Las autoridades dijeron que los cadáveres tenían mensajes en sus espaldas, escritos con rotulador, los cuales decían que trabajaban para el 'ingeniero'.
Este es el apodo de Francisco Sánchez Arellano, lugarteniente del poderoso cártel de Tijuana, de la familia Arellano Félix. Al parecer, los asesinatos fueron realizados por un grupo rival.
Algunos testigos dijeron que los cuerpos fueron dejados cerca de una pila de basura y tenían las manos atadas a la espalda. Las cabezas fueron encontradas cerca y parecían haber sido quemadas.
El procurador de Justicia de Baja California, Rommel Moreno Manjarrez, dijo al diario La Frontera que los asesinatos con seguridad eran consecuencia de la lucha por el poder dentro del cartel de los Arellano Félix, luego del arresto la semana pasada de uno de sus principales sicarios en un casino de Tijuana.
Los asesinatos de las tres víctimas fueron los últimos de una ola de violencia relacionada con el narcotráfico que ha azotado México. Los cárteles de la droga han comenzado a decapitar a sus víctimas como una forma de intimidar a sus rivales.
El cuerpo sin cabeza de otro hombre, que fue golpeado hasta morir, fue hallado el lunes en las afueras de Tijuana.
También el martes, la policía del estado norteño de Chihuahua dijo que cinco hombres fueron muertos a tiros en una granja de la ciudad de Aldama.
Los hombres, de 18 a 67 años de edad, fueron acribillados con más de 50 disparos el lunes en una nueva ejecución con rasgos del crimen organizado en Chihuahua, que colinda con Estados Unidos.
A principios de mes un comando armado irrumpió en un centro de rehabilitación de toxicómanos en la localidad de Ciudad Juárez y mató a ocho personas. El 16 de agosto, un grupo de personas dio muerte a 13 personas durante un evento familiar en la comunidad de Creel.
TIJUANA
AP
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