Mundial 2014: Mundial Brasil 2014 >Copa Mundial Brasil 2014

Un especial de EL TIEMPO y Futbolred

Meluk le cuenta... (¡Tremendo Mundial! ¡Bye, Bye Brasil! )

Archivo ETCE

¡Tremenda final! Este domingo el fútbol vivió un día espectacular, un día que nunca se había escrito. Por fin un equipo europeo levantó la Copa del Mundo en América. Y para darse un gusto mayor lo hizo en el Maracaná, en la 'mezquita' del fútbol suramericano. Alemania venció en un partido de titanes a la durísima Argentina 1-0 en un extratiempo sensacional.

La Copa del Mundo, el trofeo que cada vez es más hermoso (¡pa'qué!) y brilla más que todo el oro del mundo junto, corrió en los pies de Schürrle, ese 'mono' alto y como torpezón, ese que había fallado un par de remates antes en las 18, ese que empezó el juego como suplente y entró en el primer tiempo para reemplazar a Kramer, ese que parece que se va a desbaratar cuando pone un píe delante del otro; pues ni se cayó, ni se hizo un ocho, ni se pisó el cordón del guayo y centró.

La Copa del Mundo salió volando desde la izquierda hasta el pecho de Götze, que también estaba en el banco de suplentes y entró a la cancha para el alargue (minuto 43 del segundo tiempo). Paró la copa en el pecho y, de mediavuelta en un bello tijeretazo zurdo, perforó la red Argentina y la mandó al otro lado del Atlántico.

¡Golazo, golazo! ¡Alemania, campeón del Mundo por cuarta vez!

Fue el final lógico de un Mundial en el que fue la mejor Selección. ¿Le costó? ¡Claro! ¡Lágrimas de sangre! Como el hilo rojo que se escurrió desde el pómulo de Schweinsteiger luego de que Agüero lo rompiera de un puñetazo en un salto.

Alemania tuvo mayor control del balón, mayor posición ofensiva, en parte porque Argentina también así lo quiso al proponer un partido de espera, aguante y contragolpe, fórmula con la que así no tuviera la bola controló buena parte del juego sin mayor sufrimiento y llevó peligro al arco de Neuer.

El 0-0 con el que terminó el tiempo reglamentario fue un muy buen partido de fútbol. Táctico, estratégico, con dos equipos dando corazón y alma; arriesgando los huesos en cada balón, en cada salto, en cada choque…​

Alemania era el favorito. Y ganó bien. Pero el partido de Argentina fue otra demostración de que para el fútbol, ellos de otra especie, tienen otra piel. ¿Qué le faltó más ataque? Quizás… Pero tuvieron la Copa en los pies de Higuaín, DE MESSI, de Palacio, de Agüero que fallaron solos opciones increíbles.

Esta Argentina que llegó con mucho nombre, que tuvo que refundarse dos veces en el mismo torneo dentro del vestuario y la concentración, que clasificó en alargues y penaltis, que de menos llegó a más, también llevó contra las cuerdas a los este domingo a los campeones del mundo.

¿Y Messi…? Pues… Ese retrato recibiendo un bien discutible trofeo como 'el mejor jugador del Mundial' sin levantarlo, con la mirada en el piso, es la muestra de que siendo un crac, un megacrac, todavía no es Maradona y menos Pelé. Los mundiales no lo elevan al Olimpo de los dioses mundialistas. Es, aún, un semidios…

Final tremenda para un tremendo Mundial para nosotros, los colombianos, que este domingo festejamos el título de goleador del Mundial para James Rodríguez (¡GO-LE-A-DOR!) como Fontaine, Garrincha, Vavá, Eusebio, Gerd Müller, Lato, Kempes, Paolo Rossi, Ronaldop o Klose…; con la escogencia como el mejor gol de la Copa el primero de James contra Uruguay, con el trofeo del Fair Play, con el récord de Faryd Mondragón como el jugador de mayor edad en jugar la Copa... ¡Pero nada como la clasificación a los cuartos de final! Inolvidable.

Termina un lindo, un lindísimo Mundial con un elevado promedio de gol, con buenos partidos, con una Colombia inmensa (no me cansaré de repetirlo, el nuestro fue un Mundialazo) y con un justo campeón: Alemania.

¡Bye, bye, Río…! ¡Bye, bye Brasil!​

Meluk le cuenta…

GABRIEL MELUK
Editor de Deportes
Río de Janeiro

Más noticias sobre Opinión

Publicidad

Publicidad

Publicidad