Obama pide terminar con rebajas fiscales a ricos
Por: SERGIO GóMEZ MASERI |
La medida busca equidad fiscal y reactivar la economía, pero está destinada a morir en el Congreso.
En un claro guiño a la gran clase media estadounidense que espera lo lleve a la reelección en noviembre de este año, el presidente Barack Obama le propuso al Congreso extender la reducción de impuestos solo a personas cuyos ingresos sean superiores a los 250.000 dólares anuales.
Asimismo, el Presidente reiteró que piensa oponerse a una extensión similar para individuos o familias cuyas entradas superen esta cifra.
La movida plantea desde ya lo que pinta como una nueva y fiera batalla con los republicanos que controlan el legislativo y con su rival para las presidenciales, Mitt Romney.
Tanto Romney como los republicanos están empujando en el Congreso una ley que extendería por un año más las deducciones de impuestos que se conocen como los 'recortes de impuestos de la era Bush", que cobijan a todos los estadounidenses -sin importar sus ingresos- y que están en vigor desde el año 2001.
Si el legislativo no autoriza la extensión, estos caducarán a finales de este año. "Es hora de dejar que las deducciones para los más ricos de este país, entre ellos yo, expiren", dijo el Presidente al hacer su anuncio desde la Casa Blanca.
La idea de Obama es que en estos momentos de crisis económica son los más adinerados lo que tienen que meterse 'la mano al bolsillo' pero sin que con ello se castigue a la clase media.
Con eso, además, busca generar un contraste electoral frente al multimillonario Romney, a quien quiere definir como defensor de los más ricos.
Los republicanos alegan que la extensión de impuestos para todos es necesaria pues entre más dinero retengan los estadounidenses de sus impuestos más gastarán. Lo cual estimularía el crecimiento económico y la generación de nuevos empleos.
El choque de trenes, en todo, caso es inminente pues los republicanos, usando sus mayorías en el Congreso, rechazarán cualquier esfuerzo por extender las deducciones solo para los que ganen 250.000 o menos. Y Obama, que tiene poder de veto, podría utilizarlo si la oposición le aprueba una ley que prevea la extensión para todos.
La apuesta del Presidente, con marcado tinte electoral, es obligar a los republicanos a que rechacen su propuesta y así mostrarlos como un partido enemigo y distante de la gran clase media en el país.
Sergio Gómez Maseri
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
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