Foto: AP/ Gerald Herber
El candidato presidencial republicano pidió a su rival demócrata, Barack Obama, y a la cadena 'CNN', la cancelación del debate previsto para el viernes en la Universidad de Mississippi, en Oxford.
La crisis financiera que sacude a Estados Unidos no solo se ha tragado bancos y firmas aseguradoras.
Ayer, y en un inesperado giro, el senador republicano John McCain anunció la suspensión temporal de su campaña a la Casa Blanca, para ponerse al frente de la que ya es llamada la situación más grave en la historia económica del país, desde la Gran Depresión de 1929.
El senador por Arizona, incluso propuso postergar el primer debate presidencial que está previsto para mañana en la Universidad de Mississippi, en Oxford. "Esta crisis no tiene precedentes y la campaña puede esperar. Es hora de que nos unamos para solucionar el problema", dijo.
McCain, que hace parte de la Cámara Alta, regresará hoy a Washington, donde la administración del presidente George W. Bush y legisladores demócratas y republicanos libran una intensa batalla sobre un gigantesco paquete de asistencia económica propuesto por el mandatario, y que prevé el desembolso de 700 mil millones de dólares para estabilizar los mercados a través de la compra de los créditos hipotecarios 'impagables' a las entidades financieras.
El senador y candidato demócrata Barack Obama, por su parte, dejó abierta la posibilidad de regresar a la capital "en caso de ser necesitado", pero rechazó de plano la idea de frenar la realización del debate de este viernes.
"Hoy más que nunca es que debemos enfrentar a los estadounidenses para explicar cómo pensamos sacar al país de este enredo", sostuvo Obama desde Florida, donde se prepara para la cita de mañana.
Aunque se supone que el debate versará sobre política exterior, el tema de la crisis económica será inevitable.
Personas cercanas a Obama, como el senador Charles Schummer, criticaron a McCain por tratar de sacarle provecho a la situación: "Lo que menos necesitamos es a candidatos buscando anotarse puntos frente a semejantes crisis. Eso es irresponsable".
Ambas campañas habían discutido en horas de la mañana pactar unas "reglas de juego", para luego hacer un anuncio conjunto sobre la suspensión de algunas actividades electorales. Sin embargo, el senador por Arizona optó por pegar primero y se le anticipó a Obama.
Las razones de McCain
En cierta medida, la jugada de McCain fue muy política pues la crisis financiera de la última semana está causando estragos en sus aspiraciones de llegar a la Casa Blanca.De acuerdo con los sondeos, dos de cada tres estadounidenses atribuye la situación actual a los republicanos, partido al que McCain representa.
Esa percepción, además, ha catapultado a Obama a la punta de la carrera por la Oficina Oval y la mayoría de los estadounidenses piensa que el demócrata manejaría mejor la crisis que su contrincante.
Según una encuesta públicada ayer por The Washington Post y la cadena de televisón ABC, el senador por Illinois le saca 9 puntos de ventaja a McCain en cuanto a preferencias electorales.
Un 53 por ciento de los estadounidenses cree, además, que Obama está mejor calificado para sacar al país del atolladero en que se encuentra. Mientras que solo el 39 piensa lo mismo de McCain.
Para completar, al republicano le estalló ayer un escándalo vinculado con el tema, pues según The New York Times, Rick Davis, director de la campaña de McCain, venía recibiendo casi 30 millones de dólares mensuales por su participación en una empresa de lobby que trabajaba para Freddie Mac, una empresa que maneja crédito hipotecario y a la que se atribuye buena parte de la responsabilidad por la crisis financiera actual.
Cifras y hechos que explican el timonzo que ayer dio McCain.
SERGIO GÓMEZ MASERIArtículo 1 de 6 Siguiente >>
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