Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Publicidad

Paute aquí

Estados Unidos, en alerta por ataques a embajadas

Por: |

EE. UU., en alerta por ataques a embajadas

Algunas versiones indican que ataques tendrían que ver con atentados del 11 de septiembre.

Tras el asesinato del embajador de ese país en Bengasi, Obama envió 'marines' a la costa de Libia.

Un día después de la muerte en la ciudad de Bengasi del embajador estadounidense en Libia, Cristopher Stevens, aún no son claras las circunstancias que precipitaron su muerte.

El hecho, que hizo que el presidente Barack Obama pusiera en alerta las sedes diplomáticas estadounidenses en el mundo y prometiera justicia, se atribuyó, en principio, a una protesta por la difusión de apartes de una película considerada irrespetuosa hacia la figura de Mahoma, el máximo profeta de los musulmanes.

La turba, enardecida, atacó el martes por la noche la sede consular con granadas y cohetes y dio muerte al embajador, a otro diplomático y a otros dos estadounidenses. Sin embargo, con el paso de las horas, otras hipótesis empiezan a tomar forma, como la de que, según versiones de fuentes oficiales divulgadas por CNN, el ataque contra el consulado en la segunda ciudad libia no habría sido espontáneo, sino "planeado", y las protestas por la polémica habrían sido utilizadas como "distracción" para ejecutar el plan. No se tiene claridad sobre los autores, pero se teme que detrás estén grupos salafistas.

Según esas mismas fuentes, el objetivo del ataque no era el embajador Stevens, y este habría muerto por asfixia por inhalación de monóxido de carbono, pues el ataque con granadas provocó un incendio.

"El embajador Stevens y los otros se separaron del resto del personal al tratar de escapar por el techo del edificio y sucumbieron finalmente a causa de la inhalación de humo", señaló CNN, que citó a un funcionario estadounidense sin identificar. La pista de que el ataque se realizó en la misma fecha de la conmemoración del undécimo aniversario de los atentados del 11-S no se descarta.

En otras capitales del mundo árabe y musulmán también se realizaron manifestaciones contra las sedes diplomáticas estadounidenses. Incluso en la de Egipto, los manifestantes lograron ingresar y arrancaron la bandera, pero en ninguna otra se presentó el saldo trágico de Bengasi.

"Que no haya lugar a dudas: se hará justicia", dijo el presidente Obama, y agregó que su gobierno trabajará con el libio para procesar a los responsables del ataque. Anunció, además, que apostará dos destructores en aguas libias.

Por su parte, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, hizo una emotiva declaración, en la que reconoció que la muerte de Stevens y otros estadounidenses en Bengasi demuestran "lo complejo y desconcertante que el mundo puede llegar a ser". Se refería a que el embajador Stevens fue uno de los grandes impulsores de los rebeldes que pretendían derrocar a Muamar Gadafi, con miras a una apertura democrática e institucional en el país.

La condena del ataque ha sido prácticamente unánime en el mundo, pero también ha habido voces que, más allá del tema de la libertad de expresión, han condenado la difusión de este tipo de productos provocadores. El Vaticano clamó por el "respeto profundo por las creencias, los textos, los grandes personajes y los símbolos de las diferentes religiones", ya que es una "premisa esencial de la convivencia pacífica de los pueblos", según dijo su portavoz, Federico Lombardi.

El ataque al consulado de Bengasi entró de lleno en la campaña electoral estadounidense. El republicano, Mitt Romney, criticó lo que llamó la "vergonzosa" actuación de la administración tras los ataques y acusó a Obama de "haber demostrado falta de claridad en su política exterior". Obama le respondió: "Romney parece tener una tendencia a disparar primero y apuntar después".

Varios analistas criticaron a Romney por querer convertir en asunto de campaña un sensible tema de seguridad nacional. La 'metida de pata' desnuda su inexperiencia en temas de política exterior y puede reflejarse en las votaciones presidenciales.

¿Quién era Christopher Stevens?

Christopher Stevens, el embajador estadounidense asesinado en Bengasi, estaba profundamente involucrado en la transición de Libia y había sido el enviado de Estados Unidos ante los rebeldes que derrocaron a Muamar Gadafi el año pasado.

Stevens, con 21 años en el servicio diplomático, era embajador en Libia desde mayo, nació en California, hablaba árabe y francés y fue subjefe de la misión en Trípoli entre el 2007 y el 2009, en el inicio del ocaso del régimen de Gadafi.

Al disolverse el país en una guerra civil, Stevens fue designado enviado de Estados Unidos al Consejo Nacional de Transición, que coordinaba la revuelta contra el dictador. Graduado de la Universidad de California, enseñó inglés a los Cuerpos de Paz en Marruecos, recibió su diploma en leyes en 1989 y trabajó como abogado en la capital estadounidense.

El embajador se sumó al servicio diplomático en 1991 y se desempeñó en El Cairo, Damasco, Riad y Jerusalén, antes de trabajar en Libia. Estaba casado y dejó dos hijos.

El último embajador muerto en ejercicio fue Adolph Dubs, quien, en 1979, en Kabul (Afganistán), fue raptado y luego asesinado durante su operación de rescate.

Desencuentros del islam y Occidente

'Versos satánicos'

1989. Salman Rushdie fue sentenciado a muerte por el régimen iraní al publicar 'Versos satánicos', por 'blasfemar' contra Mahoma.

Caricaturas

2005. Las caricaturas de Mahoma que publicó el diario danés 'Jyllands Posten' ocasionaron protestas en todos los países musulmanes.

2006. En Ratisbona (Alemania), Benedicto XVI causó controversia con una cita en la que mencionaba al profeta Mahoma, aunque las aguas se calmaron después.

2010. El pastor Terry Jones amenazó con quemar en público el Corán y un año después cumplió con la considerada una blasfemia.

La película de la controversia

'Innocence of Muslims' ('La inocencia de los musulmanes'), la supuesta causa de los ataques a las sedes diplomáticas estadounidenses, muestra al profeta musulmán Mahoma en distintas facetas, como mujeriego, homosexual, abusador de niños, tonto, falso religioso o sanguinario, lo que originó la furia de los grupos religiosos.

El filme, de bajo presupuesto y muy dudosa calidad técnica, fue dirigido y producido por Sam Bacile, un supuesto empresario judío israelo-estadounidense del sector de la construcción, de 52 años y proveniente del sur de California (oeste), quien estima que el islam como religión es "un cáncer". Hoy está escondido.

La cinta la promociona, además, el controvertido pastor de Florida Terry Jones (véase 'desencuentros'), que justifica la película porque, según él, muestra la "ideología destructiva del islamismo".
 

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.