Los países emergentes afirmaron que no cumplirán con el objetivo del G8 previsto para el 2050, y afirmaron que sólo apostarán por "recortes profundos".
Luego de tres intensos días, la cumbre de los ocho países más ricos del planeta concluyó en Hokkaido (Japón) con una macroreunión junto a los líderes de las naciones emergentes (China, México, India, Brasil y Sudáfrica), además de Indonesia, Australia y Corea del Sur. En total, las 16 naciones emiten más del 80 por ciento del dióxido de carbono (CO2) mundial. Durante la llamada Reunión de las Mayores Economías (MEM por sus siglas en inglés), los 16 países se comprometieron a "recortes profundos" de las emisiones globales, aunque sin concretar fechas o porcentajes, y a cerrar un acuerdo post-Kioto a finales de 2009. Las naciones desarrolladas (E.U., Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Canadá, Japón y Rusia) señalaron que marcarán metas de reducción a medio plazo, en 2020 o 2030, mientras los países en desarrollo "atajarán el aumento de las emisiones futuras", según el comunicado conjunto emitido al término de la reunión. "La posibilidad de conseguir logros a largo plazo dependerá de tecnologías innovadoras, asequibles y más avanzadas, y de prácticas que transformen la forma en que vivimos, producimos y usamos energía", coinciden esas 16 naciones. Pero sólo Australia, Corea del Sur e Indonesia mostraron expresamente su apoyo al objetivo marcado ayer por el G8 para recortar a la mitad la emisión de gases en 2050, admitió Kasuo Kodama, portavoz del Ministerio japonés de Exteriores. El representante nipón dijo que en el encuentro "un líder" dejó claro que su país todavía está desarrollándose y mucha gente sigue en la pobreza, en aparente referencia al presidente chino, Hu Jintao, quien en el pasado ha hecho comentarios similares. Por su parte, el primer ministro indio, Manmohan Singh, resaltó durante la cumbre de Japón que su país "no puede, en este momento, considerar restricciones cuantitativas en nuestras emisiones". China es tras Estados Unidos el segundo emisor mundial de gases que provocan el efecto invernadero, con el 18,5 por ciento del total, y la India es la cuarta nación contaminante aunque a bastante distancia, con el 5 por ciento. "Nadie puede pedir a los países en desarrollo que sacrifiquen su crecimiento, la cuestión es encontrar la forma de compatibilizar la reducción de gases contaminantes con el crecimiento", indicó hoy la presidencia japonesa. Las naciones ricas y los países en desarrollo llegaron a Hokkaido con unas posiciones claramente divergentes en cuanto a la lucha contra el calentamiento global, pero en esta cumbre se han creado algunos "consensos", según el gobierno nipón. "Todos los líderes explicaron muy claramente que el asunto del cambio climático debe ser tomado en serio, que es un problema global que requiere una respuesta global y que son los países desarrollados los que han acumulado las emisiones de gas a lo largo de la historia", explicó el portavoz japonés. Todos los líderes participantes celebraron como un "éxito" el acuerdo sobre el clima, por considerar que se han logrado conciliar posturas extremas, entre el escepticismo y las críticas de las organizaciones no gubernamentales. El primer ministro japonés y presidente de turno del G8, Yasuo Fukuda, dijo que se ha logrado "impulsar las negociaciones sobre el clima en el marco de la ONU", en alusión al tratado internacional que debe estar decidido dentro de un año y medio para sustituir al Protocolo de Kioto que vence en 2012. Ese fue el principal acuerdo alcanzado en la conferencia de Bali en diciembre de 2007, donde Estados Unidos y los países en desarrollo aceptaron participar en la conferencia de Copenhague de diciembre de 2009 para negociar la era posterior a Kioto, que vence en 2012.
ONG, insatisfechas con resultados
Las organizaciones no gubernamnetlaes criticaron la falta de resultados de la cumbre, clausurada hoy, y destacaron especialmente la falta de compromiso para la reducción de emisiones de gases a medio plazo.
Oxfam International consideró que, a menos de que los líderes de los países más industrializados tomen "medidas inmediatas" para la reducción de las emisiones para 2020, "muchas promesas quedarán incumplidas".
Por su parte, Greenpeace consideró que la cumbre "ha fracasado en todos sus cometidos: avanzar en el cambio climático y ayudar a los países en desarrollo", según dijo su experto en G8, Daniel Mittler.
El portavoz de Greenpeace explicó que la falta de compromisos a medio plazo en la lucha contra el cambio climático es "culpa de Japón, Canadá y E.U., que no hicieron posible que se llegara a un acuerdo".
Según la organización internacional World Wildlife Fund (WWF), la reunión de los países del G8 con el resto de principales economías del mundo ha sido una "gran vergüenza".
"El G8 está intentando tomar el pelo al mundo vendiendo el acuerdo sobre cambio climático alcanzado como un progreso. La pelota continúa en el campo del G8", apuntó Kim Carstensen, director de clima de WWF.
TOYAKO