El depuesto presidente de Honduras dijo además que tropas de Honduras pretendieron asesinarlo.
Zelaya denunció este míércoles que el Gobierno hondureño de facto planeó el martes asaltar la embajada de Brasil donde se encuentra refugiado y declarar que se había suicidado, pero, dijo, el plan no se ejecutó por la intermediación de la comunidad internacional.
"Iban a asaltar la embajada (de Brasil) y declarar un suicidio
por mi parte, pero aclaro que José Manuel Zelaya no se está
suicidando", afirmó el mandatario de Honduras en una entrevista
telefónica con la cadena de televisión argentina TN.
Apertura a diálogo
Ayer, el presidente de facto, Roberto Micheletti, dijo estar dispuesto a conversar con Zelaya si acepta las elecciones convocadas para noviembre
Así lo manifestó el presidente del Gobierno de facto de Honduras.
"Estoy dispuesto a discutir cómo resolver la crisis política (...), estoy listo para conversar con el señor Zelaya siempre y cuando reconozca explícitamente las elecciones del 29 de noviembre", dijo el canciller del Gobierno de facto, Carlos López, al dar lectura en televisión de un mensaje de Micheletti.
El ministro aclaró, no obstante, que "de ninguna manera se ha hablado en este mensaje del retorno del señor Zelaya a la presidencia de la República", como exige el propio mandatario depuesto y la comunidad internacional.
La propuesta "no puede deshacer la orden de arresto de la Corte Suprema de Honduras en su contra ni los cargos que encara bajo nuestro sistema judicial independiente", dijo.
"Mi oferta es alcanzar una solución política pero no puede resolver sus dificultades legales", agregó López al leer en inglés el mensaje de Micheletti.
Zelaya respondió que la oferta de diálogo que le ha hecho Micheletti, es una "manipulación" y lo acusó de no tener voluntad de resolver la crisis que vive el país.
"Todo esto es una manipulación", indicó Zelaya en declaraciones a Radio Globo y el Canal 36, después de que Micheletti manifestara su disposición a dialogar con el mandatario depuesto para solucionar la crisis que vive el país si éste reconoce las elecciones del próximo 29 de noviembre y sin que esto signifique su vuelta al poder.
Zelaya añadió que "no hay voluntad de resolver la crisis que tiene el país" en Micheletti y afirmó que Honduras vive una convulsión "a causa del golpe de Estado", del que fue objeto el 28 de junio pasado.
'Así no hay trato': Zelaya
"Deben de dejar de manipular a la opinión pública, yo he venido aquí para que el diálogo sea directo, para que no tenga comparsas, ni ningún tipo de disturbios", subrayó el presidente depuesto, que regresó a Honduras ayer, lunes, y se encuentra albergado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa.
Zelaya dijo que si no hay "igualdad para todos" en los comicios generales convocados para el próximo 29 de noviembre, no hay trato.
"Así no hay trato, si hay elecciones tienen que haber condiciones de igualdad para todos, no persecución contra unos y favor para otros", expresó Zelaya poco después de que Micheletti anunciara su oferta de diálogo a través de su canciller, Carlos López.
Zelaya indicó que él no pretende rehuir la justicia en su país, ante las "supuestas acusaciones" en su contra por presuntos delitos de corrupción, incluido el de "traición a la patria", que ha hecho la Fiscalía.
Agregó que responderá esas acusaciones en el momento en el que se le cite, pero que los miembros del Gobierno de facto de Micheletti "no pueden desconocer que hubo un golpe de Estado".
"O es que niegan que hubo un golpe de Estado, lo que también es un delito, y también ellos tienen que responder a los tribunales para responder por ese delito", acotó Zelaya, quien llegó por sorpresa a Honduras 86 días después del golpe.
Dijo además que está llamando a la comunidad nacional e internacional y "a las fuerzas vivas de la sociedad para que se inicie el diálogo para la reconstrucción del sistema democrático del país y para que nunca más se vuelva a irrespetar y a suplantar la soberanía popular, que es lo más sagrado de una democracia".
Comunidad internacional pide solución negociada en la crisis en Honduras
Gobierno de facto de Roberto Micheletti pretende que Brasil entregue a Zelaya a la justicia o le conceda asilo, en medio de una creciente tensión.
"Zelaya se puede quedar a vivir allí 5 años si quiere", dijo Micheletti.
El presidente Zelaya dijo que regresó a Tegucigalpa a afrontar la situación, pacíficamente y a través del diálogo.
Aseguró que no pretende ser considerado un mártir y que nadie en sus cabales buscaría ser dañado, pero que acude a su país, como presidente y que quienes deben ir a prisión son los golpistas y usurpadores.
También negó que su regreso a Honduras se trate una cuestión de vanidad. "Soy un hondureño de la A a la Z y mi deber es estar aquí, junto a mi pueblo que está sufriendo", dijo.
"Honduras está derramando sangre desde el golpe de Estado. Honduras está sufriendo una dictadura y hay que defender al país", dijo Zelaya.
Entre tanto, la comunidad internacional llamó este martes al gobierno de facto de Honduras a negociar una solución en ese país centroamericano y pidió que se "garantice la seguridad" del derrocado mandatario Manuel Zelaya, quien regresó sorpresivamente el lunes a Tegucigalpa.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo este martes que se encuentra a la espera de garantías que le permitan mediar en Honduras un retorno a la democracia.
Insulza precisó que se encuentra en contacto con Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, y con el gobierno de facto de Roberto Micheletti que lo depuso el 28 de junio pasado.
"Tenemos que tener garantías para poder negociar", dijo Insulza. "Vamos a intentar el diálogo y la mediación, porque esas son las herramientas que tenemos, no tenemos un ejército para ir allá y no lo utilizaríamos", agregó.
A su turno, la presidencia sueca de la Unión Europea señaló que el regreso del presidente Zelaya a Tegucigalpa subraya la importancia de una solución negociada de la actual crisis en Honduras".
El gobierno español hizo un "llamamiento a la calma y al mantenimiento del orden" y a que "que se respete la vida y la integridad física de Zelaya", dijeron a la AFP fuentes de la cancillería española.
Las autoridades francesas también pidieron al gobierno de facto hondureño que "garantice la seguridad" de Zelaya, cuyo regreso a Tegucigalpa debe permitir "discusiones" para que vuelva a ocupar la presidencia.
Igualmente la cancillería paraguaya reclamó al gobierno de facto hondureño que respete la vida de Zelaya.
No habrá incursión en la embajada
En medio de la crisis política, el Gobierno de facto de Honduras aseguró que sus fuerzas de seguridad no entrarán en la embajada de Brasil en Tegucigalpa para detener a lZelaya.
"No se puede (irrumpir), hay convenios y nosotros respetaríamos la sede diplomática", declaró a medios locales la vicecanciller hondureña, Martha Alvarado.
Además, "esto nos traería aún mayores problemas", admitió la funcionaria después de que la Policía desalojó con gases lacrimógenos y balas de goma a los simpatizantes de Zelaya que se encontraban desde el lunes frente a la legación diplomática.
Un fuerte contingente policial mantenía este martes rodeada la embajada brasileña, donde permanecen Zelaya y miembros de su familia por segundo día, tras el inesperado regreso al país del depuesto mandatario. También los acompañan cientos de seguidores, que llegaron a legación tras la acción de la Policía.
Alvarado dijo esperar que las autoridades de Brasil decidan pronto "si protegen a Zelaya como asilado o lo entregan a la justicia" hondureña, donde afronta acusaciones por delitos políticos y comunes, por las que penden sobre él varias órdenes de captura.
El presidente de facto, Roberto Micheletti, también ha pedido a Brasil que le otorgue asilo o lo entregue a la justicia.
La vicecanciller señaló que "es comprometedora la situación de Brasil, en el sentido de dar al señor Zelaya un tratamiento de huésped y él desde la embajada estar llamando a la insurrección y a que se desacate la orden del toque de queda" emitida ayer por el Gobierno de Micheletti.
"Todo esto es comprometedor como país, es una injerencia" de Brasil en Honduras, sostuvo Alvarado.
Zelaya fue expulsado del país el 28 de junio pasado por los militares y sustituido ese mismo día por el Parlamento, que designó en su lugar a Roberto Micheletti, entonces titular del Legislativo.
Así va la operación en cercanías de embajada
En los alrededores se registran disturbios y enfrentamientos con la Policía. La electricidad fue cortada y se impide la salida y entrada de la capital.
El portavoz de la Policía, Orlin Cerrato, informó a los periodistas que se ha tenido que ejercer "los niveles de fuerza adecuados" para desalojar a los manifestantes, que "continúan en los alrededores de la embajada de Brasil".
Zelaya se encuentra desde ayer en la legación brasileña, desde donde pidió a los hondureños que acudieran a protegerlo y dijo que había regresado para buscar una salida a la crisis política mediante el diálogo.
En un extremo cercano a la embajada de Estados Unidos, que se encuentra en el mismo sector de la embajada brasileña, una patrulla de la Policía fue quemada, mientras que al menos otros cinco vehículos particulares sufrieron daños en sus cristales y neumáticos.
También ha habido daños menores en edificios cercanos, según pudo constatar la agencia Efe.
Cerrato indicó que la operación conjunta con el Ejército continúa y que hasta ahora no hay personas detenidas.
La esposa de Zelaya, Xiomara Castro, quien también se encuentra en la sede diplomática brasileña, dijo anoche a periodistas que los servicios de agua y electricidad habían sido interrumpidos en la embajada.
Zelaya fue expulsado del país el 28 de junio pasado por los militares y sustituido ese mismo día, por decisión del Parlamento, por Roberto Micheletti, entonces titular del Legislativo.
Tegucigalpa
Con Efe-Reuters
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