El Ministerio de Trabajo informó que la tasa de paro subió 6 por ciento respecto a octubre. En noviembre 171.243 personas perdieron su trabajo, dejando en 2.990.000 la cifra total de desocupados.
Esta última cifra corresponde al 7,7 por ciento de la población económicamente activa del país.
Entre los inmigrantes las cifras volvieron a ser de nuevo dramáticas. El ascenso mensual de la tasa de desempleo fue de 12,49 por ciento.
La fuerte caída de la construcción, una de las bases de la economía española en la última década, la desaceleración económica general y la fuerte caída del consumo propician la destrucción de la ocupación.
En los últimos doce meses, el desempleo se incrementó en 894.796 personas, el 42,72 por ciento, según cifras del Ministerio español de Trabajo e Inmigración.
Los sectores de servicios, con 97.697 desocupados más, y de la construcción, con 40.453, siguen encabezando la perdida de puestos de trabajo.
Ambos sectores emplean en España a un gran número de inmigrantes procedentes de América Latina, Marruecos y Europa del Este, colectivo muy afectado por la perdida de puestos de trabajo en los últimos meses.
Así mismo, se conocieron también las cifras de afiliaciones a la Seguridad Social, indicador de las nuevas contrataciones, que muestran una caída el pasado mes de 197.087 personas, lo que supone la más grave desde noviembre del 2001, según los datos del Gobierno.
El Gobierno español aprobó el pasado viernes una nueva inyección económica de 11.000 millones de euros (14.000 millones de dólares) destinada a propiciar la creación de empleo a través de inversiones en el sector público local.
Con esa medida se busca crear hasta 300.000 puestos de trabajo, según señaló ante el Parlamento el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
De esa cifra, 800 millones de euros serán destinados directamente al sector automotor, amenazado por la pérdida de miles de empleos debido a la drástica caída de las ventas, que bajaron, según los últimos datos, casi el 50 por ciento.
Vienen más despidos
Varias de las multinacionales constructoras de automóviles presentes en España han anunciado que solicitarán autorización para hacer recortes de miles de puestos de trabajo.
Tras conocerse las cifras de desempleo, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, recordó que el Gobierno prevé la creación, a través de la financiación de obra nueva en el sector de la construcción, de entre 200.000 y 300.000 empleos en los cuatro primeros meses del próximo año.
Granado reconoció que se ha producido un "fuerte ajuste" de forma "extraordinariamente rápida" y que actualmente hay medio millón menos de personas ocupadas en la construcción que hace un año, lo que supone también pérdidas de ingresos para la Seguridad Social.
La secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, admitió que los datos son "negativos", pero se mostró convencida de que con las medidas aprobadas por el Ejecutivo la situación mejorará en un "breve plazo".
Para el líder de la oposición, Mariano Rajoy, la cifra de casi tres millones de parados "es una urgencia nacional, y nada hay más urgente que acabar con esta lacra".
La especial concentración de extranjeros en los sectores donde se han perdido más puestos de trabajo, como la construcción y los servicios, ha colocado a los inmigrantes en una difícil coyuntura.
Ante la situación, el pasado septiembre el Gobierno español aprobó un plan de 'Retorno voluntario', con el que se pretende ayudar a los inmigrantes que han perdido sus puestos de trabajo y que permite cobrar, en dos plazos, uno en España y el resto en el país de origen, el subsidio de desempleo.
A cambio, tienen que regresar a su país y no volver a España por un período de tres años.
MADRID (Efe-AP)
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