Las familias en el destierro

Las familias en el destierro

Esperemos que gane quien gane las elecciones, el país siga por los caminos de la reconciliación.

17 de junio 2018 , 12:00 a.m.

Señor Director:

Es una vergüenza para la humanidad el hecho que registra su editorial (‘La tragedia en el mar’) en el Mediterráneo, donde centenares de personas buscan una vida mejor, pero muchas perecen. Me llamó la atención que en el barco rescatista Aquarius viajaban 123 menores solos. ¿Y los padres? ¿Murieron en su país? ¿Enviaron a sus hijos a aventurar ante la incertidumbre en sus hogares? Dios santo, qué dramática situación.

Este mundo de guerras, de odios, de pobreza, de luchas de poder, está desbaratando las familias. ¿Qué nos espera? Pero si aquí no más, entre nosotros, hay miles de desaparecidos, miles de huérfanos y hogares fracturados. Se necesitan líderes que llamen a la unidad y a la paz en el mundo, para que no sigamos en este destierro. Se necesitan mucha bondad y solidaridad. Esperemos que gane quien gane las elecciones, nuestro país siga por los caminos de la reconciliación. Que nada sea desterrado de su entorno.

Carmeno Rosa Novoa

El Mundial y la abstención

Señor Director:

Coincidencias del destino, inaugurado el Mundial de fútbol, Colombia se concentra más en los pies de los futbolistas y en los goles que en el diario debate de la campaña presidencial. Tal vez es el oxígeno que le faltaba a la tan atormentada sociedad colombiana, atribulada por la difícil tarea de marcar el futuro del país en el tarjetón el próximo domingo en las urnas. No será fácil para los aficionados dejar de ver dos grandes partidos mundialistas para salir a votar. Tal vez el amor al balón rompa la monotonía de las inútiles discusiones políticas sobre quién, de los dos candidatos, será el mejor presidente. Seguramente por el fútbol aumentará notoriamente la abstención, así que tan solo saldrán a votar, en democracia, quienes realmente tengan amor de patria.

Luis Manuel Rivas Parra

Una actitud condenable

Señor Director:

No estoy de acuerdo con la opinión del rector de la Universidad del Magdalena, publicada el jueves en EL TIEMPO, cuando afirma que los suplantadores “...solo aprovecharon lo que vieron como una oportunidad de ganar dinero”; da una visión muy tibia de lo que es un problema fundamental en la sociedad colombiana: la corrupción. En Colombia, cualquier cosa es una oportunidad para ganar dinero, lícita o ilícitamente, y todo se acepta. Todo tiene una explicación que siempre pasa por “el desarrollo de la personalidad”, concepto que ya se incrustó en nuestra cultura; “es parte de nuestro ADN”, dijo un delincuente de cuello blanco.

Yo rechazo la actitud de los jóvenes suplantadores, de los padres que pagaron y de las autoridades que lo ven solo como algo anecdótico y hasta gracioso.

Gloria Carvajal S.

Escríbanos a: opinion@eltiempo.com

MÁS CARTAS

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.