La disputa que enemistó a dos aliados históricos

La disputa que enemistó a dos aliados históricos

Esta semana, Italia se negó a acoger a 629 migrantes, lo que provocó fuerte tensión con Francia.

Inmigrantes

629 inmigrantes subsaharianos que fueron rescatados en el Mediterráneo por el buque Aquarius, son transferidos a una patrullera de la Guardia Costera.

Foto:

EFE

16 de junio 2018 , 09:32 p.m.

Lejanos parecen hoy los días en que Francia e Italia, antiguos socios comerciales, pares culturales y vecinos, mantenían relaciones cordiales y se regían por una política de cooperación.

La negativa de Italia a acoger a los 629 inmigrantes del Aquarius, nave de las ONG SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras que navega rumbo al puerto español de Valencia, provocó una crisis diplomática con Francia con duras críticas del presidente Emmanuel Macron, que consideró irresponsable la actitud de su socio.

La reprimenda de París fue música para los oídos del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, pues le permitía ejercer su papel favorito: el de gladiador que defiende a su pueblo frente a una amenaza exterior. Así se mostró el dirigente de la Liga (partido de derecha) durante su comparecencia el miércoles en el Senado para dar explicaciones por la crisis del Aquarius.

Aprovechó bien la oportunidad para seguir eclipsando a su socio de gobierno, Luigi di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas (M5E) y que si no espabila va camino de convertirse en una víctima política de Salvini.

El hombre que cogió a la Liga con un 4 por ciento de los votos y la catapultó hasta convertirla en el partido más en forma de la tercera economía de la zona euro alternó en su discurso el palo con la zanahoria. “Mi objetivo es salvar vidas y que esos niños puedan crecer de la mejor forma posible, sin tener que escapar de sus pueblos para subir a lanchas neumáticas que los traficantes de seres humanos hacen partir ya desinfladas porque hay alguien que va a salvar a estos desgraciados”, dijo entre aplausos. Más adelante se dedicó a responder a las críticas de Francia.

Nuestra historia de solidaridad, generosidad y voluntariado no merece ser calificada con ciertos términos de algún exponente del Gobierno francés que espero pida perdón oficialmente lo antes posible”, subrayó. Aunque esas excusas de momento no han llegado, el choque diplomático podría aplacarse en el encuentro que tienen previsto sostener en París Macron y el jefe del Ejecutivo italiano, Giuseppe Conte.

Salvini también le dejó en su discurso un recado al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Le agradeció que su país se vaya a hacer cargo de los 629 inmigrantes del Aquarius, pero le pidió repetir.

“Tiene un amplio margen para ejercitar su solidaridad y acogida en las próximas semanas, dados los números de los que partimos”, dijo, asegurando que en Italia hay actualmente unos 170.000 solicitantes de asilo, mientras que en España, según él, hay 16.000. Sin embargo, las cifras no corresponden del todo a la realidad.

La idea del ministro del Interior es que España, junto con el resto de socios europeos, se haga cargo de los indocumentados socorridos en el canal de Sicilia por las ONG, que a partir de ahora parece que lo tendrán imposible para desembarcar a estas personas en puertos italianos.
Salvini insiste en que ninguna de las organizaciones que operan en el Mediterráneo central son italianas, y advierte que su país se hará cargo solo de los inmigrantes salvados por la Marina militar y la Guardia Costera de su país.

No olvidemos que hablamos de seres humanos, de niños y mujeres embarazadas que necesitan ser asistidas

Campaña electoral

“Salvini sigue haciendo campaña electoral a costa de los inmigrantes”, dijo a EL TIEMPO Laura Boldrini, expresidenta de la Cámara de los Diputados y una de las voces más respetadas en Italia a la hora de hablar de inmigración. Para ella, el cierre de los puertos italianos a las naves de las ONG que salvan a inmigrantes puede generar “una situación de gran caos y de peligro para las personas socorridas”.

“No olvidemos que hablamos de seres humanos, de niños y mujeres embarazadas que necesitan ser asistidas”, destaca Boldrini, quien acusa a Salvini de gestionar esta crisis “del modo más equivocado posible” al crear conflicto entre Italia y otros países. “El fenómeno migratorio se resuelve con la colaboración, no con la tensión y el choque”, añadió.

A la expresidenta de la Cámara de los Diputados le resulta “paradójico” que el líder de la Liga se pelee con Francia, Malta y Túnez mientras mantiene una excelente relación con países que, a su juicio, hacen que el problema se perpetúe al negarse a aceptar las cuotas de reparto de inmigrantes que diseñó Bruselas. Estas naciones (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) están encuadradas en el llamado Grupo de Visegrado, del que Italia parece tener intención de asumir el liderazgo.

DARÍO MENOR
Para EL TIEMPO
Roma

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.