Cataluña eleva su desafío independentista con un referéndum

Cataluña eleva su desafío independentista con un referéndum

La medida, programada para el 1.° de octubre, será impugnada por el gobierno de Mariano Rajoy.

Carme Forcadell, presidenta del parlamento catalán

Carme Forcadell, presidenta del parlamento catalán.

Foto:

Albert Gea / Reuters

06 de septiembre 2017 , 10:04 p.m.

El parlamento de Cataluña aprobó este miércoles una ley para convocar el primero de octubre un referéndum de secesión de España, que Madrid considera inconstitucional y que buscará impedir con todo su arsenal jurídico.

Tras una tensa sesión que se prolongó por once horas, la ley fue aprobada con los 72 votos de la mayoría independentista de la cámara y 11 abstenciones.

Gran parte de la oposición, que denunció la ilegalidad de la votación, se ausentó, no sin que antes algunos de los diputados dejaran en sus escaños banderas de España y de Cataluña juntas.

Una vez aprobada la ley, los diputados independentistas estallaron en aplausos y cantaron el himno regional. Ahora, el Gobierno catalán debe firmar el decreto para convocar el referéndum ignorando también los autos judiciales que lo han prohibido.

Con este, se busca preguntar a los catalanes si quieren que esta región de 7,5 millones de habitantes (16 por ciento de la población española) se convierta en un “Estado independiente en forma de república”.

Pero deberá superar el contraataque jurídico desplegado por el Gobierno español,
que la rechaza de plano reiterando que es inconstitucional, tal y como lo determinó la justicia.

“Intentamos desde el principio” que fuera un referéndum pactado con Madrid, pero “no ha podido ser, y no porque esté prohibido, sino por falta de voluntad política”, explicó Lluís Corominas, jefe del grupo parlamentario Junts pel Sí (Juntos por el Sí).

A su juicio, los catalanes han sufrido “menosprecios, ataques a nuestra competencias, discriminación sistemática a nivel económico y cultural”, señaló.

Internacionalmente “nadie apoyará un movimiento ultranacionalista que quiere fracturar la cuarta potencia de la Unión Europea”, dijo Xavier García Albiol, diputado del conservador Partido Popular, que gobierna en España.

Inés Arrimadas, líder del principal partido opositor en Cataluña, Ciudadanos, anunció que su organización impulsará una moción de censura para intentar convocar elecciones regionales anticipadas.

Votar, salga ‘Sí’ o salga ‘No’, es un paso muy importante

El Gobierno central ya anunció un recurso ante el Tribunal Constitucional para que “declare nulos y sin efectos los acuerdos adoptados” que permitieron este debate en el parlamento catalán. En pocas horas se espera que actúe de nuevo para impugnar esta ley.

El tribunal constitucional, que ya ha declarado ilegal la consulta, podría empezar a estudiar hoy los recursos. En paralelo, la Fiscalía anunció que se va a querellar “por desobediencia” contra la presidenta del parlamento catalán, Carme Forcadell, y otros responsables de la cámara.

Cataluña experimenta desde 2010 un brote de fiebre secesionista, en parte alimentada por la crisis y el sentimiento de haber sido tratada injustamente por el Estado central.

La anulación parcial en 2010 por el Tribunal Constitucional de un estatuto que desde el 2006 otorgaba nuevas competencias a la región y el título de “nación” fue el desencadenante. Una vez en el poder en el 2015, los separatistas prometieron impulsar la independencia de la región con cultura y lengua propias, que representa el 20 por ciento del PIB de España.

El Gobierno central prometió nuevas inversiones en la región, pero sin ceder en lo esencial: la exigencia de organizar la consulta que permita a los catalanes decidir su futuro.

Buscando respaldos políticos frente al desafío independentista, Rajoy se reunirá hoy con el jefe del Partido Socialista, Pedro Sánchez, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, ambos opuestos al referéndum.

La opinión pública catalana está dividida y el debate, omnipresente en los medios y las conversaciones, ha llegado a enemistar a familias enteras. Pero más del 70 por ciento de los catalanes quiere una consulta que zanje el tema de una vez por todas. “Votar, salga ‘Sí’ o salga ‘No’, es un paso muy importante, un salto adelante para demostrar que somos nosotros quienes decidimos qué queremos hacer”, comentaba Ramon Sanmartín, un ingeniero industrial jubilado de 67 años, mientras paseaba por el parque de la Ciutadella, donde está el parlamento.

En noviembre del 2014, el Ejecutivo catalán organizó una consulta, entonces no vinculante, pero también prohibida por la justicia, en la que participaron 2,3 millones de personas (sobre un cuerpo electoral de unos 6,3 millones), dando una amplia victoria al ‘Sí’.

Este nuevo intento se produce pocas semanas después de los atentados yihadistas que enlutaron Cataluña y dejaron 16 muertos y más de 120 heridos.

AFP

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA