Grabación desnuda la actitud del comandante del barco Costa Concordia
Por: DARÍO MENOR | 9:08 p.m. | 17 de Enero del 2012
Buzos abrieron el casco de la nave con explosivos.
Foto:El comandante del crucero va camino de convertirse en el hombre más odiado de Italia.
Considerado el único responsable de que el crucero encallara frente a la isla del Giglio, Francesco Schettino manchó todavía más su nombre este martes al afirmar que salvó "a miles de personas".
Ante la Corte, insistió en que no tenía culpa de nada. Se empeñó en defender su versión de los hechos, según la cual unos escollos no señalados en las cartas abrieron una vía de agua en el barco, por lo que se acercó tanto a la isla para evitar el desastre aún mayor de un hundimiento en mar abierto.
Al comandante, que quedó en arresto domiciliario, le podrían caer hasta quince años de cárcel por homicidio múltiple, naufragio y abandono del barco. Las autoridades decidieron someterlo a un examen toxicológico para saber si había tomado drogas cuando se produjo el incidente.
La necedad de Schettino queda al descubierto en la conversación que mantuvo con Gregorio De Falco, el oficial de la guardia costera que tomó el mando de la situación después de que el comandante abandonó el buque. "¿Qué quiere hacer? ¿Irse a su casa? ¡Vuelva en seguida a la nave; es una orden!", le dice De Falco a gritos.
La conversación es dramática. Schettino responde en forma dubitativa y ofrece una excusa ridícula para justificarse por haber sido de los primeros en abandonar la nave: "Yo no he abandonado ningún barco, nos vimos catapultados al agua por el impacto". Luego afirma que no puede volver al Costa Concordia porque está oscuro y "no se ve nada".
El abogado del capitán terminó de enterrar a su defendido al decir a la prensa: "¡Intenten ustedes subir a una nave en esas condiciones. Hubiera hecho falta un helicóptero!".
Pese a que el tiempo ha empeorado, las operaciones de búsqueda de supervivientes continúan. Este martes fueron hallados los cuerpos sin vida de cuatro hombres y una mujer. Todos tenían entre 50 y 60 años y llevaban chalecos salvavidas.
Fueron hallados en la popa del barco, una zona completamente sumergida. Con ellos se eleva a 11 la cifra de muertes en el Costa Concordia debido al incidente del viernes.
Quedan todavía 23 desaparecidos. Aunque resulta difícil que sigan con vida, los equipos de salvamento no se dan por vencidos.
Para intentar llegar a algunas zonas del barco donde hasta ahora era imposible acceder, artificieros de la marina militar abrieron este martes, con varias pequeñas explosiones, algunas zonas del casco de la nave.
DARÍO MENOR
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
ROMA
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