Mundial 2014: Mundial Brasil 2014 >Copa Mundial Brasil 2014

Un especial de EL TIEMPO y Futbolred

Meluk le cuenta... (Perder es cuestión de método)

Archivo ETCE

No hay maldiciones. No existen. La realidad es producto de obras, esfuerzos, causas y azares; de tomar decisiones que originan consecuencias y sobre ellas volver a actuar, volver a decidir entre más causas y más azares. ¿Por qué Holanda y sus estelares generaciones de jugadores llevan 40 años y cuatro generaciones de cracks sin levantar la Copa del Mundo? ¡Es el país no campeón que más finales mundiales ha perdido: 1974, 1978 y 2010!

En el 74, en la mayor revolución táctica y estratégica del fútbol moderno, de la que incluso es descendiente en línea directa la escuela del Superbarcelona de Guardiola. Popularmente se le llamó 'Fútbol total' y se le rebautizó como la película de Kubrik, la 'Naranja mecánica'. Un equipazo nacido del Ajax y dirigido por Rinus Michell, basado en el pressing y el concepto de defensa y ataque dinámicos y en bloque, salió subcampeón. Perdió con Alemania la final.

Cruyff, Neeskens, Rep, Kroll y  los otros genios ganaban 1-0 con un penalti de camerino: se sintieron invencibles, imbatibles, y permitieron la reacción alemana que les volteó el marcador antes del descanso y luego no pudieron manejar la ansiedad para romper la defensa de una Alemania que se encerró liderada por Beckembauer.

Cuatro años después, Holanda fue más humilde. No tuvo a Cruyff en el torneo y liderada por Rensenbrink, estuvo a un tiro en el palo de Naninga de ganarle la final a Argentina. Esa vez fue el azar y la falta de aire en el extratiempo.

La segunda generación de cracks que no logró nada en los mundiales fue la de finales de los 80 y comienzos de los 90, la de la base del enorme Milán italiano que marcó un nuevo concepto: el del 4-4-2 con línea de presión,  con corazón holandés: Rijkaard, Gullit y Van Basten. En la selección se unía Koeman. Y tampoco…

Tras ganar la Eurocopa, llegaron a los Mundiales y fallaron. En el 90 pasaron a segunda ronda por sorteo sin ganar ni un partido (tres empates) y Alemania los eliminó en un juego en que fueron superados de lejos. Ahí la causa fue que lo que jugaban en el Milán, rey de Europa, era distinto a lo que hacían en la Selección. Y también, de nuevo, subestimaron rivales y el camerino se rompió.

A finales de esa década, hubo otro gran equipo holandés y otro fracaso mundial. En Francia-98, una tercera generación dorada no logró nada: Van der Saar, Seedorf, Davids, los De Boer, Kluivert, Bergkamp, Overmars fueron eliminados en semifinales por Brasil en desempate por penaltis. La causa: el Taffarel en el arco de Brasil. Respeto mucho al rival.

En el 2010, la cuarta generación de cracks holandeses tuvo el título Mundial en sus manos, pero un error de marca en el alargue y dos contragolpes fallados de manera increíble por  Robben, el líder del equipo de Sneijder, Van Pierse y Kuyt. España fue la campeona.

Ahora, en São Paulo, esta cuarta generación firmó un nuevo fracaso. Le faltó talento y decisión, después de haber goleado en el debut a España 5-1. Le temió mucho a Argentina y al peso de la historia en la semifinal.

Para Holanda, siempre candidata, siempre favorita, perder ya es cuestión de método.

Meluk le cuenta…

GABRIEL MELUK
Enviado especial EL TIEMPO
Río de Janeiro

Más noticias sobre Opinión

Publicidad

Publicidad

Publicidad