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La decadencia de Cárdenas, ciudad cubana en la que viven del rebusque

Por: CARLOS OBREGÓN G. | 10:12 p.m. | 07 de Febrero del 2012

Rebusque cubano, el son de la vida dura

Muchas edificaciones de Cárdenas, de arquitectura antigua, amenazan ruina.

Foto:

De la gloria y prosperidad de Cárdenas, donde nació el ron Havana Club, queda ruina y necesidad.

Reynaldo Trujillo*, reconocido chef de un hotel del vecino complejo turístico de Varadero, regresa, a medianoche, de trabajar. La guagua del hotel lo deja todos los días a varias cuadras de su casa, pero él prefiere, muchas veces por cansancio, tomar un coche de caballos de tiro, el medio de transporte más usado en esta ciudad, que le cuesta 20 pesos cubanos. No siempre puede, porque el sueldo de 450 pesos mensuales (US$ 18) no le alcanzaría. Trujillo habla inglés, francés y portugués; este último lo aprendió cuando fue enviado a la guerra de liberación de Angola.

A diferencia de Trujillo, Alberto Blanco*, conductor de un coche de caballos, puede recibir en un día una cuarta parte de lo que gana un chef o un médico mensualmente. Los dos representan la forma de vida en una provincia cubana o, inclusive, de ciudades como La Habana, donde los cambios que ha venido adoptando el sistema aún no son impactantes para la mayoría.

"Hay profesiones como médico o ingeniero que ya no seducen a la gente, lo mismo que oficios como carpintero o electricista", comenta Rosa, una peluquera morena, de contextura gruesa, que alisa cabello de mujer, oficio conocido en Cuba como desriz, para destacar que hoy resulta más atractivo económicamente desempeñar otro tipo de actividades diferentes a las tradicionales.

Por eso, en su interpretación tan lógica como elemental de los cambios en el modelo cubano, dice que la caída en la producción de caña se debe ante todo a que los sueldos que pagaba el Estado a los corteros era poco seductor.

La misma desazón que expresan médicos que, aunque convencidos del socialismo cubano, preferirían tener un mejor ingreso. Hoy los beneficios de casa o carro que les daba el Gobierno demoran mucho tiempo.

Cárdenas es una ciudad plana, cuya nomenclatura está basada en nombres y no en números, calle Real, Obispo, Velásquez, Amistad, Mercedes, etc., con una riqueza arquitectónica similar a la de Cienfuegos o La Habana, pero cuya mayoría de edificaciones amenazan ruina.

De la gloria económica del pasado, con un puerto por donde salían azúcar, rones y minerales, va quedando muy poco, salvo la envejecida fábrica de rones y dulces que hoy regenta la estatal Tecnoazúcar.

Ahora, el trabajo y la economía dependen, en gran medida, de Varadero, a solo diez minutos. La mayoría de profesionales cardenenses trabajan hoy en los más de 65 hoteles de ese bello rincón del Caribe que enloquece a canadienses, ingleses, españoles, rusos e italianos con sus 30 kilómetros de playa, la música y la comida de la isla. A Cuba ingresaron, en el 2011, más de 2'700.000 turistas, según la Oficina de Estadísticas.

Azúcar, ron y revolución

Esta ciudad tiene un pasado glorioso por el papel que jugó en el siglo XIX durante la Independencia y en el XX como emporio empresarial. La conocen como la ciudad de Las Primicias porque fue la primera que recibió los fogonazos de la guerra de Cuba y España contra Estados Unidos (1899). Se la recuerda por haber tenido el primer ingenio de caña de la isla (1884) y por ser la cuna del famoso Havana Club.

Dos hijos de Cárdenas tienen relieve histórico. El líder estudiantil José Antonio Echeverría, que, en una acción frustrada, hizo parte del grupo de revolucionarios que el 13 de marzo de 1957 ingresó disparando a la sede de Gobierno para matar al dictador Fulgencio Batista. El otro es Elián González, el 'Balserito', que en noviembre de 1999 fue sacado de la isla en una embarcación que naufragó cuando iba rumbo a Florida. El niño sobrevivió al hecho, pero no su madre, Elizabeth Brotons, ni otros diez ocupantes. La familia de Elián en Miami lo escondió, pero el papá del menor, que es miembro del Partido Comunista, logró el respaldo del presidente Fidel Castro, quien le ganó el mano a mano diplomático al Gobierno de EE. UU. al lograr el retorno del menor a la isla. En breve, Elián será oficial del Ejército. Ambos tienen su museo en Cárdenas. La antigua estación de bomberos es ahora la sede del museo de el 'Balserito'.

Cárdenas sufrió, como otras regiones de la isla, el colapso de la Cortina de Hierro, sus antiguos aliados socialistas. José Luis Rodríguez García, exministro de Economía, recuerda que el 63% de las compras de alimentos, casi la totalidad del combustible y hasta el 80% de productos manufacturados provenían de Europa del este. Época dura en que los cortes de energía hacían que en los meses de verano la gente sacara los colchones para dormir bajo los palos de mango.

Vino el recorte en la entrega de alimentos y los vecinos aprendieron a rebuscarse o a intentar la salida para Miami en botes. De ese período quedaron costumbres que hoy siguen, como tostar la arveja seca y molerla para hacer rendir el café, que escasea en las bodegas del Gobierno.

Tras la desaparición de la Unión Soviética, el gobierno de Chávez es el principal socio comercial, con un intercambio que fue de 3.138 millones de dólares en el 2009. Los otros grandes socios son China, España, Canadá y Estados Unidos, país que les provee alimentos y medicinas.

En las casas de Cárdenas, las viejas máquinas de coser, los 'frízer' (congeladores) y los ventiladores rusos fueron cambiados por el Gobierno por aparatos chinos. Los autobuses que llevan y traen a los trabajadores cardenenses a Varadero, así como los confortables buses de Turismo que viajan a La Habana, son marca Yutong.

Sobrevivir a la pobreza

El sueldo promedio mensual en Cuba era de 448 pesos cubanos en el 2010 (menos de 15 dólares), y el de la provincia de Matanzas, a la que pertenece Cárdenas, era de 445. La pregunta a Reynaldo Trujillo es cómo se vive con un ingreso tan bajo.

Las familias que menos padecen las estrecheces económicas son las que reciben dinero del exterior. Gracias a esas ayudas han logrado, por ejemplo, mejorar sus casas, o tener dinero en cuc para comprar alimentos en los supermercados y un celular.

La alternativa es el rebusque en actividades que son ilegales, pero que algunas autoridades prefieren no castigar. Un vendedor de carne de cerdo asegura que en la ciudad hay al menos 50 expendios clandestinos que venden la libra a un cuc (25 pesos cubanos). Los pescadores, por su parte, madrugan a las casas de gente de confianza con su pesca fresca para venderla rápidamente.

Los pensionados se han vuelto 'cuentrapropistas' (independientes) y montan en sus casas talleres de zapatería o panaderías, mientras que entre los jóvenes es común la fabricación de artesanías. El primero de enero, a las 7 a.m., Lázaro Zulueta, un pensionado de la industria petrolera, inauguró el año vendiendo verduras en su carreta.

Otras formas de ganarse la vida son las ventas de comidas en las casas (conocidas como 'paladares'). Desde el 2011 el negocio está permitido por el Gobierno con la condición de que paguen un impuesto mensual. Algunos lo hacen de manera legal y otros no, porque calculan que el negocio no les da.

Pero donde más se la juegan todos los días es en la lotería y en apuestas de peleas de perros. Todas las noches, mientras ven la serie colombiana El capo, que les llega por la conexión clandestina de cable, los cardenenses aguardan los resultados de las loterías de la Florida. En la tarde, un "banquero" (el dueño de la apuesta local) ha anotando los números en un cuaderno. Ese banquero se encarga de hacer el pago al ganador.

En las peleas de perros también se invierten jugosas sumas que pueden llegar a representar hasta más de un millón de pesos cubanos para el dueño del que gane. Cada mes, al menos una vez, en los montes de cualquier municipio de esta provincia se dan cita dueños de perros bullterrier o stanford -verdaderas fieras adiestradas- a jugarse el todo por el todo.

Pese a todo, la vida transcurre con normalidad, matizándola con un ron o una cerveza que cuesta 25 pesos cubanos, viendo Telemundo y discutiendo sobre béisbol o sobre la liga española de fútbol. Y listos a defender a Cuba de la agresión extranjera. Como les enseñó Fidel.

* Los nombres han sido cambiados por seguridad de las fuentes.

Carlos Obregón G.
Especial para EL TIEMPO
Cárdenas (Provincia de Matanzas).

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