La medida se toma luego de conocerse la muerte por fiebre amarilla de dos hombres de 19 y 39 años en la provincia argentina de Misiones, fronteriza con Paraguay y Brasil.
Además, funcionarios paraguayos revelaron que una mujer de 45 años se recupera favorablemente en Asunción del tipo clásico de dengue.
Se trata del primer caso de esta enfermedad en ese país en 2009.
El dengue es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que también es el vector fundamental en la propagación de la fiebre amarilla, que el año pasado causó la muerte de ocho personas en Paraguay y de 19 en Brasil. Se teme una expansión de la enfermedad en la frontera que comparten los dos países con Argentina.
Según el director de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud de Paraguay, Iván Allende, las medidas de seguridad fueron redobladas en el lado paraguayo de la línea fronteriza.
El proceso de vacunación contra esta afección, afirma Allende, fue reiniciado después del que se suscitó por la ola de muertes del 2008. En esa ocasión se inmunizó el 64 por ciento del departamento paraguayo de Itapúa, que limita al sur con Argentina.
Uno de los puestos de vacunación fue ubicado en el puente que conecta a la ciudad paraguaya de Encarnación con la argentina de Posadas, donde circulan unas 30.000 personas por día. La inmunización se puede realizar en el mismo sitio donde se realizan los controles de migración.
El despacho de Allende también decidió exigir el certificado de vacunación a quienes ingresen a Paraguay desde Argentina.
Medidas en Argentina
También el gobierno argentino decidió reforzar los controles sanitarios en ese país y abrió cuatro puestos de vacunación para inmunizar a las personas que se desplacen desde su territorio hacia Paraguay y Brasil.
"Estamos preocupados por la fiebre amarilla en el noreste y le decimos a la gente que no viaje sin vacunarse", dijo Ignacio Vélez, subsecretario de Política y Regulación del Ministerio de Salud argentino.
En 1871 se registró una epidemia de fiebre amarilla que dejó un balance de 13.600 muertos en barrios de la zona sur de Buenos Aires, donde habitaban unas 200.000 personas.
La época de vacaciones, cuando oleadas de turistas se desplazan por la Triple Frontera para llegar a las playas brasileñas y a las Cataratas de Iguazú, constituye un momento propicio para la transmisión de enfermedades de un país a otro.
La fiebre amarilla es una enfermedad tropical cuyos síntomas son ictericia (piel amarilla), insuficiencias renal y hepática, fiebre alta, fuertes dolores de cabeza y náuseas.
ASUNCIÓN - BUENOS AIRES
AP, AFP y Efe
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