Foto: Motor
Este concepto es el homenaje que GM le hizo a los legendarios autos de carreras que introdujeron la aerodinámica a las pistas.
El equipo de diseño avanzado de General Motors presentó, durante el Salón de Los Ángeles, este auto como una de las propuestas acerca de cómo se concebirán para las grandes competencias en 2025.
Además de crear una nueva categoría de carreras, la Eco triatlón, por hacer uso de energías renovables, este es un homenaje a los legendarios carros que a partir de los 60 introdujeron las aplicaciones aerodinámicas en el mundo de las carreras.
Chaparral no es un nombre que se tenga dentro de los referentes más recordados del automovilismo deportivo a pesar de que esta marca, fundada en 1962 por Jim Hall y Hap Sharp en Texas, Estados Unidos, fue la pionera en la introducción de las aplicaciones aerodinámicas como alerones, spoilers y otros elementos que eran adaptados a las carrocerías de sus autos.
Gracias a ellos, los Chaparral consiguieron innumerables triunfos en América y Europa, revolucionando de esta forma la historia de las competiciones deportivas y acelerando la evolución del automóvil.
Aunque la búsqueda de una mejor aerodinámica para los autos arrancó casi desde su creación, solo hasta cuando Jim Hall, que
era un magnate petrolero y un hombre aficionado al automovilismo,
se reunió con Sharp a comienzos de los 60 y empezaron a aplicar todos losconocimientos de ingeniería sobre prototipos que conducía el mismo Hall, esta ciencia empezó a ser protagonista
de las carreras.
Trabajaron para encontrar el punto de equilibrio entre la menor resistencia al viento, el mayor agarre y el menor consumo de combustible, con una sola variable por vencer: la resistencia del aire.
Esa era la principal tarea de Chaparral Cars, empresa en donde
diseñaban y construían las carrocerías de prototipos para las carreras de duración y que funcionó hasta 1982, cuando se realizó el último modelo de las serie 2, el 2K.
A pesar de que el Chaparral de la primera serie, que manejó el mismo Hall, no era totalmente original, sobre éste corrió las primeras pruebas, mientras diseñaba su propio carro inspirado en las revolucionarias ideas de Bill Sadler y Colin Chapman, quienes introdujeron el motor en la parte posterior del vehículo por primera vez en los grandes premios europeos. Con estas disposiciones, fabricó sus carros, realizó sus mediciones aerodinámicas y estudió el comportamiento de las ruedas posteriores mejorando el desempeño en un nivel imposible para la época.
De esta forma, se convirtió en el primer constructor en introducir
alerones que generaban más apoyo del carro sobre el piso, además de spoilers y componentes que disminuían la resistencia al avance.
Desde entonces sus autos obtuvieron triunfos en las principales competencias de la Costa Oeste de Estados Unidos, inclusive, se alzaron con el título de las 12 Horas de Sebring en 1965 y uno de los éxitos de mayor renombre se dio en 1966 cuando Hall participó en los 1.000 kilómetros en Nurburgring. Esta se convirtió en la primera demostración transcontinental de los Chaparral y por ello no se esperaba mucho de su desempeño. Sin embargo en las clasificaciones fue el segundo auto más rápido en pista, por encima del Porsche 906 y varios Ferrari Dino. Solo el Ferrari 323P3, le ganó. Así, arrancó una exigente carrera en la que varios competidores tuvieron que retirarse por diferentes problemas mecánicos y luego de 44 vueltas el Chaparral 2D terminó en el
primer lugar, sorprendiendo no solo por haber vencido en su propio terreno a los más difíciles adversarios sino porque el modelo que utilizaron los pilotos Joakim Bonnier y Phil Hill tenía una caja automática en contradicción a la usanza que mandaba por regla transmisión mecánica.
La principal razón de esta inusual escogencia fue que con este tipo de transmisión se le daba la flexibilidad necesaria al piloto para que pudiera desplegar con facilidad el aparataje aerodinámico. Eso se comprobó con el siguiente modelo, el 2E que era un cúmulo de ideas novedosas. No tenía radiador en el frente, sino que el aire hacia el motor era canalizado por dos ductos ubicados a lado y lado del vehículo. Atrás tenía una enorme ala de avión invertida que se elevaba un par de metros sobre el suelo y cuyas bases estaban ancladas a lado y lado del eje trasero. Este característico spoiler le daba un gran control al piloto quien, gracias a un pedal ubicado en el lugar del clutch, podía cambiar el ángulo de inclinación para aumentar o disminuir la fuerza vertical que 'pegaba' el carro al suelo.
Basados en esta creación producirían el mejor auto de todos en ese aspecto que fue el 2J o 'aspiradora', ya que era capaz de crear tal succión que el carro literalmente generaba un vacío en el piso a cualquier velocidad gracias a dos ventiladores que tenía y que enviaban el aire hacia la parte posterior con lo cual le entregaba una maniobrabilidad inigualable en las curvas a las que llegaba en el límite. Previendo un dominio extenso, McLaren se opuso a la continuación de este modelo en las Can Am Series y pronto tuvo que ser sacado de las pistas.
Se tejió una leyenda que explicaba la finalización de la producción con la que se decía que estos bólidos fueron desterrados de las
pruebas deportivas de largo aliento por ser demasiado rápidos y
efectivos. Un hecho refuerza esta teoría, ya que además de sus triunfos en los años 60 y 70, el 2J, uno de sus mejores autos, ganó
las 500 millas de Indianápolis en 1980, por lo que su desaparición,
apenas dos años después, ayudó a alimentar este tipo de suspicacias.
Estas fueron las principales razones para que el equipo de diseño
avanzado de General Motors presentara en el concurso de diseño del Salón de Los Ángeles, el Chaparral Volt, con el permiso de sus creadores para utilizar el logo y el nombre de esta legendaria marca.
El Volt es un vehículo de competencias diseñado para el futuro Grand Prix de Los Ángeles en 2025. Tiene mucho que ver con sus antepasados, ya que es un modelo revolucionario que genera su energía a través de tres fuentes limpias y renovables: la tierra, el viento y el sol. En este sentido, aprovecha factores como la gravedad y elementos como turbinas de extracción traseras que no solo le dan mayor estabilidad, sino que enfrían unas células de combustible y aportan así una fuente de recuperación de energía y paneles solares para utilizar todos los recursos naturales a su alcance.
Al mismo tiempo, se utilizan todas las fuentes de emisión de calor que se generan tanto en los recorridos como en las frenadas, para recargar el sistema.
De esta forma, este último Chaparral plantea una reinterpretación de las carreras y propone el ecotriatlón con lo que se convierte en un homenaje a su propia historia al utilizar otra de las fuentes naturales para avanzar, la energía solar, en conjunto con la materia
prima que hizo que estos carros se adelantaran a su tiempo: el aire.
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