El General en Jefe retirado, ex hombre de confianza del presidente Hugo Chávez y hoy uno de sus más simbólicos opositores, fue apresado el jueves frente a su familia y sin mediar palabra.
Una comisión de la Dirección de Inteligencia Militar bajó de su vehículo al general Baduel, quien hasta ayer estaba sometido a un régimen de presentación ordenado por el tribunal que sigue su causa. Según ese mandato, el detenido debía acudir cada 15 días al despacho.
Pocos minutos después de la detención, el Fiscal Militar, general Ernesto Cedeño, justificó el acto asegurando que la investigación que se le sigue a Baduel ya está "muy avanzada (y) han aparecido elementos de convicción suficientes (...) Estos elementos presumen una alta cantidad de dinero sustraído de la Fuerza Armada (por Baduel)".
El fiscal Cedeño explicó que, ante esos elementos, se va a presentar una acusación en contra del general y que para evitar alguna posible evasión a la justicia se solicitó la medida de privación de la libertad.
Según Cedeño, este procedimiento es "de rutina y se hace todo el tiempo", pero los abogados del general aseguraron que para tomar una decisión de ese tipo haría falta, primero, una audiencia. De ahora en adelante, el juicio que se le sigue al general será con éste privado de su libertad.
Los abogados deploraron además la forma como fue apresado el ex ministro. "Esto es violatorio de todos los derechos y garantías de una persona, la Constitución establece que él debe estar asistido en todo momento por sus abogados y en comunicación con su familia. Se lo llevaron prácticamente en pijama de su casa y una persona que ha cumplido con todos los actos del proceso tiene derecho de permanecer en libertad en cuanto su juicio esté en curso", dijo su abogado, Omar Mora.
La señora Cruz de Baduel, esposa del general, detalló que los funcionarios que practicaron la detención incluso le apuntaron a ella con armas de fuego y le impidieron pedir ayuda. Comentó que desde hacía días, varias camionetas blancas se encontraban alrededor de su residencia y los seguían a todas partes.
El general Raúl Baduel fue acusado por la Fiscalía Militar venezolana por supuesta sustracción de dinero del presupuesto del Ministerio de la Defensa cuando estaba a cargo de esa cartera.
La acusación se le formuló poco después de que él rompió públicamente su relación política con el gobierno del presidente Chávez.
En septiembre del año pasado, el general -en un operativo similar- fue apresado por la fuerza por primera vez pues, según la Fiscalía, se negaba a acudir a los tribunales para darse por enterado de la acusación en su contra.
Esta semana, otro simbólico opositor de Chávez, el alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales, dijo que se "resguardaba" ante la que denominó una persecución política. También tiene un caso de corrupción en su contra.
De salvador a traidor de la revolución
Raúl Isaías Baduel no es cualquier opositor al gobierno venezolano. Es, para el chavismo, el 'traidor' más emblemático de la causa revolucionaria luego de que en el 2007 se rebeló en contra del proyecto liderado por el presidente Hugo Chávez, cuando éste promovió la reforma constitucional para permitir su reelección indefinida.
Muy pocos daban crédito a sus oídos en ese momento, pues además de haber sido uno de los fundadores del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (el grupo originario creado en 1982 que promovería la llamada revolución bolivariana), el general Baduel fue uno de los militares de alto rango que defendió la presidencia de Chávez y contribuyó a su regreso al poder cuando ocurrió el golpe de Estado, en abril del año 2002.
Entonces, se convirtió en el máximo héroe del chavismo. Todas las miradas se concentraron en su figura serena, que hasta ese momento había permanecido de bajo perfil en el turbulento escenario político venezolano. Se convirtió en uno de los hombres más cercanos y de confianza de Chávez, quien en el 2004 lo designó como comandante general del Ejército y, en el 2006, además de nombrarlo Ministro de Defensa, le otorgó el rango más alto de la Fuerza Armada venezolana: General en Jefe.
Los rumores acerca de su descontento comenzaron cuando el Presidente ordenó que el eslogan de la Fuerza Armada venezolana fuera "Patria, socialismo, o muerte". Poco a poco, al general Baduel se le vio menos sonriente en los actos oficiales y dejó de defender públicamente toda decisión presidencial.
Un año después, y pasados algunos meses de su retiro oficial, Baduel cuestionó los argumentos de Chávez para cambiar la Constitución, así como el 'socialismo' como doctrina guía del destino venezolano.
"¿A que socialismo se nos quiere llevar? ¿Por qué no se le dice al pueblo claramente hacia dónde se piensa conducir a la nación?", dijo entonces Baduel, y con estas palabras selló un futuro que, inmediatamente, se convirtió en una acusación de corrupción en su contra.
VALENTINA LARES MARTIZ
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
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