Pesadilla que termina

Pesadilla que termina

Gobierno y Farc-Ep nos cumplieron, ahora solo nos resta esperar que la última parte del cronograma.

28 de junio 2017 , 12:00 a.m.

Señor Director:

A las 11 de la mañana de este día histórico, 27 de junio del 2017, las Farc-Ep, a través de su máximo líder, ‘Rodrigo Londoño’, en Buenavista, vereda del municipio de Mesetas, Meta, dijeron a Colombia y al mundo “adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz”. Gobierno y Farc-Ep nos cumplieron, ahora solo nos resta esperar que la última parte del cronograma trazado en La Habana hace un año, avalado y monitoreado por la ONU, se cumpla.

- Rafael Antonio Córdoba Ardila

* * * *

Señor Director:

Tiene el editorial de EL TIEMPO (26-6-2017) una verdad incontrovertible que todos debemos tener presente en la vida: “Aceptar como acuerdo básico que el camino de la muerte, del desangre y el dolor es equivocado. Dicho de otro modo: rechazar la violencia como herramienta para conseguir el cambio social”. Ahora queda esperar que el ejercicio de la política en Colombia se zafe, de una vez por todas, del malhadado recurso de ofender al otro. Es una forma soez y malsana que le trae mucho malestar al clima de paz y respeto que todos debemos procurar. La política no puede ser vista como una manera de acrecer patrimonios, sino como un gran interés por servirles a las familias más desvalidas. Siguiendo al importante editorial, hay que reafirmar que “la de las armas es una vía que no conduce a una mejor sociedad”, porque ello es sintomático de miseria humana, de enfermedad mental.- Rogelio Vallejo Obando

Bogotá, en orden

Señor Director:

Me refiero a su editorial ‘Impopular pero coherente’ (27-6-2017). El amplio espectro de la falta de razón cae sobre una ciudad y su alcalde a favor de codicias egoístas y calculados proyectos políticos. Bogotá debe colocarse por encima del caos. Merecemos una administración de orden que la beneficie, que nunca robe sus recursos, y mucho menos que fomente banales enfrentamientos de clase que conducen al odio. Curiosa discusión en medio de una ceguera colectiva que parece no ponderar los recientes hechos que convirtieron a Bogotá en un laboratorio de luchas, en claro desmedro del futuro de todos. No es la personalidad o el tinte político-ideológico, es sencillamente lo que conviene al porvenir de la ciudad, y a ello hay que apostarle.Édgar Ballesteros Luna

Tragedias que pueden evitarse

Señor Director:

Es lamentable ver cómo la tragedia de Guatapé se pudo evitar con el solo hecho de haber suministrado unos chalecos salvavidas.

Guardadas proporciones, nadie hace nada hasta que no ocurra una tragedia en Bogotá con los bicitaxis, que andan como quieren, a unas velocidades incontrolables, y hacen de las suyas sin que nadie le ponga bolas al asunto. Lamentable, pero solo así los entes de control se pellizcan.- Ángel Senosian

Escríbanos a: opinion@eltiempo.com

MÁS CARTAS

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA