'Ondas de Rancho Grande'. Retrato de Yolanda Izquierdo sobre foto de Álvaro Sierra.
Un retrato de la líder de tierras Yolanda Izquierdo, realizado por Beatriz González, obra diseñada para aparecer en Lecturas, forma parte del proyecto Transmisiones, parte de los Salones Nacionales de 2007-2008.
Tiene por título 'Ondas de Rancho Grande' y su publicación marca el cierre de un proyecto que se ha venido desarrollando desde principios de 2007. La idea principal tras este proyecto ha sido el entablar un diálogo sobre la relación entre la producción cultural y los medios de comunicación.
Nos centramos en la radio y la prensa porque creemos que estos son los dos vehículos que más han ayudado a consolidar una unidad sociocultural en el país. Los artistas invitados a participar han realizado obras expresamente para radio o impresos. Existe un archivo del proyecto en la página electrónica www.transmisiones.org, pero no hay una muestra de salón propiamente dicha.
La obra de Beatriz González debe ser vista no como una reproducción sino como la obra en sí, con una edición equivalente al tiraje de Lecturas. La imagen hace clara referencia a una foto de la líder tomada por Álvaro Sierra, publicada en EL TIEMPO el 16 de junio de 2007.
Como la gran mayoría de las fotografías periodísticas, esta foto de Sierra es 'directa', sin pretensiones artísticas, pero al mismo tiempo es un documento de nuestros tiempos: Yolanda Izquierdo sostiene en sus manos un mapa de la hacienda Santa Paula, sobre la cual los paramilitares ejercieron una suerte de 'reforma agraria' cuyo efecto ulterior ha sido el desplazamiento continuo de comunidades campesinas e indígenas.
La tierra fue recientemente reapropiada y puesta en venta. Desmoralizados por la frecuencia de los asesinatos de líderes de tierras (Yolanda Izquierdo era la tercera o cuarta víctima), los campesinos, según los reportes, han dejado de actuar. El nombre de Yolanda Izquierdo y el fenómeno del destierro están, en Colombia, fatalmente ligados.
Ante este tipo de apropiaciones reales, Beatriz González responde aquí con una apropiación figurativa. 'Ondas de Rancho Grande', como se titula la obra, fija a Yolanda Izquierdo dentro de un género enigmático de iconografía popular, convirtiéndola en "una santa moderna", como dice la maestra, con marco dorado.
Dentro de la historia del arte, el marco de oro es tal vez la convención más comúnmente utilizada para glorificar la pintura y separarla de la realidad del que la admira, a veces reproduciendo en el marco algunos aspectos relativos a la obra enmarcada.
Sin embargo, en contrapunteo con el marco que separa a Yolanda de nuestra realidad (o que enfatiza su 'asunción', su progreso en la estratificación de la vida espiritual) en 'Ondas de Rancho Grande' la imagen en sí desciende: Yolanda-la-Santa aparece en lugar del mapa que en la foto original de Álvaro Sierra Yolanda-la-líder sostiene en sus manos; y, repetida la imagen, como si su reproducción fuera inevitable, esta va descendiendo en un doble proceso de regeneración y disolución, desapareciendo hasta que solo queda un fragmento del paisaje, un paisaje que ha dejado de ser 'real', un paisaje mítico.
La simpleza fantástica, e incluso mágica, con que Beatriz González trata esta imagen disimula entonces una complejidad iconográfica asombrosa. Mucho más se podría decir de esta pintura, pero nos limitaremos a el lugar que ocupa dentro del proyecto Transmisiones, el cual forma parte del programa de Salones Nacionales del presente año.
La decisión de invitar a Beatriz González a participar en este proyecto fue casi inevitable. La propuesta para el Ministerio de Cultura se centró en dos elementos de la cultura de medios: la radio y los impresos. Fue nuestra opinión que estos dos medios eran los verdaderos vehículos del imaginario colectivo que llamamos Colombia.
Descubrimos muy pronto que la famosa organización ACPO (Acción Cultural Popular), liderada por el cura José Joaquín Salcedo (a quien se le conoce más apócrifamente como Monseñor Salcedo; un ejemplo de lo que podríamos llamar "canonización por voto popular") había durante medio siglo producido toda una red ideológica y cultural a través de sus impresos y su cadena radial Sutatenza.
La ACPO se convirtió en el eje central del proyecto. Quienes han seguido la obra de Beatriz González sabrán que esta dio un giro importantísimo hacia mediados de los sesenta, especialmente con 'Los suicidas' del Sisga (1965), una de las primeras obras en que utilizó imágenes de la reportería gráfica. Esta hibridación de la tradición de la pintura de occidente y la imaginería popular ha marcado la carrera de la artista.