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La magia de la Navidad, en un viaje 360 por cinco hogares distintos

Viernes 20 de enero de 2017

La magia de la Navidad, en un viaje 360 por cinco hogares distintos

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El Papá Noel que regala bondad en Ciudad Bolívar

En el barrio México, en Ciudad Bolívar, a Anderson Tivabizco le enseñaron que en Navidad ayudar a los demás no da trofeos pero lo que sí da son bendiciones.

Desde hace once años en su barrio, en el sur de Bogotá, lo reconocen como el ‘Papá Noel de los pobres’. Su misión es darles regalos a los niños de la localidad cuyos padres no tienen los medios para hacerlo.

Junto a una Virgen aledaña a un pequeño potrero de México, Anderson arma cada año un pesebre con muñecos gigantes que dura meses construyendo en un taller que tiene en su casa junto a su papá, mamá e hija, quienes hacen las veces de ‘ayudantes de Santa’.

Anderson, de 33 años, acaba de perder su trabajo como camillero en una clínica de Bogotá, pero eso no le quitó las fuerzas y ahora tiene toda la voluntad de Papá Noel para entregarles obsequios a los menores y las ganas de recorrer las calles no en trineo pero sí con unos parlantes para invitar a sus vecinos a las novenas y, además, a donar algún juguete para los pequeños.

A ese potrero llegan unos 100 niños a realizar las lecturas de la novena y los cantos decembrinos. La comunidad se une en torno a esta tradición para celebrar el objetivo que tiene Anderson: ver a los menores contentos.

En el barrio, todas las casas se iluminan con alguna luz en su ventana y hay dibujos relacionados con la Navidad en los andenes. Para Anderson, la mejor forma de pasar esta época es estando unidos, entre familia y amigos.

Este año, Anderson tiene por primera vez un traje de Papá Noel comprado, su mamá se lo regaló de cumpleaños. En ese potrero basta una llamada de él para que decenas de niños lleguen para rezar.

Las madres de la zona señalan que Anderson tiene una voluntad enorme para ayudar y que es una bendición para los niños que no pueden recibir nada, en un barrio al que llegan desplazados en busca de algún detalle para sus pequeños.

Sueña con estudiar psicología o trabajo social para seguir ayudando a su comunidad, pues su trabajo como ‘Papá Noel de los pobres’ no solo es en Navidad, también trabaja con habitantes de calle para sacarlos de las drogas.

Mueva el mouse y vea el 'pesebre gigante' de esta comunidad

En Bosa, la Navidad la hacen los talentos de los niños

En Bosa El Recreo, una comunidad de un conjunto residencial se unió para que los niños recibieran una Navidad diferente, en la que ellos pudieran mostrar sus talentos y unirse alrededor del arte, además de aprender los valores de esta época.

La profesora Cecilia Serrano, de 65 años, tomó las riendas de su bloque que estaba en obra gris y junto a los padres definió que en las tardes de noviembre los niños se reunieran para decorar la torre y darle otra vida.

Desde los bebés hasta los niños de 14 años, 24 en total, armaron cuadros para decorarla al interior y en el exterior lo hicieron con materiales reciclajes que con ayuda de luces iluminaran la Navidad de este conjunto. Plantaron flores y a los árboles secos les dieron vida arreglándolos.

La enseñanza de esta profesora para esta comunidad es que los padres se alegren con las creaciones de sus hijos y que compartan entre ellos, como en el día de las velitas cuando todos los pequeños las prendieron como hermanos y duraron horas hasta que estas se apagaron.

La unión de la comunidad y alegría al ver a los niños le llega hasta a los abuelos, como Rebeca Roa, quien dice que nunca había visto una Navidad en la que los niños construyeran sus cosas y se interesaran en arte.

Cecilia, por su parte, le recuerda a su comunidad que aunque hay dificultades, en Navidad lo bonito es resolverlo. “Es generar alegría en los corazones”, dice.

Vea la unión de todos estos vecinos en un giro de 360°

La familia Rondón transmite alegría en Navidad

Para la familia Rondón, que cada Navidad la planea durante dos meses para crear acuerdos de cómo quieren decorar la casa, el mensaje que se debe transmitir cuando la gente pasa por su fachada no es otro que el de la alegría.

Desde hace cerca de 10 años, la familia se une entorno a la Navidad y en el primer festivo de noviembre forman una especie de asamblea de 16 personas para lanzar ideas que permitan superar lo que hicieron en la época decembrina pasada.

Viven en el barrio Nueva Marsella, en la localidad de Kennedy, pero con un poco de desconsuelo dicen que las últimas navidades se han opacado un poco.

Por eso, su amor por esta época del año los inspira para que cada vez que alguien les dice sentir admiración por su decoración, puedan transmitir el mensaje de no dejar perder las tradiciones navideñas y animar a los otros a iluminar sus calles, darle alegría a esta época.

Para este año, Papá y Mamá Noel vigilan sentados en un antejardín la Navidad de la familia Rondón. Tardaron cerca de dos meses en construir la decoración, que también incluye osos polares, renos y luces, para los que cada integrante tiene una misión determinada, como, por ejemplo, las mujeres tejer los trajes de los personajes y los hombres tallar los muñecos en icopor y vestirlos con papel gamuzado.

“Mostrar la belleza de la Navidad demuestra lo valioso que es Colombia”, comparte esta familia.

Conozca aquí las creaciones de esta creativa familia

Los Ríos, el reflejo de una Navidad de unión familiar

“La Navidad es el momento perfecto para sentir el calor de hogar”, recalca Nelly Ríos, quien se encarga de hacer pesebres gigantescos en cada una de las casas de sus 14 hermanas y hermanos en la localidad de Suba.

Dura dos días en cada casa y los arma con cajas, figuras y paja, pero los elementos que no pueden faltar en esos pesebres son la humildad, el espíritu y las ganas de hacerlo con mucho amor.

La tradición empezó desde niña, cuando acompañaba a hacerlo a su padre en una iglesia de Arauca, de donde es oriunda. Cuenta Nelly, de 57 años, que él decía que el pesebre debía ser grande.

Ahora, la familia Ríos se reúne cada día de Novena en una casa diferente para compartir entre ellos. Pueden llegar hasta 60 personas.

“La Navidad debe ser de unión familiar y se recibe con las puertas abiertas a las personas, se comparte con los niños y se les inculca la importancia del pesebre, también se dan obsequios para que los niños tengan la intención de rezar la novena y recuerden la importancia del Niño Jesús, de nuestro Dios”, dice Nelly.

Al finalizar cada Novena, los años de unión y recogimiento les ha permitido incluso adaptar villancicos para la familia. Como un sello de la casa al finalizar los rezos sellan el día con el cantico: “beben y beben y vuelven a beber, los Ríos en Novena que ven al Dios nacer”.

Vea aquí el pesebre de esta familia que llega casi al techo

Lo más importante es recordar que la Navidad es por y para los niños

Esta época tan cargada de emociones, sentimientos y creencias es para los más pequeños de la casa. Así es como la actriz Martha Restrepo y su esposo quieren que sus hijos entiendan lo que sucede en diciembre, apenas ingresan a su casa. No obstante, de manera creativa tratan de explicar la importancia religiosa e histórica de este momento del año.

Así es como sucede con el pesebre, hecho por Martha con la ayuda de sus dos hijos, Miranda y Juan Martín, el cual ilustra de manera divertida, tierna y moderna la historia del nacimiento de Jesús. En este caso, san José es un Batman y la virgen María es representada por una muñeca. Los Reyes Magos se transportan en ‘ponys’ mientras el sol y la luna los miran desde arriba sonriendo, es decir, todos los personajes del pesebre son juguetes de sus dos niños. “Lo armé y me encantó. Voy a buscar que todos los años el pesebre sea distinto”, afirma la actriz.

Por supuesto que no pueden faltar las cartas para el Niño Dios. Están puestas en el arbolito y es imposible no percatarse de que fueron hechas por los pequeños con sus propias manos.

Martha, mientras sus niños juegan en el cuarto de juegos con dos amigos más, se siente muy orgullosa de que en su hogar se sepa que la Navidad no son solo los regalos sino también la unión familiar representada por el fervor a Dios. Así es como, todas las noches, los cuatro integrantes de esta familia se reúnen para orar. Esta es quizá su tradición más ferviente.

Conozca a todos los personajes del pesebre hecho con juguetes

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