El saudí Mohammed al Qatani, quien es acusado de participar en la planeación de los ataques del 11 de septiembre, fue expuesto a tratos que lo dejaron "en riesgo de muerte".
La revelación fue hecha el miércoles por Susan Crawford, una alta funcionaria de la administración Bush a quien le corresponde decidir qué prisioneros de Guantánamo serán juzgados, en una entrevista concedida al diario 'The Washington Post'.
Crawford reconoció que las técnicas que se utilizaron para interrogar a Qatani incluyeron aislamiento prolongado, privación del sueño, desnudez y exposición prolongada al frío. El reo fue detenido en Afganistán en enero del 2002 e interrogado entre noviembre del 2002 y enero del 2003, luego de ser transportado a la prisión estadounidense.
Según afirmó la funcionaria a 'The Washington Post', el "único contacto humano durante 160 días" de Qatani fueron sus interrogadores. El torturado "fue obligado a vestir un sostén de mujer y tuvo una tanga en su cabeza en el curso de su interrogatorio", además de ser "forzado a llevar a cabo una serie de trucos de perro" con una correa atada a sus cadenas, aceptó Crawford en la entrevista.
Las prácticas de los interrogadores de Qatani, según declaró Crawford al diario estadounidense, "fueron aprobadas por el entonces Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld". "Esto no fue un acto en particular, fue una combinación de cosas que tuvieron un impacto médico, que dañaron su salud", añadió la funcionaria.
Los malos tratos sufridos por Qatani le llevaron a ser hospitalizado dos veces en la prisión de Guantánamo. El prisionero fue diagnosticado con bradicardia, una enfermedad en la que el pulso cardiaco es menor de 60 pulsaciones por minuto. Según un reporte conocido por el 'Post', el torturado llegó a tener tan solo 35 pulsaciones por minuto.
La información revelada por Crawford le llevó a decidir que el caso de Qatani no sería llevado a juicio. "Su tratamiento cumplió la definición legal de tortura", reconoció la funcionaria.
Pese a esta decisión, Crawford reconoció tener dudas sobre si Qatani debe ser o no liberado. "Él es un hombre muy peligroso. ¿Qué hacemos con él si no lo acusamos y lo juzgamos? Yo dudaría en autorizar su liberación", declaró la funcionaria al 'Post'.
El abogado de Qatani, Gitanjali S. Gutiérrez, aseguró que el detenido "tiene una pérdida de concentración y de memoria, y sufre de paranoia".
Gutiérrez afirmó además que su defendido "niega vehementemente" su participación en los ataques del 11 de septiembre y que "solo quiere volver a Arabia Saudí, casarse y formar una familia".
El saliente presidente de Estados Unidos, George W. Bush, había afirmado en el 2006 que los interrogatorios en Guantánamo no involucraban torturas. "Está contra la ley y contra nuestros valores", declaró el presidente en ese momento.
En la entrevista, Crawford lamentó el impacto que su revelación pueda tener para la reputación internacional de Estados Unidos. "Con certeza", la imagen de su país "en la comunidad internacional está manchada", aseguró.
REDACCIÓN INTERNACIONAL
Con Efe y AFP
Publicidad
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.