera-del-oceano-pacifico_4589003-1</id><title>Colombia, filibustera del océano Pacífico - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-10-08T05:31:17Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Va una adivinanza.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Existe un pacto internacional (CIAT) para la captura del atún del Pacífico. De este acuerdo, que busca controlar la explotación pesquera para no liquidar el atún de los huevos de oro, son miembros o asociados 22 países, entre ellos Estados Unidos y Colombia. Desde hace años, los científicos advierten que el número de las dos principales especies atuneras (el atún de aleta amarilla y el de ojo grande) disminuye velozmente, hasta el punto de que podrían extinguirse en breve. Respaldada por las principales ONG ecológicas del mundo, la CIAT se reunió en Panamá en junio pasado para acordar una urgente veda temporal que permita la repoblación del atún. Lamentablemente, el consenso fue imposible porque uno de los países asistentes se empeñó en boicotear la negociación a fin de obtener ventajas especiales para su flota pesquera.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pregunta: ¿cuál fue el país que hizo fracasar el acuerdo y ha aumentado así el peligro del agotamiento de los bancos atuneros? Quien haya pensado en Estados Unidos, se equivocó. Por una vez, Washington fue firme promotor del acuerdo, pues sabe que abandonar los controles de hoy es conspirar contra la pesca de mañana. En esta ocasión -¿están preparados?- el villano de la historia, el país egoísta, miope, enemigo del medio ambiente y entregado a los intereses privados fue Colombia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Así lo señala un comunicado suscrito por las ONG y la industria pesquera internacional: "Colombia, el miembro más nuevo de la CIAT, rompió el proceso de negociación al demandar una excepción a la implementación de un cierre temporal por siete semanas que permita la recuperación de las poblaciones (de peces) que las otras naciones acordaron".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué pretendía exactamente nuestra delegación? Que, en vez de la veda forzosa, los buques colombianos pudieran escoger, escalonadamente y a su arbitrio, el período de abstinencia de pesca. El problema es que el atún, muy poco respetuoso con el gobierno de Colombia, no se reproduce cuando nuestros ministros y gerentes quieren, sino cuando la biología lo dispone. Lo más lamentable es que el año pasado el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural decretó la recomendada veda de 42 días, y este año, cuando la escasez de pesca es más extrema, Colombia retrocede y se declara filibustera del Pacífico.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Varias veces he escrito que una de las más perversas consecuencias del permanente alboroto político alimentado desde la Casa de Nariño es que pasan de agache muchos otros problemas nacionales. Rara vez el Gobierno, el Congreso o la prensa tienen tiempo o interés por ocuparse de asuntos distintos a la política y la 'parapolítica', cuestiones fundamentales pero no únicas en el complejo mosaico nacional. Hace falta debatir muchas otras, como el torpe y apasionado matrimonio del Gobierno con los agrocombustibles. O el inexcusable papel de esquirol en la veda atunera. Qué deshonra que una nación cuya principal referencia de desarrollo debería ser la defensa del medio ambiente ande ofreciendo espectáculos de matonería ecológica a favor de intereses privados que valdría la pena escudriñar a fondo.&lt;BR&gt;Internacionalmente quedamos señalados como un paisito insensato capaz de entorpecer la producción sostenible para satisfacer apetitos comerciales. Denuncia el comunicado: "Las negociaciones se rompieron debido a que las naciones insistían en que las medidas tenían que ser aplicables a todas y Colombia rechazó su cumplimiento".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ayer mismo, Daniel Pauly, considerado por Scientific American como de los 50 científicos más influyentes del mundo, advertía: "Si no se hace algo, el atún será la próxima especie en desaparecer". Y, para mayor angustia, la Unión Internacional para Conservación de la Naturaleza señalaba que uno de cada cuatro mamíferos está en peligro de extinción.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Qué Ministerio responde por este desafuero (si es Medio Ambiente, apaga y vámonos)? ¿Quién está tomando a nuestro nombre decisiones que empobrecerán a nuestros hijos?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/colombia-filibustera-del-oceano-pacifico_4589003-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/una-biovoltereta-hacia-atras_4576147-1</id><title>Una biovoltereta hacia atrás - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-10-01T02:54:59Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Una de las peores consecuencias de las constantes trifulcas que plantea la Casa de Nariño a magistrados, periodistas, vecinos, ONG y opositores es que, por atender la incesante polvareda, el país olvida otros terrenos donde se producen o podrían producirse enormes calamidades.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Uno es el anacrónico salto que está dando el Gobierno en favor de los biocombustibles (BC), productos destilados de la caña de azúcar, el maíz, la soya, la palma y otros tipos agrícolas, que se mezclan con gasolina para abaratar el gasto de los automotores.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El domingo pasado, los ministros de Agricultura y de Energía respondieron en el canal 9 preguntas de los ciudadanos sobre los BC. Fue un laudable ejercicio informativo. Pero incompleto y acomodaticio. No estaba allí el Ministro de Medio Ambiente, que tanto podría decir sobre el peligro ecológico de la industria biocombustible; tampoco había representantes de entidades académicas y científicas, como el Foro Nacional Ambiental, fuerte crítico de los BC. En cambio, los ministros aparecieron de gancho con el presidente de la Federación Nacional de Biocombustibles.&lt;BR&gt;Esto prueba la alianza entre el Gobierno y ciertos intereses industriales, justo cuando el mundo empieza a apartarse de la receta de producir BC. Convertir mazorcas en combustibles parecía una panacea: pero se ha descubierto que es insostenible.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Para empezar, los subsidios. El Estado colombiano cede cuantiosos ingresos para estimular la producción de etanol. El 10 por ciento de alcohol carburante que se agrega a cada galón de gasolina priva al Estado de 251 pesos por exoneración de impuestos. Según el profesor Guillermo Rudas Lleras, el beneficio de los grandes productores de caña alcanzará este año 206 mil millones de pesos. Semejante suma, que dejan de percibir las arcas públicas y va a bolsillos privados, supera los aportes oficiales al Sistema Nacional Ambiental entre 2002 y 2006 y es cuatro veces mayor que el presupuesto asignado este año a los parques nacionales. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los BC ofrecen otros peligros: desplazan la agricultura de pancoger, favorecen los latifundios (remember Carimagua), encarecen la comida. Según entidades mundiales, entre un 20 y un 60 por ciento del reciente aumento de precio de los alimentos se debe a que cada vez se destinan más cereales a alimentar carros que estómagos. "Los BC han arrastrado más de 30 millones de personas a la pobreza", afirma Oxfam, respetada confederación de agencias de desarrollo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No es verdad, además, que se trate de una solución "verde". La emisión de dióxido de carbono que genera el desplazamiento de sembradíos solo se compensa, en algunos casos, cuatro siglos después. Y rinde poco. Si la totalidad de la cosecha mundial de cereales y azúcares se convirtiera en BC, solo llenaría el 40 por ciento de los tanques de gasolina. Para completar, el Premio Nobel Paul Crutzen ya advirtió que ciertos fertilizantes para BC emiten óxido nitroso, un gas 296 veces más tóxico que el dióxido carbónico.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La advertencia del Comisionado Europeo de Desarrollo, Louis Michel, es: "La moda de los BC puede ser catastrófica". Y la recomendación de Oxam: desmonten ya mismo las políticas de apoyo a los biocombustibles. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Resulta inaudito que Colombia importe una política altamente cuestionada y que lo haga, además, cuando el fracaso del capitalismo salvaje debería inspirar formas más humanistas y amables de desarrollo. Wall Street podría devorar, en ayudas oficiales a grandes especuladores quebrados, 900 mil millones de dólares. Con solo 14.500 millones habría suministrado la comida indispensable que piden 53 países hundidos en crisis de hambre. Si ese dinero que resarcirá los estropicios del sistema prestamista hubiera ido al Tercer Mundo, habría cambiado la vida en el planeta.&lt;BR&gt;Colombia debe aprender de la hecatombe neoliberal y proteger su gente, su medio ambiente y su comida. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/una-biovoltereta-hacia-atras_4576147-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/se-acabo-el-mercado_4550192-1</id><title>¡Se acabó el mercado! - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-09-24T16:39:13Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Lo dijo el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz: la crisis financiera es para el capitalismo lo que fue el desplome del muro de Berlín para el comunismo. Bastaron diez días para dinamitar las ideas que los capitalistas hirsutos habían encumbrado como verdades teológicas: el mercado debe comandar la economía; mientras más pequeño el Estado, mucho mejor; nada de nacionalizaciones; nada de subsidios a la cultura, la educación ni la salud; toda entidad pública rentable debe privatizarse; la corrupción es patrimonio del sector público; si los ricos se enriquecen, se enriquece el país.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Ahora, con los porrazos que se han dado las empresas hipotecarias, las financieras, los bancos y finalmente todo Wall Street, asistimos a una milagrosa conversión: los profetas que se desgarraban la camisa por cualquier intromisión gubernamental en la empresa privada besan la mano del Estado para que los salve de la debacle. Y el gobierno del país más adicto al libertinaje del mercado, Estados Unidos, ha gastado un billón de dólares del erario en rescatar compañías particulares que, por codicia, ineptitud, a veces corrupción y casi siempre laxa regulación, se hundieron al estallar la burbuja del ladrillo. ¿Quién está salvando a los pomposos capitalistas? Los humildes ciudadanos. En promedio, a cada contribuyente gringo -niño, anciano, monja, desempleado- le costará más de 3.000 dólares la hecatombe del mercado.&lt;BR&gt;Los ciudadanos son los grandes perdedores de la crisis. Pero hay otros:&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El Estado neoliberal- A ver quién se atreve ahora a criticar la intervención del Estado y pregonar que el mercado debe ser supremo regulador de la economía.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El sector privado- Muchas torpezas y podredumbres que se achacan al sector público -a menudo con razón- intoxican también al sector privado. Este puede provocar desastres tan grandes que solo los arregle la presencia munífica del Estado. Los neoliberales siempre exigieron reformar el sector público. ¿Se negarán a aceptar también profundas reformas en el privado?&lt;BR&gt;Los cacaos- Algunos grandes gerentes, como Richard Fuld, de Lehman Brothers, ganaban hasta 17.000 dólares por hora (suma igual a la que perciben en un mes 73 trabajadores colombianos con salario mínimo); aún así, quebraron las compañías. En adelante, el sistema empresarial deberá comprometer el dinero de los administradores con avales o garantías. Los causantes de estropicios no pueden retirarse tranquilamente a jugar golf y vivir de la renta.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los yupis- La soberbia de cientos de jovencitos sabihondos y sobrados, supuestamente especialistas en ordeñar capitales ajenos, es otra causa del desplome. Tuvieron más codicia que visión y tomaron decisiones funestas.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Alan Greenspan- Máximo sacerdote del capitalismo y orientador durante años de la política económica estadounidense, Greenspan no vio el abismo cercano y hacia allí condujo la economía occidental.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;John McCain- Aseguraba el heredero republicano de George W. Bush, al surgir la crisis, que la economía estaba "fundamentalmente fuerte". ¿Qué dirá ahora, ante las ruinas del sistema? ¿Insistirá en vender a los electores el neoliberalismo sin vigilancia que forjó Ronald Reagan, otro prócer que aparece con graves deudas de ultratumba?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El capitalismo cerrero acabó violando sus más esenciales principios. Solo le faltaba pedir ayuda a un régimen comunista. Y acaba de hacerlo: la quebrantada financiera Morgan Stanley espera que el gobierno chino la salve con una transfusión de dinero fresco. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Confío en que el espectáculo de la agonía de Fannie Mae, Freddie Mac, Lehman, AIG y Merrill Lynch sirva de ejemplo a nuestros neoliberales domésticos. Señores: ¡el mercado (tal como lo conocemos) se acabó!&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS-1) Los encapuchados al menos sirvieron para que la palabra "universidad" se oyera en el Capitolio. 2) Lo temíamos: rescatada (afortunadamente) Íngrid Betancourt, los demás secuestrados cayeron en el más cruel olvido.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/se-acabo-el-mercado_4550192-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-nieto-paisa-de-corazon-de-leon_4533561-1</id><title>El nieto paisa de Corazón de León - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-09-16T22:14:39Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Los antioqueños nos tenían convencidos de que descendían con orgullosa humildad del hacha del colono y el carriel del peón, cuando una noticia revela los ilustrísimos pergaminos del presidente Uribe Vélez. Nuestro Presidente no desciende de Antonio Nariño, como la mitad de los bogotanos, ni de Gonzalo Jiménez de Quesada, como la otra mitad (salvo los que proceden, silenciosamente, de la sotana del canónigo Margallo); tampoco de Sebastián de Belalcázar, como todos los popayanejos, ni de los mártires de la Independencia, como todos los cartageneros (aun los que acaba de llegar de Montería y el Sinú); ni de los conquistadores alemanes, como los santandereanos; ni de Las mil y una noches, como muchos barranquilleros y sucreños. No: Uribe desciende ni más ni menos que de Ricardo Corazón de León.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Esta es la conclusión a la que llegó la Asociación Colombiana para el Estudio de las Genealogías, según la cual en Uribe no palpita vulgar sangre roja sino aristocrática sangre azul. El cambio de colores ya se le notaba en política, pues creció en el Partido Liberal pero está haciendo un gobierno netamente conservador.&lt;BR&gt;La noticia es duro golpe para el propio Uribe, que, como buen paisa, se preciaba de no tener más abolengos que los del arriero, y ahora resulta que su ultrarretatarabuelo era rey de Inglaterra en el siglo XII y la madre de este, reina de Francia: apá Ricardo y amá Leonor. Con tanta realeza a cuestas, habrá que imaginarlo con corona en vez de corrosca y cetro en vez de zurriago. No le ajusta a Uribe tanta pompa. Él habría preferido ser Grupa de Caballo o Baticola de Mula antes que Corazón de León.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es que eso de los antepasados con alcurnia es vaina de cachacos. Los cuales, dicho sea de paso, al lado del tataranieto de Ricardo I quedan como unos lobos irredentos. Y mucho más dado que, de acuerdo con la pesquisa, la sangre real del presidente Uribe sigue trepando historia arriba hasta llegar a Constantino, rey de Bizancio, aunque no aclaran si se trata de Constantino el Grande, el Porfirogéneta, el Ducas (que debe de ser antecesor del Ducas de Aguadas) o el Paleólogo, pues hay Constantinos para tirar para lo alto. Todos reyes, eso sí. Y teócratas. Mientras averiguamos de cuál de ellos baja Uribe, o si baja de todos, hay que colgar en la Casa de Nariño los retratos de otros dos abuelos suyos aún más arcaicos: Nefertiti, reina de Egipto, y Anmenoteph III, faraón, pues los genealólogos descubrieron que estas momias también son familia del señor Presidente.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El hallazgo es trascendental y explica muchas cosas. Primero, cuando uno lleva sangre de faraón, que arrancaban a gobernar a los dos años y seguían haciéndolo post mórtem, es comprensible que ocho años de mandato le parezcan moco de pavo. Segundo, cuando uno desciende de reyes bizantinos, que se consideraban designados por mi Dios, toda adoración de subalternos es escasa. Tercero, cuando uno tiene como papá abuelito a Corazón de León, más que administrar un gobierno quiere emprender grandes cruzadas. Y cuando en la línea directa de ascendencia aparece Leonor de Aquitania, reina de los trovadores, es irresistible la tendencia a la juglaría, el consejo comunal y, en general, la carreta.&lt;BR&gt;La sangre no miente: ya se le notaba al doctor Uribe que tenía algo de faraón, de rey y de cruzado.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS-1) El Premio Príncipe de Asturias desaprovechó la oportunidad de distinguir al soldado Pinchao o al profesor Moncayo como símbolos antisecuestro, y prefirió mirarse el blanco ombligo europeo. 2) Es embuste que los revolucionarios no se enmascaren: el más famoso guerrillero vivo del mundo, el subcomandante Marcos, hasta fuma pipa con capucha. 3) Ni el problema de las proclamas revolucionarias radica en la capucha, ni prohibir los sofás acabará con los adulterios.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-nieto-paisa-de-corazon-de-leon_4533561-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/loquitos-irrelevantes_4520154-1</id><title>Loquitos irrelevantes - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-09-10T00:08:06Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Supongamos que alguien que nunca ha venido a Colombia llega por equivocación y permanece en el país varios meses. Todos los días lee la prensa impresa y virtual, oye la radio y ve la televisión, pero, agobiado por el diluvio de noticias que llueve sobre su cabeza, decide no dar crédito a chismes de Internet, acusaciones de delincuentes que no hayan sido judicializadas por las autoridades y excesos de columnistas con patrocinio.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Tan solo con las acusaciones entre personajes de altísimo rango, ataques entre instituciones, procedimientos judiciales y cargos lanzados por ex ministros, jefes políticos y periodistas respetables, el panorama nacional que se ofrece ante sus ojos es el siguiente:&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* El Presidente de la República está relacionado con organizaciones narcoparamilitares autoras de miles de asesinatos que controlan parte del tráfico de droga.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* La Corte Suprema de Justicia tiene montado un "cartel de testigos" para acusar falsamente a miembros del Gobierno.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* La cúpula presidencial compró el voto de una parlamentaria -hoy detenida- para aprobar así una reforma constitucional que le permitió mantenerse en el poder cuatro años más. Un conocido periodista es encubridor del cohecho que permitió dicha reelección.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Funcionarios del alto Gobierno se reunieron en Palacio con delincuentes en una estrategia para desprestigiar a la Corte.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* El Jefe del Estado atropelló la separación de poderes al interceder sutilmente ante un ex presidente de la Corte Suprema de Justicia a favor de un primo suyo, detenido por paramilitarismo.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Varios magistrados de la Corte recibieron atenciones y regalos de un narcotraficante.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* El jefe del Partido Liberal se alió, siendo Presidente, con una banda de asesinos para combatir a Pablo Escobar.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* En cambio, en la Presidencia siguen llorando la muerte del tenebroso capo. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Un poderoso fiscal, hermano del Ministro de Justicia, hizo trabajos bajo soborno para beneficiar a un paramilitar. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Más de 50 congresistas están procesados por nexos con narcoparamilitares, que les permitieron ganar las elecciones.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Otros parlamentarios colaboran con la narcoguerrilla. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Un ex general de la República, a quien rindió homenaje el Presidente de la República, va a prisión acusado de participar en masacres de campesinos.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Una parlamentaria es "defensora de oficio" de la guerrilla y traidora a la Patria.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* El jefe de la oficina contra la corrupción acusa al principal asesor presidencial de tener vínculos con paramilitares. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* La presidenta del Congreso realizó grabaciones subrepticias para reunir pruebas ilegales contra un magistrado.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Acusan al Fiscal de ser un hombre sin personalidad, a quien maneja el Gobierno y aconsejaba un aprendiz de brujo. Está absolviendo a los congresistas acusados de paramilitarismo.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Según un ex ministro cercano al Presidente, el Procurador es venal e ignorante. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Cuando el actual Presidente era director de Aeronáutica Civil, en esas dependencias se ayudaba a los narcotraficantes.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* El Jefe del Estado y su Ministro de Defensa utilizaron de manera ilegal emblemas de la Cruz Roja en una operación de rescate de rehenes y mintieron al decir que no lo sabían.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Un juez ordena arrestar al Presidente de la República por negarse a reconocer un alza de sueldos.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* Etcétera, etcétera, etcétera.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Ignoro si las acusaciones mutuas y cotidianas entre los dueños de Colombia son ciertas o no, porque a cada mentira que denuncia le sale al paso una mentira que rectifica. Lo que sí sé es que nuestros dirigentes ofrecen una imagen siniestra de un país mucho más digno que ellos.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Por fortuna, pocos de estos gravísimos hechos encuentran acogida en las noticias internacionales. Hemos alcanzado el deprimente nivel de loquitos irrelevantes. Que es mejor, eso sí, que la categoría de panda de criminales que mereceríamos si fuera cierto cuanto se vomita a través de comunicados y micrófonos. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/loquitos-irrelevantes_4520154-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/cianuro-peleas-presidenciales-y-otros-venenos_4496681-1</id><title>Cianuro, peleas presidenciales y otros venenos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-09-02T21:33:18Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&#13;
&lt;P&gt;El naufragio de un trasbordador que volcó 96 tanques de cianuro en el río Magdalena es, potencialmente, una catástrofe ecológica y una hecatombe de salud pública. En el momento de escribir estas líneas, 62 canecas han sido rescatadas merced a la eficaz labor de los hombres ranas sin que, al parecer, se haya filtrado el letal contenido a la corriente. Pero el peligro continúa. Como resultado del accidente se hallan amenazadas miles de personas, de animales y de especímenes vegetales en 40 municipios afectados. A raíz de otro accidente cayó también a las aguas del río un cargamento de herbicidas: veneno sobre veneno. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Con todo lo lamentable que son estas dos calamidades, al menos tienen la ventaja de que lograron sacar a la opinión pública del embeleco en que lo tiene sumergida la capacidad gubernamental para inventar garroteras, descalificaciones, polémicas y enfrentamientos. Podría ser que tan belicoso ánimo naciera del instinto político, pero parece más bien un propósito claramente orquestado. Desde hace tiempo los colombianos vivimos bajo el hipnotismo de una suprarrealidad atropellada y tumultuosa que genera y administra el Gobierno a base de casar peleas con los magistrados, los parlamentarios, los periodistas, los vecinos... Con la disculpa de que "a mí me da mucha lidia quedarme callado" y de que "el debate también ayuda", mi doctor Uribe nos tiene sometidos a una dieta constante de crispación y conflicto. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;¿Qué se busca con semejantes tensiones? Lo primero es que  todo boxeador de peso pesado (y Uribe lo es en popularidad) sabe que, en principio, cualquier combate lo beneficia. Segundo, y como corolario del primero, no solo se fortalece él sino que debilita a sus rivales. Tercero, dicta la agenda que marca la atención nacional. Y cuarto, como corolario del tercero, relega a un rincón irrelevante los problemas que deberían copar nuestro interés y dedicación. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Las canecas de cianuro nos han devuelto, abruptamente, a la realidad que escapa de las manos oficiales. Hace rato la cuestión ambiental -tan importante para todos los ciudadanos¿ no lograba arrastrarse hasta las primeras planas. ¿Qué hay, por ejemplo, de los planes para sanear el río Magdalena, una cloaca capaz de contaminar al pobre cianuro? ¿Y de la producción de biocombustibles, cuestión que estamos en mora de considerar a fondo por culpa de las cortinas de humo que ascienden diariamente desde la 8ª. con 8a? ¿Qué fue de aquel predio llanero del que quiso despojarse a los desplazados? ¿Y qué hay de los desplazados, omnipresentes en los semáforos pero ausentes en los temarios nacionales? &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;La inseguridad terrorista es tema clave, según acabamos de ver con el atentado ocurrido en Cali; en esta materia el Gobierno ha realizado una tarea encomiable que soy el primero en reconocer. Pero ¿qué hay de la pobreza, caldo de cultivo de todas las inseguridades? ¿Por qué se dedica mucho más espacio y tiempo a las furruscas presidenciales que a este, el más grave problema de Colombia? ¿Cómo remediaremos la injusta distribución del ingreso? ¿Qué pasa con el empleo? ¿Continúa el abandono del campo? ¿Cuánto tiempo más ha de pasar sin que se practique la autopsia al sistema de salud pública? &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Cada una de estas preguntas pincha un doloroso nervio nacional que permanece anestesiado por la agresiva oratoria que emana del Palacio de Nariño. ¿Por qué se niega el Gobierno a dar el gran debate sobre el retroceso vial del país? ¿Para cuándo queda la reforma del servicio diplomático, madriguera de clientelismo y roscogramas? ¿En qué momento la educación, en manos de una calificada ministra, regresará a la lista de asuntos nacionales importantes? &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Si algún desafío afronta la prensa colombiana es el de perseguir sus propios temas -los que representan la realidad oculta del país-en vez de seguir alimentándose de los que Uribe le tira a diario por la ventana con sus guantes de boxeo. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/cianuro-peleas-presidenciales-y-otros-venenos_4496681-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-reeleccion-toma-un-atajo-peligroso_4468237-1</id><title>La reelección toma un atajo peligroso - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-08-26T23:42:53Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Un sacerdote atiende en el confesionario a un hombre que le informa que ha cometido un robo. Un cirujano socorre a una víctima que le dice haber participado en un duelo donde mató a su rival. Un abogado recibe a un sujeto que le pide defenderlo de una acusación por violación, pero confiesa ha incurrido en este delito en otras ocasiones. Un hijo revela a su madre que cometió un atraco. Un periodista atiende a una parlamentaria que reconoce haber participado en un cohecho y solicita que la noticia solo se divulgue cuando ella así lo indique. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;¿Qué deben hacer el sacerdote, el médico, el abogado, la madre, el periodista? Si corren a denunciar a sus interlocutores, habrá cinco delincuentes menos en la calle. Pero quedará quebrantada la confianza de los ciudadanos en determinadas actividades que permiten alivio espiritual, atención a la salud, auxilio jurídico y divulgación de informaciones. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Siglos de civilización condujeron al convencimiento social de que la denuncia de delitos es deber cívico; pero que, al mismo tiempo, resulta indispensable mantener pequeñas burbujas de secretos legales. Solo así es posible garantizar ciertos derechos elementales -el debido proceso-, defender valores humanos básicos -los nexos próximos de sangre-, respetar la órbita religiosa y avalar el acceso del periodista a sus fuentes. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Para que estas tareas se cumplan correctamente es preciso pactar una órbita de reservas protegidas. Así lo reconoce el artículo 74 de la Constitución de Colombia al establecer que "el secreto profesional es inviolable". Ni siquiera cuando un abogado o un periodista se descuelgan de un caso o una fuente, cesa su deber de mantener silencio sobre lo que conocieron por su trabajo. &lt;BR&gt;Parece insólito que un jurista diplomado, como el presidente Álvaro Uribe Vélez, desconozca los claros fundamentos del secreto profesional y pida a la Fiscalía que se investigue al periodista Daniel Coronell por el posible delito de no denunciar el cohecho que le confesó Yidis Medina. Recordemos que Yidis está presa por haber aceptado beneficios del Gobierno para cambiar su voto de parlamentaria y allanar la reforma constitucional que permitió reelegir al Presidente. Así lo contó a Coronell en una cinta que, de común acuerdo, solo divulgó el periodista cuando se cumplieron determinadas condiciones. Literalmente, que no le concedieron a Yidis algunas prebendas ofrecidas.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Si se acusa a Coronell de encubridor, también hay que hacerlo con todos los sacerdotes, médicos y abogados que por su oficio conozcan la comisión de un delito. De rebajarlo a la calidad de reo, la Fiscalía dinamitaría la base democrática del periodismo como mecanismo de vigilancia del poder. Sin secreto profesional no existiría Watergate, ni en Colombia se habría desarrollado un sólido periodismo de investigación, que ha destapado muchas ollas podridas.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Lo peor es que el episodio de Coronell es solo parte de la caótica orquestación que ha montado el Gobierno contra quienes considera sus enemigos: a los periodistas disidentes y los magistrados de la Corte se agregan ahora la Fiscalía y el ex presidente César Gaviria. La rueda de prensa del lunes resultó bochornosa, y más ante el delegado de la Corte Penal Internacional; como bochornoso fue que el Ministro de Justicia, Fabio Valencia Cossio, pidiera al Fiscal una ayudita para su hermano, acusado de servir a un 'para-narco'. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;No juzgo escandaloso que un Gobierno oiga a personajes poco recomendables si lo hace para combatir el crimen; pero conviene que estos encuentros tengan normas claras y estén avisadas las autoridades de control. Faltó esto último en la reunión de dos altos funcionarios con los enviados del temible 'don Berna'. Lo inexcusable es la arremetida oficial contra los magistrados -que algunos responden al mismo nivel- y los efectos de esta guerra en la vida institucional del país. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;El camino hacia el tercer periodo de Uribe se desvía peligrosamente por el atajo del autoritarismo.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/la-reeleccion-toma-un-atajo-peligroso_4468237-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-papa-del-roscograma_4455511-1</id><title>El papá del roscograma - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-08-20T00:07:06Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Llevan días el Gobierno, los magistrados y los congresistas lanzándose roscogramas a la cabeza. Se trata de ver cuál de ellos practica con más intensidad el nepotismo, el clientelismo y los favores personales con cargo al erario. La ocasión parece oportuna para recordar que los roscogramas tienen historia y tuvieron inspirador.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Hace 25 años, la Unidad Investigativa de EL TIEMPO, alertada por varios ciudadanos, se metió a averiguar la situación administrativa del departamento de Caldas y descubrió, con sorpresa que bordeaba la indignación e indignación que desembocaba en el asco, que dos jefes políticos, de partidos diferentes pero emparentados entre sí, controlaban todos los resortes oficiales. &lt;BR&gt;Habían repartido entre amigos, familiares y lugartenientes las carteras, los institutos y la burocracia. Era tan intrincada la telaraña mediante la cual succionaban el presupuesto departamental, que la Unidad necesitó la ayuda de un dibujante para trazar el mapa de la repartija. Lo bautizamos roscograma (del latín roscus, círculo cerrado, y el griego gramma, dibujo) y aplicamos luego el mismo recurso gráfico para palpar la corrupción administrativa en otros departamentos.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Debió de producir algún impacto, porque ahora el propio Presidente de la República reverdece el término. Lo insólito es que la semana pasada, cuando la Registraduría recibió 5 millones de firmas que piden un tercer período de Uribe, descubrí que el papá de esa campaña, el político Luis Guillermo Giraldo, es el mismo papá del roscograma. Sólo puedo anotar, con consternación, que en el tiempo transcurrido desde aquellas denuncias, el roscogramista primigenio ha ampliado su círculo de acción al país entero. Lo que nos aguarda...&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Metidos en el tema, convengamos que aquí el poder ha sido y es una sucesión de roscas entrelazadas que se sobrepisan, como los anillos olímpicos. Nos gobiernan roscas familiares, regionales, clientelistas y, en los últimos años, hasta religiosas. Este país padece una poderosa oligarquía (del griego, "el gobierno de unos pocos"), un roscón compuesto de roscas. Una manera de saberlo son los estudios socio-económicos. Otra es observar cuando las comadres se atizan roscogramazos. ¿Qué sensación puede quedarle al pueblo colombiano después de ver cómo se echan en cara su corrupción los unos a los otros? ¿Quién dijo meritocracia?&lt;BR&gt;El propio Presidente confirmó con sinceridad, por ejemplo, que teníamos razón quienes denunciamos el descarado nepotismo en el servicio exterior, crítica que en su momento nos atrajo una lluvia de pestilentes adjetivos. Ahora, los adversarios han decidido hacerse pasito, como el dentista del chiste. Pero lo sano no es que alcancen un mutuo encubrimiento, sino que se investiguen a fondo las acusaciones lanzadas.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;ESQUIRLAS. 1) Extrañaremos siempre a la querida Fanny Mikey. Ojalá hubiera podido ver el cariño popular que iluminó su parranda de despedida. Como propuso Carlos Muñoz, el legendario Teatro Nacional de la calle 71 -que se denominó antes Chile y Diana y es ícono de las viejas salas de barrio- merece llevar su nombre. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;2) Otro artista colombiano acaba de morir en Milán: el tenor Rafael Ribero Silva, coprotagonista del cuento de García Márquez La santa.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;3) Hace poco, el presidente Uribe acudió a la Exposición Equina de Medellín y sorprendió a todos al condecorar a la Asociación de Criadores de Caballos Criollos, que preside su hermano, con la Orden del Ministerio de Cultura. El pretexto para colgarles a los caballos de paso una medalla reservada a los artistas es que "todo aquello que construye un lacito, que une a un ciudadano con otro, es cultura". Prepárense, pues, a recibir su diploma las cajeras de supermercados, los controladores aéreos, TransMilenio, los vacunadores de gatos... en fin, cuantos "unen comunidad". (Me imagino a Fanny allá arriba diciendo risueña: "Espero que no me ensarte alguna condecoración póstuma el ministro de Agricultura y Ganadería").&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;* cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-papa-del-roscograma_4455511-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-mambru-latinoamericano_4442248-1</id><title>El Mambrú latinoamericano</title><updated>2008-08-12T21:02:00Z</updated><summary></summary><author_name></author_name><content type="html">&lt;P&gt;Borrachos por el jolgorio de los 80 puntos de popularidad presidencial (¿o son 95?, ¿o 107?), muchos colombianos no se percatan de la preocupante deriva que están tomando algunas cosas en el país bajo el manto político y filosófico de la Seguridad Democrática, tan positiva en otros aspectos.&lt;BR&gt;En primer lugar, el desdén por la ley. En segundo, la tendencia a mentir. Después, el reino de la improvisación. Y, para completar, una intensa iniciativa para imponer la Opinión Única, golpear a los disidentes con el garrote del patriotismo y enredar a los enemigos oficiales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Parte de esta última operación consiste en rechazar reflexiones adversas al Presidente y sus cercanos colaboradores. Se multiplican los insultos contra quienes discrepan, surgen extrañas complicaciones a quienes investigan asuntos sucios del mandato (caso del magistrado Iván Velásquez Gómez) y una guardia pretoriana de columnistas se encarga de sacarle al Gobierno las castañas (casi escribo las micas) del fuego y distraer los temas delicados cuando la embarra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Golpe a golpe se impone el criterio de que importa poco violar la ley si, al hacerlo, se consiguen buenos resultados. Consumado el acto ilegal -bombardear un país vecino, utilizar símbolos protegidos por convenios internacionales-, el Presidente ofrece excusas o bien atribuye la responsabilidad a subalternos invisibles. De pulir el remiendo se encargan opinadores amigos de la casa, para quienes un atropello a las normas internacionales es un insignificante "mugrecito". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La estrategia conduce al encubrimiento sistemático. ¡Qué enredo el del doctor Uribe, el ministro Santos y algunos altos mandos por el mal uso de la Cruz Roja! Celebro vivamente el éxito de la 'Operación Jaque'. Pero temo que estamos pagando por él una costosa factura: la violación consciente de la ley y la clara sensación de que el Gobierno nos miente. Salta entonces la cuestión del patriotismo. ¿Es antipatriótico revelar realidades incómodas para el mandatario? No. Pienso, como el desaparecido escritor gringo Edgard Abbey, que "patriota es el que está dispuesto a defender a su país contra su gobierno".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Muchas de las mentiras oficiales surgen por el desorden general de la Administración. Reconozco el interés de Uribe por escuchar y solucionar problemas. Pero su habilidad para gobernar al detal contrasta con sus erráticas políticas generales, sobre todo en asuntos exteriores. Para muestra, la curiosa novedad de que -como si no tuviéramos suficiente con la pseudoguerra con Venezuela, la viceguerra con Ecuador y la cuasiguerra con Nicaragua- nos sumaremos a la conflagración de Afganistán. Ya somos el Mambrú latinoamericano.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;¿Por qué Afganistán? Dicen que es un bonito adiós al presidente Bush y un amable "¡jalou!" a su sucesor. Además, una cortesía con España, madrina de nuestra tropa. Aún estamos a tiempo de que más bien los visiten los niños vallenatos. ¿A cambio de qué? No han informado. Por lo menos se debería negociar, en compensación, un mejor trato consular en Europa y Estados Unidos a los colombianos. ¿Cómo será? Lo ignoramos, pues cada día salen nuestros gobernantes a exponer nuevas versiones. Primero iba a ser un batallón de 100 soldados; luego, una mezcla de soldados e ingenieros; al final, el generoso regalo de Colombia al mundo parece reducirse a un puñado de hábiles desminadores. Menos mal.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Resulta increíble que decisión tan importante se meza a la bulla de los cocos y no merezca un debate serio ni responda a una política sólida. Entre otras cosas, porque la de Afganistán es una señora guerra de siete largos años que los aliados están perdiendo (así lo dijo en enero un informe independiente), que deja más muertos estadounidenses que el conflicto iraquí y que nos matricula en un complicadísimo lío narco-terror-político-religioso. Sin olvidar que seguimos siendo socios de la guerra de Irak, esa sí, a diferencia de la que nos disponemos a emprender contra los talibanes, abiertamente ilegal. Es decir, un "mugrecito".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/el-mambru-latinoamericano_4442248-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/dichoso-como-paramilitar-en-estados-unidos_4428671-1</id><title>Dichoso, como paramilitar en Estados Unidos - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-08-06T16:51:44Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;El Gobierno colombiano teme que los paramilitares extraditados a Estados Unidos negocien con jueces de ese país unas penas que, más que penas, serían alegrías, pues los condenarían a períodos de reclusión menores que los de la Ley de Justicia y Paz, ya bastante benevolentes. Ese fugaz encierro de cuatro a ocho años que pagarían en Colombia los autores de masacres podría convertirse en Estados Unidos en unos pocos meses. ¿A cambio de qué? De que el 'narco-para' revele al juez intimidades del negocio de la droga. Parece que ya varios andan bendiciendo el día en que los extraditaron porque alcanzaron acuerdos básicos muy favorables.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es evidente que resulta un poco tarde para que el Gobierno se preocupe por lo que sería monstruosa burla contra miles de víctimas colombianas. Ha debido pensarlo antes de firmar abruptamente la extradición de criminales con aterradores prontuarios. También es evidente que estas son las consecuencias de las chiripiorcas que acometen ocasionalmente a mi doctor Uribe, tan berraco pero tan temperamental. Si aquella madrugada del pasado 13 de mayo el Gobierno hubiera incluido unas penas mínimas como condición para extraditar a los 14 paramilitares, hoy no albergaríamos el temor de toparnos antes de finalizar la década con los jefes de las autodefensas entregados a las compras en Miami o a saludar al Pato Donald en Disneyworld.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero también es evidente que hay que apoyar la iniciativa del Gobierno. La justicia estadounidense debe sentir que la demanda de castigos severos no es una inquietud burocrática oficial, sino una exigencia del pueblo colombiano, que sentiría profunda decepción si los comandantes paramilitares acabaran como el célebre mafioso Henry Hill, inspirador de la película de Martin Scorsese Buenos muchachos (Goodfellas), que cambió décadas de prisión por colaborar con la DEA y hoy vive feliz en Malibú, California.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los colombianos tendemos a pensar que nuestra justicia es una basura (muy buena no es, realmente) y que la de otros países se yergue limpia, rigurosa y equitativa. Para que se consuelen, o para que se desconsuelen aún más, les cuento que hace poco quedó libre en España el terrorista de Eta Iñaki de Juana, autor de un atentado donde murieron 25 policías en 1986. Condenado a 3.000 años de cárcel, se valió de diversas ventajas legales para cumplir solo 18 por su delito.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Mientras la Unión Europea aprueba una medida que autoriza a encarcelar a un pobre indocumentado hasta por un año y medio, a De Juana le salió cada muerto por nueve meses de cárcel. El vencimiento de la visa podría costarle a un inmigrante lo que dos muertos al terrorista. ¿Qué justicia es esa?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El problema es que las prioridades de Europa y Estados Unidos difieren de las nuestras. Los problemas económicos globales han desatado en las naciones ricas la cacería del inmigrante. Clínicas privadas de Estados Unidos deportan a los enfermos costosos del Tercer Mundo, como quien despacha bultos de papa; en el Viejo Continente se extiende el negocio de "europeizar" mediante cirugía plástica los rasgos fisonómicos de latinoamericanos y orientales para evitar que les pidan papeles por la calle.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Los jueces gringos consideran más importante combatir la droga de consumo doméstico que castigar las masacres de ocurrencia lejana. Por eso, paradójicamente, a los 'narco-paras' los secretos que conocen como narcos podrían redimirlos de los crímenes atroces que cometieron como 'paras'.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Para ayudar a evitarlo, propongo que expresemos masivamente nuestra opinión a la embajada estadounidense: AmbassadorB@state.gov.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. El nuevo Santa Fe (en vos confiamos, 'Bolillo') se enfrenta mañana al Real Madrid, el que conspiró con Millonarios y la dictadura franquista para robarle al Barcelona la contratación de Alfredo Di Stéfano, el que pensó que viajaba a Bogotá jugar con sus cómplices azules. Es deber histórico vencerlo.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/dichoso-como-paramilitar-en-estados-unidos_4428671-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ese-monstruo-de-flor-en-el-ojal_4416075-1</id><title>Ese monstruo de flor en el ojal - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-07-29T21:48:32Z</updated><summary>&#13;
</summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Con su dulce barba blanca, su melena canosa recogida atrás y sus grandes gafas de hombre ingenuo, el sanador, herbolista y escritor Dragan Dabic ofrecía un aspecto de Papá Noel bonachón: daban ganas de abrazarlo, de ser nieto suyo. Sus vecinos lo consideraban "ejemplar" y "místico"; los niños de su barrio en Belgrado afirman que era "el más simpático y el más interesante". Dragan Dabic tenía una fiel clientela que procuraba sus sabios consejos de científico marginal y un par de editores de revistas que esperaban sus artículos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Por eso, el lunes de la semana pasada, cuando las autoridades lo capturaron por tratarse de uno de los criminales de guerra más buscados del mundo, ni los niños, ni los clientes, ni los vecinos ni los editores podían creer que llevaban año y medio conviviendo con un monstruo. Un monstruo cuyo verdadero nombre es Radovan Karadzic, ex presidente de la República Serbia de Bosnia durante la guerra de la antigua Yugoslavia y cuyo prontuario incluye genocidio, exterminio, persecución política y toma de rehenes. Un tribunal especial de La Haya lo cita por la muerte de 12.000 civiles durante el asedio a Sarajevo y por las terribles jornadas de la villa de Srebenica, cuando en tres días de julio de 1995 mandó asesinar a 8.000 musulmanes bosnios en un ejercicio de "limpieza étnica". Karadzic huyó durante 12 años; confiado en su invisibilidad, en enero del 2007 se instaló en un sector bohemio de Belgrado convertido en el bondadoso Dragan Dabic, con papeles de un soldado muerto en la guerra.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Amén de su disfraz, contaba con la protección de los servicios secretos serbios. Apenas ganó las elecciones una coalición pro europeísta, la Policía atrapó a Papá Noel y lo entregará al Tribunal que juzgaba a su cómplice, Slovodan Milosevic, cuando este murió de infarto. Se espera que pronto le haga compañía el general Ratko Mladic, actualmente huido.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Muchas cosas preocupan y abochornan en esta historia: para empezar, que en el corazón de la Europa civilizada, y a orillas del siglo XXI, se hubiera desarrollado una guerra tan atroz como la de la antigua Yugoslavia; que los cascos azules holandeses hubieran tolerado la masacre de Srebenica; que medio siglo después del nazismo hubieran surgido émulos de Hitler; y que, estabilizados los países balcánicos, Karadzic aún se diera mañas para permanecer 12 años emboscado entre su gente.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Desde la perspectiva de los ciudadanos que trataron con Dragan Dabic, lo más inquietante es que hubieran tenido de amigo y vecino a un monstruo adorable. En su maxinovela 2666, el chileno Roberto Bolaño escribe acerca de un asesino que se injertó de amable ciudadano: "¿Cómo podía una persona que cada día conseguía una flor para ponerse en el ojal ser un criminal de guerra?". &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Adolph Eichmann, asesino nazi, era un silencioso y cumplidor mecánico en Buenos Aires, donde se había escondido tras la Segunda Guerra, cuando un comando lo secuestró en 1960 y llevó a Israel, donde fue juzgado y ejecutado. "Lo peor -dijo el jefe del comando- es que no era un monstruo sino un ser humano". Varios conmilitones suyos debieron de morir en Suramérica convertidos en mansos agricultores o benevolentes anticuarios.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;John Wilmot, un pícaro noble condenado a muerte por Carlos II de Inglaterra en el siglo XVII, vivió disfrazado de excéntrico italiano que, como Karadzic, vendía hierbas y específicos.&lt;BR&gt;¿Quiénes son nuestros vecinos? ¿Cuántos de esos señores de flor en el ojal y esas damas encantadores esconden un monstruo pequeño o grande?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Posiblemente, más de los que creemos. Compruébenlo. Miren la televisión y verán que, después de cada asesinato de una mujer y cada violación de un niño, sale uno de la cuadra que dice: "¡Pero si parecía tan educado, tan simpático!... Era un vecino ejemplar..."&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/ese-monstruo-de-flor-en-el-ojal_4416075-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/bailando-con-la-fea_4390632-1</id><title>Bailando con la fea - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-07-23T12:39:25Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Me produjeron compasión las palabras del ex canciller Fernando Araújo: "Algunos medios cuestionaron mi papel por el hecho de ser un ex secuestrado; creen que soy un minusválido mental".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Se retira Araújo cuando las relaciones internacionales de Colombia andan en su punto más bajo desde hace 70 años: rotas con Ecuador, en deleznable situación con Nicaragua, apenas remendadas con Venezuela y en guerra contra Irak. Pero sería injusto achacarle a él toda la responsabilidad. La filosofía de la victimocracia constituye un craso error -sobre el cual espero volver en el futuro-, pero oficiar como ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Uribe resulta más difícil que ser el director de Bienestar Infantil del rey Herodes. Así como en el área de seguridad esta administración ha logrado exitosas conquistas que todos aplaudimos, su gestión internacional resulta tan lamentable como las de obras públicas y áreas sociales.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Araújo bailó año y medio con la fea. Y aunque debe de tener alguna vela en el entierro, más que culpa suya lo es de la escasa estima del Gobierno por las cuestiones externas. Nunca en la historia colombiana se cometieron más infracciones contra las leyes internacionales que en los últimos seis años, empezando por el apoyo a la invasión ilegal de Irak y terminando por la violación del artículo 12 del Protocolo II de la Convención de Ginebra, que prohíbe el uso de distintivos propios de la Cruz Roja.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En esta materia el Presidente improvisa y actúa con escasa asesoría y sus funcionarios se sienten autorizados para imitarlo: los ministros de Gobierno y Medio Ambiente fumigaban cocales a despecho de las consecuencias del riego tóxico en Ecuador -por lo cual enfrentamos una demanda ante la Corte Internacional de Justicia- y el Ministro de Defensa bombardea al vecino sin siquiera consultar la opinión de su jefe. Por lo demás, la Cancillería ha sido foco de descarado clientelismo político, refugio del nepotismo oficial, matadero de toda meritocracia, burladero de los estatutos de la carrera diplomática y ejemplo de abuso del presupuesto.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El primer adversario de una política de cancillería serena y sólida es el propio Uribe. Puede ser espectacular y favorable para la imagen doméstica del Jefe del Estado que las peleas con otros gobernantes se libren ante las cámaras internacionales de televisión, como una especie de reality donde abundan las trifulcas, las recriminaciones y las carreritas para perdonar entre abrazos las ofensas del prójimo. Pero no es así como deben manejarse estos asuntos. Tampoco aceptando aviones franceses que acuden en falso a rescatar supuestos secuestrados, ni liberando presos gordos como cortesía con otros mandatarios, ni nombrando a Hugo Chávez mediador con las Farc y destituyéndolo luego sin anunciarle.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El hecho de que el ataque al campamento de las Farc en territorio ecuatoriano y la 'Operación Jaque' hubieran producido provechosos frutos no borra las violaciones de la ley internacional que se cometieron en ambos casos. Tampoco despeja, sobre todo en este último episodio, la sensación de que el gobierno nos mintió. La fórmula de "primero nos saltamos la ley y después pedimos perdón" constituye pésima pedagogía para un país que necesita urgentemente la contraria. Es decir, la importancia de acatar la ley y la gravedad de justificar la bajeza de los medios por la nobleza de los fines.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Las marchas multitudinarias de colombianos contra el secuestro son un contundente mensaje de paz que deberían oír quienes insisten en la violencia. 2) Aconsejo repasar los recientes consejos de Nelson Mandela al cumplir 90 años (Time, 21 de julio de 2008). El líder sudafricano revela allí cómo decidió abandonar la lucha armada y negociar con el enemigo. También por qué renunció a ser reelegido, al entender que su deber era trazar el rumbo pero sin aferrarse al timón.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt; &lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/bailando-con-la-fea_4390632-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/que-sarkozy-nombre-ministra-a-ngrid_4377970-1</id><title>Que Sarkozy nombre ministra a Íngrid - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-07-16T02:13:34Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Rebecca Covaciu no ha conocido temporada buena en sus doce años de vida. A ella y su familia, rumanos de nacionalidad y gitanos de cultura, los persiguieron en Alemania, Hungría, España y particularmente en Italia, adonde llegaron hace algunos meses. En Milán, unos ciudadanos "normales" estuvieron a punto de linchar a su hermano Abel, de 9 años, acusado de robar un perro que en realidad era suyo. Allí mismo, la Policía destruyó el campamento de cartones en que vivían; en Nápoles, grupos parapoliciales golpearon a Rebecca y Abel y rompieron la cabeza al padre cuando intentó defenderlos. El gobierno neofascista de Silvio Berlusconi reseña gitanos como si fueran criminales. Y son menos que eso: la esperanza de vida del italiano es de 80 años. La del gitano italiano, de 35.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Rebecca e Íngrid Betancourt son las dos mujeres más populares de Europa en estos días. Rebecca, por una carta-video ampliamente difundida donde denuncia el acoso que padecen los gitanos. Íngrid, por sus encuentros con estadistas para combatir los secuestros y por la audiencia que concedió a la Santísima Virgen el sábado pasado en Lourdes. Rebecca e Íngrid representan los dos extremos de la política hipócrita que sostiene Europa en materia de inmigración. Por una parte, alfombra roja a multimillonarios, personajes famosos y profesionales con estudios avanzados. Por otra, repudio a gitanos, africanos que atraviesan el mar en canoas e inmigrantes pobres: esos mismos que hasta hace poco forjaron la próspera industria constructora europea, donde negros, mestizos y moros pegaban ladrillos a cambio de salarios menguados.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Cuando los problemas económicos ladran, los políticos sin escrúpulos arrojan a los más débiles a los lobos. Y nadie más débil que un inmigrante pobre o un gitano. Así, la Unión Europa, empujada por el binomio Sarkozy-Berlusconi, acordó una norma que conferirá estatus delincuencial a los inmigrantes y permitirá encerrarlos hasta por un año y medio sin intervención de juez. Tal es la nueva política de unos países de envidiable riqueza.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Escritores europeos indignados la tildan de "infame" y "vergonzosa", y la critican duramente en estas páginas los editoriales de EL TIEMPO y columnistas como Yolanda Reyes.&lt;BR&gt;Lamento agregar que el gobierno socialista español, con admirable récord en derechos humanos, ofrece insólito apoyo al proyecto y respalda la educación de niños africanos en centros segregados, algo que censuran todas las entidades de incorporación social. Qué desilusión.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Asistimos al apogeo de la demagogia: mucho abrazo a Íngrid, mucho palo a Rebecca y un muro de papeleo en los consulados. Los gobernantes saben que la inmigración ha sido y será provechosa para ese continente que hace unas décadas esparció emigrantes -gracias le sean dadas por ello- por toda América. Al ritmo en que decrecían los nacimientos en Italia y España, su población estaba condenada a reducirse a la mitad en 45 años. Los inmigrantes han refrescado la tasa natal, aportan a la seguridad social mucho más de lo que obtienen, brindan mano de obra barata y sostienen a los jubilados.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo anterior me induce a plantear con humildad una propuesta concreta al presidente Sarkozy: antes de que la religión nos la arrebate del todo, designe a Íngrid Betancourt Ministra de Inmigración de Francia. Ella aportará los sentimientos y puntos de vista de los países en desarrollo, sin abandonar la perspectiva europea. Además, la protegerá así de la jungla política colombiana, le permitirá hacer efectiva su gratitud con Francia y le ofrecerá un buen ejercicio práctico de gobierno.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS- 1) Parece que a Paul Wolf, el abogado gringo que acosa a los paramilitares con una demanda en Urabá, le quiere poner zancadillas la Fiscalía. 2) Que no nos engañen: el candidato republicano John McCain no vino a Colombia a apoyarnos, sino a cabildear en favor de la petrolera Occidental. Lo denuncia The New York Times.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/que-sarkozy-nombre-ministra-a-ngrid_4377970-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/los-otros-rescatados_4367410-1</id><title>Los otros rescatados - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-07-08T22:37:17Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Daniel Samper Pizano&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Probablemente no ha habido ningún relato de secuestrados tan dramático como el del sargento John Jairo Durán, rescatado la semana pasada con Íngrid Betancur y otros trece rehenes, cuando contó cómo habían sido las últimas semanas del capitán de la Policía Julián Ernesto Guevara, muerto prácticamente en sus brazos en enero del 2006 al cabo de siete años de cautiverio. Él y sus compañeros cayeron en manos de la guerrilla tras resistir hasta el último cartucho durante una emboscada en Mitú. Guevara ya casi ni comía pues, dijo Durán, los carceleros de las Farc le exigían, para darle su ración, que mendigara el pan e insultara su uniforme, y el capitán se negó a humillación semejante. Falleció a los 40 años, quebrantado, encadenado, esquelético y en estado de extrema debilidad.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;De no haber sido por el conmovedor relato de Durán, quizás nunca habríamos sabido de este valiente oficial de modestos orígenes que quedó sepultado para siempre en la jungla, lejos de su madre, su mujer y su hija. Como Guevara y Durán, decenas de ciudadanos ignorados -en su mayoría soldados y policías- sufrieron y aún sufren la infame esclavitud del secuestro. Se justifica, pues, el regocijo con que celebramos todos el feliz suceso de la operación 'Jaque', cuya precisión quirúrgica contradice el supuesto oxímoron de la "inteligencia militar". Bien merecen el reconocimiento por la hazaña las Fuerzas Armadas, el presidente Uribe, el ministro Santos y cuantos participaron en ella. ¿Hubo dinero de por medio? Poco importaría: es buen trueque derramar dólares para no derramar sangre. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hay, sin embargo, dos ingredientes del festejo que me preocupan, y procuraré escoger cada letra y cada palabra en lo que voy a escribir porque, como están las cosas, un malentendido podría atraerme el diluvio universal de oprobios. El primero es que existe un odioso toque clasista en la celebración. Proclamo mi alegría por el rescate de Íngrid, mi admiración por la actitud que observó durante el cautiverio (igual a la de casi todos los demás rehenes) y mi aplauso por sus declaraciones solidarias. Pero el huracán mediático que sopla desde Francia -y esto no es culpa de ella, por supuesto- olvida a los ciudadanos humildes que atravesaron penurias iguales o peores, como el heroico capitán Guevara. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Se propone a Íngrid para el Premio Príncipe de Asturias y el Nobel de la Paz. ¿Por qué no también al subintendente John Frank Pinchao, que escapó tras nueve años de cautiverio, anduvo por la jungla 17 días y ofreció datos claves para el rescate del miércoles pasado? ¿Por qué no a los uniformados aprehendidos mientras prestaban un sacrificado servicio a sus compatriotas que cumplirán once años enjaulados como animales? ¿Por qué no el cabo segundo William Pérez, de quien Íngrid dice que le salvó la vida con sus palabras y su cuidado? Surge un agravio comparativo cuando se exalta solo el indudable valor de la secuestrada de mejor familia y se ignora a los demás. Más aún cuando, según la prensa europea, Íngrid dijo en París: "Le debo todo a Francia" (Público, Madrid, julio 5/08). &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El segundo elemento irritante es el bochornoso espectáculo político que desató el rescate. Casi todos los grupos se descaran por conquistar ese as electoral que se ha vuelto Íngrid y ya calculan alianzas y réditos de su apoyo. Quienes le tenían escasa consideración cuando era una candidata marginal y sin posibilidades hoy le cantan himnos de gloria y aspiran a que les conceda un baile, una mirada.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo mejor que podemos hacer es olvidar la mezquina vara de premios, enfocar todos los esfuerzos por sacar a los secuestrados que aún siguen en el infierno y convencer a las Farc de que su aventura no tiene futuro y debe terminar cuanto antes y de la manera menos sangrienta posible.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/los-otros-rescatados_4367410-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/vendese-sofa-informes-gobierno-de-colombia_4344802-1</id><title>Véndese sofá. Informes: Gobierno de Colombia - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-06-25T06:16:54Z</updated><summary>Cambiar las estadísticas sin cambiar la realidad, una receta barata para progresar.</summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Es famosa la historia del marido cornúpeta que, al saber que su mujer lo engañaba en el sofá de la sala, vende el sofá y considera que el problema está solucionado. Por copiar este ejemplo, nuestro Gobierno tiene montada una fábrica de divanes. El último mueble vendido es el de los cocales. Hace poco se conoció que los sembrados de coca pasaron en un año de 78.000 a 99.000 hectáreas, lo cual prueba tristemente que, aunque el Estado se esfuerza por combatir los cultivos ilegales, el narcotráfico lucha aún más por extenderlos. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La noticia debería suscitar reflexiones sobre el inútil modelo represivo, que ha hecho de la droga uno de las más lucrativos negocios del mundo. En vez de eso, Uribe canceló el acuerdo de medición de cultivos firmado hace nueve años con la ONU y lo entregará a una empresa privada: quiere mejorar los resultados. La firma, menos seria y más avisada que la ONU, sabe que basta con diseñar un sistema de medición favorable para perdurar en el jugoso contrato.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;La carrera 8a. 7-26 se volvió la Feria del Sofá. En el 2002, el Dane reveló que 8,8 millones de colombianos vivían en condiciones de miseria. Preocupado, el Gobierno creó una misión especial para erradicar la pobreza, que en apenas doce meses cumplió su cometido y redujo los menesterosos a 5 millones. ¿Cómo logró el milagro? Muy sencillo: vendiendo el sofá. Si en el caso de los cocales la receta consiste en cambiar al que mide, en el de la pobreza, como las cifras eran oficiales, lo indispensable era cambiar la medida. Agregando un logaritmo allí, subiendo un límite allá, redondeando aquí y allá, se enriquecieron de súbito 4 millones de compatriotas. Los expertos denunciaron el busilis y los economistas expusieron dudas sobre la veracidad de las cifras. Pero ya había sofá de estreno.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Hace poco se repitió la maniobra, según quedó al descubierto en entrevista de Yamid Amat con Héctor Maldonado, director del Dane (EL TIEMPO, 27 de abril/08). Ante el aumento de las cifras de desempleo, la oficina estatal de estadísticas inició en noviembre un nuevo sistema de cálculos que -proclamó Maldonado- "mejora varios elementos". El mes próximo sabremos en qué consistió esa mejoría. Debe de ser muy satisfactoria a ojos del Gobierno, pues ya se anuncia que también cambiará la tasación de la canasta familiar.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A lo mejor, la maquinita que disminuye el número de pobres y mermará el de cocales es la misma que cuenta el asesinato de sindicalistas. El ex ministro Rudolf Hommes protestó hace poco, con razón, cuando una entidad cercana al Gobierno afirmó que la tasa de homicidios de sindicalistas es inferior a la del promedio de los colombianos. Semejante respuesta a las quejas internacionales por la matanza continua de dirigentes obreros en los últimos años parece una burla. "Hay que tener mucho cuidado con las estadísticas", advirtió Hommes indignado. &lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Es posible que pronto apliquen la maquinita para bajar el número de desplazados, que va por los 3,5 millones, y subir el de deforestación provocada por cultivos ilícitos en los parques nacionales, inferior a la calculada. Descubierto el truco, sólo es cuestión de aplicarlo. ¿Quién compra sofás?&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Algo se cocina en la intentona por tumbar de la Alcaldía de Cartagena a Judith Pinedo, 'Mariamulata', que venció a la corrupta clase política local en elecciones limpias. Mientras se destapa que el entonces alcalde Nicolás Curi entregó al Club Cartagena un lote de 8.466 millones de pesos a cambio de trago y comida para la alcaldía durante tres años, el Tribunal de la ciudad anula la elección de Pinedo basado en discutibles consideraciones. ¿Hasta cuándo será Cartagena cuna de piratas? 2) Quienes vimos alguna vez en Daniel Ortega al salvador de Nicaragua nos damos hoy golpes de pecho y confesamos nuestra profunda decepción con este impresentable personaje.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/vendese-sofa-informes-gobierno-de-colombia_4344802-1"/><link rel="related" href="IMAGEN/IMAGEN-4202217-1.jpg"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/amarre-la-mula-y-deje-el-machete-doctor-uribe_4311563-1</id><title>Amarre la mula y deje el machete, doctor Uribe - Daniel Samper Pizano&#13;
</title><updated>2008-06-18T15:30:18Z</updated><summary></summary><author_name>Daniel Samper Pizano&#13;
</author_name><content type="html">&lt;P&gt;Hay quienes miran con sorpresa y desdén la imagen folclórica de Álvaro Uribe Vélez cuando actúa como paisa de fonda y carriel. A mí me gusta. Parece sacado de un cuento de Carrasquilla, como ese Peralta trabajador, bonachón, campechano, vivísimo, de rústico lenguaje y ruana de hilo al hombro que sedujo al mismísimo Dios Padre hasta que este lo sentó a su diestra y "allí está por toda la eternidá".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El problema es que, a fuer de sencillo, al doctor Uribe se le extravía a veces el sentido presidencial. Es este un atributo de quienes saben mandar, consistente en exhibir el poder a través de símbolos, conductas o silencios. Tipos tan "presidenciales" como Eduardo Santos o Alberto Lleras también le jalaban ocasionalmente a la sencillez en público: alzaban bebés, pedían oreja en corridas de toros, jugaban tejo en el Campo Villamil... Estas efímeras untadas de pueblo transmitían al ciudadano un mensaje de proximidad. El secreto es que, al regresar a Palacio, volvían a injertarse de Jefes de Estado y jamás se les ocurría dirigir una alocución en calzonarias o reventar mecha en el Salón Bolívar.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;No digo que Uribe haga exactamente eso. Pero el hombre nos ha salido tan dicharachero y tan sencillote que a menudo se le refunde esa indispensable aureola que representa la serenidad del poder y parecería que Peralta hubiera ocupado su lugar. Las últimas semanas han sido particularmente bochornosas. Uribe resolvió fajarse en riña con Yidis Medina y, al hacerlo, rebajó la altura que conviene conservar el Primer Mandatario. La lectura televisada de boletines -algunos de ellos con Uribe como locutor-, la entrada de la familia al combate, los juramentos por comunicado, las respuestas instantáneas a una congresista indigna de haberlo sido conforman un cuadro pueblerino donde no cabe quien simboliza la famosa majestad de la República. No fue menos embarazosa la pelea de un Uribe pendenciero y bocón con el abogado Ramiro Bejarano en la Comisión de Acusaciones.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Lo peor es que el descontrol del jefe descontrola a sus subalternos. Por ahí vimos al Ministro de la Protección (que también está enredado en la posible compra del voto de Yidis) violando con desparpajo la reserva del sumario a fin de aclarar el lío de unas llamadas. Para mayor sorpresa, tan pronto como divulgó la parte del expediente que le convenía, adujo el carácter secreto de los documentos para eludir preguntas de la prensa. Otro ministro, el canciller Fernando Araújo, protestó enardecido por la licencia poética que se tomó la primera dama de Francia al decir en una canción que el amor es más peligroso que la cocaína. Cosa que, dicho sea de paso, considero indiscutible.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Uribe tiene que amarrar la mula en la puerta de Palacio, dejar el machete en la enjalma, terciarse el tricolor en vez de la ruana y recobrar la calma y la altura. Entre otras razones, porque, por andar enredado en rencillas, hay quienes empiezan a ocupar su puesto. Aún no me repongo de la respuesta que dio el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, a la periodista María Isabel Rueda cuando esta le preguntó quién decidió bombardear territorio ecuatoriano en el episodio de 'Raúl Reyes'. "Yo autoricé esa operación -respondió Santos- y, conociendo al Presidente, sabía que él también la iba a autorizar".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Así, pues, la más temeraria y delicada acción internacional de Colombia desde la guerra contra el Perú la ordenó por sí y ante sí el Ministro de Defensa sin consultar siquiera con su jefe. Y, como escribió Carrasquilla, "Peralta no se dio por notificao".&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;ESQUIRLAS. 1) Me entristece la mínima repercusión que ha tenido en la prensa la noticia de la muerte de Daniel Arango, uno de los más valiosos humanistas colombianos de las últimas décadas. 2) Increíble que alguien tan colombiano como Salvo Basile no tenga aún nuestra nacionalidad: que se la otorgue aunque sea el Ministro de Agricultura, pero que la reciba. 3) Libro actualizado altamente recomendable: La subversión en Colombia, del maestro Orlando Fals Borda.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;cambalache@mail.ddnet.es&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/amarre-la-mula-y-deje-el-machete-doctor-uribe_4311563-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/que-se-hicieron-los-pobres_4250944-1</id><title>¿Qué se hicieron los pobres? - Daniel Samper Pizano</title><updated>2008-06-17T00:02:50Z</updated><summary>Uno de los efectos más lamentables de la violencia y la zozobra política es que su estrépito acalla todo ruido proveniente de los menesterosos.</summary><author_name>Daniel Samper Pizano</author_name><content type="html">Sumergido en el diario trajín informativo sobre guerrillas quebrantadas, paramilitares extraditados, políticos presos, luchas en el poder judicial, popularidad del presidente y declaraciones belicosas de sus ministros, me pregunto qué fue de los pobres.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Ya nunca se habla de ellos, no los mencionan en los discursos y ocupan rincones marginales en los medios de comunicación. ¿Se arregló el problema social? ¿Hemos solucionado la más grave injusticia colombiana, que es la desigualdad económica? ¿Murió acaso la pobreza en el territorio nacional? Si ello es así, ¿de qué planeta vienen esos negritos que venden dulces en los semáforos de Bogotá, esos desplazados a las barriadas urbanas, esos campesinos sin tierra?&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Uno de los efectos más lamentables de la violencia y la zozobra política es que su estrépito acalla todo ruido proveniente de los menesterosos. Rara vez habla el Gobierno sobre la patética situación económica de millones de colombianos, y cuando lo hace es para asegurar, cual la sonriente directora de Planeación hace un año, que el número de pobres bajó del 56 al 45 por ciento en el primer cuatrienio de su jefe. ¡La administración Uribe batiendo récords mundiales de lucha contra la pobreza, y nosotros sin saberlo!&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Según otras fuentes, sin embargo, la realidad es distinta. Si la pobreza ha descendido, es en proporciones mínimas. Lo que hizo el Gobierno fue modificar la metodología con que la miden. En el trueque, millones de colombianos pasaron en 24 horas de la indigencia a la clase media. La Universidad Nacional denunció estos trucos y afirmó que "las cifras son sospechosas". El economista Eduardo Sarmiento sostiene que, para que fueran ciertas, todo el ingreso nacional tendría que haber ido al bolsillo de los pobres: "Entonces -se pregunta-, ¿a los ricos no les quedó nada?".&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Más probable es que, como denuncia la ONU, 64 de cada 100 colombianos estén en el umbral de la pobreza. Hace cuatro años, entre el 26 y el 31 por ciento de la población se hallaba en la miseria (datos de ONU y Contraloría de la República). Los índices de desarrollo que han sonreído al país este siglo benefician más que todo a los ricos. Según el especialista español Davis Castells, el crecimiento económico colombiano de los últimos tres lustros ha sido "antipobres". Es decir, se edificó a favor de los ricos y a expensas de los más necesitados. En los años posteriores a 2001, "la pobreza sigue aumentando y supera ya el 60 por ciento de la población".&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;En fin, nos ilusionamos en vano: los pobres no han desaparecido. Ahí están, ocultos por la bulla y el humo. En 1958, el Frente Nacional diseñó una solución solamente política a un creciente problema social, y su error disparó la violencia armada.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Desde hace un tiempo ya ni siquiera se ofrece una solución política, sino militar. Está claro que combatir la inseguridad favorece la inversión económica; pero si casi todos sus frutos quedan en manos de las clases adineradas la situación social derivará al final en inseguridad.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Colombia padece los resultados del modelo neoliberal, que, según Castells, "ha puesto el interés privado por encima del general, ha acentuado la desigualdad y provocado más pobreza". Tanto las acentuó, que Colombia es uno de los países del mundo con más altos coeficientes de inequidad económica.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Ahora, para agravar el panorama, surge como redentor, frente a un tercer mandato de Uribe, un segundo mandato de César Gaviria, padre del experimento neoliberal colombiano que quebró el campo y "significó un golpe a la equidad, a la distribución del ingreso y a los estratos más bajos" (Estudio de los economistas Carlos Ramírez y Johann Rodríguez).&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Al aprobar la reelección, el Congreso liberó el monstruo. Ahora, cualquier viaje al pasado parece posible. ¿Todavía viven Tomás Cipriano de Mosquera y Abadía Méndez, para lanzarlos?&lt;BR&gt;cambalache@mail.ddnet.es </content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/que-se-hicieron-los-pobres_4250944-1"/></entry><entry><id>http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/colaboracion-armonica_6642567-1</id><title>Colaboración armónica</title><updated>2009-11-21T22:52:32Z</updated><summary></summary><author_name></author_name><content type="html">&lt;P&gt;En pocos días, la Fiscalía General de la Nación completará cuatro meses de interinidad, con un encargado por tiempo indefinido y el proceso de elección del titular embolatado por la conocida confrontación entre el Presidente de la República, que presentó la terna de candidatos al cargo, y la Corte Suprema, que tiene que elegirlo y no lo ha hecho. Aunque hemos sostenido que el alto tribunal debería designar al Fiscal cuanto antes, pues de lo contrario desvía la responsabilidad política que le cabe al Jefe del Estado por la conformación del abanico propuesto, lo cierto es que nada hace pensar que el impasse se vaya a solucionar pronto.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;A las peleas institucionales de esta magnitud se les llama con razón 'choque de trenes' porque el efecto que produce un enfrentamiento entre ramas del poder público se puede ilustrar con la escena que resulta del impacto frontal de dos pesadas locomotoras que viajan a alta velocidad y en sentido contrario por la misma carrilera. La imagen es clara, pues este tipo de accidentes, cuando se producen, no dejan indemnes a nadie.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En este caso particular, el problema se agrava, puesto que empiezan en breve las vacaciones judiciales, lo que hace previsible una peligrosa prolongación de la interinidad en la Fiscalía hasta el año entrante, en medio del acalorado debate electoral. Eso es a todas luces inconveniente, pues la principal herramienta del Estado en la lucha contra el delito no puede estar en cabeza de una persona que no tiene idea de cuántos días le quedan en el cargo. Al consagrar que el Fiscal debía tener un período fijo de cuatro años, los constituyentes de 1991 pensaron en garantizarle al funcionario total independencia en el ejercicio de su labor y en la toma de las dificilísimas decisiones que le corresponden, así como un lapso suficientemente amplio para desarrollar de manera integral una estrategia de combate del crimen.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En consecuencia, la prolongada confrontación entre el Presidente y la Corte puede derivar en secuelas muy delicadas en un país que no está en situación de darse el lujo de generarle debilidades a la institución encargada de perseguir a los criminales y llevarlos ante los jueces. Y por eso urge resolver el tema. Pero, ¿cómo?&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Para comenzar, no está de más recordar que el sistema de elección del Fiscal General hace imperativa la colaboración armónica entre los poderes públicos, que define la propia Constitución Política en su artículo 113. En este punto está la clave del entuerto. Dicha colaboración armónica no es una amable recomendación de la Carta, sino una obligación inapelable, que pesa sobre los responsables de las instituciones. Es un precepto que no está concebido sólo para los buenos tiempos, sino especialmente para los malos. Es una instrucción para entenderse en las épocas de desavenencias, con el objetivo único de no impedir o entorpecer la marcha del Estado. Constituye, sobre todo, un llamado a la humildad, no a la soberbia. Se podría decir que es entonces un mandato constitucional que en este caso consiste en que cada uno de los poderes ceda algo en sus argumentos -aun sin estar de acuerdo- en aras del funcionamiento del país.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero, de continuar los desencuentros, ¿quién podría ser el árbitro? ¿Qué funcionario o instancia puede dirimir un enredo de esta magnitud? El problema es que, desde el punto de vista formal, ese árbitro no está definido en norma alguna. No está contemplada una última instancia para el caso de que exista -como ahora se presenta- una diferencia insalvable entre el Presidente de la República y la Corte Suprema de Justicia.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Pero que la identidad del posible componedor no esté prevista no quiere decir que este no pueda surgir. Y es que la colaboración armónica de que habla la Carta no es sólo entre los tres poderes públicos, sino que incluye a los organismos autónomos, como la Procuraduría. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;Por eso creemos que en estos momentos el país debe enfocar los ojos en la figura del Procurador General de la Nación. El cargo que hoy detenta el doctor Alejandro Ordóñez tiene una doble función. Por un lado, es el encargado de ejercer la vigilancia disciplinaria sobre los empleados públicos. En esta calidad, sin embargo, no podría intervenir. Pero una segunda condición del Procurador -quizás la más importante- es la de ser jefe del Ministerio Público. Como tal, debe vigilar el cumplimiento de la Constitución por parte de los funcionarios y organismos del Estado. En tal sentido, sí tiene las calidades institucionales para pronunciarse con suficiente fundamento jurídico y autoridad constitucional, y el país debería atender sus sugerencias como una forma civilizada y lógica de desatar este peligroso nudo gordiano.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;El procurador Ordóñez tiene sobradas calidades personales y profesionales como jurista reconocido y hombre de bien, y además cuenta con un mandato sólido que le garantiza su independencia política. La mayoría absoluta que obtuvo en la votación del Congreso que lo eligió deja por encima de toda sospecha su compromiso con este o aquel sector; con la coalición de gobierno o con la oposición; con el Presidente de la República o la Corte Suprema. &lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;En consecuencia, hay que pedirle al Procurador que haga oír su voz y exprese su criterio sobre cómo lograr ese equilibrio y armonía entre poderes que ordena la Constitución Nacional. Que se pronuncie, pues, y cuando lo haga, pongámosle atención. Nos conviene a todos.&lt;/P&gt;&#13;
&lt;P&gt;editorial@eltiempo.com.co&lt;/P&gt;</content><link rel="alternate" href="http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/colaboracion-armonica_6642567-1"/></entry></feed>
