Mayo 8 de 2008
'Águilas Negras' intimidan a habitantes de Lebrija (Santander)
Hicieron circular un listado de 40 amenazados y declararon objetivo militar a quien esté en las calles después de las 9 de la noche. Seis de los incluidos en la lista huyeron ayer del pueblo.
Ramón Gélves, secretario de Gobierno de Lebrija, narró que el martes pasado y ayer desconocidos lanzaron debajo de las puertas de casas y locales y botaron en los alrededores del parque los panfletos en los que anuncian la llegada de la banda ilegal y conminan a presuntos expendedores de droga y atracadores a abandonar la población.
"Con eso quieren intimidar a la comunidad y quitarle la tranquilidad al pueblo. Ahora la gente está asustada", dijo el funcionario.
La situación obligó a convocar un consejo de seguridad en el que las autoridades concluyeron que en el pueblo no hay 'Águilas Negras' y anunciaron una investigación para establecer la procedencia de las intimidaciones.
El coronel Ómar González, comandante (e) de la Policía en Santander, dijo que se reforzó la seguridad en el municipio con presencia del Ejército y agentes de la Policía.
Ana Felicia Barajas, defensora del Pueblo en Santander, les solicitó a los organismos de seguridad investigar el origen de los panfletos y adoptar medidas para garantizar la tranquilidad de la ciudadanía.
"Este tema de amenazas y panfletos también se ha producido en Bucaramanga, donde ya hay un informe de riesgo en el que se alerta sobre la situación", dijo la representante del Ministerio Público.
La alcaldesa de Lebrija, Sonia Serrano, le pidió serenidad a la comunidad. "No pueden salir corriendo por los primeros panfletos que salgan. La Policía nos está apoyando", dijo la mandataria.
De otra parte, ayer se conoció que dos de los tres sacerdotes amenazados hace un mes en el sur de Bolívar por las 'Águilas Negras' fueron trasladados de Tiquisio y Regidor para garantizarles su seguridad.
Los clérigos, junto con 40 dirigentes, aparecieron en un comunicado firmado por el 'Bloque Norte' de las 'Águilas' en el que se sindica a los amenazados como colaboradores de la subversión, señalamiento que ha sido rechazado por ONG y la Iglesia Católica.
BUCARAMANGA