Mundial 2014: Mundial Brasil 2014 >Copa Mundial Brasil 2014

Un especial de EL TIEMPO y Futbolred

Inteligencia vs. Genialidad... (Opinión)

Luis Lizarazo / ETCE

Un partidazo disputarán Alemania y Argentina en la final del Mundial de Brasil-2014. Ya no importa lo que mostraron en los seis partidos anteriores y los métodos que utilizaron para llegar a esta definición, será un encuentro lleno de grandes jugadores, con dos potencias mundiales que engalanarán el césped del estadio Maracaná.

Dos viejos conocidos en finales del Mundial coincidirán este 13 de junio en Río de Janeiro, luego de dejar a Brasil y Holanda en semifinales. Alemania descuartizó 1-7 a los dueños de casa con un fútbol práctico, efectivo y muy inteligente. Sin esforzarse demasiado, la aplanadora de Joachim Löw demostró ser un equipo serio, compacto y con una estructura que impone respeto. Hummels, Lahm, Schweinsteiger, Kroos y Müller se han presentado como una mezcla de experiencia y juventud, que le han dado un equilibrio al equipo.

Alemania no cambia su estilo de juego, solo le ha agregado mayor velocidad en sus transiciones de defensa a ataque. Löw cumple ocho años al mando del equipo y 10 dentro de la selección (en el 2004 comenzó a trabajar en Alemania como asistente de Jürgen Klinsmann), lo que le permite tener un total conocimiento de sus jugadores, sacando el mejor provecho de las habilidades de cada uno. En Sudáfrica puso a brillar a Müller y en Brasil lo hace con Kross.

Por su parte, Argentina es una mezcla de muchas genialidades. Liderados por Lionel Messi, el equipo suramericano ha sabido descifrar los partidos en momentos precisos. Salvo en el partido contra Holanda, los dirigidos por Alejandro Sabella no se han mostrado como un equipo compacto, sino que deja en los pies de sus "cuatro fantásticos" las formas de poder marcar y llevarse las victorias.

Messi juega su tercer Mundial luego de ganarse todos los títulos, tanto en equipo como individuales con Barcelona. Su cuenta pendiente es con Argentina. Sin embargo, no ha podido hilvanar un partido completo lleno del derroche de sus cualidades que muestra cada domingo en la Liga de España. No ha mostrado el 100 por ciento de la magia de su pierna izquierda. Pero esto no le ha impedido definir partidos. En la primera ronda marcó en los tres juegos y no goles normales, sino dejando en el camino a varios rivales y poniendo el balón en el ángulo superior derecho o de tiro libre, con una pegada magnifica.

Además de este jugador, las armas de Argentina han sido Di María con deslumbrantes desbordes y jugadas pintorescas o los arrancones con cambio de ritmo de Lavezzi. El problema es que no elabora mucho en conjunto, no pisan el área rival con varios jugadores en posición de gol. Parece un equipo con miedo de querer defender primero y que en algún momento sus estrellas definan.

El encuentro de este domingo estará lleno de morbo. Esta será la tercera final entre los dos seleccionados, con un saldo de una victoria para cada uno. Con choques directos en los últimos dos mundiales con saldo a favor para los germanos, siendo en del 2010 un verdadero baile para los argentinos que perdieron 4-0. Ya no están los Maradona, Burruchaga, Beckenbauer o Brehme.

Estos jugadores históricos calientan el previo del partido con frases como "Maradona era entonces más excepcional que hoy Messi", para ponerle más presión al astro del Barcelona. O "los argentinos que sigan festejando que Alemania no es imposible", por parte del 'Pelusa', quien es la fe de todo el país suramericano para mantener la confianza de que se va a ganar este partido.

Mañana (domingo) será un juego de inteligencia alemana contra la genialidad argentina. Los dirigidos por Löw saldrán a apoderarse del balón, jugando con pases cortos entre líneas con Schweinsteiger, Khedira, Kroos y Özil, para que los argentinos salgan a quitarles el balón dejando espacios que pueden ser aprovechados por los laterales ganando siempre línea de fondo. Saldrán a aprovechar el excelente momento de Tony (Kross), quien se consolida como el mejor pasador del Mundial. Él será el encargado de manejar los tiempos del partido, de desesperar a Mascherano y de dejar de frente al gol a Müller y Klose.

Los argentinos dejarán recaer el favoritismo en los germanos. Saben que no tienen la presión de haber sacado a Brasil y por humillación. Buscarán comenzar la elaboración de juego en los pies de Javier Mascherano, quien hasta antes del pitazo inicial de este encuentro acumuló 478 pases en todo el torneo, con una efectividad del 86,6%. Él será el encargado de destruir el sistema ofensivo de Alemania, junto a Biglia, y de entregarle el balón "limpio" a Messi para que, adelante del círculo central del campo, él comience a encarar y buscar la sociedad con Lavezzi e Higuaín y de esta manera dejar desparramados a sus rivales o buscar un remate de larga distancia.

Es claro que si Alemania consigue primero el gol manejará el partido a partir de la amplitud del campo, para luego meter otra puñalada a los argentinos con un pase frontal entre los defensas centrales y los laterales. Mientras que si lo marca primero Argentina apelará a la garra para defender el resultado a muerte con un juego áspero, de choque y varias faltas para no permitirles jugar tranquilos en el medio del campo, esperando a que los europeos dejen un espacio para poder vulnerarlos una vez más.

Este no será un partido de 7-1, 4-0 o cualquier resultado abultado para alguno de los dos seleccionados. Será de paciencia y trabajado, que tendrá como grandes figuras a los arqueros Manuel Neuer y Sergio Romero.

Los hinchas argentinos no pararán de cantar "Brasil, decíme qué se siente; tener en casa a tu papá / Te juro que aunque pasen los años, nunca nos vamos a olvidar / Que el Diego te gambeteó; que Cani te vacunó / que estás llorando desde Italia hasta hoy / A Messi lo vas a ver; la Copa nos va a traer / Maradona es más grande que Pelé", mientras los alemanes con su habitual compostura y seriedad alentarán a su equipo. ​

FELIPE VILLAMIZAR M.
Para EL TIEMPO

Más noticias sobre Opinión

Publicidad

Publicidad

Publicidad