Foto: Motor
El bólido del fabricante japonés desarrolla más de 300 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3.6 segundos.
Elegido como carro de mayor desempeño en 2009 por la prestigiosa publicación inglesa ¿What car?, por encima del Audi R8 y el Ferrari Scuderia, tiene sobradas razones para su reconocimiento.
Además de una pródiga historia de triunfos en tres generaciones diferentes de fabricación, ahora este hermoso aparato tiene un motor de 3.8 litros y 475 caballos de potencia, con el cual sobrepasa los 300 kilómetros por hora.
No es estadounidense, ni alemán, ni italiano. Es japonés y pertenece a esa alta estirpe que son los 'muscle cars' pues solo con su nombre evocan los profundos retumbos de sus enormes motores y el placer visual que está explícito en sus siluetas.
Por reunir esas mismas condiciones fue que ¿What car?, la prestigiosa publicación inglesa, escogió al Nissan GT-R como el mejor automóvil de 2009 dentro de este linaje, final a la cual también llegaron como contendores el Audi R8 y el Ferrari 430 Scuderia. Unos rivales que son más que pesos pesados en el rango.
Esta distinción no debe sorprender por los antecedentes del modelo porque su historia se remonta a 1964, cuando la marca japonesa fabricó por primera vez un auto de la línea Skyline que durante el Gran Premio de Japón, dentro de la prueba del campeonato GT2000, derrotó al Porsche 904. Así empezó la leyenda.
Cinco años después saldría a producción un sedán cuyas líneas emulaban a sus congéneres estadounidenses bajo la denominación GT-R y que ganó más de 36 carreras en dos años.
Un año después la carrocería pasó a ser cupé definitivamente y hasta 1974 conservó la característica de la caída abrupta en la parte posterior al mejor estilo de los Ford Mustang.
Después de esta primera etapa, volvió a resurgir casi 16 años después con el legendario R32, que en 1989 se alzó con las victorias de 29 carreras consecutivas y obtuvo el campeonato japonés de los Gran Turismos. Su producción se detuvo nuevamente en 2002, pero ambas generaciones dejaron huella por ser tan briosas como esbeltas, guardando las respectivas proporciones en cada periodo.
La pasión que despierta este auto llevó incluso a que el preparador nipón, Nismo, construyera en 2004 una edición limitada de 20 autos bajo la denominación "Z-tune" cuya adecuación les permitía circular por las calles escondiendo bajo su capó motores de competición de 494 caballos de potencia.
Por eso, durante el Salón de Tokio en 2005 cuando se presentó el prototipo de la nueva generación inmediatamente se convirtió en una de las 'vedettes' del show despertando la curiosidad de especialistas y conocedores.
Sus líneas fueron las primeras en acaparar la atención, pues el diseño anguloso con enormes hombros sobre las ruedas y una cintura que se acentuaba a medida que se extendía hacia atrás confirmaban la silueta esperada de un bólido, pero con sorpresas adicionales como el espacio interior suficiente para acomodar a cuatro personas y el performance de un auto de mayor nivel de cilindrada. Con esto se convirtió en uno de los precursores en romper los parámetros que por siempre habían establecido que los supercarros deportivos tenían que sacrificar decenas de centímetros para albergar un enorme motor y así poder vanagloriarse con su desempeño.
De esta forma sus creadores hicieron que el auto de producción se asemejara casi en un 90 por ciento al conceptual y se empezó a ganar el reconocimiento que se apoya en las cifras similares a las de su tradición de ganador en las pistas con innumerables ayudas tecnológicas para facilitar su conducción en el uso diario.
Sus números son difíciles de igualar, ya que la velocidad máxima es de 300 km/h y alcanza los 100 km/h en apenas 3.6 segundos por lo cual la aceleración es comparable con la del Ferrari 599 GTB Fiorano y supera al Corvette Z06 y al Lamborghini Gallardo, y eso que son autos cuya potencia se encuentra por encima de los 550 caballos.
Todo esto se logra porque la configuración mecánica del GT-R, aunque no tan rimbombante, reúne todos los argumentos para el aprovechamiento al máximo de todos los componentes mecánicos: motor de 6 cilindros en V con una capacidad de aspiración de 3.8 litros, doble turbo que entrega 475 caballos de potencia a 6400 revoluciones y un torque de 60 Nm. Administra este poder con una transmisión automática con doble clutch y de seis velocidades.
Además y para no desperdiciar esfuerzos e impulsarse con toda la confiabilidad sobre el asfalto, cuenta con tracción en las cuatro ruedas y un coeficiente de aerodinámico de tan solo 0.27. Por esto su consumo es de apenas 38 kilómetros por galón y sus emisiones corresponden a las de las rígidas normas japonesas.
Para detener esta 'fiera' se cuenta con un sistema de frenos Brembo de altas prestaciones para cuya refrigeración debieron cortar unas entradas de aire sobre la carrocería, que de paso sea dicho es de acero, aluminio y fibra de carbono, y que se sitúan a cada lado, adelante y detrás de las ruedas delanteras. Este conjunto unido a la parrilla, los cuatro exhostos y el enorme spoiler trasero materializan definitivamente su espíritu agresivo.
Pero en el lenguaje de lo cotidiano, el GT-R se hace entender a la perfección. De hecho, los ingenieros trabajaron para que el carro fuera lo más estable e insonoro posible y esa comodidad se extendió a la opción que tiene el conductor de elegir en el tablero de instrumentos tres modos de conducción, normal, confort y la versión R, con lo cual se adaptan los amortiguadores, los momentos de los cambios y el control de estabilidad. De ahí su
facilidad de manejo.
Una curiosidad: el interior fue concebido por los mismos diseñadores de videojuegos de Gran Turismo que siempre han tenido como protagonista a este automóvil, por lo que no es raro que en su interior hayan acomodado un medidor de fuerzas G.
Desde su lanzamiento en Japón, en diciembre de 2007, este auto se ha labrado una reputación entre los 'pura sangre', ha recibido más de 9 distinciones en todo el mundo y actualmente se tiene una producción estimada de 1.000 carros al mes y para aquellos que quieran hacer parte de la historia, se facturarán desde 47 mil euros, unos 160 millones de pesos colombianos, sin impuestos.
Reconocimientos GT-R:
* Best Supercar - Top Gear enero 2008
* Auto Express New Car Honours - Auto deportivo del año - agosto 2008
* Autocar Driver's - Auto del año - septiembre 2008
* Auto Express - Auto mayor desempeño del año - octubre 2008
* Japanese Performance - Auto del Año - diciembre de 2008
* Evo - Auto del año - noviembre de 2008
* Vehicle Dynamics Internacional - Auto del año - noviembre 2008
* Performance car - Auto del año - diciembre 2008
* Car Magazine - Mejor auto del 2008
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