Febrero 21 de 2008
Mirada colombiana a México
Con inmensos retratos, tanto de las figuras más emblemáticas del México de los cuarenta como de personajes de la escena cotidiana, Leo Matiz regresa a Ciudad de México, con el registro siempre auténtico, perspicaz y sensible de su obra. 'Leo Matiz y el México de los 40' es el título de la muestra que se halla, hace algunas semanas, en las rejas que bordean la tradicional avenida Reforma, al lado del bosque de Chapultepec.
Allí, ante el paso de millones de transeúntes de todo el mundo, reposa el recuerdo de personajes como Agustín Lara, Frida Kahlo, Diego Rivera, María Félix, David Alfaro Siqueiros, junto a otros propios de la geografía urbana de ese otro México que se oculta en las colonias más recónditas y populosas de esta urbe.
Se trata de 120 fotografías en gran formato en blanco y negro, que sorprenden por la fuerza y expresividad del trabajo de este colombiano, nacido en Aracataca; quien, de acuerdo con Eduardo Serrano, se clasificó como un fotógrafo de documento social, "que se interesó por plasmar a los campesinos arando, cultivando, cosechando, recolectando, en fin, desarrollando oficios propios de la agricultura, a partir de los años 30.
Si bien su obra de retrato es muy interesante, el trabajo que hizo como fotorreportero es más importante, porque se atrevió a tomar otra imagen de nuestra ciudad, no conocida. Para eso, él se distanció y realizó trabajos como el de la cárcel de la isla de Las Marías, un territorio aislado, que él quiso conocer. Esa fue la primera vez que pudimos conocer qué era lo que sucedía allá", expresa Alejandra Guillén, coordinadora de la exposición, organizada por la Secretaría de Cultura del Distrito Federal.
Durante 8 años, de 1941 a 1948, Matiz se dedicó a explorar ese México difícil de reconocer a primera vista, desarrolló amistades con grandes figuras que marcaron el panorama cultural de la época y recorrió estados como Yucatán, Michoacán, Puebla, Morelos y el mismo Distrito Federal, tratando de construir su propia perspectiva.
En 1941 trabajó con la revista Así, como reportero gráfico, por intermedio de su compatriota Porfirio Barba Jacob e igualmente, en este año realizó su primera exposición en el Palacio de Bellas Artes; más tarde en 1947, trabajó con Siqueiros en el mural de Cuauhtémoc.
"Su trabajo es significativo porque recoge parte de la vida cultural de nuestro país, es importante, porque aportó ciertos elementos a la fotografía de México, sin embargo existen otras figuras a nivel nacional de gran interés", comentó Pedro Valtierra, director de la revista mexicana de fotografía, Cuarto Oscuro.
Paralelamente a su carrera fructífera en este país, Matiz desarrolló algunos proyectos con personalidades, como Gabriel García Márquez y Álvaro Mutis, e igualmente, al filo de los años 50, se convirtió en protagonista de una de las etapas más provechosas para el movimiento fotográfico nacional, junto a los mexicanos Gabriel Figueroa y Manuel Álvarez Bravo.
Entre los reconocimientos más importantes que recibió, cabe señalar el de Caballero de las Artes y las Letras, otorgado por el gobierno francés en 1995 y en 1998, año de su muerte, la designacióndel gobierno colombiano como el mejor fotógrafo del siglo XX.
Esta exposición, realizada como homenaje a una época de tanta relevancia histórica en México, se consolidó en una oportunidad para rendir un homenaje al artista. La curaduría estuvo a cargo de Martha León y Alejandra Matiz, hija del colombiano, quien cedió los derechos de autor. La muestra continuará su recorrido por otras localidades de la Ciudad de México y otros estados de la república mexicana.
POR JHON ALEXANDER RODRÍGUEZ CASTAÑEDA
CIUDAD DE MÉXICO
Herramientas
Comentar
Enviar
Imprimir
Reportar
Publicidad
Enlaces de texto