Foto: AFP
Alrededor de 30.000 militares y policías fueron desplegados por el régimen de Micheletti para 'garantizar la seguridad en los comicios'.
Mientras Zelaya dice que impugnará los comicios, miles de personas acuden a las urnas en todo el país.
Las mesas receptoras de votos de las elecciones en Honduras cerraron hoy a las 17.00 horas locales (23.00 GMT), una hora más tarde de lo previsto, porque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió prorrogarlas por la afluencia de votantes.
El favorito, según los sondeos, es el candidato del opositor
Partido Nacional, Porfirio Lobo, y en segundo lugar en intenciones
de voto está Elvin Santos, candidato del Partido Liberal, al que
pertenecen tanto Zelaya como Michelett.
Las elecciones se han celebrado en aparente normalidad, según
observadores locales y extranjeros invitados a un proceso que no ha sido reconocido por gran parte de la comunidad internacional.
El TSE advirtió a los medios de comunicación, al prorrogar las
votaciones durante una hora, que no pueden dar resultados,
incluyendo encuestas a pie de urnas, antes de las 19.00 horas
locales (01.00 GMT del lunes).
El proceso electoral se ha celebrado con un país aún en crisis
política, debido al golpe de Estado del 28 de junio pasado, por el
que Manuel Zelaya fue sacado de la presidencia y del país, tras lo
cual el Congreso nombró presidente a Roberto Micheletti.
Las elecciones se llevan a cabo en medio de un escenario en el que hay un presidente constitucional que fue derrocado y no ha podido volver al poder y bajo la égida de un gobierno de facto.
El depuesto Manuel Zelaya, que está refugiado en la embajada de
Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre, ha afirmado que el abstencionismo va a superar el 50 por ciento.
El Frente de Resistencia al golpe, que apoya el regreso de Zelaya
al poder, llamó a boicotear las elecciones, que estaban convocadas desde antes del golpe.
Además de presidente y vicepresidentes los hondureños eligieron
hoy parlamentarios e integrantes de corporaciones locales.
Los retos
Al próximo presidente Honduras, ese pequeño país que es uno de los más pobres de la región, junto con Haití, Nicaragua y Bolivia, le esperan no pocos retos que tendrá que afrontar con una población absolutamente dividida y con una comunidad internacional que tampoco ha podido ponerse de acuerdo sobre lo que ha pasado allí en este agitado 2009.
Alguno de los candidatos tendrá que lidiar con la definición del futuro político de Zelaya -refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre-, con la crisis de gobernabilidad que le espera por las condiciones en las que fue elegido, con la dura tarea de reabrir los flujos de la ayuda internacional cerrados tras el golpe y con un país donde la pobreza afecta casi al 70 por ciento de la población y donde siguen cayendo estrepitosamente las remesas -el 24 por ciento del PIB-.
"Lo importante en estas elecciones es que hay candidatos que no se presentarán para no validarlas y sobre todo es que hay decenas de alcaldes y diputados que han renunciado a presentarse porque las consideran una farsa electoral", sostuvo Alain Musset, director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. "Su mayor desafío es la falta de legimitidad".
América entera rechaza sin fracturas el golpe de Estado del pasado 28 de junio en Honduras -cuando los militares sacaron de su casa al presidente Manuel Zelaya, hacia las 5 a.m. y en pijama, y lo expulsaron del país en un avión con rumbo a Costa Rica-, pero está dividida en torno al reconocimiento de los comicios, que además se llevarán a cabo sin la supervisión de las tradicionales misiones de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).
Por un lado, hay un grupo de países, liderado por Brasil y Venezuela, que se opone a reconocer las elecciones si Manuel Zelaya no es restituido en el poder.
"¡Qué farsa! ¿Cómo pueden celebrarse unas elecciones democráticas con los militares en la calle, en un país sitiado? (...) Serán reconocidas por los gobiernos de derecha, que están subordinados a lo que diga el imperio, pero no por Gobiernos libres", afirmó el presidente venezolano Hugo Chávez.
En el extremo opuesto están países como Estados Unidos -que inicialmente condenó el golpe y suspendió parte de la ayuda internacional, pero ha suavizado su posición y apoya los comicios "siempre y cuando cumplan con los estándares internacionales"-, Perú y Panamá, que en los últimos días afirmaron estar convencidos de que las elecciones son un paso fundamental para solucionar la crisis.
A ellos se sumó el viernes, y de manera sorpresiva, el Premio Nobel de Paz y presidente costarricense Óscar Arias, quien sirvió de mediador en la crisis y en una entrevista con la cadena CNN aseguró que reconocerá al ganador de los comicios e invitó a otros países a hacer lo mismo.
"¿Para qué vamos a castigarlos con un segundo huracán 'Mitch', que (es lo que) sería no reconocer al nuevo gobierno, aislarlo, quitarle la cooperación?", se preguntó Arias, abogando por el levantamiento de las sanciones a Honduras si los comicios transcurren limpiamente. "Al final tiene que reinar la cordura y la cordura dice que, si todo transcurre normalmente (...) la gran mayoría de los países del mundo deben reconocerlos".
Fue Arias, como mediador entre el gobierno depuesto de Zelaya y el régimen de facto de Roberto Micheletti, quien puso sobre la mesa una propuesta de solución conocida como el Acuerdo de San José (después Acuerdo Tegucigalpa-San José) que preveía, entre otros, la conformación de un gobierno de unidad nacional y la restitución de Zelaya, y que nunca se llevó a la práctica.
En el medio están países como Colombia y El Salvador, que decidieron fijar su posición una vez transcurrida la jornada electoral en Honduras.
¿Y ahora qué?
Sumados, los elementos que juegan hoy en Honduras pueden crear una mezcla explosiva.Zelaya anunció que impugnará los resultados de las elecciones, y el llamado Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado hizo un enérgico llamado para boicotearlas y convocó un "toque de queda popular", para que la gente no salga de sus casas a votar.
"Las elecciones empezaron a organizarse desde antes del golpe de Estado y es cierto que habrá manifestaciones que tratarán de generar algún nivel de conflictividad y que hay llamados a no votar, pero todo está listo para que la gente ejerza el deber constitucional del sufragio", afirmó a EL TIEMPO Saúl Escobar, presidente del Tribunal Supremo Electoral.
Eso, mientras la Corte Suprema imputó seis delitos a Zelaya -entre ellos traición a la patria, desobediencia a órdenes judiciales y abuso de autoridad- en un informe enviado al Congreso Nacional, que debatirá su restitución el 2 de diciembre.
"Si no se vuelve al orden constitucional, cualquier gobierno que quede va a ser un gobierno muy débil, desconocido para la mayoría de los hondureños y para casi toda la comunidad internacional", le explicó a EL TIEMPO Carlos H. Reyes, ex candidato independiente a la presidencia de Honduras.
"A esa debilidad institucional hay que sumarle la crisis económica, que el Estado está en quiebra -afirmó-. Es muy difícil saber qué va a pasar, pero históricamente se ha visto que esos gobiernos débiles caen por sí mismos o los bota el pueblo o se busca una salida a través de una Constituyente, que es lo que yo proponía". Reyes inscribió su candidatura días antes del golpe y la retiró porque dice oponerse "por completo a los golpistas que buscan legitimar lo que hacen" con las elecciones.
Cronología de la crisis en Honduras
Mayo 28 - El Tribunal Supremo Electoral de Honduras convoca a los hondureños a elecciones generales el 29 de noviembre, en las que se votará por presidente, diputados, representantes al Parlamento Centroamericano y autoridades municipales.
Junio 28 - Soldados detienen a Zelaya y lo expulsan del país a punta de pistola, en piyama, luego de que el Congreso lo privó de su investidura tras acusarlo de intentar violar la Constitución al buscar un referendo sobre la posible reelección presidencial.
- El Congreso nombra a Roberto Micheletti como presidente interino. La Corte Suprema informa que ordenó a las Fuerzas Armadas remover a Zelaya. El Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) suspenden los préstamos a Honduras.
Junio 29 - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dice que el golpe de Estado es ilegal y que sentará un 'terrible precedente', a menos que sea revertido. JUNIO 30 - La Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprueba una resolución pidiendo a sus 192 miembros que sólo reconozcan al Gobierno de Zelaya.
Julio 4 - La Organización de Estados Americanos (OEA) suspende a Honduras luego que el Gobierno interino ignoró un ultimátum para reinstaurar a Zelaya.
Julio 5 - Al menos un manifestante pro Zelaya muere y dos son heridos en enfrentamientos en el aeropuerto de Tegucigalpa mientras soldados hondureños bloquean un intento del despuesto gobernante de regresar al país.
Julio 7 - Zelaya y Micheletti aceptan la mediación del presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, para tratar de solucionar el conflicto.
Julio 9 - Arias se reúne por separado en Costa Rica con Zelaya y Micheletti. No logra sentarlos en la misma mesa.
Julio 22 - Los rivales abren nuevo diálogo y en señal de flexibilidad, la delegación de facto anuncia que dejará al Congreso y al poder judicial considerar el regreso de Zelaya.
Julio 24 - Soldados hondureños acordonan la frontera con Nicaragua frustrando un intento de Zelaya de entrar al país. Zelaya da unos pasos simbólicos en Honduras y luego se retira.
Julio 30 - El Gobierno de facto insiste en que no permitirá que el depuesto presidente regrese al poder, enfriando las esperanzas de un acuerdo que termine la crisis política.
Septiembre 21 - Zelaya pone fin a casi tres meses de exilio forzado al volver a Honduras clandestinamente. Se refugia en embajada brasileña para evitar su arresto. Soldados acordonan la embajada y se decreta un toque de queda.
Septiembre 23 - Líderes iberoamericanos reclaman la restitución de Zelaya ante la ONU. Choques entre seguidores de Zelaya y la policía dejan un muerto y varios heridos.
Septiembre 27 - El Gobierno de facto emite un decreto que restringe algunas libertades, como de manifestación y prensa, e impide el ingreso al país de una delegación de la OEA.
Septiembre 28 - Militares cierran un canal de televisión y una estación de radio pro Zelaya.
Octubre 2 - Micheletti revela que se reunió en secreto con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en una señal para destrabar la crisis política.
Octubre 7 - Se instaura un diálogo en Honduras mediado por cancilleres de la OEA. Las delegaciones de Micheletti y Zelaya se sientan en la mesa.
Octubre 29 - Micheletti autoriza a sus negociadores a firmar un acuerdo que incluye la posibilidad de un voto en el Congreso, con la previa opinión de la Corte Suprema de Justicia, con el que podría decidirse el restablecimiento de Zelaya en el poder. Zelaya lo califica de un 'primer paso' para la restitución de la democracia en el país.
Noviembre 5 - Zelaya y el Gobierno de facto insisten en liderar el gobierno de unidad en Honduras, lo que coloca al borde del abismo al pacto firmado. Micheletti instala un gobierno de unidad nacional sin la participación de Zelaya.
Noviembre 6 - Zelaya dice que el acuerdo firmado es 'letra muerta' y desconoce las elecciones del 29 de noviembre.
Noviembre 14 - Zelaya dice que rechazará cualquier acuerdo para su vuelta al poder, porque legitimaría el golpe de Estado y afirma que impugnará las elecciones.
Noviembre 17 - El Congreso decide posponer hasta el 2 de diciembre -después de las elecciones- su sesión para decidir si restituirá en el poder al mandatario depuesto.
Noviembre 19 - Micheletti dice que se ausentará del poder desde el 25 de noviembre al 2 de diciembre para darle espacio a los hondureños a que se concentren en las elecciones. El anuncio es recibido con beneplácito por Estados Unidos.
Noviembre 23 - Culmina período de campaña electoral en Honduras. El candidato del partido liberal, Elvin Santos -quien cerró su campaña un día antes- rechaza el 'socialismo del siglo XXI', una clara alusión al presidente de Venezuela y aliado de Zelaya, Hugo Chávez, mientras que Porfirio Lobo rechaza las 'imposiciones' foráneas.
Noviembre 24 - Paraguay dice que no reconocerá las elecciones y El Salvador cuestiona la legitimidad del proceso en manos del Gobierno de facto.
Noviembre 25 - La Corte Suprema de Justicia de Honduras respalda la salida del poder de Zelaya, dificultando el camino hacia una posible restitución, según fuentes judiciales. Envía su opinión al Congreso.
Noviembre 25 - Alto funcionario Brasil -que ha insistido en que no reconocerá a Gobierno electo- dice Estados Unidos arriesga relaciones con Latinoamérica si avala elecciones.
Noviembre 27 - El presidente costarricense Arias llama al mundo a reconocer las elecciones para que país salga de crisis. Perú dice que reconocerá los resultados de los comicios si se realizan con transparencia y sin ninguna objeción.
Presidente pro témpore del bloque de países sudamericanos Unasur, el ecuatoriano Rafael Correa, dice que la Unión de Naciones Suramericanas no reconocerá las elecciones en Honduras por considerarlas ilegítimas.
Se registran cuatro atentados contra centros de votación, sin víctimas.
Noviembre 28 - Día previo a las elecciones. Se registran hechos de violencia que enturbian el ambiente. Detonan artefactos explosivos en una zona comercial y en una escuela que es centro de votación, sólo dejan daños materiales.
Noviembre 29 - Votaciones se realizaban sin incidentes.
REDACCIÓN INTERNACIONAL, con EFE y AFP
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