Tras un año de gobierno, la inflación atormenta a Mauricio Macri

Tras un año de gobierno, la inflación atormenta a Mauricio Macri

El argentino no ha logrado salir del estancamiento económico, pero ha mejorado el clima político.

fg

Según un sondeo de la firma Management & Fit realizado para el diario 'Clarín' de Argentina, un 43 por ciento respalda la gestión de Macri.

Foto:

Juan Mabromata / AFP

10 de diciembre 2016 , 10:21 p.m.

Ha pasado un año desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia, y la economía de Argentina no arranca.

Cuando el empresario ganó las elecciones el año pasado de la mano de su partido Cambiemos y derrotó en las urnas al candidato del kirchnerismo, Daniel Scioli, prometió reactivar la economía, sumida en una crisis atribuida al gobierno de la entonces presidenta Cristina Fernández y de su esposo, el expresidente Néstor Kirchner.

Pero 12 meses después de haberse convertido en el inquilino de la Casa Rosada, el presidente no ha podido con un monstruo que atormenta a todos los mandatarios argentinos: la inflación, que está hoy en el 45 por ciento, y una economía en recesión. A esto se suma el desplome del producto interno bruto (PIB), que según medios locales ha caído un 3,7 por ciento, y el desempleo, que el tercer trimestre se situó en un 8,5 por ciento.

Cuando era candidato, Macri prometió pobreza cero y una “revolución de la alegría”. El problema, afirman analistas, es que se trató de una campaña ambiciosa y mal concebida.

“Es imposible pensar en una pobreza cero en las condiciones del país y en un plazo de pocos años. Lo había prometido y luego fue desdibujando la promesa. El hecho real es que la pobreza ha aumentado de un modo importante”, explica a EL TIEMPO Carlos Strasser, profesor emérito de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Argentina.

Las cifras lo comprueban, pues 1,4 millones de personas engrosaron este año el índice de pobreza, que alcanza al 32,2 por ciento de la población de unos 40 millones de habitantes.

El error, afirma el analista político argentino Sergio di Piero, es que el Gobierno enfrió el mercado interno y agravó la situación económica, apostando casi exclusivamente a la inversión externa.

“Empezó a generar una situación que hace un año no existía (…). Los salarios en el 2016 han estado por debajo de la línea de inflación y se han perdido puestos de trabajo –cerca de 200.000 puestos regulados–. Entonces, hay un enfriamiento de la economía interna, que era la que sostenía en buena parte la producción general de la economía”, señala el experto. “Además, el sector industrial ha tenido una caída muy fuerte en Argentina, un sector muy importante, que daba más del 20 por ciento del empleo”, agrega.

Macri lo ha intentado sin éxito. Una de sus movidas para recuperar el déficit fue apostarle al incremento de las tarifas de la electricidad, el gas, el agua y el transporte desde 200 hasta 2.000 por ciento. Pero la Corte Suprema de Justicia le ordenó suspenderlos y eso implicó un fuerte golpe a su Gobierno, ya que el ajuste no se dio pero sí se atizó la inflación.

Además, el déficit fiscal argentino ronda el 7 por ciento, según cifras del Gobierno que ha recurrido a récords de endeudamiento en un año para financiarse.

“La situación económica no termina de responder a las expectativas que teníamos todos y que había despertado Macri y el Gobierno. Se había pensado que llegarían inversiones en buena cantidad para crear nuevas industrias y empleos, pero eso lamentablemente no ha ocurrido, pese a todo lo que se esperaba, todo lo que se anunciaba y todo lo que se hizo para favorecerlo”, agrega Strasser.

Sin buenas noticias

“Los que viven de un salario, este año no han tenido una noticia buena, ninguna”, apunta Di Piero.

La falta de resultados a nivel económico ha hecho que los argentinos castiguen a Macri en las encuestas. Según un sondeo de la firma Management & Fit realizada para el diario ‘Clarín’, recientemente un 43,1 por ciento califica como negativa o muy negativa la gestión del presidente.

Y desde abril, cuando empezó a anunciar los planes para reactivar la economía, su popularidad empezó a caer y en un año ha perdido más de 20 puntos. Cuando fue elegido, el mandatario ostentaba un poderoso 70 por ciento de aceptación. Hoy, a falta de resultados, está sobre el 43 por ciento, un porcentaje que todavía representa uno de los más altos de América Latina.

Mejor gobernabilidad

Pero no todo es malo. Aunque la economía opaca su gestión, a Macri le reconocen la distensión que ha favorecido el intercambio de ideas y opiniones. “Hay un clima más pacífico del que veníamos teniendo”, dice Strasser. “Nos acostumbraron, durante 12 años, a un bombardeo de ideología oficialista que dejó agobiado al país. Por eso, la gente aprecia el manejo político tranquilo de este Gobierno”, añade.

El mandatario también le apostó a un giro en la política de corrupción. “Es una diferencia muy grande con relación al Gobierno anterior. El presidente Macri planteó (…) la voluntad de avanzar en una política estatal de transparencia. Eso fue concretado en medidas específicas como la sanción de una legislación de acceso a la información y transparencia activa”, señala Fernando Basch, director de Governance Latam.

Contra todos los pronósticos, Macri logró obtener gobernabilidad pese a que no tenía mayoría en ninguna de las cámaras del Congreso –en la Cámara de Diputados o en el Senado–, de mayoría kirchnerista. Aun así, “logró la sanción de varias propuestas con las que se había comprometido, como pagar a los fondos buitres” 11.000 millones de dólares, apunta Di Piero. Además, Macri sacó adelante la eliminación del cepo cambiario, casi una semana después de posesionarse el 10 de diciembre del 2015.

A nivel internacional, Macri plantó una posición muy fuerte en contra de Venezuela y del gobierno del presidente Nicolás Maduro. De hecho, cuando llegó a la Casa Rosada, el mandatario ordenó quitar los cuadros de Hugo Chávez y Néstor Kirchner.

Su actitud con Venezuela –según Di Piero– era un intento por “torcer un poco la alianza política que existía durante la presidencia de los Kirchner, que era la potencialización del Mercosur (…). Quiso acercarse más a Colombia, Perú y la nueva Brasil de Temer. Pero ese intento entró en una especie de congelamiento”.

Este año, Macri y su gabinete han recibido visitas de mandatarios de Macedonia, Finlandia, Japón y Canadá. Entre los visitantes que más llamaron la atención estuvieron el francés François Hollande y el estadounidense Barack Obama.

Una gran parte de los argentinos todavía confía en el empresario y están a la expectativa de que su gobierno pueda revertir lo que está pasando ahora en materia económica. Pero muchos medios locales no son tan optimistas frente al futuro. El diario La Nación, por ejemplo, escribió a finales de noviembre que en Argentina “se evapora el repunte de la actividad económica”.

Pero los argentinos miran con esperanza hacia el 2017, un año en el que Macri deberá hacer visibles los cambios, antes de que la mala situación de la economía le pase factura. Una factura que podría llegar en las elecciones legislativas de junio, donde el peronismo también se la jugará toda para seguir con la mayoría en el Congreso.

SANDRA RAMÍREZ CARREÑO
Redacción Internacional
En Twitter: @esalgosimple

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA