Cataluña, entre la intervención de Madrid o adelanto de las elecciones

Cataluña, entre la intervención de Madrid o adelanto de las elecciones

El presidente Puigdemont se ‘lavó las manos’ y dejó la decisión en el Parlamento regional.

Cataluña, entre intervención de Madrid o adelanto de elecciones

Álvaro de Marichalar, excuñado de la infanta Helena, agita banderas de España y Europa frente a una protesta independentista en Barcelona.

Foto:

Rafael Marchante / Reuters

27 de octubre 2017 , 07:32 a.m.

En medio de una jornada política llena de zozobras y especulaciones en España, el presidente catalán, Carles Puigdemont, anunció que no convocará elecciones regionales.

De esa manera prosigue la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, que permite la intervención del Gobierno central en una comunidad autónoma.

Una comisión discutió en el Senado de España el texto definitivo del desarrollo del artículo 155 y este viernes se votará en un pleno extraordinario, en el que previsiblemente se aprobará. Si Puigdemont hubiera anunciado la convocatoria de elecciones, se habría detenido la medida.

Su declaración fue precedida por todo tipo de especulaciones, desencuentros y cambios de hora sobre la comparecencia. Algunos de sus compañeros anunciaron su renuncia, muchos estudiantes que estaban en la plaza de Sant Jaume lo tildaron de traidor, la CUP –el partido que lo había respaldado en la aventura secesionista– pidió la declaración de independencia y los pasillos se llenaron de rumores.

Finalmente, luego de haber retrasado dos veces su aparición, a las cinco de la tarde dijo que “no hay ninguna garantía que justifique la convocatoria de elecciones ni de parar la represión”. Aseguró haber pensado seriamente en esa posibilidad, pero concluyó que “ha sido imposible”.

Puigdemont dejó en manos del Parlament (parlamento catalán) la decisión sobre cómo “proceder con lo que la mayoría parlamentaria determine en relación con las consecuencias del 155”.

De esta manera deja sobre la mesa la posibilidad de que levante la suspensión de la independencia, que él había declarado el 10 de octubre. Es decir, el Parlament puede dar vía libre a la independencia.

Puigdemont dijo que había agotado todas las fórmulas para una aproximación dialogada con el Gobierno central, pero que no había tenido “una respuesta responsable por parte del Partido Popular”, en el poder. “El 155 que aprobará el Senado es una aplicación fuera de la ley y abusiva”, aseguró.

Su declaración tuvo lugar momentos antes de que se celebrara un pleno en el Parlament para analizar el artículo, el cual se desarrolló al mismo tiempo que el del Senado español, en la capital española.

Desde Madrid habían invitado a Puigdemont a participar, pero prefirió mandar a un enviado, al que no aceptaron los diputados por considerar que ese gesto constituía una “falta de respeto”.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría intervino en el Senado luego de conocer la decisión de Puigdemont. “El viaje a ninguna parte del independentismo tiene que llegar a su punto de retorno, al retorno a la legalidad”, aseguró y criticó el camino equivocado que tomó el proceso.

“Todo esto empezó como un enorme ejercicio de irresponsabilidad”, dijo. “La independencia fue la única alternativa que se le ocurrió al presidente (Artur) Mas ante la crisis económica”, agregó en referencia al antecesor de Puigdemont en el gobierno catalán.

La sesión plenaria del Parlament terminó pasadas las nueve de la noche y se reunirá de nuevo por la mañana para votar las propuestas de resolución sobre la respuesta al artículo 155. Por ello, algunos medios calculan que en ese momento podría declararse la independencia, si opta por esa decisión.

Hacia el mediodía, las plataformas independentistas ANC y Òmnium (cuyos líderes están presos) convocaron una manifestación ante la Cámara para apoyar las instituciones catalanas.

El viaje a ninguna parte del independentismo tiene que llegar a su punto de retorno, al retorno a la legalidad

Al mismo tiempo, el Senado español se reunirá también para votar las medidas adoptadas en desarrollo del artículo 155, entre ellas la destitución del actual gobierno catalán.

El objetivo del presidente Mariano Rajoy, que también comparecerá, es devolver cuanto antes la normalidad a Cataluña. Las medidas, sin embargo, no pueden entrar en vigor antes del sábado, que será el día en que aparezca publicado en el Boletín Oficial del Estado.

Respecto a esto, el Senado de España aceptó graduar e incluso detener la intervención del Gobierno central en la autonomía de Cataluña, “si cesasen las causas que las motivan”.

Esta fue una enmienda introducida por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) al texto que se votará este viernes en el Parlamento para contemplar la posibilidad de modular la aplicación del 155 si se producen cambios en la situación e incluso de “anticipar” la supresión de las medidas.

De otra parte, las deserciones empiezan a golpear al gobierno de Puigdemont. El conceller de Empresa y Conocimiento del gobierno catalán, Santi Vila, una de las voces del Govern que más habían insistido en apostar por una convocatoria de elecciones anticipadas y evitar una declaración de independencia, presentó su dimisión.

Desconcierto y suspenso entre independentistas

Miles de jóvenes habían salido a las calles de Barcelona, este jueves, para alentar al presidente catalán, Carles Puigdemont, a declarar la independencia, y se toparon una vez más con la agonía y el desconcierto. “Estamos impacientes de tener ya la República catalana. ¡Ya debería haber pasado!”, exclamó Natalia Torres, de 19 años.

Natalia desfilaba junto con cerca de 3.000 estudiantes para pedir la independencia, pero el presidente regional, Carles Puigdemont, no pareció acelerar hacia su sueño, tras haber dejado en suspenso la trascendental declaración el pasado 10 de octubre.

Este jueves, Puigdemont dejó en el aire durante horas si se pronunciaría por elecciones y pararía el proces hacia la independencia o favorecería una declaración de independencia.

Mientras miles de estudiantes esperaban en silencio ante la sede de la Generalitat catalana, él optó finalmente por dejar al Parlamento la responsabilidad de tomar una decisión sobre la independencia.

La Cámara catalana, en la que Puigdemont y sus aliados independentistas tienen una corta pero suficiente mayoría, abrió poco después su sesión extraordinaria que concluirá este viernes.

Estamos impacientes de tener ya la República catalana. ¡Ya debería haber pasado!

Los jóvenes se dirigían con aire satisfecho hacia el Parlamento al caer el día, pero reconocían que no sabían qué iba a suceder. Judith Campos, de 19 años, lo decía abiertamente: “El futuro lo veo complicado pase lo que pase, sea con la DUI (declaración unilateral de independencia) o con el 155”, el artículo de la Constitución que puede suspender temporalmente, este viernes, el autogobierno catalán, tras cuatro décadas.

Durante este día de nervios, pareció que la posibilidad de una convocatoria de elecciones regionales anticipadas era probable. “Qué bueno si hay elecciones: pienso que ganaremos más de lo que hemos perdido. Quiero quedarme en España para que no se vayan más empresas”, meditaba Manuel Herrera, de 61 años.

Esas elecciones podrían llegar en pocos meses a Cataluña, pero al no tomar esa decisión Puigdemont, podrían acabar siendo convocadas por el Gobierno central de Madrid. Sería la primera vez en la historia reciente de Cataluña que unas elecciones no son convocadas por su propio gobierno.

JUANITA SAMPER OSPINA
Corresponsal de EL TIEMPO
MADRID (España)
*Con información de AFP-Efe

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.