La misteriosa Madame Giselle, colombiana acusada de estafa en EE. UU.

La misteriosa Madame Giselle, colombiana acusada de estafa en EE. UU.

La mujer estaría involucrada en un millonario desfalco en Colombia a bancos y al Ejército.

Madame Giselle

Fue capturada en 1995, la liberaron con la condición de regresar, pero ella nunca lo hizo. Se convirtió en una famosa fugitiva.

Foto:

The Washington Post

20 de septiembre 2017 , 07:30 p.m.

Esta historia fue publicada por el diario The Washington Post y fue escrita por Manuel Roig-Franzia con la colaboración de Alice Crites.

La irresistiblemente encantadora mujer del apartamento 713 puede contar durante horas sus historias de su vida de lujo entre la élite intercontinental, según dicen los vecinos.

Madame Giselle, como algunos la llaman, siempre se ha jactado de ser la esposa secreta del presidente egipcio, Abdel Fatah al-Sissi, e incluso ha dicho que facilitó la primera llamada telefónica entre el líder de Oriente Medio y el presidente Donald Trump, de acuerdo con dos de sus vecinos en un edificio de lujo más allá de la frontera de Washington, en Chevy Chase, Maryland.

Ella ha compartido en un tono confidencial, según dicen sus vecinos, que ocupa una oficina de la Casa Blanca junto a la de hija de Trump, Ivanka Trump.

“Soy como una figura maternal para ella”, dice Madame Giselle, de acuerdo con quienes viven en su edificio.

En esta era dorada de exceso de Washington, las referencias ocasionales de Madame Giselle a su jet privado y a su colección de residencias en el barrio de Foxhall, así como en España y Manhattan, parecían plausibles para algunos de los amigos que ella acumulaba en los pasillos y los ascensores de un edificio ocupado por una sofisticada gama de personas que recién se integran a la élite. Por un tiempo, la elegante mujer del apartamento 713 parecía ser otra fascinante curiosidad en una ciudad llena de la ‘creme de la creme’ de dignatarios y financistas extranjeros.
Fue entonces cuando ella comenzó a prometer a sus vecinos que podrían hacer mucho dinero y ahí las cosas se empezaron a tornar turbias.

La de Madame Giselle es una historia que, sin ningún orden particular, abarca acusaciones de dos vecinos que dicen haber sido estafados con un elaborado esquema para vender camisetas al ejército de Venezuela, un sobre lleno de efectivo que se deslizó bajo una puerta, un legendario escándalo que involucró a los militares colombianos y a una mujer conocida como 'La Rubia', el multimillonario caso de fraude colombiano que aún está en curso, y un supuesto viaje en helicóptero a Siria.

Pero en otro nivel, como se ilustra en las entrevistas y en cientos de mensajes de texto obtenidos por 'The Washington Post', se trata también de una historia de amistad y confianza, de lo que podemos hacernos creer y de cómo podemos dejar de lado la incredulidad cuando los sueños están a la vista.

Pero la figura central es la mujer del apartamento 713, una presencia enigmática que se llama a sí misma Giselle Yazji.

Yazji, quien fue contactada recientemente por teléfono por 'The Washington Post', dijo estar en Colombia, pero afirmó que planea volver a Maryland pronto. Antes de colgar abruptamente negó todas las acusaciones en su contra y afirmó que ya llevó documentos a la corte donde tiene pruebas de que las imputaciones que le hacen, incluso la demanda que uno de sus vecinos le hizo.

Giselle se ofreció a ponerse a disposición para una entrevista a su regreso a Estados Unidos, pero luego no respondió a las solicitudes para programar la entrevista. Tampoco respondió a las preguntas de seguimiento enviadas por correo electrónico, pero en cambio dijo:

"Si desea publicar información falsa dada a usted como un chisme de algunos vecinos para tratar de dañar mi nombre, siéntase libre de hacerlo. Realmente no creo que una persona responsable lo haría sabiendo que la demandaré y demandaré al periódico", afirmó.

Madame Giselle

Dio una entrevista al noticiero CM& en julio de 1997, en la que admitió haber suplantado a su hermana.

Foto:

CM&

Las acusaciones en Estados Unidos hacia Giselle provienen de dos personas. Uno de ellos es su vecino Bob Underwood, de 53 años, quien trabaja en proyectos de desarrollo internacional.

El acercamiento de Giselle hacia Underwood empezó por su hija de 7 años, a quien la mujer, quien le dijo haber nacido en el Líbano y haber estado casada con el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le daba toda clase de regalos costosos.

Luego, con la excusa del cariño hacia la menor, ella empezó a invitar al hombre a cenar o a tomar café hasta que un día le sugirió que enviara a su hija a una escuela privada. Underwood dijo que no podía pagarla y ella le propuso un proyecto de inversión precisamente para vender camisetas al Ejército de Venezuela.

“Giselle dijo que ella podría introducirlo en una oportunidad especial de la inversión: tratar de vender camisetas al Ejército venezolano, un negocio que ella dijo que era seguro conseguir debido a sus conexiones de alto nivel allí. Él haría un montón de dinero, el suficiente para que pudiera establecer un fondo de la universidad y proporcionar un mejor estilo de vida para su hija”, dice el texto del diario.

Pero no fue así. En vez de rendir ganancias, cada vez más la mujer le exigía dinero al hombre con la promesa de que pronto el negocio se daría. Underwood calcula su perdida en 50 mil dólares.

En marzo, un año después de cortar la relación con Giselle, el hombre presentó una demanda por 1,7 millones de dólares, la cantidad que ella le había prometido ganar.
Harry A. Suissa, abogado de Yazji, no quiso comentar nada a la publicación, pero negó que la mujer estuviera involucrada en un proceso de fraude.

El diario también supo de un hombre de apellido Sadi quien, conociendo la demanda de Underwood, lo contactó para contarle que él también lo había timado.

El diario concluye diciendo que en realidad Giselle Yazji parece ser Giselle Jaller, una mujer apodada 'La mona', involucrada en varios escándalos de desfalco a bancos donde ella trabajaba. Un portavoz de la Fiscalía de Colombia le confirmó al diario estadounidense que a principios de 1990 ella estuvo casada con un alto oficial de la Policía y que robó cientos de dólares abriendo cuentas falsas en las entidades bancarias.

Tres años más tarde, Jaller resurgió en Bogotá y usó el nombre de su hermana, Rolla Jaller, en un complicado plan para vender ponchos, mochilas y cinturones a los militares colombianos, dijo el portavoz. Una vez más, se enfrentó a las autoridades. En ese negocio defraudó al Ejército por un millones de dólares.

La mujer fue capturada en junio de 1995, pero un juez la liberó, con la condición de que regresara, porque tenía siete meses de embarazo. Ella nunca regresó. En ese instante, se convirtió en una famosa fugitiva.

En una entrevista dada al noticiero CM&, en julio de 1997, Giselle admitió haber suplantado a su hermana para poder buscar contratos con los militares colombianos. También admite pagar sobornos a funcionarios colombianos mediante cheques a sus esposas.

En la entrevista telefónica con 'The Washington Post', la mujer que lleva el nombre Giselle Yazji negó que sea, de hecho, Giselle Jaller, la estafadora acusada conocida como 'la mona' en los medios colombianos.

ELTIEMPO.COM*
*Este artículo fue cedido a EL TIEMPO por 'El Washington Post'

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA