¿Por qué es tan difícil rescatar a los niños tailandeses de una cueva?

¿Por qué es tan difícil rescatar a los niños tailandeses de una cueva?

Los rescatistas evalúan cuáles son las posibles opciones de evacuación para los atrapados.

Primeras imágenes de niños hallados en cueva de TailandiaImágenes del momento en que rescatistas hallaron sanos y salvos a 12 niños de un equipo de fútbol y su entrenador, que pasaron nueve días atrapados en una cueva inundada al norte de Tailandia.
Niños atrapados en cueva de Tailandia

Thai Navy Seal

03 de julio 2018 , 10:36 a.m.

El mundo ha estado en vilo durante los últimos días por los doce niños futbolistas y su entrenador que se encuentran atrapados en una cueva inundada en el norte de Tailandia luego de pasar allí nueve días sin víveres.

Este 23 de junio, el equipo se vio sorprendido por las crecidas de agua en el interior de un complejo de cuevas de Tham Luang en el que quedaron atrapados sin posibilidades de escapar por sus propios medios. Tal ha sido la reacción internacional frente a este caso que incluso la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) expresó este martes su "gran felicidad" al enterarse del hallazgo con vida del grupo de niños, de entre 11 y 16 años, y su entrenador, de 25 años.

Los doce niños y su entrenador fueron hallados este lunes por la noche por buzos británicos, "sanos y salvos", a más de cuatro kilómetros al interior de la cueva. El grupo se encontraba en un saliente situado lejos, en los meandros de la gruta, ubicada en la frontera con Birmania y Laos.

En una grabación que publicó la marina tailandesa este martes en su Facebook oficial y que ya tiene más de 19 millones de reproducciones, los niños aparecen con aspecto demacrado y hambriento y quedan cegados por la luz de la linterna de uno de los rescatistas que los encuentra en la gruta inundada.

En la grabación, los niños y su entrenador conversan brevemente con el buceador británico. El intercambio comienza con un conmovedor concierto de "gracias" en inglés por parte de los niños.

"¿Cuántos son?", pregunta el socorrista británico con voz fuerte mientras su linterna se pasea por la embarrada pendiente en la que se refugió el grupo, lejos de los meandros de la red subterránea. "Trece", responde en inglés uno de los pequeños.

"¿Trece? ¡Genial!", replica el buceador. El foco ilumina a los niños uno a uno, como si el buceador los contara. Algunos de los 'Jabalíes Salvajes', como se llama su equipo de fútbol, cubren sus piernas con su camiseta roja para intentar resguardarse del frío.

¿Qué pasó?

Según la versión oficial, el equipo se internó en la cueva tras terminar un entrenamiento y, luego, una tormenta comenzó a inundar la cavidad e impidió su salida. 

Las lluvias torrenciales los dejaron bloqueados y desde entonces no se había podido establecer contacto con ellos. Ante la dificultad del acceso subterráneo, las autoridades también rastrearon la densa jungla de la montaña en busca de entradas alternativas a la gruta. 

Este viernes 29 de junio, el operativo decidió lanzar desde las cavidades encontradas en la montaña, “paquetes de emergencia” con alimentos y objetos para la supervivencia, además de un mapa y cartas de familiares que pedían “devolver (a través de la corriente) el mapa con el lugar marcado donde se encontraba” el grupo.

El primer ministro de Tailandia, el general Prayut Chan-ocha, se trasladó ese día a la zona para dar ánimos a las familias de los afectados y expresar su apoyo a los miembros de los equipos de rescate. “Son atletas, ellos son fuertes”, dijo el mandatario.

Este lunes, luego de que las condiciones meteorológicas mejoraran y los socorristas consiguieran instalar una base de operaciones en los meandros de la cavidad, una de las mayores de Tailandia con una red de más de 10 kilómetros, pudieron encontrar a los niños y su entrenador atrapados.

Hacer submarinismo en las grutas es algo muy técnico y peligroso, sobre todo para buzos debutantes

Los posibles (y difíciles) escenarios para la evacuación

El gobernador Narongsak Osottanakorn afirmó este martes que, aunque ya fueron encontrados,  los doce menores y su entrenador no podrán salir de inmediato debido a su debilitado estado de salud y a que, para llegar a la superficie, deberán bucear por la cueva.

Los atrapados tienen que ir recuperando fuerzas antes de iniciar una delicada evacuación bajo el agua ya que estuvieron varios días sin provisiones para alimentarse correctamente. "Nuestra misión de búsqueda fue coronada con éxito, pero todavía nos queda sacarlos de ahí", declaró el gobernador de la provincia de Chiang Rai, Rarongsak Osottanakorn, jefe de la célula de socorro, satisfecho por haber logrado esta "misión imposible".

Este martes un grupo de médicos llegó a donde están los niños para evaluar su capacidad para bucear y verificar si podrían hacerlo a partir de este martes o dentro de unos días, dependiendo de sus fuerzas. Se llevaron equipos de buceo al interior de la cueva, víveres y medicamentos.

Su alimentación debe ser progresiva para evitar las náuseas, según los socorristas. Después, serán entrenados para recorrer más de cuatro kilómetros de estrechas galerías, varias de las mismas inundadas por lo que serán equipados con tanques de oxígeno. "Hacer submarinismo en las grutas es algo muy técnico y peligroso, sobre todo para buzos debutantes. Por lo tanto quizás sea mejor asistirlos en la gruta hasta que puedan salir por otros medios", analiza desde Estados Unidos Anmar Mirza, coordinador de la Comisión nacional estadounidense de salvamento subterráneo, interrogado por la AFP. Un buzo experimentado necesita seis horas para recorrer esa distancia, advierten los socorristas.

Mientras, los socorristas siguen bombeando el máximo de agua de la cueva para facilitar su salida. Tendrían que recorrer los cuatro kilómetros que los separan de la salida, que tiene un tramo inundado.

Por otra parte, los socorristas han encontrado numerosos pozos en la vertical de la gruta. Y en los últimos días, se ha desbrozado parte del bosque cercano a uno de ellos para permitir el aterrizaje de helicópteros ante la posibilidad de realizar la evacuación por aire. Pero hasta ahora no se ha comprobado que alguno de estos pozos este conectado con la parte de la gruta donde se encuentran los niños. La vía privilegiada sigue siendo la entrada principal de la gruta, donde especialistas, sobre todo japoneses, trabajan para hacer drenar el agua. Cuanto más baje el agua, menor será la distancia que tendrán que recorrer los niños con equipos de buceo. Sin embargo, cuanto más tiempo pase el riesgo de nuevas inndaciones es mayor en este periodo del monzón en el sureste asiático.

Por último, además de las condiciones físicas, el estado psicológico del grupo es fundamental para la evacuación: sumergirse en un agua barrosa que han visto poco a poco aumentar alrededor suyo no es algo fácil. Además, como es frecuente en Asia del sureste, en particular en las zonas rurales, los tailandeses no saben nadar.

En las imágenes filmadas por los rescatistas el lunes de noche, los niños, que han adelgazado, no ceden ante el pánico. "Se encuentran mentalmente estables, lo que está bien (...) El entrenador ha tenido la presencia de ánimo para mantenerlos juntos formando una piña", lo que ha tenido un efecto tranquilizador, analiza para la AFP el buzo belga Ben Reymenants, quien participa en las operaciones de salvamento. La práctica de la meditación es muy común en este país budista, por lo que pudo ayudar a los niños a que no cunda el pánico durantes las largas jornadas de espera.

AFP y EFE

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