Una fuga de película pone fin a 1.000 días de cautiverio de Ledezma

Una fuga de película pone fin a 1.000 días de cautiverio de Ledezma

El exalcalde de Caracas logró llegar a la frontera con Colombia. Llega a Madrid tras su huida.

Ledezma

El exalcalde venezolano atendió ayer a los medios de comunicación en el Puente Aéreo de Bogotá, tras huir de Venezuela.

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Mauricio Osorio / EFE

18 de noviembre 2017 , 07:16 a.m.

Algo más de quince horas necesitó el exalcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledezma para desplazarse desde Caracas –donde cumplía hace años su cautiverio, primero en la cárcel de Ramo Verde y luego en su casa– hasta llegar al Puente Internacional Simón Bolívar, la principal vía terrestre que comunica al vecino país con Colombia.

Fueron 840 kilómetros de ruta los que el líder opositor logró recorrer, en parte, por la oportuna ayuda de varios miembros de las Fuerzas Militares, la Guardia Nacional y la Policía de ese país.

“Mi travesía no es una hazaña, es un esfuerzo en el que colaboró demasiada gente. Desde el guardia nacional que me reconoció y me picó el ojo, o desde los militares que me ayudaron, que muchos creen que son todos incondicionales a Maduro, pero varios de ellos sienten vergüenza de no defender sus presillas como les corresponde. De estudiantes, de gente que me dio información oportuna, que me alertaron y hasta me convencieron de dar este paso no solo para seguir luchando, ahora en el exilio, sino para salvaguardar mi vida en peligro”, afirmó Ledezma en una de las dos ruedas de prensa que ofreció tras pisar territorio colombiano y antes de partir a la capital de España, en donde junto con su esposa –radicada allí meses atrás– comenzará una gira en búsqueda de más apoyo internacional para contrarrestar las acciones del régimen y frenar la actual crisis económica, de alimentos y medicinas que atraviesan.

A su llegada a España en un vuelo comercial que lo llevó al aeropuerto de Barajas, el opositor, de 62 años, se fundió en un emocionado abrazo con su mujer Mitzy y sus hijas Antonietta y Mitzy, residentes en España, y que no habían sido avisadas de su decisión de escapar.

También lo recibieron el expresidente colombiano Andrés Pastrana y un puñado de simpatizantes con banderas venezolanas.

"Voy a dedicarme a recorrer el mundo, voy a contribuir en el exilio a ser una extensión de la esperanza de los venezolanos de salir de este régimen, de esta dictadura", anunció Ledezma a la prensa.

La primera cita con los medios fue en Cúcuta y la segunda en el Puente Aéreo de Bogotá, a donde llegó a bordo de un vuelo chárter de la compañía Searca.

Les pido comprensión a mi esposa y a mis hijas que han sufrido mucho

En ambas, el alcalde caraqueño explicó que pasar por más de 29 puestos de control de las autoridades “fue una travesía peliculesca”. También clamó ayuda a Colombia, el país a donde han huido varios magistrados y la exfiscal general Luisa Ortega Díaz, tras alegar ser una perseguida política.

“Mi voz se une a la coral de voces de venezolanos que han pedido auxilio de Colombia. Todos estos micrófonos han sido la garganta amplificada de una ciudadanía que padece el ahogamiento y la asfixia de la necesidad de transmitir lo que nosotros padecemos en un pueblo hermano de ustedes”, afirmó el exalcalde mientras sostenía sobre sus hombros una bandera de Venezuela.

“Dios es muy grande. Les pido comprensión a mi esposa y a mis hijas que han sufrido mucho porque han tenido horas de angustia sin saber en dónde estaba, porque esto lo consulté solo con mi conciencia”, aseguró. Al hacer un llamado a sus compatriotas, Ledezma pidió “mantener las banderas que significan la dignidad de un pueblo que ha perdido la comida, el efectivo y no tiene dinero ni para comprar una empanada, pero que no pierde el decoro. Esa es la gran virtud que hoy adorna al pueblo venezolano”, exclamó con una voz entrecortada y un rostro que refleja el cansancio no solo de la travesía sino por los más de 1.000 días preso a la espera de la apertura de un juicio, en el que se lo acusa de apoyar a grupos que pretenden desestabilizar el país.

A su llegada, afirmó haber hablado por teléfono con el presidente colombiano Juan Manuel Santos. “Agradezco al presidente Santos quien amablemente me hizo una llamada telefónica. Había la posibilidad de reunirnos, pero yo tengo que salir para Europa”, afirmó Ledezma en una rueda de prensa en la que estuvo presente Citynoticias de las 8. Ledezma aseguró haberle transmitido al mandatario sus reparos al diálogo previsto en diciembre en República Dominicana entre oposición y oficialismo, por considerarlo una “parodia”.

Ledezma dijo que huyó de Caracas porque militares y miembros de la Inteligencia venezolana le informaron de un supuesto “plan” del Gobierno en su contra, aunque no ahondó en la denuncia. “Yo no quiero ser rehén de una tiranía, que me usen para doblegar una oposición”, afirmó.

Mientras todo esto ocurría y varias patrullas del servicio de inteligencia (Sebin) registraban su vivienda ubicada en Caracas, aparecían en redes sociales voces que aplaudían la acción ejecutada por el exalcalde. Uno de los primeros en pronunciarse fue el expresidente de Colombia Andrés Pastrana; como también el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y María Corina Machado, una figura de la oposición de línea dura contra Maduro y aliada número uno del exalcalde.

Horas más tarde, el presidente Maduro se refirió a lo sucedido: “Dicen que Ledezma se nos escapó, que se fue a España, se fue a vivir la gran vida por allá”.

Las primeras imágenes de Ledezma tras recobrar la libertad fueron publicadas por varios portales digitales cercanos a la frontera. En una de las fotos se puede ver a un hombre mayor con una gorra que camina ligeramente encorvado y con gesto cansado.

La estampa de este férreo opositor al chavismo en la instantánea recuerda a la que conmovió al mundo cuando el pasado primero de agosto fue devuelto por tres días a la cárcel militar de Ramo Verde por agentes del Sebin que irrumpieron en su domicilio en la madrugada. En un video grabado por una vecina, la frágil figura de Ledezma en pijama es empujada dentro de un ascensor por agentes del Sebin que evitan que se caiga tras uno de sus empujones. “¡Se están llevando a Ledezma, se están llevando a Ledezma! ¡Desgraciados, estamos en dictadura!”, se oye en el video de menos de un minuto, registrado con un celular y ampliamente difundido en las redes sociales.

INTERNACIONAL y CITYNOTICIAS

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